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  • Transparencia y acceso a la información pública desde un enfoque sistémico, repercusiones en el derecho humano a un medio ambiente sano

    Transparencia y acceso a la información pública desde un enfoque sistémico, repercusiones en el derecho humano a un medio ambiente sano

    ¿Hay algo que no sea un sistema? Sí: un conglomerado sin interrelaciones ni funciones específicas (Meadows, 2008); sin embargo, este no es el caso, la transparencia, el derecho de acceso a la información pública y el derecho a un medio ambiente sano están fuertemente relacionados.

    Un paso a la vez, ¿Cómo definimos estos conceptos?

    Podemos definir el término transparencia como la divulgación de información que producen las organizaciones públicas y que es útil para monitorear o evaluar las acciones/decisiones de los gobiernos (Merino, 2018).

    Relacionándose directamente con el derecho de acceso a la información, que se traduce en prerrogativas que permiten a la ciudadanía tener conocimiento sobre documentos y datos que son generados y administrados por el sector público. Es la vigilancia del poder que se refleja en la posibilidad de poder medir los avances de la democracia (Merino, 2018).

    Por su parte, el derecho a un medio ambiente sano comprende la conservación y preservación de las contribuciones ecosistémicas que brinda el ambiente, que incide en la calidad de vida de los seres vivos que habitan el planeta, siendo el Estado quien tiene la obligación de garantizar el respeto a este derecho.

     ¿Cómo se relaciona el derecho al acceso a la información y el derecho a un medio ambiente sano?

    El goce de ambos derechos se encuentra plasmado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que les otorga el carácter de indivisibles, es decir, su cumplimiento depende de otros derechos, haciendo que el ejercicio de un derecho contribuya al ejercicio de otro.

    Lo anterior implica que las autoridades deban actuar de forma transparente, mediante la divulgación de información que producen, sin que esta se encuentre limitada por criterios discrecionales, con la finalidad de impulsar mecanismos de participación activa que permita a la sociedad contar con información que ayude a la conservación del ambiente.

    La participación social constituye un eje rector sobre el cual descansa la evolución del derecho ambiental, en ese sentido, cuando el Estado tiene la obligación de contar con los mecanismos e instituciones que garanticen ese acceso a la información se permite una adecuada toma de decisiones y acceso a la justicia (Herrera et al, 2013).

    Transparencia y acceso a la información pública como un sistema

    Créditos de imagen: Imagen de elaboración propia, disponible en https://kumu.io/AteneaBV/transparencia-acceso-a-la-informacion-y-medio-ambiente-abv

    Un sistema es un conjunto de cosas interrelacionadas que dan lugar a una pauta de comportamiento característica en un periodo de tiempo, donde existe una relación entre estructura y comportamiento; en los sistemas todo sucede al mismo tiempo, no solo están conectados en una dirección, sino en muchas direcciones a la vez (Meadows, 2008).

    El derecho a la información pública en México está directamente relacionado con la transparencia, a rendición de cuentas y el acceso a la información del sector público, lo que significa abrir el ejercicio del gobierno a la ciudadanía, para que esta sea capaz de evaluar a sus representantes (Castellanos, 2006).

    Cuando se evalúa el actuar de los gobiernos, aumenta la participación social, haciendo que se mejoren los procesos y decisiones gubernamentales, incrementando la utilidad social de las organizaciones públicas que acrecienta la confianza en las instituciones públicas.

    Repercusiones en el ejercicio al derecho a medio ambiente sano

    Como se puede observar en el mapa sistémico, las interacciones entre derechos se extienden a otras materias que vistas conjunto de cosas producen afectaciones al ambiente y por consecuencia al ejercicio de este derecho, tales como la corrupción y la discrecionalidad en actos de autoridad.

    Cuando no se cumple el ciclo donde se garantiza el acceso a la información pública y la existencia de transparencia en los gobiernos, disminuyen las posibilidades de prevenir daños al ambiente, disminuyendo el acceso a la justicia en la materia y las posibilidades de ejercer acciones de responsabilidad ambiental a quienes causan daños.

    Por otro lado, la participación ciudadana es fundamental para el ejercicio del derecho a un medio ambiente sano, puesto que su participación informada mejora la toma de procesos y decisiones gubernamentales, incrementando la utilidad social de las organizaciones públicas y la confianza en las mismas.

    Consideraciones finales    

    Como se explica en la obra de Donella Meadows, todas las personas o los elementos de un sistema pueden actuar de un modo diligente y racional, pero todas esas acciones bien intencionadas se suman con demasiada frecuencia para generar consecuencias absolutamente terribles.

    Es complejo pensar en intervenciones al sistema para que este mejore, cualquier intervención puede modificarlo, pero lograr intervenir un sistema para mejorarlo constituye un reto que traspasa disciplinas, haciendo que el derecho a gozar de un medio ambiente sano no sea visto únicamente desde una óptica de derecho.

    Castro y Rosales afirman el derecho a la información no sólo se limita a buscar y a recibir información, permite la materialización de otros derechos, ya que al trasmitir dicha información se constituye un elemento de la libertad de expresión necesario para que las personas se encuentren informadas, puedan expresarse y opinar con plena libertad.}

    Créditos de imagen: Imagen de Orbon Alija en Pixabay

    Escrito por Atenea Beltrán Vázquez, estudiante de la Maestría en Derecho Ambiental y Política Pública de la Universidad del Medio Ambiente.

    “Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente”.

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    UMA MDAPP 2022

    Referencias

    – Castellanos, Mariano R. L. (2006). El derecho a la información en México: Una perspectiva ciudadana. https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/5/2465/24.pdf

    – Castro, Coria E. G. y Rosales, Huerta C. (2020). El derecho a la información como llave de acceso a nuevas formas de gobierno. https://revistas.juridicas.unam.mx/index.php/derecho-informacion/article/view/14660/15798

    – Herrera Espinoza, Agustina, Moreno Ovando, Paloma Ileana, & Escobedo Fernández, Reyna Itzel. (2013). El acceso a la información ambiental. Cuestiones constitucionales.http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-91932013000200007&lng=es&tlng=es.

    – Merino, Mauricio. (2018). Opacidad y Corrupción: las huellas de la captura. Ensayo sobre la definición que entrelaza al Sistema Nacional de Transparencia. Cuadernos de transparencia. Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales.

    – Meadows, Donella (2008). Pensar en Sistemas. Capitán Swing Libros, S. L. ISBN: 978-84-12528-51-0

  • Pensamiento visual, una alternativa de aprendizaje

    Pensamiento visual, una alternativa de aprendizaje

    Una reflexión sobre neurodiversidad en mi paso por la Universidad del Medio Ambiente, UMA

    A lo largo de mi proceso de aprendizaje en la UMA, he atravesado por  un profundo reconocimiento de identidad, además me ha hecho entender las diversas formas sobre cómo percibo, proceso y estructuro la información. Un descubrimiento clave estas últimas semanas, después de dos intensos semestres asistiendo a los talleres presenciales,  ha sido  darme cuenta de que pienso y aprendo en imágenes, lo que ha implicado un cambio radical en la forma en que entiendo el mundo, un quiebre con las ideas y métodos previos. Esto me lleva a adoptar una nueva perspectiva  reconfortante ante los desafíos y adaptaciones en un mundo diseñado principalmente para el procesamiento verbal y auditivo.

    Principio del Pensamiento Visual:

    El pensamiento visual es un rasgo que se observa en muchas personas neurodivergentes, por lo que no es exclusivo del autismo. Se trata de procesar la información principalmente a través de imágenes mentales en lugar de palabras o conceptos abstractos. Temple Grandin (1995), una de las voces más reconocidas en autismo, ha reflexionado extensamente sobre esto en su libro Thinking in Pictures. Grandin describe cómo su mente funciona como un catálogo de imágenes detalladas que le permite visualizar soluciones a problemas de manera única.

    Diferenciadores neurodiversos: 

    • Procesamiento visual en lugar de verbal

    Muchas personas neurodivergentes piensan en imágenes antes que en palabras. Cuando escuchan una palabra o idea, evocan una serie de imágenes mentales relacionadas en lugar de conceptualizar con lenguaje interno.  Ejemplo: Si se dice “gato”, una persona neurotípica puede pensar en el concepto abstracto de la palabra gato, mientras que alguien con pensamiento en imágenes podría visualizar un gato específico que ha visto antes, con detalles como su color, textura y comportamiento.

    • Memoria visual (fotográfica) detallada

    La memoria de las personas con pensamiento en imágenes suele ser más vívida y detallada. Pueden recordar lugares, rostros o patrones con una precisión impresionante.  Esto puede facilitar habilidades en áreas como diseño, ingeniería, mecánica, arte o cualquier campo donde la visualización sea clave.

    • Dificultades con conceptos abstractos

    Mientras que algunas personas autistas sobresalen en pensamiento visual, pueden tener dificultades con ideas abstractas o lenguaje figurado. Ejemplo: Frases como “se me fue el avión” pueden interpretarse literalmente, ya que no generan una imagen clara en la mente.

    • Solución de problemas no lineal

    En lugar de seguir una línea de pensamiento secuencial o lógica tradicional, las personas con pensamiento en imágenes pueden “ver” múltiples soluciones a la vez. Pueden construir modelos mentales de problemas y soluciones sin necesidad de escribirlas o describirlas verbalmente.

    Un ejemplo práctico alineado a mi experiencia en la Maestría de Proyectos Socioambientales:

    Ahora que me enfrento al reto de diseñar un espacio comunitario sostenible, mi proceso de pensamiento sigue un camino distinto al de quienes estructuran sus ideas a través de palabras y conceptos abstractos. En lugar de eso, mi mente opera como un lienzo donde las imágenes y esquemas tridimensionales toman forma de inmediato. Antes de poder escribir una sola palabra, mi mente ya había construido una representación visual del espacio, imaginando la disposición de jardines, áreas de descanso y puntos clave para la interacción social. No solo veo los elementos por separado, sino que percibo cómo se podrían interconectar en un sistema dinámico y armónico.

    Este enfoque visual, en la mayoría de las ocasiones, no sólo me permite la comunicación de la idea de otra manera, sino que me permite detectar mejoras, prever problemas de distribución y encontrar soluciones de manera más intuitiva. Al plasmar el diseño en imágenes, puedo comparar patrones con experiencias previas y realizar ajustes de forma casi instantánea. Es un proceso similar que puedo asociar a mi forma de aprender a tocar un instrumento de percusión: al observar videos de ejecución, mi cerebro capta los patrones de movimiento y ritmo de manera más efectiva que si simplemente leyera una partitura técnica. Así como el aprendizaje musical se interioriza mediante la observación y la repetición visual de secuencias, el diseño de un espacio se me facilita cuando lo construyo desde la imaginación gráfica y la experimentación mental.

    Redescubriendo mi Forma de Aprender a Través de la Música

    Mi experiencia personal se enriqueció cuando, en la UMA, en el eje de Agencia de cambio, dentro del laboratorio de desarrollo autodirigido de habilidades, me embarqué en el aprendizaje del steel drum, un instrumento armónico musical de percusión. El aprendizaje clave que observé de mi manera de aprender  fue el asimilar que los patrones melódicos me resultaban más sencillos al ver videos de personas tocando el instrumento, en lugar de seguir instrucciones verbales o partituras. Este descubrimiento a su vez, evocó recuerdos de mi infancia, cuando aprendí a tocar el tambor de la banda de guerra sin instrucción formal y sin pertenecer a la banda de guerra, simplemente observando los ensayos de la banda y replicando los movimientos durante mis tiempos libres en la escuela.

    Este descubrimiento me llevó a una profunda reflexión: ¿cuántos de nosotros habremos tenido que abandonar nuestra forma natural de aprender y comprender el mundo, esa que empleamos en la infancia? Sospecho que la mayoría. Alison Gopnik, en su obra “El Bebé Filosófico” (2009), aborda precisamente esta capacidad innata de los niños. Gopnik sostiene que “los niños son pensadores visuales naturales. Construyen imágenes mentales que les permiten dar sentido al mundo y resolver problemas intuitivamente”.

    Esta afirmación de Gopnik resonó en mí con fuerza. Me llevó a considerar que, a medida que crecemos, quizás perdamos o suprimimos esta habilidad fundamental. La educación tradicional, con su énfasis en el pensamiento lineal y lógico, podría estar contribuyendo a esta pérdida. Al alejarnos del pensamiento visual, ¿acaso estaremos renunciando a una herramienta poderosa para la creatividad y la resolución de problemas?.

    El Reto de Traducir Información en Imágenes

    Aunque el pensamiento visual ofrece ciertas ventajas, también presenta desafíos en entornos donde predomina el aprendizaje verbal y escrito. Escuchar largas explicaciones o leer textos extensos sin apoyos gráficos demanda un esfuerzo adicional para transformar esa información en imágenes mentales. Por ello, he estado en la búsqueda de adoptar estrategias más visuales como la creación de esquemas, mapas conceptuales, el uso de diagramas y la búsqueda de videos explicativos para hacer la información más accesible a mi forma de procesarla.

    Perspectiva de los Tipos de Inteligencias y el Pensamiento Visual

    La teoría de las inteligencias múltiples, propuesta por Howard Gardner (1994), revolucionó nuestra comprensión de las capacidades humanas al desafiar la concepción tradicional de la inteligencia como una habilidad única y generalizada. Según Gardner, no existe una sola manera de ser “inteligente”. En cambio, cada individuo puede desarrollar múltiples tipos de inteligencia, como la lingüística, lógico-matemática, musical, intrapersonal, interpersonal, naturalista, y kinestésico-espacial, entre otras.

    El pensamiento visual  no solo se refiere a la capacidad de ver imágenes en la mente, sino a la habilidad de organizar, transformar y comprender la información a través de imágenes. Esta forma de cognición permite a quienes piensan visualmente no solo recordar detalles con gran precisión, sino también resolver problemas de manera creativa y conectar ideas que a menudo permanecen dispersas en formatos verbales o abstractos.

    Avanzando hacia enfoques más inclusivos

    Dentro del contexto académico, agradezco a la UMA el interés de adaptar los entornos de aprendizaje para que se reconozca y fomente una diversidad de estilos cognitivos. A medida que la educación avanza hacia enfoques más inclusivos, resulta fundamental que más educadores consideren las distintas formas de aprender y comprendan que, al igual que las inteligencias múltiples, no todos los estudiantes procesamos la información de la misma manera. Mientras que algunos pueden destacar en el análisis lógico de problemas complejos, otros podemos comprender los mismos conceptos de manera más efectiva cuando se nos presentan a través de representaciones visuales o actividades kinestésicas. En este sentido, las estrategias pedagógicas deben ser tan diversas como los tipos de inteligencia para que cada estudiante pueda aprender de manera eficaz y alineada con sus fortalezas cognitivas.

    Este enfoque inclusivo no solo podría mejorar la experiencia de aprendizaje, sino que también nos prepararía para un mundo que valora las habilidades multifacéticas. La combinación de pensamiento visual y la integración de las inteligencias múltiples pueden ser particularmente poderosas en disciplinas como la sostenibilidad, en la que se requiere creatividad, resolución de problemas complejos y una comprensión holística de los sistemas.

    Ilustraciones del libro: The girl who thought in pictures. Escrito por Julia Finley. Posted by Raising My Little Superheroes

    Reconociendo la Diversidad: Una Analogía entre Personas y Ecosistemas

    La sostenibilidad no solo se aplica a la preservación de los recursos naturales, sino también a la creación de ambientes donde las distintas formas de vida, tanto humana como no humana, puedan coexistir de manera armónica. En el eje académico de sostenibilidad de la UMA, uno de los pilares más importantes que he reconocido es el de la diversidad en los ecosistemas. Aprendemos que la diversidad biológica no es solo un aspecto deseable, sino esencial para la salud y la resiliencia de los ecosistemas. Cada especie cumple una función vital dentro de su entorno y es la interacción entre estas especies la que genera un equilibrio que permite la supervivencia y adaptación frente a desafíos.

    Este principio, que observamos en la naturaleza, también tiene un paralelo en nuestras comunidades y entornos de aprendizaje. Al igual que un ecosistema saludable depende de la diversidad de especies para prosperar, nuestras sociedades y comunidades de aprendizaje pueden florecer aún más cuando reconocemos y valoramos las diferencias individuales. En el contexto educativo, la diversidad cognitiva—es decir, las diferentes formas de pensar, procesar información y abordar problemas—puede ser una riqueza invaluable. Cada mente única aporta una perspectiva diferente que, al ser compartida y combinada con las perspectivas de otros, enriquece el entendimiento colectivo.

    En este sentido, el reconocimiento de la diversidad cognitiva debe ir más allá de un enfoque superficial o inclusivo; debe convertirse en un principio fundamental dentro de nuestras metodologías educativas y de colaboración. Al integrar estas diferencias, no solo enriquecemos nuestro conocimiento, sino que también construimos entornos más inclusivos, resilientes e innovadores.

    Conclusión

    Este viaje de autoconocimiento ha sido crucial no solo en mi formación académica dentro de la UMA, sino también en mi desarrollo personal. Redescubrir mi forma de aprender y comprender el mundo me ha permitido enfrentar de manera más efectiva los desafíos académicos y profesionales, optimizando mi energía y adaptando los métodos de aprendizaje a mi estilo cognitivo. Este proceso no ha sido solo un descubrimiento intelectual, sino también un camino hacia el entendimiento de mi neurodiversidad, lo que me ha permitido acceder a nuevas formas de aprender y conectar.

    Al compartir esta experiencia, invito a todos a reflexionar sobre su propia forma de procesar la información. Así como en los ecosistemas la diversidad biológica es clave para la estabilidad, la resiliencia y el progreso, en los entornos afectivos, educativos y profesionales, tener presente la diversidad cognitiva es esencial para fomentar la innovación y el crecimiento mutuo. Al reconocer nuestras diferencias cognitivas y valorar la forma única en que cada uno de nosotros contribuye al aprendizaje y al desarrollo social, podemos construir entornos más inclusivos, equitativos y enriquecedores, donde todos tengamos la oportunidad de crecer y aportar.

    Este enfoque no solo se limita al ámbito académico; se extiende a la vida familiar, profesional y comunitaria. La integración de diversas perspectivas y habilidades enriquece todos los aspectos de nuestra interacción con el mundo y es, en última instancia, lo que nos permitirá avanzar hacia un futuro más sostenible, justo y colaborativo.

    Referencias:
    • Alison Gopnik (2009). The Philosophical Baby: What Children’s Minds Tell Us About Truth, Love, and the Meaning of Life 
    • Howard Gardner (1994). Estructuras de la Mente. La Teoría de Las Inteligencias Múltiples (2a ed. en español). FCE México.
    • Temple Grandin (1995). Thinking in Pictures https://www.grandin.com/spanish/autismo.pensamiento.visual.html

     

    Por Hector David Arreola Rangel. Generación 2024. Maestría en Proyectos Socioambientales.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • De paso por la UMA

    De paso por la UMA

    El comienzo 

    La Universidad del Medio Ambiente (UMA) ha sido un oasis para mirar y hablar con otros, incluyendo a los árboles, las hojas, las aves y otras especies en la Tierra. Lo más sorprendente ha sido escucharles de vuelta.  

    La UMA ha sido un llamado a encontrarnos, reunirnos y platicar alrededor del fuego para convertir en cenizas viejos paradigmas y prender la chispa de la colaboración y la confianza radical desde el potencial que llevamos dentro para dar a luz nuevas posibilidades que transformen lo que nos duele como sociedad. 

    (Enriquez, L.M. 2005)
    Foto de Enriquez, L. M. 2005

     

    La UMA ha sido un espacio de nuevas oportunidades para mirar-se, reconocer-se y reciprocar el aporte que cada persona y especie hacen desde su unicidad al universo desde su cosmovisión 

    También ha sido atestiguar, apreciar y abrazar la diversidad para crear nuevas prácticas narrativas que incluyan a tod@a las voces practicando la re-autoría en palabras de Michael White.  (White, M., 2016)1                   

    Ha implicado levantarse al alba algunos sábados y domingos para atestiguar la salida del sol, escuchar y sentir los sonidos de la naturaleza y con esa pequeña acción elegimos ser guerreros(as) del amanecer, experimentando el equilibrio con y en la naturaleza a través del suave movimiento del tai chi.  

    Ha sido atreverse a andar el territorio, antes que arrastrar la pluma. Conectar con el dolor desde la indignación y la empatía antes de correr a intentar borrar las heridas para crear soluciones que se desvanecen en el tiempo por no encontrar los cuerpos que las sostengan en acciones.  

    Ha sido escuchar antes que proponer, reconocer otras miradas reconociendo que cuando una persona ocupa un lugar de privilegio, el verdadero gran poder, radica en trascender lo individual para vivirse en colectivo.   

    En la UMA, las preguntas llueven a cántaros, y un gran reto ha sido crear los espacios no para contestarlas, sino para desarticular-las y re-construir otras preguntas que hagan más profundo el entendimiento de los conflictos socioambientales y posibles soluciones desde colectivos que ponen sus mentes, cuerpos y corazones para mapear sistemas, para descubrir interdependencias, analizar multi interacciones y flujos que nos muevan a intentar la acupuntura sistémica que disloque, que provoque, que mueva, que sostenga mejores condiciones de bienestar de fondo en los sistemas prevaleciendo en el tiempo, en donde habremos de caminar, en vez de trotar, porque el camino en colectivo será más importante que el mero resultado si lo hacemos desde el cuidado y la ternura. 

    Cuando dije que sí a la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad quería fortalecer mi cuidado a la naturaleza, reconociendo que habiendo escuchado cada vez con mayor intensidad el grito de la Tierra, no he sabido cómo responder a su llamado. Sin embargo, sé que no hacer nada, también es una elección y no quiero que sea la mía, ni la tuya o la nuestra. Estoy dispuesta a cruzar mis propias fronteras para redescubrir y probar nuevas fórmulas. 

    El camino 
    UMA, 2025
    (UMA, 2025)2

    El camino es incierto, pero quiero ensayar la escucha a mi intuición, estoy dispuesta a descolocar-me y repensar los sistemas en los que estoy-estamos inmersos para poder re-crear en colectivo, asumiendo que solo somos una especie más en la maravillosa naturaleza, por lo que no hay cabida para el control. Que reine la escucha empática en medio del caos creativo, sabiendo que esta vía nos llevará orgánicamente a la innovación, la cual deberemos de acompañar de medición y monitoreo para lograr su trazabilidad y escala, además de fortalecer nuestra capacidad de resiliencia, co-construyendo nuevas relaciones e interacciones entre humanos, en y con la naturaleza, atestiguando las líneas causales y generando comunidades de aprendizaje y de práctica para reciprocar-nos. 

    Foto de Hernández, A.R, 2025
    Foto de Hernández, A.R. 2025

    Tenemos el poder de transformar y regenerar las condiciones para nuestra vida, para la vida, atrevámonos a romper la inercia, agrietar el sistema con propósito desde la congruencia, la indignación y el dolor, aboliendo la apatía, generando preguntas poderosas, provocando la reflexión-acción, siguiendo pistas, ampliando la conciencia, sumando voluntades, corazonando, mentalizando y acuerpando nuevas posibilidades. 

    Siempre me percibí humanista, antes que dolorosamente antropocentrista, y reconstruyendo mi propia narrativa, elijo estar en la UMA, no por ser un espacio perfecto, y me parece que no pretende serlo, pero sí reconociéndola como es un espacio para inspirar, conectar, soñar, cuestionar, crear, innovar, intentar, fallar y volver a empezar. La inversión de tiempo es enorme, sin embargo, experimentar la toma de decisiones desde el potencial y la esperanza de ser parte de las soluciones para un mejor futuro, me inspira. 

    La provocación 
    Foto de Porte Petit, V. 2025
    Foto de Porte Petit, V. 2025                                                                                                   

    Si tú como yo quieres impulsar un futuro regenerativo, sustentable, ético, y potenciar tu Mindset de agente de cambio capaz de promover iniciativas que transformen sistemas socioambientales desde sus círculos de influencia: 

    1. Conoce tu perfil de Agente de Cambio  CHANGEMAKER INDEX (3)de Ashoka, 
    2. Mantente cerca de la UMA,   
    3. Sigamos haciendo comunidad como UMAnos(as). 

     

    Escrito por Verónica Porte Petit Anduaga, estudiante de la Maestría de Innovación Educativa para la Sostenibilidad 

    Fuentes:

    1. White, M. (2016). Maps of Narrative Practices. Pranas Ediciones 

    2. UMA. (2025). Sustentabilidad y Regeneración. UMA: https://uno.umamexico.com.mx/wp69/wp-content/uploads/2022/12/CIRCULO-MODELO-EDUCATIVO-2017-c_fotos-01-scaled-800×765-1.jpg 

    3.  Ashoka. (2025). Chagemaker Index de Ashoka. Ashoka: https://cmi.ashoka.org/es 

     

    “Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente”. 

  • Evolución del Derecho Ambiental Internacional en las Conferencias de las Naciones Unidas

    Evolución del Derecho Ambiental Internacional en las Conferencias de las Naciones Unidas

    Conforme pasa el tiempo las conferencias ambientales de la Organización de las Naciones Unidas han evolucionado, incorporando elementos que robustecen y moldean el derecho internacional ambiental.

    De igual forma, estas conferencias contribuyen a enriquecer el derecho ambiental nacional de cada uno de los países que forman parte, señalando la urgente necesidad de abordar los problemas al interior desde una óptica socio ambiental.

    Un breve recorrido por la historia de las conferencias ambientales internacionales

    Las conferencias de las Naciones Unidas a menudo han tenido seguimientos y revisiones por parte de la Asamblea General en forma de Sesiones Especiales (Organización de las Naciones Unidas, 2020); con la finalidad de hacer énfasis en los contrastes evolutivos del derecho ambiental internacional en este artículo se abordarán las siguientes conferencias:

    1. “Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano”, Estocolmo, 5 a 16 de junio de 1972.
    2. “Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo”, Río de Janeiro, Brasil, 3 a 14 de junio de 1992.
    3. “Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible”, Johannesburgo, 26 de agosto a 4 de septiembre de 2002.

    En primer término, podemos observar que la forma de abordar los problemas ambientales se evidencia a través del nombre de cada una de estas, en la conferencia realizada en 1972 en Estocolmo, se alcanza a percibir una visión un poco antropocentrista al denominarse del medio humano al tratar temas ambientales.

    Posteriormente en la conferencia de Río se diserta sobre medio ambiente ligado al concepto de desarrollo que se tenía al momento de su celebración y en la última de estas conferencias la denominación cambia radicalmente plasmando la relación que existe entre medio ambiente y desarrollo en un solo concepto.

    La primera conferencia internacional sobre medio ambiente

    La conferencia de Estocolmo en 1972, sin lugar a duda marcó un punto de no retorno en la legislación ambiental, puesto que creó el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), e influenció a las partes a modificar sus ordenamientos de forma interna a favor del ambiente.

    También, colocó las cuestiones ambientales en el primer plano de las preocupaciones internacionales y marcó el inicio de un diálogo entre los países industrializados y en desarrollo sobre el vínculo entre el crecimiento económico, la contaminación del aire, el agua y los océanos, así como el bienestar de las personas de todo el mundo (ONU, 2020).

    Créditos de imagen: Fotografía de Adam Gavlák en Unsplash

    La influencia de las conferencias ambientales internacionales en el derecho

    Además de la visibilidad a temas ambientales que generó la conferencia de Estocolmo, estableció la obligación de los Estados parte para cooperar y desarrollar cuerpos normativos en materia ambiental, así como garantizar que los recursos naturales del planeta se preserven en beneficio de las generaciones

    Con la conferencia de Río consideró a la evaluación de impacto ambiental como el instrumento sujeto a la decisión de una autoridad, que puede prevenir los daños ocasionados al ambiente respecto de actividades que pueda producir impactos negativos considerables.

    Por su parte, Johannesburgo adoptó una Declaración Política y un Plan de Implementación que incluyó disposiciones que cubren un conjunto de actividades y medidas que deben tomarse para lograr un desarrollo que tenga en cuenta el respeto por el medio ambiente (Organización de las Naciones Unidas, 2020).

    ¿Cómo se refleja la evolución del derecho ambiental internacional?

    En conclusión, es posible inferir que en el desarrollo de las conferencias internacionales hubo un cambio en las cosmovisiones presentes al momento de su celebración, ya que se alejan del antropocentrismo y dejan atrás el concepto de medio humano, para hablar de medio ambiente, hasta llegar al desarrollo sostenible.

    Las conferencias de las Naciones Unidas tienen un impacto significativo en la forma de abordar los problemas ambientales, reflejándose en la expedición de instrumentos normativos, así como en la incorporación en la legislación nacional de figuras como la evaluación de impacto ambiental.

    Uno de los factores que resulta imprescindible destacar en la evolución del derecho ambiental internacional es que estas conferencias lograron abordar los factores sociales, económicos y culturales que son interdependientes, además de resultar necesarios en materia ambiental para lograr un desarrollo sostenible.

    Créditos de imagen: Fotografía de Khanchit Khirisutchalual en Unsplash

    Escrito por Atenea Beltrán Vázquez, estudiante de la Maestría en Derecho Ambiental y Política Pública de la Universidad del Medio Ambiente.

    “Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente”.

    No te pierdas la oportunidad de formar parte de la primera universidad especializada en sustentabilidad en Latinoamérica, conoce la oferta educativa que la UMA te tiene preparada

    UMA MDAPP 2022

    Referencias

    – Brañes, R. (2004). Manual de Derecho Ambiental Mexicano. (3a ed.). Fondo de Cultura Económica.

    – Organización de las Naciones Unidas. (2020). Conferencias, Medio ambiente y desarrollo sostenible. Naciones Unidas. https://www.un.org/es/conferences/environment

    – R. De La Maza. (2025). Regulación Constitucional del Medio Ambiente y Bases Internacionales 2025. (Comunicación personal). Introducción al Derecho Ambiental. Universidad del Medio Ambiente.

     

     

  • REFLEXIÓN SOBRE LA EVOLUCIÓN Y MI ROL COMO AGENTE DE CAMBIO AL COMENZAR A ESTUDIAR EN LA UMA

    Perspectiva inicial

    Antes de entrar en contacto con la teoría evolutiva, pensaba que mi lugar en el mundo era el de un ser vivo razonador como agente de cambio, antes de ser un ser consumidor. Mi punto de vista hasta hoy se mantiene, sin embargo, ahora no me considero en un rol de “salvadora” del medio ambiente que me rodea, sino en un rol de colaboradora del medio ambiente, resultado de la evolución. 

    Desde mi perspectiva, la evolución respondía a la pregunta “para qué”, ¿para qué una especie u otra evolucionó? Ahora me doy cuenta que, en realidad, responde a la pregunta “por qué”, ¿por qué una especie u otra ha evolucionado?  No se trata de que la evolución suceda para que una determinada especie se adapte a ciertas condiciones,  sucede como consecuencia de eventos sucedidos en el pasado.  Como si el sistema en cuestión, no tuviera la propia intención de evolucionar, sino que evoluciona porque algo sucedió antes que diera el primer paso a esa evolución.

     

    Humano y naturaleza

    Lo que suponía el objetivo del ser humano en la naturaleza es que el ser humano era el principal ser vivo encargado de la evolución. Ahora sé que no es así. La naturaleza, en general, se encarga del proceso evolutivo.

    Me relacionaba, probablemente con un sentido de superioridad respecto a la demás naturaleza, como si ser humano significara ser exclusivo, alguien que puede hacer y deshacer ciertas estructuras o sistemas sin consultar, sin pensar, ni estudiarlo a profundidad. Ahora comprendo que cada una de mis acciones pueden llegar a tener repercusiones en la naturaleza; y por lo tanto, estas acciones deben ser cautelosas, muy bien analizadas y preparadas en comunión tanto con los seres vivos como con los sistemas con los que puedan interactuar.

     

    Antecedentes para el inicio del cambio de perspectiva

    Como mencionaba en un inicio del escrito, mi visión de evolución estaba relacionada a la forma de adaptarse a las condiciones del medio para sobrevivir en la naturaleza, ahora sé que se basa más en los distintos cambios que se presentan consecuentemente a las formas de desarrollo de la naturaleza. Eso influye mi interactuar con la naturaleza de forma más comprensiva y más apreciativa,  me permite ver que todos tenemos ancestros comunes, por lo tanto, ese entendimiento logra que considere a los seres vivos como mis similares; y consecuentemente, llego a tener muchísima más empatía al convivir con ellos.

    La evolución se da a nivel poblacional, las especies con características que sobrevivan a varios acontecimientos y fenómenos naturales serán las que perseveren en la naturaleza. Estas van evolucionando en sus propios grupos poblacionales hasta llegar al momento en el que no se pueden reproducir entre grupos poblacionales en distintos niveles de evolución.

    En ese contexto se definen a continuación los siguientes términos:
    • La evolución es el cambio en las propiedades de grupos de organismos en el curso de generaciones o en el paso del tiempo. Sucede a nivel poblacional, no a nivel individuo.

    Fotografia Nº 1: Hierbas, quinoa y flores conviviendo en un espacio de tierra

    Gráfico Nº 1: Hierbas, quinoa y flores conviviendo en un espacio de tierra
    Fuente: Elaboración propia
    • El rol del ambiente en la selección natural:  según el comportamiento del medio ambiente, las especies con características propias que sobrevivan a dichos comportamientos serán las que generen más descendencia. Para lograr esto, debe existir variaciones agradables, un ambiente, varias generaciones y reproducción diferencial.

    Video Nº1: Estanque formado en un espacio de tierra en el que interactúan distintas especies de seres vivos
    Estanque
    Fuente: Elaboración propia

    • Aleatoriedad en el proceso evolutivo (respecto a la mutación): emerge en un determinado momento, dado el contexto en el que se encuentra un individuo que resulta tener ventaja sobre los demás seres de la especie, esta o estas características ventajosas prevalecen en las generaciones que continúan. 
    • Adaptación como fenómeno emergente y no intencionado: explica que las especies que mejor se adapten a una determinada situación serán las que emerjan poblacionalmente más adelante. Una adaptación de tipo inconsciente.

    Fotografia Nº 2: Hierbas y otras plantas creciendo entre piedras

    Fuente: Elaboración propia
    • Perfección o progreso en el proceso evolutivo: hace referencia a que todos tenemos nuestra base de existencia en una especie, por lo tanto, ahora, todas las especies distan de ser perfectas. Entre especies y entre individuos de cada especie no existe la perfección, eso permite la evolución de la población (Krukonis & Barr , 2008).

    Fotografía Nº3: Rana verde en su hábitat

    Fuente: Elaboración propia

    Conclusión

    Las preguntas que resonaron conmigo entonces fueron ¿Cuáles fueron los “porqués” de la evolución de las especies para llegar a la humanidad actual? ¿A qué hemos sobrevivido como humanidad para ser lo que somos?

    A modo de conclusión, luego de tocar los puntos anteriores, a qué se reduce o se agranda el ser un agente de cambio. Considero que cualquier ser vivo puede ser llamado así al, simplemente, existir.

    La importancia está en ser conscientes del impacto de nuestros cambios. Los anteriores deberán ser empáticos con los demás seres vivos y  coherentes con nuestros ideales.

     

    Escrito por Alejandra Iris Sejas Delgadillo, estudiante de la Maestría de Agroecología y Sistemas Alimentarios Regenerativos, generación 2021.

     

    Referencias

    Krukonis, G., & Barr , T. (2008). Evolution for Dummies. Indianapolis: Wiley Publishing .





  • Biofiltros para sanear el agua: “Sembrando agua”

    Biofiltros para sanear el agua: “Sembrando agua”

                      El Humedal, Tour virtual. Recuperado el 25 de abril de 2025, de https://elhumedal.org/tour

    En proyectos actuales de arquitectura, cada vez hay más interés por integrar sistemas relacionados con el agua. Su disponibilidad, uso y retorno se han vuelto temas urgentes para lograr un bienestar colectivo.

    Los biofiltros han sido una de las soluciones más inspiradoras con las que me he encontrado. Esto se debe a que no solamente atienden el tema del agua por separado. También, desde un profundo entendimiento de la naturaleza, permiten sanear aguas residuales de forma accesible, eficiente y sostenible.

    ¿Qué es un biofiltro?

    En términos generales, un biofiltro es un sistema de tratamiento de aguas residuales basado en la naturaleza. Puede diseñarse de diversas maneras, dependiendo del tipo de agua a filtrar y del uso final que se le quiera dar.

    A diferencia de los sistemas convencionales, que dependen de maquinaria o procesos químicos, los biofiltros utilizan procesos naturales como la alimentación de microorganismos, la filtración a través de sustratos y el uso de vegetación adaptada.

    Alternativas sostenibles: ecotecnologías del agua

    Aunque el concepto lleva varios años desarrollándose, la mayoría de las propuestas que han dominado el mercado son filtros comerciales. Sin embargo, estos requieren recursos contaminantes, tienen un impacto ambiental considerable y son costosos.

    Para contrarrestar esta situación, surgen las ecotecnologías del agua. Estas se diseñan con materiales naturales, reutilizables (como cubetas) o elementos constructivos de bajo costo. Gracias a esto, es posible construir biofiltros caseros que puedan incorporarse a casi cualquier proyecto arquitectónico.

    Tipos de biofiltros de escala doméstica

    Existen biofiltros de diferentes tipos y tamaños. Sin embargo, aquí nos enfocamos en los que pueden instalarse en viviendas particulares:

    Biojardineras

    También conocidas como “lavaderos ecológicos”, tratan aguas grises de lavabos o regaderas mediante flujo subsuperficial. Visualmente parecen jardineras comunes, pero en vez de tierra, usan un lecho filtrante de grava y arena. Sobre él crecen plantas resistentes como platanillo, papiro, juncos o lirios acuáticos.

    Humedales construidos

    Estos sistemas, más grandes y abiertos, pueden recibir tanto aguas grises como negras. Imitan el funcionamiento de un ecosistema acuático como un estanque o laguna. Para ello, usan plantas acuáticas y sustratos por donde fluye el agua, ya sea superficial o subterráneamente.

    Además, son capaces de tratar el agua de una vivienda entera o incluso de comunidades pequeñas.

    En consecuencia, estos sistemas no solo limpian el agua. También regeneran el paisaje y fortalecen los lazos entre las personas y su entorno. Esto se logra al involucrar a la comunidad en los procesos de saneamiento y filtración.

    ¿Cómo funciona un biofiltro?

    A continuación, se describen las etapas principales de su funcionamiento:

    • Captación: se recolectan aguas grises o jabonosas.

    • Filtrado inicial y trampa de grasas: el agua pasa por capas de piedra, reteniendo sólidos.

    • Procesos biológicos: microorganismos en el sustrato descomponen compuestos orgánicos.

    • Absorción vegetal: las plantas absorben nutrientes y contaminantes.

    • Almacenamiento y uso: el agua tratada se reutiliza para riego o servicios no potables.

     

     

    Permahabitat. (s. f.). Ecotecnias. Recuperado el 25 de abril de 2025, de https://permahabitat.wixsite.com/permacultura/ecotecnias
    Escuela Itinerante del Agua, en la sección “Quiénes somos”. Recuperado el 25 de abril de 2025, de https://escuelaitinerantedelagua.org/
    Casos reales de implementación

    Por ejemplo, la Escuela Itinerante del Agua ha desarrollado procesos comunitarios de diseño y construcción de biofiltros. A través de talleres, promueven la “siembra de agua” como estrategia para enfrentar la crisis hídrica. Su enfoque pedagógico, comunitario y regenerativo ha impactado positivamente a comunidades con acceso limitado al agua potable.

    Actualmente, trabajan en la Península de Yucatán. Su objetivo es ayudar a proteger y revitalizar la mayor reserva de agua subterránea del país.

    El caso UMA: pedagogía viva

    En la Universidad del Medio Ambiente (UMA) también se ha integrado esta tecnología. Por ejemplo, el humedal de tratamiento del campus recibe aguas negras y jabonosas de baños y cocinas.

    De manera técnica, está compuesto por filtros, trampas de sólidos y un lecho de plantas como el platanillo. El sistema está oculto en el paisaje y permite que el agua pase por varias etapas de depuración antes de ser reutilizada.

    Por otro lado, más allá de su función técnica, este humedal es una herramienta pedagógica viva. Permite a estudiantes, docentes y visitantes observar cómo la naturaleza regenera lo que normalmente consideramos desecho.

    El humedal de la UMa – Fuente: Regina Rueda
    Conclusiones: una tecnología con urgencia

    La distribución de agua potable en México no es equitativa. Por ejemplo, muchas zonas rurales y urbanas carecen tanto de agua limpia como de sistemas adecuados de drenaje.

    En estos contextos, implementar biofiltros no solo es viable. También es una forma de empoderar a las personas para cerrar sus propios ciclos del agua.

    Además, frente al cambio climático y la contaminación, estas tecnologías representan una forma concreta de actuar desde lo local.
    Por consiguiente, con creatividad, conocimiento y colaboración, podemos transformar nuestra relación con el agua.

     

    Referencias

    Biofiltra. (s.f.). Biofiltros. Recuperado el 25 de abril de 2025, de https://biofiltra.com/

    CESUMA – Universidad Internacional del Talento. (2022, 9 junio). Breve historia del tratamiento de agua. Recuperado de https://www.cesuma.mx/blog/breve-historia-del-tratamiento-de-agua.html

    Condorchem Envitech. (2021, 15 septiembre). Historia sobre el tratamiento del agua potable. Recuperado de https://condorchem.com/es/blog/historia-sobre-el-tratamiento-del-agua-potable/

    El Humedal. (s.f.). Tour virtual. Recuperado el 25 de abril de 2025, de https://elhumedal.org/tour

    Escuela Itinerante del Agua, Escuela Itinerante del Agua. Recuperado el 25 de abril de 2025, de https://escuelaitinerantedelagua.org/

    Fundación Canal. (s.f.). El agua en la antigua Roma. Canal Educa. Recuperado el 25 de abril de 2025, de https://www.fundacioncanal.com/canaleduca/pdf/el-agua-en-la-antigua-Roma-publicacion.pdf

    Permahabitat. (s.f.). Ecotecnias. Recuperado el 25 de abril de 2025, de https://permahabitat.wixsite.com/permacultura/ecotecnias

    Unidad de Ecotecnologías, UNAM. (s.f.). Humedales artificiales. Recuperado el 25 de abril de 2025, de https://ecotec.unam.mx/ecoteca/humedales-artificiales-2

    Unidad de Ecotecnologías, UNAM. (s.f.). Humedales artificiales. Recuperado el 25 de abril de 2025, de https://ecotec.unam.mx/ecoteca/humedales-artificiales-2

    Universidad del Medio Ambiente. (s.f.). Manejo integral del agua en la UMA. UMA México. Recuperado el 25 de abril de 2025, de https://uno.umamexico.com.mx/wp69/manejo-integral-del-agua-en-la-uma/

    Universidad del Medio Ambiente. (s.f.). Los humedales como estrategia para el manejo integral del agua. UMA México. Recuperado el 25 de abril de 2025, de https://uno.umamexico.com.mx/wp69/los-humedales-como-estrategia-para-el-manejo-integral-del-agua/

    Escrito por Regina María Rueda Carmona (estudiante de la Maestría en Arquitectura, Diseño y Construcción Sostenible, generación 2025)

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Incumplimiento de los ODS: una alerta para el mundo de los negocios.

    El incumplimiento de los ODS es más que una señal de alerta para los gobiernos: es una advertencia directa al sector empresarial. Un estudio reciente demuestra que ningún país está en camino de cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030, y que el avance en algunos objetivos está ocurriendo a costa del retroceso en otros.

    Incumplimiento de los ODS: un riesgo global para los negocios

    El incumplimiento de los ODS no es un “fun fact” para decir en la conversación de la mañana, sino una tendencia alarmante. Según el análisis realizado por García-Rodríguez et al. (2025) a través de PLOS ONE, el desarrollo sostenible se encuentra estancado o incluso en retroceso en varias regiones del mundo. Esto no solo representa una crisis social y ambiental, sino también una amenaza directa a la estabilidad económica y a los modelos de negocio actuales.

    Por lo tanto, si tu empresa o proyecto depende de recursos naturales, estabilidad política o acceso a mercados justos, el incumplimiento de los ODS podría comprometer seriamente su viabilidad.

    Además, el informe destaca que los avances en objetivos como crecimiento económico o infraestructura muchas veces coinciden con retrocesos en igualdad de género, acción climática o conservación ambiental. Entonces, parecería que nos encontramos en una paradoja demasiado compleja.

    ¿Por qué debería importarle a los negocios?

    El mundo corporativo, especialmente el que promueve una visión socioambiental, no puede operar como si este diagnóstico no lo interpelara. Aunado a esto, el incumplimiento de los ODS representa una desconexión entre lo que las empresas prometen en sus informes de sostenibilidad y lo que realmente ocurre a escala global.

    Sin embargo, también representa una oportunidad. Las empresas que reconozcan esta realidad pueden posicionarse como líderes en soluciones transformadoras. Invertir en regeneración ambiental, educación, salud o inclusión puede ser no solo una responsabilidad, sino una ventaja competitiva en los próximos años.

    Cada  ODS debe ser analizado de acuerdo al contexto del país, García-Rodríguez et al. (2025).

    ¿Y qué hay de América Latina?

    América Latina aparece en una posición ambigua. Por un lado, presenta algunos avances en reducción de pobreza y acceso a servicios básicos. Pero por otro, enfrenta retrocesos en educación, salud y justicia ambiental. Esto pone en evidencia que las políticas públicas y los modelos económicos actuales no están funcionando de forma integral.

    Además, los datos muestran que incluso países con buenas intenciones políticas no logran progresar si no hay coherencia entre sus políticas económicas, sociales y ambientales. El sector privado tiene aquí una tarea pendiente: dejar de ver los ODS como una lista de chequeo para relaciones públicas, informes o estrategías de mercadotecnía;  y comenzar a integrarlos como ejes centrales de operación y estrategia.

    ¿Qué deberían hacer los negocios socioambientales?

    Primero, reconocer el problema. Luego, preguntarse: ¿mi proyecto está ayudando a resolver estos retos o está contribuyendo a perpetuarlos?

    Segundo, conectar con actores locales e internacionales que están promoviendo transformaciones reales. Y tercero, reconfigurar sus indicadores de éxito: no basta con crecer, hay que contribuir a restaurar, incluir y regenerar.

    Un negocio que no entienda el colapso sistémico detrás del incumplimiento de los ODS está destinado a operar en un mundo más inestable, más desigual y más conflictivo.

    Elaboración propia

    • Descripción: Gráfico que muestra la interdependencia entre los ODS: cómo el progreso en unos puede ir en contra de otros.
    Conclusión: no hay sostenibilidad sin acción coherente

    Por cierto, el artículo de García-Rodríguez et al. deja claro que los discursos no bastan. La sostenibilidad exige datos, voluntad y acción real.

    Y para los negocios, esto implica ir más allá del “greenwashing” y comprometerse con un cambio estructural que no deje atrás a nadie.

    Además, si la comunidad empresarial no actúa, terminará pagando el costo de un desarrollo fallido en forma de crisis económicas, desplazamientos, conflictos y pérdida de confianza.

    En la Universidad del Medio Ambiente, contamos con la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, en donde podrás conocer y desarrollar estrategías para llevar mas allá la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), contemplando esta perspectiva sistémica entre actores, objetivos y alcances.

    Si quieres conocer mas acerca del plan de la UMA, el plan de estudios y la comunidad Educativa, da clic en la imagen.

    FIRMA:

    Escrito por Gonzalo Sierra Basurto, (Alumno de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales), generación 2024.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

    REFERENCIAS:

    García-Rodríguez, A., Núñez, M., Robles Pérez, M., Govezensky, T., Barrio, R. A., Gershenson, C., Kaski, K. K., & Tagüeña, J. (2025). Sustainable visions: unsupervised machine learning insights on global development goals. PLOS ONE, 20(3), e0317412. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0317412

     

  • La democratización del conocimiento ambiental: Un paso hacia la sostenibilidad

    La democratización del conocimiento ambiental: Un paso hacia la sostenibilidad


    En un mundo donde la información es poder, democratizar el conocimiento se ha convertido en una necesidad urgente, especialmente en temas ambientales. El acceso a información clara y sencilla permite que más personas tengamos la posibilidad de comprender los desafíos globales y participemos activamente en la búsqueda de soluciones.

    En mi artículo anterior, hablamos de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) y su relación con el cambio climático. Sin embargo, pasamos de largo que se trata de un término técnico poco conocido, y que el tema ambiental va más allá del clima: abarca la conservación de la biodiversidad, la gestión de recursos hídricos, la contaminación y mucho más.
    En este artículo, explicaremos qué son las NDC y ampliaremos la reflexión hacia la democratización del conocimiento ambiental en su sentido más amplio.

    Créditos de imagen: Imagen de Tumisu en Pixabay

    ¿Qué es el Acuerdo de París y por qué es importante?

    El Acuerdo de París es un tratado internacional adoptado en 2015 durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21), busca limitar el aumento de la temperatura global a menos de 2 °C, preferiblemente a 1.5 °C, respecto a los niveles preindustriales. Este acuerdo representa un esfuerzo global que reúne a casi todos los países del mundo en torno a una meta común: combatir el cambio climático.

    Créditos de imagen: Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

    Las NDC: El corazón del Acuerdo de París

    Las NDC son planes presentados por cada país para detallar cómo reducirán sus emisiones y cómo se adaptarán a los efectos del cambio climático. Cada NDC refleja las capacidades y circunstancias específicas de cada nación, permitiendo que todos los países contribuyan a la meta global. Estas se actualizan cada cinco años, ajustándose a los avances tecnológicos y científicos.

    Hasta aquí, espero haber clarificado el contenido de nuestro artículo previo, ahora la reflexión.

    ¿Por qué es importante democratizar este conocimiento ambiental?

    El medio ambiente es un tema transversal a todos los aspectos de nuestra vida. Sin embargo, la complejidad de los conceptos y la falta de acceso a información comprensible pueden hacer que nos sintamos desconectadas de los problemas ambientales y sus soluciones. Democratizar el conocimiento implica hacer que la información sea accesible y fácil de entender para todas las personas.

    Créditos de Imagen: Imagen de Ted Erski en Pixabay

    El rol de la educación y la comunicación

    La educación es una herramienta clave para democratizar el conocimiento ambiental. Desde las escuelas hasta las campañas públicas, es esencial que los conceptos ambientales se muestren de manera clara y práctica. Además, los medios de comunicación tienen un papel crucial en la difusión de información precisa y atractiva.

    Programas de televisión, podcasts y redes sociales pueden ser plataformas efectivas para llegar a audiencias diversas. Iniciativas como documentales sobre la vida marina o campañas sobre el reciclaje han demostrado ser poderosas para generar conciencia y acción.

    Créditos de imagen: Imagen de cherylt23 en Pixabay

    La tecnología como aliada

    La tecnología ha revolucionado cómo accedemos y compartimos información ambiental. Plataformas en línea y aplicaciones móviles permiten que millones de personas aprendamos sobre conservación de especies, gestión del agua o energía renovable.

    Un ejemplo destacado es iNaturalist, una plataforma que permite a las personas registrar y compartir observaciones de biodiversidad, contribuyendo así a la ciencia ciudadana. Esta herramienta no solo fomenta el aprendizaje, sino que también genera datos valiosos para la investigación científica (iNaturalist, 2023).

    Por otro lado, Ecolana es una iniciativa que facilita el reciclaje al conectar a las personas con centros de acopio y brindar información sobre cómo separar residuos correctamente. Este tipo de proyectos demuestra cómo la tecnología puede empoderar a las personas para tomar acciones concretas en favor del medio ambiente (Ecolana, 2023).

    Sin embargo, aún existen brechas en cuanto a la accesibilidad tecnológica y la alfabetización digital. Es necesario trabajar en la inclusión digital y promover el uso de tecnologías sencillas y de bajo costo. Además, debemos implementar otras estrategias que sean acordes con la realidad social de nuestro país.

    Créditos de imagen: Imagen de Myriams-Fotos en Pixabay

    ¿Qué podemos hacer para democratizar el conocimiento ambiental?

    Fortalecer las alianzas entre gobiernos, academia, ONG y medios de comunicación es clave para generar contenidos accesibles y relevantes. Además, es importante que nos involucremos como comunidades locales en la creación y difusión de información, basándonos en el lenguaje y la cultura popular para construir diálogos enriquecedores.

    Créditos de imagen: Imagen de Barbara Bonanno en Pixabay

    Reflexiones finales: Hacia un futuro más sostenible

    Queda la pregunta: ¿qué más podríamos hacer para democratizar el conocimiento ambiental? ¿Cómo podemos asegurarnos de que la información sobre temas como la biodiversidad, el agua o la contaminación llegue a todas las personas? Les leo y seguiremos comentando sobre este vasto tema en publicaciones posteriores.

    Democratizar el conocimiento ambiental nos empodera para ser parte de las soluciones. En un mundo interconectado, la información es una herramienta poderosa para construir un futuro más sostenible y equitativo.

     

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    UMA MDAPP 2022

    Referencias

    Ecolana. (2023). ¿Qué es Ecolana? Recuperado de https://ecolana.com.mx
    iNaturalist. (2023). Acerca de iNaturalist. Recuperado de https://www.inaturalist.org
    Naciones Unidas. (2015). Acuerdo de París. Recuperado de https://unfccc.int/es/process-and-meetings/the-paris-agreement

  • Las esperanzas y la educación

    Las esperanzas y la educación

    Preguntas incompletas

    Me dirigía a una reunión un poco de prisa, la segunda del día y todavía no eran ni las 10:00 de la mañana. Había estado en más reuniones aquel martes que dando clases a mis grupos de secundaria. En ese correr a donde sería la junta me encontré con uno de mis estudiantes que venía por los pasillos, lo noté cabizbajo y un poco desanimado.

    Cuando nos cruzamos de frente le pregunté si estaba bien, él volteó y me dijo: “sí, Dany, sólo estoy aburrido”. Le traté de dar ánimos diciéndole que ya casi era el receso. Llegué a la reunión y antes de comenzar con nuestros pendientes le pregunté a la maestra cómo estaba, me dijo que muy cansada, a lo que yo respondí: “lo bueno es que ya casi son vacaciones”. Nos reímos un poco. En ese momento me cayó un 20.

    Mi forma de animarme era la misma que le había dicho a mi estudiante en el pasillo: “ya casi es el receso”… ya casi son vacaciones, ya casi es la salida, ya casi… ¿ya casi qué?, ¿por qué no podemos disfrutar estar en la escuela?, ¿por qué nuestras motivaciones deben ser esos momentos de recreación, esos momentos de no estar en el aula o en la escuela? Me invadió una sensación de angustia y  comenzó a dolerme el estómago.

    Continuamos con el trabajo pendiente. Hablamos del clima escolar de la institución, de la voz del estudiantado, de nuestro rol como docentes, de nuestras carencias en el aula, de las violencias que atraviesan lo cotidiano. Concluimos que la educación se ha transformado en llenar formatos para protegernos “por si algo pasa”, en terminar el libro de texto porque ya gastaron las familias en el material, en ser la o el mejor docente para que seas reconocida como una gran persona.

    Ya no hay cabida para los errores, para las preguntas incómodas, más preocupante aún, no hay cabida para escuchar lo que el estudiantado quiere, piensa y siente. Cerramos con una reflexión: nos estamos haciendo las preguntas incorrectas, necesitamos nuevas preguntas para que nuestras respuestas no sean: “lo bueno es que ya casi son vacaciones”.

    Foto de Daniela Orozco: " Encontrando paradigmas"
    Foto de Daniela Orozco: ” Encontrando paradigmas”

    Cuando las esperanzas se entrelazan

    De camino a mi salón sonó el timbre que indicaba el inicio del receso. Los pasillos se llenaron de risas, de gritos, de adolescentes sintiéndose libres. Mientras les veía correr pensé, “¡Claro!, si alguien debe saber qué preguntas hacernos, son ellas y ellos”. Eso me encanta de las adolescencias: su sinceridad.

    Después del receso, por fin tuve mis clases. Ansiaba contarles la crisis en la que estaba metida. Las conversaciones de aquel día en el aula fueron mágicas, reveladoras y dolorosas. Me compartieron cómo se sienten con relación a la educación y qué les gustaría que pasara en las aulas. Les pedí mucha paciencia y apertura para lo que venía. Acordamos que pensaría cómo estructurar este último trimestre y les llevaría una propuesta en la siguiente clase para cuestionarla y, sobre todo, co-diseñarla.

    Hemos hecho de todo un poco. Cambiamos el temario y elegimos estudiar los temas que les inquietan. Lo siguiente fue pensar en nuevas formas de evaluar, para ello, cada grupo eligió un par de habilidades que quieren desarrollar más. Diseñaron la rúbrica con la que evaluaremos esas habilidades.

    Volvimos a revisar los objetivos del trimestre y los cambiamos, en lugar de ser una frase que empieza con un verbo en infinitivo como dicta la regla en la docencia, los convertimos en preguntas poderosas como: “¿por qué pensamos lo que pensamos?, ¿qué paradigmas sostienen nuestras creencias con relación a “x” tema?”. Lo más revelador, sin duda, ha sido cómo cada grupo ha definido su horizonte, su para qué. El común de sus respuestas ha sido: honrar nuestros más profundos deseos y esperanzas (no materiales). 

    Foto de Daniela Orozco: "Rúbrica diseñada por estudiantes del grupo 3ºD"
    Foto de Daniela Orozco: “Rúbrica diseñada por estudiantes del grupo 3ºD”

     

    Seguir luchando, seguir resistiendo 

    Es cierto que el proceso no ha sido fácil. Ha requerido de muchas voluntades, de mucha escucha, de pruebas y errores, muchos errores; de clases que han resultado muy aburridas y otras tanto muy inspiradoras, de esas donde tus estudiantes se despiden de ti con un abrazo. En los pasillos hemos empezado a escuchar, tanto mis estudiantes como yo: “¿qué onda con Dany?, ¿por qué están haciendo rúbricas en una clase de Historia?, ¿por qué cambiaron el temario? Esa pregunta me encanta, pero más la respuesta que escuché que le dio una de mis estudiantes a una de sus amigas en el receso: “porque queremos decidir sobre lo que aprendemos”. 

    Todo este trabajo colectivo, sabiendo que en el centro del aprendizaje están nuestras más profundas esperanzas, nos ha llevado a diseñar nuestra propia de forma de aprender:

    Foto de Daniela Orozco: "Formas de aprender"
    Foto de Daniela Orozco: “Formas de aprender”

    Ahí es donde vamos. Lo que sigue es compartir todo esto, nutrirnos de otras miradas y opiniones, seguir probando, seguir equivocándonos. Seguir resistiendo, seguir luchando por una educación donde lo más preciado es cuidar y honrar esas esperanzas compartidas. 

     

    Escrito por Daniela Orozco González, estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad.

     

    “Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente’’.

  • Una yucateca en la Universidad del Medio Ambiente

    Una yucateca en la Universidad del Medio Ambiente

    Yucatán, cuna de la civilización Maya y escenario de eventos geológicos trascendentales como el impacto del meteorito, ha sido tradicionalmente asociado con su rica historia y biodiversidad. Sin embargo, a pesar de los avances tecnológicos y sociales, la dimensión ambiental suele quedar en segundo plano. Como yucateca, he sido testigo de los profundos impactos que nuestras acciones pueden tener en el entorno. Esta realidad me ha impulsado a reflexionar y a tomar acciones concretas para proteger nuestro patrimonio natural.

    ¿De Yucatán hasta Valle de Bravo?

    Sí, así como lo leen. Pero la gran pregunta es: “¿Por qué hasta allá?”. Y créanme, ha sido la pregunta más común que me han hecho este año. ¿Y cuál es la respuesta? Bueno, a veces queremos hacer cambios, tenemos ideas, apoyo e incluso conocimiento, pero ¿dónde encontrar todo lo que necesitamos en un solo lugar?

    Después de estudiar simultáneamente las licenciaturas de Comunicación y Ecoturismo, me encontré en un limbo al terminar. Las preguntas sobre mi futuro me generaban ansiedad. Descubrir mi camino fue un proceso largo y complicado. Intenté combinar mis dos licenciaturas en una maestría, pero las cosas no salieron como esperaba. La vida parecía poner obstáculos en mi camino que, aunque frustrantes, me hicieron replantearme mis opciones.

    Fue entonces cuando descubrí la UMA. Su propuesta educativa era perfecta para mí, pero había un detalle: tenía que ir a Valle de Bravo. La idea de viajar y los gastos… eran un gran desafío. Sin embargo, algo dentro de mí me impulsó a intentarlo.

    La curiosidad venció al miedo. Investigando, encontré apoyo para estudiantes por medio de las diferentes becas que la UMA ofrece y fue ahí cuando me di cuenta de que era posible lograrlo. Así que tomé la decisión de embarcarme en esta nueva aventura.

    De 35 grados a 10

    En resumen, quedé seleccionada para la beca que tanto deseaba y, ¡sorpresa!, obtuve la que más me interesaba. Ahora, el verdadero desafío era prepararme para esta nueva etapa. El tiempo voló y finalmente llegó el momento de partir. Sin embargo, la emoción se mezclaba con cierta incertidumbre: ¿y si no encajaba? ¿y si me sentía sola?. Como en toda aventura, el miedo siempre acecha, pero decidí enfrentarlo y convertirlo en mi acompañante de viaje.

    Mi padre y yo emprendimos esta aventura desde Mérida hasta Toluca en avión. Luego de un viaje en autobús y otro corto trayecto, llegamos a la Universidad. Recuerdo el frío intenso que me recibió, un contraste abrumador con los cálidos días de Mérida pero, al ver el hermoso campus rodeado de bosque, la emoción volvió a apoderarse de mí.

    Al conocer a mis compañeros, me di cuenta de que era la más joven del grupo. En ese momento, una pequeña voz interior me susurró: “¿Qué haces aquí, Andrea?”. Sin embargo, decidí no dejar que ese pensamiento me paralizara.



    Imagen 2. Primera foto de la generación 24-26

    De oveja negra a verde

    En ese momento, sentí una profunda sensación de no pertenecer. ¿Habría sido demasiado apresurado tomar una maestría a los 22 años? La duda me invadió. Ya estaba inmersa en el programa y el segundo reto era decidir si era el momento adecuado para estar ahí.

    Las actividades de integración fueron reveladoras. Al conocer a mis compañeras y compañeros de la Maestría en Proyectos Socioambientales (MAPS), descubrí que compartimos una misma inquietud: hacer del mundo un lugar mejor. Todos sentíamos que no encajamos del todo en la rutina cotidiana. Nos dimos cuenta de que éramos como ‘ovejas verdes’, personas que buscaban un cambio desde una perspectiva ambiental. Esta autodenominación nos unió y nos marcó como generación.

    Imagen 3. Amigos UMAnos

    ¿Y ahora que es de mi?

    La UMA se ha convertido en mi segundo hogar, un espacio donde, junto a compañeros con diversas visiones, buscamos construir un futuro más justo y sostenible. Los viajes y los desafíos académicos han sido una constante en estos dos semestres, pero, lejos de desanimarme, han fortalecido mi deseo de aprender y crecer. La UMA me ha brindado las herramientas necesarias para explorar mis intereses en el ámbito ambiental y social, y me ha conectado con un mundo de posibilidades.

    Cada día descubro nuevas facetas de mí misma y del mundo que me rodea. Sé que este camino está lleno de retos, pero también de grandes satisfacciones. Estoy agradecida por haber encontrado mi vocación y estoy ansiosa por seguir aprendiendo y creciendo.


    Imagen 4. Actividades del “encuentro con el ser”

     

    Andrea Paola López Bautista
    Generación 2024 Maestría en Proyectos Socioambientales

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