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Author: Esteban Peñaloza

  • Un año más, una COP más:

    Un año más, una COP más:

    La Conferencia de las Partes (o COP) se lleva a cabo anualmente, siendo un foro de participación multi lateral que invita a la mayoría de los países del globo para determinar acciones en pro del medio ambiente.

    En esta ocasión, México participó en la vigésima novena reunión en Bakú, capital de Azerbaiyán, del 11 al 22 de noviembre de 2024, en la cual se cubrieron, entre otros, temas en relación a los esfuerzos colectivos para atender los problemas socio ambientales relacionados con el cambio climático.

    El objetivo de esta reunión fue, entre otros, el de fortalecer la acción climática a través de la cooperación internacional y el financiamiento climático. Pero… ¿a qué se refieren con esto?

    El fortalecimiento de las acciones climáticas significa la adopción de medidas para reducir los gases de efecto invernadero, aumentar la resiliencia de las personas al cambio climático y, apoyar los objetivos relacionados con el clima, en referencia al propio Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) no. 13 “Acción por el Clima” (Naciones Unidas, 2024).

    Fuente: https://pixabay.com/es/photos/cita-addis-abeba-etiop%C3%ADa-sala-83519/

    Financiamiento, y más buenos deseos en la COP29:

    Así, la COP29 fungió nuevamente como lugar común donde dirigentes del mundo se reunieron para acordar acciones concretas sobre cómo atender la crisis climática, con puntos específicos como: la transición de combustibles fósiles a energías renovables, el límite de 1.5 grados Celsius a temperatura terrestre, el apoyo a comunidades vulnerables en su proceso de adaptación al cambio climático y, el alcanzar la meta de “0 emisiones” para el año 2035.

    Lo anterior implica que todas las partes involucradas deben participar con un rol más activo, reduciendo en sus procesos industriales o productivos la emisión de gases de efecto invernadero, a la par de construir comunidades cada vez más resilientes.

    En general, los temas cubiertos en la COP29 incluyeron educación, adaptación al cambio climático, desarrollo de capacidades, tecnología para el clima, género, innovación, usos de suelo, entre otros, con miras a ampliar los impactos socio ambientales positivos.

    Y, en particular, se estableció una meta colectiva para triplicar el financiamiento de $100 mil millones a $300 mil millones anuales para el 2035, para países en vías de desarrollo (Naciones Unidas, 2024).

    Fuente: https://pixabay.com/es/photos/contaminaci%C3%B3n-ambiental-chimenea-1355416/

    Papel de México en la COP29

    México, a través de su presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, participó impulsando las ideas de mejores políticas ecológicas y ambientales, haciendo hincapié en la necesidad de garantizar el derecho a un medio ambiente sano y a la justicia ambiental, así como fortalecer las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC, por sus siglas en inglés).

    Nuestro país reconoce que el cambio climático es uno de muchos desafíos para la mayoría de los países, por lo que acciones concretas y socio-ambientalmente responsables, son necesarias para cumplir los compromisos internacionales adoptados por los Estados parte.

    Y, a pesar de las responsabilidades comunes pero diferenciadas, México refrendó su convicción por realizar un desarrollo sostenible promoviendo la participación social de los grupos más vulnerables en materia de adaptación y mitigación al cambio climático.

    De este modo, la COP29 en Bakú representó un momento clave para avanzar en la acción climática global, destacando la importancia e intersección de temas socio ambientales y, en este aspecto, México enfrentó críticas que subrayan la necesidad de alinear mejor sus compromisos internacionales con sus políticas domésticas, toda vez que nuestro país tuvo un retroceso en el Climate Change Performance Index pasando del puesto no. 31 al no. 38 (GlobalEnergy, 2024).

    Fuente: https://pixabay.com/es/photos/cima-cumbre-monta%C3%B1a-volcan-nubes-7385857/

    Hacia la (in) justicia climática:

    Bajo el lema “Solidaridad por un mundo verde”, la COP29 presentó metas globales para el financiamiento climático, reuniendo a más de 50,000 delegadas y delegados, personal diplomático, personas científicas especializadas, sociedad civil, academia y representantes de los pueblos indígenas (Gobierno de México, 2024).

    Sin embargo, como de costumbre, las opiniones son variadas respecto al tema y los avances que el mismo presenta. La cifra de $300 mil millones anuales para el 2035 es estimada por algunos como una cifra realmente baja que hará imposible que países en pobreza transformen sus economías, se adapten a la crisis y sean compensados por pérdidas y daños (Schneider, L., 2024).

    Cuando emergió la cifra inicial para el financiamiento climático, está fue de $250 mil millones, y fue recibida con gran indignación por los países del hemisferio sur, declarando la insuficiencia de esta cifra frente a los requisitos financieros para atender la crisis climática que están estimados entre 215-387 mil millones por año hasta el 2030 (sin incluir costos por pérdidas o daños), poniendo en absurdo la primera propuesta, toda vez que debido a la inflación dicha cifra se reducirá significantemente para el 2035- dicho de otro modo, los $300 mil millones valdrán alrededor de 170 mil millones para ese momento (Schneider, L. 2024).

    Fuente: https://pixabay.com/es/photos/demostraci%C3%B3n-fridays-for-future-4891275/

    COP29, oportunidad para reiterar compromisos:

    Mientras se reunían cientos de mandatarios de todos los países, el mundo de afuera avanzaba, enfrentándose a los mismos retos de siempre, hambre, desigualdad, pobreza. En la COP29 discutían numerosas propuestas para obtener financiamiento climático, con algunas ideas como impuestos a los millonarios o gravámenes para actividades que dañen el medio ambiente, como la extracción de minerales o combustibles fósiles o viajes frecuentes en avión. En estos puntos específicos no se avanzó demasiado.

    Así, llegamos a un reto importante al hablar de financiamiento climático: ¿quiénes ponen el dinero? O sería mejor preguntarse: ¿quiénes están obligados a contribuir más financieramente debido a sus impactos?

    Transcurrió la COP29, sin que se determine dentro de las propias negociaciones quién toma el liderazgo, quién contribuye más o menos y por qué, o qué obligaciones tienen qué actores específicos. Las metas a estas alturas simplemente no son suficientemente ambiciosas para cumplir los objetivos globales.

    Finalmente, después de esta COP29, México tiene una oportunidad de fortalecer su posición global promoviendo políticas públicas con impactos socio ambientales positivos, inclusivos, y sostenibles. Los “cómos”, por ahora, serán parte de otra historia.

    Escrito por Alexander F. Brewster, estudiante de la Maestría en Derecho Ambiental y Política Pública.

    “Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente”.

    Bibliografía:

    GlobalEnergy (2024). “México enfrenta desafíos en la COP29 respecto a sus compromisos climáticos”. En sitio web: Globalenergy.mx, recuperado el 10 de diciembre de 2024, en: https://globalenergy.mx/noticias/mexico-enfrenta-desafios-en-la-cop29-respecto-a-sus-compromisos-climaticos/

    Gobierno de México (2024). Comunicado de prensa Núm. 17/24. “México participa en la COP29 sobre Cambio Climático”. En sitio web: gob.mx, recuperado el 10 de diciembre de 2024, en: https://www.gob.mx/semarnat/prensa/mexico-participa-en-la-cop29-sobre-cambio-climatico?idiom=es

    Schneider, L. (2024). “Cop29 Exacerbates Climate Injustice”. En sitio web: Boell.de, recuperado el 10 de diciembre de 2024, en: https://www.boell.de/en/2024/11/29/cop29-exacerbates-climate-injustice?gad_source=1&gclid=CjwKCAiAjeW6BhBAEiwAdKltMrMKyQC7JWZ4NsbNRFPrxB_I5h8QacXcoDnTfbXHw9Soi6RKRWmoHxoCwEoQAvD_BwE

    Naciones Unidas. (2024). “Objetivo 13: Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos”. En sitio web: un.org, recuperado el 20 de diciembre de 2024, en: https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/climate-change-2/

    Vásquez, L. (2024). UN Climate Change “COP29 acuerda triplicar la financiación a los países en vías de desarrollo, protegiendo vidas y medios de subsistencia”. En sitio web: unfccc.int, recuperado el 10 de diciembre de 2024, en: https://unfccc.int/es/news/cop29-acuerda-triplicar-la-financiacion-a-los-paises-en-desarrollo-protegiendo-vidas-y-medios-de#:~:text=Noticias%20ONU%20Cambio%20Clim%C3%A1tico%2C%2024,d%C3%B3lares%20al%20a%C3%B1o%20para%202035.

     

  • DEJEMOS IR LA OTREDAD DE NUESTRO CORAZÓN

    Escrito Por Lina Marcela Enriquez Barbosa, estudiante de la Maestría en innovación educativa para la sostenibilidad 

                                                  Foto tomada por: Lilian Galante

     

    La otredad desde la antropología crítica es un concepto complejo que se utiliza para explorar las relaciones de poder, la identidad, la representación y la ética en la investigación social. Este enfoque invita a una reflexión más profunda sobre cómo entendemos y nos relacionamos con los “otrxs” en un mundo cada vez más globalizado e interconectado. Es por ello que, desde la educación critica y emancipadora, debemos de apostarle a des-aprender y soltar el rol docente desde el colonialismo de las mentes, invitándonos a hacer aprender desde la enseñanza situada.

     

    Sin embargo, es importante definir en este escrito que estamos comprendiendo como enseñanza situada:

     

    Es enfoque educativo que sostiene que el aprendizaje es más efectivo cuando se produce en un contexto auténtico y relevante para lxs estudiantes. Este enfoque se basa en la idea de que el conocimiento no es simplemente un conjunto de información que se puede enseñar de manera aislada, sino que está profundamente ligado a las circunstancias, las experiencias y los entornos en los que se adquiere (Díaz Barriga Arceo, 2006).

     

    Comprendiendo lo anterior, el aprendizaje situado se caracteriza por crear espacios de aprendizaje contextualizados, participación activa, aprendizaje colaborativo, relevancia cultural y social, aprendizaje experiencias, enfoque de resolución de problemas, desarrollo de competencias, y evaluación autentica (Díaz Barriga Arceo, 2006). Asimismo, el aprendizaje situado abraza como una gran sombrilla a el aprendizaje basado en proyectos y el aprendizaje de servicio. Los cuales se explicarán a continuación:

    Foto tomada por: Lilian Galante

    El aprendizaje basado en proyectos (ABP): es una técnica educativa que conecta el aprendizaje escolar con la vida de lxs estudiantes, permitiéndoles enfrentar problemas reales y desarrollarse como ciudadanos activos. A través de experiencias prácticas, lxs estudiantes investigan, trabajan en equipo y aplican sus conocimientos para abordar temáticas de interés. Este enfoque permite que encuentren sentido en lo que aprenden y en su estancia escolar. Para implementar el ABP de manera efectiva, se debe seguir una serie de pasos: identificar temas de interés, definir objetivos claros, trabajar interdisciplinariamente, integrar otras estrategias de aprendizaje, planificar, y promover una evaluación formativa. El ABP fomenta la cooperación entre docentes y estudiantes, y también involucra a las familias, generando un aprendizaje integral y motivador.

     

    1. Conexión entre aprendizaje y vida real: El ABP permite que lxs estudiantes se involucren en temas de su interés y enfrentan problemas reales, lo que da sentido a su aprendizaje escolar.
    2. Rol del docente: El profesor es crucial en orientar el ABP, integrando el currículo y alineando los intereses de lxs estudiantes, permitiendo así que sean protagonistas de su aprendizaje.
    3. Proceso de implementación: Para implementar ABP es fundamental:

    – Identificar temas relevantes y fijar objetivos claros usando el método SMART.

    – Trabajar interdisciplinariamente y con estrategias complementarias como el aula invertida.

    – Involucrar a colegas y a la administración escolar para mejorar el apoyo y recursos.

    1. Evaluación formativa y retroalimentación continua: La evaluación en ABP debe ser formativa, priorizando el proceso de aprendizaje más que el producto final y adaptando la retroalimentación a cada estudiante.
    2. Beneficios para lxs estudiantes: El ABP potencia competencias transversales como la investigación, habilidades sociales, expresión oral y resolución de problemas, convirtiéndose en un aprendizaje para la vida.
    3. Involucración de las familias: Informar y vincular a las familias genera un entorno colaborativo, que fortalece el vínculo familiar y el sentido de comunidad en el proceso educativo.
    4. Reflexión final: El ABP motiva a lxs estudiantes, mejora su percepción de la escuela y facilita un aprendizaje significativo, por lo que se invita a lxs docentes a implementarlo y compartir sus experiencias.

     

    En esta misma línea el aprendizaje basado en proyectos requiere que las personas participen en proyectos que trascienden la academia, abarcando esferas culturales, políticas, y sociales. Esto demanda que las instituciones educativas promuevan la planificación y colaboración en proyectos desde la infancia, para preparar a lxs estudiantes en competencias para la vida real. Es por ello que el enfoque de proyectos fomenta un aprendizaje práctico, donde lxs estudiantes aprenden a través de la experiencia directa y la reflexión; este método implica la realización de actividades auténticas y colaborativas, lo que lleva a una enseñanza dinámica y conectada con el entorno del estudiante.

     

    El ABP se encuentra Inspirado en la educación progresiva de Dewey y Kilpatrick (Vaccher, 2022).  Se centra el aprendizaje en el desarrollo de competencias y actitudes útiles para la vida en sociedad y la ciudadanía democrática. La educación mediante proyectos se enfoca en la persona completa, promoviendo el autoaprendizaje, la independencia, y el trabajo colectivo. Una de las metodologías de la ABP son los ciclos de pensamiento-acción-reflexión, puesto que estos guían el aprendizaje por proyectos, permitiendo a lxs estudiantes integrar conocimiento, desarrollar nuevas ideas, y adaptar sus prácticas, permitiendo fortalecer el autoconocimiento y la construcción de la identidad.

     

    Kilpatrick establece que el aprendizaje por proyectos promueve la ética y el desarrollo moral, contrastando con métodos tradicionales que pueden fomentar el individualismo. Las actividades de proyectos colaborativos ayudan a lxs estudiantes a valorar el bien común y a desarrollar habilidades sociales y actitudes democráticas, permitiendo pasar del aprendizaje cooperativo al colaborativo. Así mismo el ABP implica una planificación flexible y cooperativa entre estudiantes y docentes, centrada en problemas y proyectos relevantes que van más allá de las materias tradicionales, haciendo hincapié en la interdisciplinariedad y la aplicación de conocimientos en el mundo real (Vaccher, 2022).

     

    No obstante, los proyectos requieren del lxs facilitadores un rol de mediador, facilitando el aprendizaje y seleccionando proyectos con alto potencial educativo, es por ello que lxs facilitadores deben supervisar el avance, promover reflexiones sobre el trabajo realizado y ajustar su apoyo según las necesidades del estudiante, fomentando gradualmente su autonomía. Es por ello que este enfoque permite transformar la educación en una experiencia de crecimiento continuo, desarrollando en lxs estudiantes habilidades para la vida y capacidades para contribuir de manera constructiva en su entorno (Vaccher, 2022).

     

    En esta misma línea, Ander-Egg y Aguilar, mencionan que los proyectos deben abordar una problemática específica de una comunidad y proponer una acción concreta. Lxs estudiantes definen su proyecto respondiendo a su lectura del contexto (Vaccher, 2022).

     

    Comprendiendo que el aprendizaje situado abarca el ABP y el aprendizaje de servicio (ApS), es importante plasmar aquí algunas ideas, sentipensares y características del ApS. Puesto que, es una metodología educativa en la que estudiantes desarrollan competencias mediante el servicio a su comunidad. Este enfoque permite que lxs estudiantes adquieran conocimientos y habilidades a la vez que contribuyen a satisfacer necesidades reales de su entorno. El objetivo es unir el éxito académico con el compromiso social, promoviendo la formación de ciudadanos activos y responsables que valoren el impacto de sus acciones en la sociedad. Entonces podemos definir que el ApS es una forma de aprendizaje que combina el desarrollo educativo con un servicio a la comunidad en un proyecto estructurado, donde lxs estudiantes se forman al involucrarse en necesidades reales de su entorno (Batlle, S.F).

     

    A través de esta metodología, el aprendizaje adquiere sentido práctico y permite a lxs estudiantes aplicar sus conocimientos en contextos de la vida real, desarrollando valores de responsabilidad y solidaridad. El ApS fortalece el sentido de ciudadanía, ya que lxs estudiantes entienden que pueden generar un impacto positivo en su enforno. Además, fomenta el trabajo en red con entidades y fortalece el capital social (Batlle, S.F).

     

    La práctica del ApS ayuda a lxs estudiantes a:

    – Integrar aspectos cognitivos, actitudinales y éticos.

    – Mejorar sus habilidades comunicativas y liderazgo.

    – Participar de manera activa en la democracia y fomentar la cohesión social.

     

    Los proyectos de ApS abarcan múltiples áreas como el apoyo a personas mayores, la protección ambiental, el fomento de la lectura y el arte, la promoción de la salud, y la defensa de derechos humanos. Es decir que el aprendizaje-Servicio (ApS) no solo mejora el aprendizaje al aplicarlo en un contexto real, sino que también ayuda a formar individuos con valores sociales sólidos, capaces de contribuir activamente al bienestar de su comunidad y de convertirse en ciudadanos comprometidos (Batlle, S.F).

     

    Comprendido el aprendizaje basado en proyecto y el aprendizaje de servicio, es indispensable nombrar a dos autores que guardo en mi corazón Orlando Fals Borda y Paulo Freire, los cuales contribuyen a la investigación social y educativa en América Latina, destacando la importancia del diálogo y la participación en la transformación social. Fals Borda enfatiza la metodología participativa, que combina el pensamiento crítico con la acción social, mientras que Freire propone que la transformación ocurre a través de la concientización y el diálogo, promoviendo una relación de cooperación entre investigadores y comunidades. Ambos autores abogan por una epistemología que supere las relaciones de dominación y fomente la equidad y la justicia social. Se identifican tres tensiones estratégicas en la investigación participativa, incluyendo la relación entre teoría y práctica, el sujeto y objeto de investigación, y la participación como filosofía de vida (Figueiredo, 2015).

    La investigación-acción participativa (IAP) es presentada como un enfoque que busca empoderar a comunidades marginadas, promoviendo el aprendizaje mutuo y la búsqueda de soluciones a problemas sociales. Esta metodología debe ser flexible y adaptarse a las realidades locales, fomentando el desarrollo de capacidades críticas y la construcción de conocimiento en conjunto (Figueiredo, 2015).

     

    Es por ello que la construcción de conocimiento en la IAP no solo busca entender la realidad social, sino también transformarla a través de la acción conjunta. En donde la comunicación sea reciproca -horizontal, considerando que lxs participantes sean actores activos en el proceso de investigación (Figueiredo, 2015).

     

    La IAP es un proceso cíclico, en donde se establece la reflexión-acción-reflexión fortalece la capacidad de autogestión de las comunidades. Los participantes en la IAP son vistos como agentes de cambio, capaces de decidir y reflexionar sobre sus problemas. Es por ello que la IAP enfatiza en la necesidad de que los modelos de investigación se adapten a las realidades locales, incorporando aspectos culturales y sociales (Figueiredo, 2015).

     

    Por ende, es indispensable que como educadoras/facilitadoras nos enfoquemos en una educación por y para la vida, en donde nuestro ejercicio docente suelte la otredad vista desde la colonización, promoviendo un aprendizaje situado, cree habilidades para la vida, que invite a pensar-se-nos y no a obedecer.

    Foto tomada por: Lilian Galante

    ANALIZANDO UN CASO DE ÉXITO: NUEVO SAN JUAN PARANGARICUTIRO

     

    Es por ello que se hace indispensable analizar un caso de éxito, ubicado en la comunidad indígena de Nuevo San Juan Parangaricutiro como un ejemplo paradigmático de manejo sostenible de los bienes comunes. Este proceso, detalla cómo la ubicación en el Parque Nacional Pico de Tancítaro, un área montañosa de biodiversidad rica pero vulnerable, establece condiciones particulares para el aprovechamiento agrícola, forestal y pecuario (Velázquez, Bosco, &Torres, 2004).

     

    El proyecto que se realizó en esta zona, busca combinar la conservación ambiental, desarrollo económico y fortalecimiento social mediante:

    1. Manejo sostenible de recursos naturales: Protección y regeneración de los bosques mediante planes de manejo forestal comunitarios.
    2. Conservación del suelo y el agua: Implementación de prácticas agrícolas tradicionales y sistemas de monitoreo para evitar la degradación del suelo.
    3. Generación de empleo digno: Desarrollo de empresas comunales que gestionen actividades como resinación, procesamiento de madera y producción de muebles.
    4. Fortalecimiento de identidad comunitaria: Preservación de prácticas culturales e históricas mientras se incorporan tecnologías modernas

    Teniendo un pequeño panorama del proyecto, es importante analizar este proyecto desde diferentes aristas tales como:

     

    1. Contexto sociocultural y geográfico: “El modelo agrícola es un sincretismo entre el modelo tradicional campesino y la incorporación de algunos elementos modernos destinado más al abasto y ahorro familiar” (Velázquez, Bosco, &Torres, 2004.p. 305).
    2. Prácticas metodológicas de manejo de recursos: El texto enfatiza la relación entre tradición e innovación en el manejo de los bienes comunes. La comunidad ha logrado regenerar bosques y mantener su cobertura mediante estrategias participativas, tales como la resinación, la reforestación y el control de incendios.
    3. “Este incremento se debió a la regeneración natural de las áreas boscosas como consecuencia de un eficaz sistema de control de incendios y una activa política de reforestación desarrollada por la comunidad” (Velázquez, Bosco, &Torres, 2004. p. 304).
    4. Organización social y autogobierno: La asamblea general y las estructuras internas son fundamentales para gestionar los recursos, resolver conflictos y fortalecer el sentido de identidad comunitaria. Esto permite la acción colectiva en la vigilancia de los bosques, combate de incendios y regulación de las actividades extractivas.

      “La comunidad dispone de una efectiva regulación interna que define los múltiples aspectos implicados en el gobierno comunitario” (Velázquez, Bosco, &Torres, 2004. p. 308).

    5. Resultados obtenidos: El texto presenta estadísticas que evidencian el éxito del manejo de recursos. Por ejemplo, entre 1974 y 1996, la superficie forestal aumentó en un 9.9%, con una mejora significativa en la conservación del suelo.

    “Las áreas con erosión incipiente alcanzan el 43.6% de la superficie total y corresponden principalmente a las superficies agrícolas en descanso o barbecho” (Velázquez, Bosco, &Torres, 2004. p. 306).

     

    Adicionalmente, las estrategias de cognición situada presentes en el texto reflejan una profunda conexión entre el conocimiento local, la práctica directa y la adaptabilidad a condiciones específicas (Velázquez, Bosco, &Torres, 2004).

    Estrategias identificadas:

    1. Aprendizaje situado en el contexto:
    • Los comuneros aprenden directamente en sus terrenos mediante prácticas como la resinación y el manejo de cuarteles forestales.

    Ejemplo: El uso del “método de desarrollo silvícola” (MDS) que integra parcelas demostrativas para evaluar la regeneración y la extracción sostenible.

    1. Interacción social como fuente de aprendizaje:
      • Las asambleas comunales y el trabajo conjunto fortalecen el intercambio de conocimientos.

    Ejemplo: La transferencia intergeneracional de saberes sobre el cultivo de maíz bajo el sistema “de año y vez”.

    1. Incorporación de tecnología:
      • La comunidad combina saberes tradicionales con herramientas modernas, como sistemas de información geográfica y maquinaria forestal.

    Ejemplo: Uso de inventarios forestales para identificar áreas de reforestación.

    1. Adaptación al entorno específico:
      • Las estrategias están diseñadas considerando las restricciones ambientales, como el clima frío o la erosión del suelo.

    Ejemplo: Introducción de cultivos resistentes, como pastos forrajeros.

     

    Es por ello que se puede analizar que en este proyecto, se formaron las condiciones necesarias para el éxito, mediante: 1. Estructuras organizativas sólidas: la asamblea general y los consejos de vigilancia garantizan una gobernanza inclusiva y participativa. 2.Incentivos tangibles para los comuneros: los beneficios directos, como el pago por el derecho de monte y el empleo en la empresa comunal, motivan la cooperación. 3.Sostenibilidad económica y ambiental: la comunidad ha logrado equilibrar productividad y conservación, asegurando el acceso a recursos a largo plazo.

     

    Estas circunstancias de éxito, generan la capacidad de articular intereses individuales y colectivos dentro de una visión compartida de manejo sustentable; además dichas circunstancias promueven la vigilancia estricta contra amenazas externas, como la tala clandestina que asegura la preservación de los bienes comunes.

     

    Analizando todo lo anterior, en este proyecto el aprendizaje autónomo se refleja en la capacidad de la comunidad para gestionar sus recursos y tomar decisiones informadas sin depender totalmente de agentes externos mediante: (Velázquez, Bosco, &Torres, 2004).

     

    1. Planificación estratégica:
    • El diseño de planes de manejo forestal a largo plazo demuestra una visión estratégica de los recursos:

    Ejemplo: El programa de manejo forestal contempla intervenciones planificadas hasta el año 2010.

    1. Evaluación y monitoreo:
    • Los datos ambientales recopilados se integran en sistemas de monitoreo, permitiendo ajustes basados en evidencia.

    Ejemplo: Supervisión constante del estado del bosque y los suelos.

    1. Resolución de conflictos:
    • La existencia de mecanismos como el Consejo Comunitario resuelve disputas internas, evitando fracturas sociales.

     

    Comprendiendo todo lo anterior, podemos debelar la importancia de las estrategias de cognición situada para generar cambios sistémicos socioambientales, estas deben de integrar el conocimiento local y científico, permitiendo a la comunidad adaptarse a desafíos socioambientales complejos, como la degradación de suelos o el cambio climático.

     

    Finalmente, la experiencia de Nuevo San Juan Parangaricutiro ilustra cómo las estrategias de cognición situada pueden transformar un sistema tradicional en un modelo sostenible y autónomo. La combinación de conocimiento local, aprendizaje colectivo y gobernanza comunitaria asegura no solo la conservación de los recursos naturales, sino también la cohesión social y el desarrollo económico. Este caso demuestra que las comunidades locales con las herramientas adecuadas, pueden liderar proyectos de cambio socioambiental efectivos y adaptados a las necesidades del territorio.

    Foto tomada por: Lilian Galante

    Referencias bibliográficas:

    Vaccher, L. (2022, enero 31). El ABP conecta docentes y estudiantes con el sentido vital de la escuela. Observatorio del Instituto para el Futuro de la Educación, Tecnológico de Monterrey. https://observatorio.tec.mx/edu-bits-blog/aprendizaje-basado-en-proyectos-conecta-docentes-y-estudiantes/

    Díaz Barriga Arceo, F. (2006). Enseñanza situada: Vínculo entre la escuela y la vida. McGraw-Hill Interamericana. https://www.uv.mx/rmipe/files/2016/08/Ensenanza-situada-vinculo-entre-la-escuela-y-la-vida.pdf

    Batlle, R. (S.F). Guía práctica de aprendizaje-servicio. Santillana Educación. https://centrodeformacion.net/web/wp-content/uploads/2020/07/Guia-practica-Aprendizaje-Servicio-1.pdf

    De Oliveira Figueiredo, G. (2015). Investigación Acción Participativa: una alternativa para la epistemología social en Latinoamérica. Revista de Investigación, 39(86), 271-290.

    Velázquez, A., Bosco, G., & Torres, A. (2004). Las enseñanzas de San Juan: Investigación participativa para el manejo integral de recursos naturales. Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, Instituto Nacional de Ecología, Gobierno del Estado de Michoacán.

     

    “Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente”

     

  • Los sueños que nos con-mueven

    Los sueños que nos con-mueven

    ¿Qué sucede cuando soñamos en colectivo?

    He descubierto muchas cosas que valoro en la Universidad del Medio Ambiente. Esta vez me gustaría contarte sobre unos hallazgos particulares sobre sueños comunes que han hecho de mi trayectoria en la maestría una de las experiencias educativas más valiosas que he vivido.

    Empecemos por sentir

    Cuando recién entré, recuerdo que nos cuestionaban lo que para nosotros era “ser agente de cambio”. Realmente es una pregunta muy interesante, porque las respuestas con las que te encuentras entre tus compañeros hacen que esa idea se vuelva más cercana y cotidiana de lo que yo solía pensar. Originalmente, yo pensaba que el “agente de cambio” es aquel que actúa y hace cambio, ¿cierto? Mientras más grande el proyecto “mejor” agente de cambio. 

    Sin embargo, mi idea cambió. La agencia de cambio no empezaba con las grandes acciones que yo pudiera proponer o realizar. Mi capacidad de transformar, de ejercer mi libertad como respuesta, empieza con mi capacidad de reconocer lo que siento. 

    Todo empieza en el cuerpo: conocerlo, sentirlo y honrar su capacidad de conectar con el mundo. ¿Cómo cambiar tu mundo o el de otros si no estás conectado a él, si no puedes sentirlo, tocarlo, verlo? Empecemos por sentir, para permitirnos ejercer nuestra agencia de cambio de modo que esté conectada con el mundo. 

    Imagen 1. Construyendo un sueño común por Mitzi González

    Desde donde queremos actuar

    Cuando yo pensaba en agente de cambio, lo relacionaba con aquella gran “acción” que transforma el entorno. Pero ¿quién decide cómo debe cambiar o por qué debería cambiar algo? ¿Qué derecho tenemos de elegir por otros el cambio más “adecuado”? 

    Hay quienes creen que por el hecho de querer hacer el “bien” automáticamente ya lo están haciendo. Sin embargo, “el camino al infierno está lleno de buenas intenciones” y no es suficiente ni ético actuar sólo desde una buena intención. Es necesario cuestionar desde dónde queremos actuar, no con la intención de paralizar el movimiento, sino de profesionalizar y de comprometerse a un proceso eficiente, atento y ético. 

    En la UMA tenemos una clase entera de “Pensamiento ético” la finalidad es conocer diferentes perspectivas y ser consciente de que, lo nombres o no, hay un posicionamiento ético del que partes para diseñar e implementar proyectos de impacto. Es una oportunidad para observar desde dónde actuamos, poner el ego en perspectiva, cuestionar el sistema en el que queremos actuar y entender nuestra agencia de cambio, no como una imposición, sino como una respuesta al lugar en el que te involucras. 

    Cultivar la esperanza con la imaginación

    Hay que reconocer que la capacidad de sentir es poderosa para movilizar, y a la vez puede ser tan abrumadora que nos puede paralizar. Se trata entonces de encontrar herramientas que nos ayuden a gestionar y organizar esas emociones, pero nunca de anularlas o negarlas. Sentir nos puede movilizar, pero no necesariamente nos da dirección. 

    En la elaboración de mi trabajo integrador final, aprendí con la metodología UMA algo que había pasado por alto muchas veces. Sucede que cualquier proyecto empieza y se mueve gracias a la esperanza y la capacidad de imaginar pues juegan un rol importantísimo para dirigir cualquier transformación. La agencia de cambio, si bien empieza con la capacidad de sentir inconformidad, toma su forma cuando le agregamos un horizonte. La esperanza, que es la capacidad de imaginar otros mundos posibles, se vuelve una guía para convertir el dolor en posibilidad. 

    Sueños comunes

    Entendí que la agencia de cambio no es un asunto individualista, competitivo, fragmentado y exclusivo. Es más bien una forma de nombrar el movimiento colectivo cuando está cargado de sensibilidad por transformar el dolor y la posibilidad en esperanza.

    Una lección que me llevaré para siempre, es que los sueños son grandes movilizadores. La agencia de cambio que hoy defino para mí es una forma de practicar mi libertad desde la sensibilidad, la ética y la imaginación. Es sembrar el deseo de cambio desde un posicionamiento ético, dispuesto a sentir el mundo y, con ello, proponer nuevas danzas vivas, tejidas con lo que nos rodea.

    Sin embargo, no soñamos solos. Hay esta idea de que los sueños solo son para unos pocos o que algunos son más valiosos que otros. No estoy segura de que el tamaño del sueño determine su valor. Creo que su verdadero valor está en la medida en que ese sueño nace auténticamente de nuestro cuerpo. 

    Los sueños que realmente nos mueven son otra parte de nuestro cuerpo. A la vez nuestro cuerpo está tejido en constante interacción con los otros.Esto significa que, cuando nuestros sueños realmente nos nombran, son preguntas que solo podemos escuchar si nos detenemos a hacer espacio para ellas. Como estamos tejidos con los demás, esos anhelos son también respuestas conectadas con nuestro entorno. Hay un movimiento con los otros. Ahí es donde podemos descubrir la posibilidad de conectar nuestros sueños con los de los demás  y encontrar el sueño común. 

    El sueño común nos con-mueve. 

    Entonces ¿qué sucede cuando soñamos en colectivo?

     

    Imagen 2. Poema: “El sueño común” por Mitzi González

    Escrito por Mitzi González, estudiante de la Maestría en Proyectos Socioambientales por la Universidad del Medio Ambiente, ubicada en Acatitlán, Valle de Bravo, México

     

  • Proyectos de la Maestría en Derecho Ambiental y Política Pública

    Proyectos de la Maestría en Derecho Ambiental y Política Pública

    Aunque el resultado final o la meta no sean lo más importante, sí nos dan una idea del camino o del proceso seguido para llegar ahí.
    Los proyectos que están en la recta final para titulación este año se centraron en temas de conservación de especies, impacto ambiental y agua.
    Como facilitadores, al acompañar a profesionistas en la ideación y validación de un proyecto socioambiental obtenemos muchos aprendizajes. Cada persona, su experiencia, intereses y su contexto van dando indicios de hacía donde se podrán enfocar. Una vez definido el asunto público, las preguntas empiezan a emerger y a guiar sus investigaciones para platear sus alternativas.

    Detectar oportunidades

    El primer año de la maestría busca sentar bases comunes, analizar el estado actual de situaciones socioambientales específicas y dar oportunidad a los estudiantes a analizar aquellas que sean de su interés para desarrollarlas en el segundo año de la maestría.
    Los procesos dan pie a que los estudiantes:
    – Detecten temas que deseen investigar y en los que podrían involucrarse.
    – Identifiquen un contexto en donde puedan contribuir con el ánimo de generar condiciones que permitan mejorar situaciones que consideran que deben cambiar
    – Generen hipótesis y las investiguen
    – Plateen cambios, junto con actores clave
    – Diseñen acciones que puedan implementarse y medir sus resultados
    Es muy interesante poder presenciar como el entendimiento se va profundizando y los proyectos se van afinando, lo que nos permite tener evidencia de la apropiación de los aprendizajes, algunos de los cuales mencionaremos a continuación citando palabras de los estudiantes.

    Diversas perspectivas

    Desde contextos y profesiones diversas, los integrantes de los grupos ofrecen visiones complementarias para conformar una comunidad de aprendizaje.
    El seminario ancla para el diseño del proyecto es el de políticas públicas que ofrece una metodología a seguir y que se complementa con herramientas adicionales.

    “Al ser una propuesta nacida de un análisis de política pública, pero con un componente eminentemente legal, fue necesaria la inclusión de una perspectiva distinta a la que comúnmente se observa en el mundo jurídico. Así, la inclusión de perspectivas distintas se considera sumamente valiosa, pues se estima ha aportado una visión y ha facilitado el entendimiento para aquellos que les es ajena la formación jurídica.”
    Héctor Campos

    Investigación activa

    La investigación activa es una de las características relevantes de los procesos en la UMA y uno de sus procesos se explica de la siguiente forma:

     

     

    “En cada ciclo de investigación se planteaba una pregunta clave sobre el diseño del proyecto, se definía un cronograma de actividades y se establecieron indicadores, se evaluaba la implementación de las actividades planeadas mediante la medición de los indicadores y finalmente se realizaba una reflexión de los resultados obtenidos en función de su significancia para un rediseño de la investigación para iniciar un nuevo ciclo.”
    Rosalba López González

    El sistema

    Una de las herramientas que proponemos es el uso de mapas sistémicos, partiendo de las conductas que consideramos deben cambiar, para después formular una teoría del cambio.
    Esta herramienta busca contar con una expresión gráfica que se puede compartir con el equipo de codiseño para entender el sistema en el que se pretende incidir y plantear alternativas.

     

     

    “A partir de esta visión del asunto público, entendiendo las causas y consecuencias, es que se puede dar una magnitud a su gravedad y la dimensión, para conocer posibles oportunidades de intervención.”
    Mariana Olvera Ceballos

    Actores

    “Mapear a los actores involucrados es un paso crucial en el análisis de políticas públicas para la conservación del ajolote en Xochimilco. Este proceso permite identificar y entender las diversas instituciones, organizaciones y grupos comunitarios que tienen un papel en la protección de esta especie en peligro de extinción. Conocer a estos actores y sus competencias facilita la coordinación de esfuerzos, la optimización de recursos y la implementación de estrategias efectivas.”
    María José Villalobos

    Reflexiones

    Detrás de un documento de titulación de la UMA se resguardan muchas experiencias; por ello, contienen una sección de aprendizajes, en donde podemos tener acceso a algunos de los hallazgos obtenidos.

    “Durante la implementación del proyecto, resultó clave entender el contexto de la comunidad, cómo es que se conforma, cuáles son sus motivaciones y sus formas de accionar cambios y movilizaciones.
    El entendimiento de dichos elementos resultó indispensable para adaptar las formas de incidencia, de manera que se considere que los sistemas en los que pretendemos incidir están en constante evolución y que las soluciones deben ser adaptables a los cambios.”
    Rosalba López González

    “El codiseño demostró ser una herramienta invaluable, al permitir que los beneficiarios no solo participaran, sino que se convirtieran en co-creadores del proyecto. Este enfoque no solo enriqueció las soluciones propuestas, sino que también generó un sentido de pertenencia y compromiso en quienes participaron.”
    María José Villalobos

    “Un aprendizaje clave resultante del proceso, es rediseñar la forma en que sucede la interacción con los elementos naturales, desde una postura de entendimiento de sus ciclos y necesidades. Se estima que esto, más adelante, será una herramienta fundamental para mi ejercicio desde la óptica jurídica.”
    Héctor Campos

    “Con respecto a los aprendizajes clave de mi disciplina, fue fundamental comprender la importancia de tener un mapeo completo de las autoridades y el marco legal que rodea a un asunto público. Esto no sólo para sustentar la propuesta de política pública, sino para eficientar recursos, encontrar sinergias o alianzas y no duplicar esfuerzos.”
    Mariana Olvera

    Son solo algunos ejemplos de los aprendizajes que expresan nuestros estudiantes, confiamos en que los aplicarán en su vida profesional. Esto, para nosotros, es el mejor regalo.

    Escrito por Cristina Padma Sánchez Juárez H., Directora de la maestría en Derecho Ambiental y Política Pública de la Universidad del Medio Ambiente.

    “Las opiniones expresadas en este articulo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad de Medio Ambiente”

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    Maestría con validez oficial. RVOE: 205200000/556/2011

    UMA MDAPP 2022

  • Narrativa del lugar. San Mateo Acatitlán.

    Narrativa del lugar. San Mateo Acatitlán.

    En el Eje Neovolcánico Transversal, donde se cruzan las placas tectónicas de Cocos y Norteamérica, dentro del Estado de México y el municipio de Valle de Bravo, se encuentra la comunidad de San Mateo Acatitlán, un pueblo cuya historia se ancla tanto en la roca como en el tiempo. En las partes altas de las montañas, estos suelos, compuestos principalmente por rocas ígneas del periodo cuaternario (UNAM, 2018) son impermeables y altamente susceptibles a la erosión. A medida que se desciende hacia las zonas bajas o valles, esta erosión genera suelos pluvisoles, altamente fértiles y fundamentales para la agricultura (UNAM, 2018). Los habitantes de Acatitlán identifican este tipo de suelo como “polvillo”, por su textura limosa, resultado de la descomposición de las rocas y su transporte hacia las áreas más bajas. Esta base geológica define la escala natural en la que Acatitlán se inscribe, siendo la tierra recurso, estructura y oportunidad.

    Tejido vital

    Acatitlán pertenece a la Cuenca Valle de Bravo- Amanalco (SICAGUA, 2024). Los manantiales Crustel y Ojo de Agua brotan desde lo profundo, alimentando a los ríos Chiquito y La Sangría. Todos ellos tributan agua al lago de Valle de Bravo, cuya función ha sido alimentar al sistema Cutzamala llevando agua a la CDMX. A nivel local, estos recursos hídricos son esenciales para el riego, el consumo humano y la vida silvestre.  El agua es abundante: Acatitlán significa “lugar de carrizos”, planta que prevalece en los suelos húmedos. (INAH, 2024)

    El Crustel. Foto: Archivo personal.
    Naturaleza y movimiento

    El agua también nutre a los ecosistemas que rodean al pueblo. La vegetación cambia gradualmente según la altitud, la cantidad de agua y el tipo de suelo. En las zonas más altas, los bosques de pino y encino se ven acompañados por una diversidad de bromelias, orquídeas, helechos, musgos, hongos y líquenes, que tapizan el paisaje con una riqueza biológica que refleja las condiciones húmedas y frescas. (Watanabe, 2018). A medida que se desciende a altitudes medias, surge la selva baja caducifolia, caracterizada por árboles medianos como el madroño, zapote, arrayán, capulín y sauce, que conforman un mosaico verde durante la temporada de lluvias para después transformarse en una alfombra de hojas secas.

    En las planicies, la intervención humana es más evidente. Los pastizales inducidos y las tierras agrícolas dominan el paisaje. También hay presencia de ailes.

    La fauna silvestre en San Mateo Acatitlán es igualmente diversa. Entre los mamíferos se encuentran el coyote, conejo, tlacuache, ardilla, mapache, tejón, cacomixtle, liebre y hurón. Las aves son huilota, codorniz, gorrión, calandria y pájaro azul, (CONAMP, 2021).

    Un asentamiento entre tradición y modernidad

    Atraídas por la riqueza biológica y la abundancia de recursos hídricos, se asentaron aquí en el siglo XI las principales poblaciones precolombinas: matlatzincas y mazahuas. Acatitlán es además una comunidad anidada en el contexto histórico y geográfico de Mesoamérica, con toda la riqueza que ello implica. Por ello el pueblo refleja siglos de esa evolución cultural, social y económica, de la que además se tienen vestigios físicos. Desde estos primeros asentamientos se evolucionó hasta el arraigo de una sólida comunidad.

    Sin embargo, esta dinámica comunitaria ha cambiado drásticamente en los últimos años. Hoy, la población es una mezcla de familias oriundas y de nuevos habitantes, generalmente adinerados. Estos últimos, llamados por el encanto del entorno y la cercanía con la Ciudad de México, gracias a la ampliación de la autopista Toluca-Zitácuaro, han generado un proceso de urbanización acelerada.

    Este fenómeno ha transformado no solo la composición social de la comunidad, sino también su paisaje. Las tradicionales casas de adobe, con techumbres de madera y cubiertas de teja, están siendo reemplazadas por construcciones modernas de inspiración urbana. Este cambio está siendo reforzado por la idea prevaleciente de progreso que precisa el uso de materiales industrializados. Aunado a esto, la volumetría de muchas viviendas nuevas hace eco a estéticas ajenas, traídas de los lugares a los que migran los jóvenes oriundos de Acatitlán.

    Una economía en transformación

    La economía de San Mateo Acatitlán también refleja esta transformación. Aunque la agricultura sigue siendo una actividad clave, con cultivos como maíz, avena y trigo, el turismo y el sector inmobiliario han tomado fuerza. Algunos agricultores y ejidatarios han vendido sus tierras, persuadidos por las promesas del mercado inmobiliario o presionados por grupos externos. Las labores domésticas, el mantenimiento de propiedades y el cuidado de jardines son algunas de las actividades que muchos realizan para satisfacer las demandas de los foráneos y para asegurar ingresos económicos para sus propias familias.

    Este cambio ha profundizado una marcada brecha económica entre los habitantes originarios y los recién llegados.

    La cultura de la comunidad

    A pesar de los desafíos, la cultura de Acatitlán sigue viva, muchas veces existiendo como forma de resistencia comunitaria ante los efectos homogeneizadores de la economía a mayor escala, pero siempre en relación simbiótica con los recursos naturales y económicos del pueblo.

    Uno de los elementos más distintivos de esa cultura es el sincretismo religioso, resultado de la conquista española. Las ideologías indígenas se fusionaron con el catolicismo, creando tradiciones únicas que aún persisten. Esta fusión se manifiesta claramente en la celebración más importante del año: el 21 de septiembre, día de San Mateo, santo patrón del pueblo. La festividad representa no solo un acto religioso, sino también un símbolo de cohesión social. En esta fecha, la comunidad se une para bendecir animales, quemar un castillo de fuegos artificiales y disfrutar de un baile nocturno al ritmo de una banda local. La calle se llena de puestos que ofrecen comida típica mexicana.

    También existe un desfase evidente entre el nivel educativo de los habitantes originarios y el de los nuevos avecindados. Mientras que los primeros aún enfrentan retos significativos en las zonas rurales, los recién llegados suelen tener niveles educativos más altos y eligen modelos pedagógicos alternativos para sus hijos. En contraste, escuelas públicas tradicionales admiten a niños de la población local.

    Psicología colectiva

    La educación no solo moldea el conocimiento, sino también la identidad y las dinámicas sociales de una comunidad. Esta transformación educativa influye directamente en la psicología colectiva del pueblo. Con esto surge la pregunta, ¿cuál es esa psicología colectiva?, ¿qué es aquello que defienden y aman?

    Al conocer a su gente, se puede escuchar la música de un baile entre el pasado y el presente, entre lo propio y lo ajeno, pero que mantiene siempre su esencia a través de una fuerte organización comunitaria. Orgullosos de su identidad, los habitantes originarios se apoyan frente a las adversidades, especialmente en la lucha por el agua y la defensa de sus territorios, como El Crustel. Sin embargo, también se tiene la idea compartida de que estos valores están perdiéndose en las nuevas generaciones.

    No obstante, existe un aprecio generalizado por el entorno natural: los amaneceres, el paisaje lleno de árboles y la tranquilidad del pueblo son aspectos valorados tanto por los oriundos, como por los neoacatitlenses.

    Las disputas más significativas entre ambos grupos giran en torno al agua, al respeto por las veredas tradicionales y la velocidad del tránsito vehicular (Dani, 2023).

    En lo cotidiano, las mujeres y niños se organizan para recoger basura, mientras los hombres realizan faenas para mantener en buen estado los canales de riego. Además, existen diversos comités que abordan temas como el agua, la infraestructura y la seguridad, demostrando la capacidad de la comunidad para autogestionarse.

    Habitantes de Acatitlán defendiendo el agua. Fuente: TresPM.mx
    El espíritu de San Mateo Acatitlán

    La psicología colectiva de San Mateo Acatitlán está profundamente entrelazada con sus creencias y prácticas religiosas, donde la cooperación y el sentido de pertenencia se fortalecen a través de rituales comunitarios que tejen su mente y corazón.

    La religión católica es predominante, con el 90% de los habitantes practicándola, lo que influye profundamente en las doctrinas locales. Sin embargo, bajo esta aparente uniformidad religiosa subyace nuevamente un rico sincretismo que mezcla creencias indígenas y europeas, dando forma a una cosmovisión única. (Monsiváis, 1995)

    En todo México, esta fusión es evidente en figuras como la Virgen de Guadalupe, cuya veneración integra elementos del culto prehispánico a Tonantzin, la diosa madre. En Acatitlán se manifiesta en prácticas comunitarias que combinan simbolismos católicos con antiguos rituales ligados a los ciclos agrícolas.

    Acatitlán a través de mis ojos. Elaboración propia.
    Conclusiones

    En esta comunidad la geografía, historia y transformación social se entrelazan para hacer una comunidad totalmente única. Su paisaje, modelado por la tierra, el agua y la gente, refleja un profundo vínculo con la naturaleza y el arraigo a su identidad. Aún cuando los desafíos contemporáneos han alterado su estructura, la esencia de San Mateo Acatitlán siempre persiste.

    Referencias

    • Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. (2021). Áreas Naturales Protegidas. Recuperado http://sig.conanp.gob.mx/website/pagsig/info_shape.htm.

    • Dani, A. (7 de noviembre de 2023). Nuestra casa: Un campus sostenible. Recuperado de https://uno.umamexico.com.mx/wp69/nuestra-casa-un-campus-sostenible/

    • Instituto Nacional de Antropología e Historia. (n.d.). El nombre de Acatitlán. Recuperado de https://mediateca.inah.gob.mx.

    • Martínez , T. (9 de mayo de 2023). Acatitlán, ¿un pueblo sostenible?. Recuperado de https://uno.umamexico.com.mx/wp69/acatitlan-un-pueblo sostenible/#:~:text=Acatitl%C3%A1n%20cuenta%20con%20una%20gran,agua%20conocido%20como%20R%C3%ADo%20Chiquito.

    • Monsiváis, C. (1995). Los rituales del caos.

    • Universidad Nacional Autónoma de México. (2010). Capítulo II: Caracterización regional de la cuenca de Valle de Bravo. Sistema de Información Geográfica de Acuíferos y Cuencas (SIGACUA). Consultado el 30 de noviembre de 2024.

    • Watanabe Rojas, C. K. (2018). Vereda Río Chiquito: El agua del manantial, el ecosistema y la cohesión social para el Valle de Acatitlán [Tesis de maestría, Universidad del Medio Ambiente].

    Escrito por Daniela Meléndez García (estudiante de la Maestría en Arquitectura, Diseño y Construcción Sostenible, generación 2024)

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

     

  • Agroecosistemas y sus funciones

    Sistema

    Según la teoría general de los sistemas propuesta por de Bertalanffy, un sistema es un “conjunto de elementos interrelacionados, interdependientes, interactuantes, combinados y coordinados como un todo organizado en pro de un objetivo común, cuyo resultado es mayor que la sumatoria que se obtendría si las unidades actuaran independientemente” (Bertalanffy, 1968). Este concepto es motivo de reflexión para cada decisión a tomar en general, porque como todas las partes se encuentran interrelacionadas, se tiene que tomar en cuenta los efectos que vayan a ocasionarse en las partes interesadas (partes que pueden llegar a ser influencia en un objetivo) a causa de aquella decisión. En este contexto, se puede afirmar que un ecosistema es un sistema por las dinámicas y las funciones que se cumplen dentro de él y gracias a él, como se desarrolla a continuación.

    Ecosistema y Agroecosistema

    El ecosistema ha sido definido en la Convención de Diversidad Biológica como un “complejo dinámico de comunidades vegetales, animales y de microorganismos y su medio no viviente que interactúan como una unidad” (Organización de las Naciones Unidas, 1992); y la función de un ecosistema llega a ser la capacidad de los componentes y de los procesos naturales de brindar bienes y servicios que vayan a cubrir directa o indirectamente las necesidades del ser humano (de Groot, Wilson, & Boumans, 2002). Y los servicios de los ecosistemas son definidos como “beneficios que las personas obtienen de los ecosistemas, incluidos servicios de soporte, servicios de aprovisionamientos, servicios de regulación y servicios culturales” ( Millennium Ecosystem Assessment, 2005).

    Las actividades agrarias se desarrollan en áreas definidas de ecosistemas, y de esta forma se transforman en agroecosistemas (Figura Nº 1); es decir, son el resultado de decisiones de uso y manejo de la tierra, que no se basan únicamente en la producción, sino también en la decisión sobre el costo, la disponibilidad y los insumos (créditos o maquinarias, semillas, fertilizantes, pesticidas y acciones de los actores de los procesos de consumo o venta de los alimentos producidos). La combinación de estos factores llega a convertirse en decisiones de gestión, que se ven en distintos patrones de tipos de cubierta terrestre en los agroecosistemas.

    Figura Nº 1: Modelo conceptual del agroecosistema de un sistema alimentario

    Fuente: (Augstburger, Jacobi, Schwilch, & Rist, 2018)

     

    Cubiertas Terrestres

    Las cubiertas terrestres son áreas de tierra, dedicadas a distintas actividades o con distintas características en una granja, parcela o en un terreno determinado.

    Las cubiertas terrestres de posible existencia en un espacio de tierra son cuarenta y cuatro según el proyecto europeo CORINE (Coordination of Information on the Environment), como lo indica el artículo de investigación “Landscape” Capacities ti Provide Ecosystem Services – a Concept for Land-Cover Based”Assessments” (Burkhard, Kroll, Müller, & Windhorst, 2009) y la FAO proporciona más de noventa tipos de cubiertas terrestres que pueden aplicarse a cualquier contexto (Food and Agriculture Organization, 2004).

    Figura Nº 2: Cubierta terrestre en un espacio de parcela en Anzaldo-Bolivia

    Fuente: Fotografía tomada por Alejandra Sejas

     

    En este tejido se consideran cinco cubiertas terrestres genéricas, que son: agroforestería (árboles, ganado y pastos), campo agrícola (cultivos), cuerpo de agua (ríos, lagos, lagunas), zona industrial (áreas de trabajo industrial) y zona silvestre (plantaciones de frutas, setas, plantas; animales salvajes, peces), en los que se llegan a englobar la mayor cantidad de cubiertas terrestres según sus correspondientes características.

    Funciones Agroecosistémicas

    Explicado todo lo anterior, se puede afirmar que los agroecosistemas y sus administradores forman parte de los sistemas alimentarios; estos sistemas son importantes en la creación de paisajes culturales que tienen capacidades específicas para otorgar servicios de agroecosistemas. En esta línea, los servicios agroecosistémicos son definidos como combinaciones específicas de servicios de regulación de bienes y/o servicios, servicios culturales y servicios de aprovisionamiento (Augstburger, Jacobi, Schwilch, & Rist, 2018). 

    Dentro de la política, la ciencia y la toma de decisiones se ha convertido en una herramienta útil para el mapeo y el testeo de los servicios ecosistémicos y existen metodologías de evaluación de estos servicios revisados en el documento “Mapping ecosystem services across scales and continents – A review” (Malinga, Gordon, Jewitt, & Lindborg, 2015), pero no existe variedad de ellas para calificar a los sistemas agroecosistémicos. 

    En el artículo de investigación “Agroecosystem Service Capacity Index – A Methodological approach” (Augstburger, Jacobi, Schwilch, & Rist, 2018) se hace mención a los niveles sistémicos de los agroecosistemas, que van desde una forma individual hasta una forma conjunta; en este aspecto, se presenta a un  ser vivo de forma individual, luego, el sistema siguiente llega a ser su micro entorno y la gente que lo administra, en el próximo nivel se tiene al campo/granja y los niveles van ampliándose así de manera sucesiva. La unidad de apreciación en este estudio es la granja. Este artículo de investigación es la base de este artículo.

    Video Nº 1: “Cien Pies” en la cubierta terrestre en un espacio de parcela en Anzaldo-Bolivia

    [videopack id="54579"]https://uno.umamexico.com.mx/wp69/wp-content/uploads/2025/01/Video-Apoyo-CienPies.mov[/videopack]

    Capturado por Alejandra Sejas

     

    Funciones Agroecosistémicas de Soporte

    Las funciones agroecosistémicas de soporte son aquellas que se tratan de la variedad de fauna natural y seminatural que exista en una granja o terreno enmarcado, incluyendo la diversidad de actividades relacionadas al agro que se practiquen en el área. 

    Estas funciones agroecosistémicas abarcan en sí, la heterogeneidad biótica, es decir, el nivel de igualdad de tipos de vida que existen en el lugar específico (Augstburger, Jacobi, Schwilch, & Rist, 2018).

    Tabla Nº 2: Funciones Agroecosistémicas de Soporte

    Fuente: Elaboración de Alejandra Sejas con base en Agroecosystem Service Capacity Index – A Methodological approach

     

    Funciones Agroecosistémicas de Aprovisionamiento

    Las funciones agroecosistémicas de aprovisionamiento tratan de todos aquellos seres vivos, materias, sustancias o espacios que cumplan la función de proveer abastecimiento para alimento, nutrición, cultivo, energía, consumo, actividades para fines humanos, etcétera.

     Las funciones que contiene este grupo de funciones agroecosistémicas son: cultivos alimenticios, alimentos silvestres y otros recursos, ganado, forraje, bioquímica o medicina, semillas, madera, leña y agua dulce (Augstburger, Jacobi, Schwilch, & Rist, 2018).

    Tabla Nº 3: Funciones Agroecosistémicas de Aprovisionamiento

    Tabla Nº 3: Funciones Agroecosistémicas de Aprovisionamiento
    Fuente: Elaboración Alejandra Sejas con base en Agroecosystem Service Capacity Index – A Methodological approach

    Funciones Agroecosistémicas de Regulación 

    Las funciones agroecosistémicas de regulación se refieren a aquellas que se relacionan y actúan para regular o mantener distintos factores y fenómenos naturales, como por ejemplo el clima local, gases de efecto invernadero, erosión, almacenamiento de agua, entre otros, crecimiento natural de vegetación, entre otros.

    Los puntos que enmarca este grupo de funciones son: regulación del clima local, regulación del clima global, regulación de la erosión, regulación de nutrientes, purificación del agua, regulación del agua, polinización y control biológico (Augstburger, Jacobi, Schwilch, & Rist, 2018).

    Tabla Nº 4: Funciones Agroecosistémicas de Regulación

    Fuente: Elaboración Alejandra Sejas con base en Agroecosystem Service Capacity Index – A Methodological approach

     

    Funciones Agroecosistémicas Culturales

    Finalmente, las funciones agroecosistémicas culturales son aquellas que se enfocan en la capacidad de fortalecer la creatividad y el intercambio de nuevos y valiosos conocimientos; además de la capacidad de mantener latentes los paisajes históricos o patrimoniales. 

     En este grupo de funciones se encuentran concretamente los sistemas de conocimiento y el patrimonio y diversidad que se encuentren en un determinado agroecosistema (Augstburger, Jacobi, Schwilch, & Rist, 2018).

    Tabla Nº 3: Funciones Agroecosistémicas Culturales

    Fuente: Elaboración Alejandra Sejas con base en Agroecosystem Service Capacity Index – A Methodological approach

    A modo de conclusión se resalta la importancia de conocer las funciones agroecosistémicas para trabajar en actividades agrícolas. Estudiar las funciones es importante para conocer y entender mejor las dinámicas del suelo y así trabajar para/con él de forma integral y respetuosa.

    Escrito por Alejandra Iris Sejas Delgadillo, estudiante de la Maestría de Agroecología y Sistemas Alimentarios Regenerativos, generación 2021.

     

     

    Referencias

    Millennium Ecosystem Assessment. (2005). Ecosystems and Human Well-Being. Washington: World Resources Institute.

    Asamblea Legislativa Plurinacional. (2012, 15 de octubre). Ley Nº 300. Ley Marco de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien. Gaceta Oficial del Estado Plurinacional de Bolivia.

    Augstburger, H., Jacobi, J., Schwilch, G., & Rist, S. (2018). Agroecosystem Service Capacity Index – A methodological approach.

    Bertalanffy, L. V. (1968). General System Theory; Foundations, Deveopment, Applications. Nueva York: George Braziller.

    Burkhard, B., Kroll, F., Müller, F., & Windhorst, W. (2009). Landscapes’ Capacities to Provide Exosystem Services – a Concept for Land-Cover Based Assessments.

    de Groot, R., Wilson, M., & Boumans, R. (2002). Ecological Economics. ELSEVIER.

    Food and Agriculture Organization. (5 de Noviembre de 2004). Metadata. Recuperado el 15 de Julio de 2020, de GeoNetwork: http://www.fao.org/geonetwork/srv/en/metadata.show?id=38098&currTab=distribution

    Malinga, R., Gordon, L., Jewitt, G., & Lindborg, R. (2015). Mappiing ecosystem services across scales and continents – A review. Sweden: ELSEVIER.

    Organización de las Naciones Unidas. (1992). Convenio sobre la Diversidad Biológica.

  • Un Análisis del Nuevo Decreto: Simplificación orgánica

    La simplificación orgánica se refiere a un conjunto de medidas encaminadas a reducir la complejidad de la estructura gubernamental. Esto implica, entre otras cosas, eliminar duplicidades de funciones, fusionar organismos públicos descentralizados, y optimizar los procesos internos.
    En términos más simples, se trata de hacer que el gobierno funcione de manera más eficiente y con menos obstáculos.

    El reciente decreto que reforma la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de simplificación orgánica representa un hito importante en la transformación del aparato gubernamental mexicano.
    Esta iniciativa, cuyo objetivo principal es agilizar los procesos administrativos y reducir la burocracia, tiene implicaciones significativas para la eficiencia del Estado y la calidad de los servicios públicos.

    Principales cambios introducidos por el decreto

    Reducción del número de organismos públicos: El decreto prevé la extinción de diversos organismos públicos descentralizados, lo que se traduce en una disminución del gasto público y una mayor concentración de responsabilidades.

    Reasignación de funciones: Las funciones de los organismos extintos serán redistribuidas entre otras dependencias, con el objetivo de evitar vacíos en la atención de las necesidades de la población.

    Simplificación de trámites: Se espera que el decreto agilice los trámites administrativos, reduciendo los tiempos y los costos para los ciudadanos y las empresas.

    Mayor transparencia: Al simplificar la estructura gubernamental, se facilita el acceso a la información pública y se promueve una mayor rendición de cuentas.

    Implicaciones y desafíos

    Beneficios:

    • Mayor eficiencia y eficacia del gobierno.
    • Reducción del gasto público.
    • Mejora en la calidad de los servicios públicos.
    • Mayor transparencia y rendición de cuentas.

    Desafíos:

    • Resistencia al cambio por parte de los servidores públicos.
    • Posibles problemas de coordinación entre las diferentes dependencias.
    • Riesgo de pérdida de capacidades institucionales.

    Conclusiones

    La simplificación orgánica es una reforma ambiciosa, sin embargo, su éxito dependerá de una implementación cuidadosa y de la voluntad política de todos los actores involucrados. Es fundamental monitorear los resultados de esta reforma y realizar los ajustes necesarios para garantizar que se cumplan los objetivos planteados.

    Escrito por Karmina Isabel AVAREZ de Derecho Ambiental y Política Pública de la Universidad del Medio Ambiente.

    “Las opiniones expresadas en este articulo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad de Medio Ambiente”

    No te pierdas la oportunidad de formar parte de la primera universidad especializada en sustentabilidad en Latinoamérica, conoce la oferta educativa que la UMA te tiene preparada

    Iniciamos clases el 16 de enero de 2025

     

    Maestría con validez oficial. RVOE: 205200000/556/2011

    UMA MDAPP 2022

    Referencias

    Diario Oficial de la Federación (DOF): DOF – Diario Oficial de la Federación

  • Manuel Vegara: Fundador de Pireos Power y su apuesta por un futuro sostenible en México

    Manuel Vegara: Fundador de Pireos Power y su apuesta por un futuro sostenible en México

    La energía renovable, la infraestructura sostenible y el papel clave de la educación en un mundo en emergencia climática

    En un mundo cada vez más afectado por los desafíos climáticos y ambientales, el liderazgo de agentes de cambio es más necesario que nunca. Manuel Vegara Llanes, fundador y CEO de Pireos Power, se ha convertido en una de las voces más importantes en el ámbito de la energía solar y el desarrollo sostenible en México. Conversamos con él para conocer su trayectoria, sus visiones sobre el futuro de las energías renovables y el papel fundamental de la educación para formar líderes comprometidos con la sostenibilidad.


    Una trayectoria con propósito

    Manuel Vegara inició su carrera como físico en la Universitat de València y posteriormente estudió un Green MBA en la Universidad del Medio Ambiente (UMA). Tras años de experiencia en compañías internacionales como Bosch y en emprendimientos propios, su paso profesional por SolarCity y TESLA, al trabajar directamente con Elon Musk, marcó un punto clave:

    “En TESLA pude aprender mucho sobre vehículos eléctricos y movilidad eléctrica. Pude aportar al desarrollo de la primera red de cargadores eléctricos del país”.

    La motivación detrás de la creación de Pireos Power fue clara: construir una empresa que no solo impacte de manera positiva en el medio ambiente, sino también en la sociedad mexicana.


    Retos para la adopción de energías renovables en México

    Manuel señala la falta de impulso en México frente a modelos ejemplares como Costa Rica, país que genera el 98% de su electricidad con energías renovables:

    “México tiene una radiación solar extraordinaria y un enorme potencial eólico, pero seguimos dependiendo de combustibles fósiles”.

    Entre los retos más importantes, resalta:

    • La necesidad de reglas gubernamentales claras que atraigan inversiones.
    • La modernización de la red eléctrica nacional.
    • La incorporación de sistemas de almacenamiento avanzados.
    • Mayor educación sobre los beneficios de la transición energética.

    “Costa Rica demuestra que sostenibilidad y desarrollo pueden ir de la mano; México tiene un potencial extraordinario para lograrlo”.


    El futuro de las energías renovables y la infraestructura sostenible

    Mirando hacia el futuro, Manuel proyecta un papel central para la energía solar fotovoltaica:

    “Con una administración comprometida con la descarbonización, México puede ser protagonista en esta revolución sostenible”.

    También destaca los avances en movilidad eléctrica, aunque hace un llamado para garantizar procesos más transparentes en la manufactura de vehículos eléctricos, especialmente en países como China.

    Por otro lado, Manuel plantea una asignatura pendiente: el manejo sostenible del agua.

    “La crisis hídrica sigue siendo un desafío preocupante que necesita soluciones urgentes”.


    La influencia de la UMA en Pireos Power

    La experiencia de Manuel en la UMA fue clave para dar forma a su visión de Pireos Power. Inicialmente pensada como una empresa con un enfoque multifacético, Pireos encontró su camino en la lucha contra la contaminación y el uso ineficiente de la energía. Hoy, la empresa no solo está consolidada, sino que vuelve a sus raíces holísticas:

    “La visión regenerativa, la inclusión y el aprendizaje constante son pilares que absorbimos de la UMA para crear una empresa que beneficie a personas y entorno”.


    Educación: la clave para formar líderes sostenibles

    Como miembro del consejo de la UMA, Manuel reconoce la urgencia de la educación en sostenibilidad:

    “Vivimos una emergencia climática. Formar agentes de cambio que comprendan y actúen ante estos desafíos es fundamental para transformar la realidad que enfrentamos”.

    La UMA no solo forma profesionales, sino líderes comunitarios capaces de generar impacto positivo en sus entornos.


    Visión empresarial con propósito sostenible

    Para Manuel Vegara, combinar su experiencia en negocios y tecnología con una visión sostenible es un privilegio:

    “Poder poner mi conocimiento al servicio de un cambio significativo es lo máximo a lo que puedo aspirar en esta vida”.

    A través de Pireos Power y su papel en la educación sostenible, Manuel nos recuerda que la combinación entre innovación y compromiso social es la clave para construir un futuro resiliente y regenerativo.


    Conclusión

    La historia de Manuel Vegara es un ejemplo inspirador de cómo las ideas, la acción y una visión clara pueden generar impacto real. Mientras México se enfrenta a desafíos energéticos y ambientales, líderes como él allanan el camino para un país más sostenible, próspero y resiliente.

    Para saber más sobre la maestría visita la pagina oficial de la Green MBA 

    Green MBA


    ¿Qué opinas sobre los retos y oportunidades de las energías renovables en México? Te invitamos a compartir tus ideas en los comentarios y a seguir explorando más entrevistas inspiradoras en nuestro blog.

    Escrito por Perla Romero (estudiante de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, generación 2023).

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Mi paso por la UMA; Cosecha de saberes.

    ‘El tiempo es vida, y la vida reside en el corazón’ 

                                                                                                   Michael Ende, Momo

     

    A lo largo de mi paso por la UMA, he cosechado una serie de saberes, herramientas, sensibilidades y errores excelentes que han transformado enormemente los lentes con los que miro afuera y adentro. En mi cosecha, he notado un concepto en particular que sin mucho afán de protagonismo y como que no queriendo la cosa, ha atravesado como un hilo invisible todos los aprendizajes obtenidos en el camino: El tiempo.

     

    ¡Qué raro fenómeno, el tiempo!

     

    Existe, pero no lo vemos ni lo podemos tocar y dicen los científicos que es relativo. Hay quienes dicen también que nuestro cerebro no lo puede percibir como realmente es sino que hemos tenido que inventar una serie de ficciones para nombrarlo y medirlo, y así controlar el quehacer de aquellos que menos tiempo tienen para satisfacer los insaciables deseos de aquellos a quienes les sobra.

     

    Foto tomada por Lilian Galante

     

    El concepto del tiempo, en el trabajo de un agente de cambio socioambiental es fundamental como eje transversal, no por la prisa que tenemos para ver un cambio (que sin duda la tenemos), sino porque está presente de manera silenciosa detrás de todos los modelos mentales que son la causa principal de los problemas que enfrentamos como sociedad.  El tiempo es una metáfora de esas que se han instalado fijamente en el imaginario colectivo, como la ciencia y la democracia occidentales. Metáfora que condiciona cada paso que damos y nos tiene a los 8 mil millones de almas que habitamos este planeta en una rueda de la que nos tenemos que bajar si es que hemos de generar un cambio verdadero. 

     

    La obsesión del ser humano con adorar a Kronos, dios del tiempo linear y medible en el imaginario de la antigua Grecia, tiene su origen en los sistemas productivos que requieren una regulación cada vez más eficiente de nuestras vidas para sostenerse. Para producir y consumir cada vez más, es necesario que los trenes lleguen a tiempo, los trabajadores pongan alarmas despertadoras y los productos que compramos tengan una vida útil cada vez más corta. Este modelo de vida nos ha traído una serie de problemas complejos que amenazan la vida en el planeta y las relaciones sociales de las que dependemos los seres humanos. El calentamiento global, las guerras imperialistas, la pérdida de biodiversidad y la violencia de género entre muchas otras desgracias humanas tienen sus orígenes en la desigualdad y destrucción que exige el sistema socioeconómico actual en beneficio de unos cuantos. 

    Foto tomada por Karla Figueroa

     

    Para transformar la realidad y construir una sociedad más equitativa y sustentable es imperativo que cuestionemos la manera en la que el concepto del tiempo condiciona nuestro transitar por este planeta.

     

    En la UMA entendí que para lograrlo tenemos que empezar en el ámbito personal. ¿De qué manera dicta nuestra experiencia de vida el concepto del tiempo? ¿tenemos tiempo para dejarnos atravesar por las experiencias que nos ofrece el simple hecho de existir? ¿para reír con las personas que amamos? ¿para autoobservarnos y conocernos? Esta transformación individual es crucial para poder salir a cuestionar el uso del concepto del tiempo en los sistemas económicos, políticos y sociales que queremos intervenir. ¿Necesitamos realmente producir más y más rápido? ¿Por qué vale más el tiempo de un empresario que el de un agricultor? ¿Por qué nuestra supervivencia depende de una jornada laboral de 40 horas a la semana si bien nos va? Estas preguntas podrían parecer sencillas o incluso ingenuas, pero son cruciales para desmantelar el sistema ideológico que mantiene intactos a los sistemas de opresión y depredación que han generado la crisis socioambiental en la que nos encontramos. 

     

    Campus UMA. Reflejo y neblina

    Para recuperar nuestra humanidad en tiempos tan oscuros como estos vamos a tener que sacrificar muchas de las metáforas que nos piensan como diría Lizcano. Entre ellas el poderoso yugo del tiempo del reloj que se ha apoderado de nuestras vidas como los hombres grises de momo, robándose nuestro tiempo de vida y haciéndonos partícipes de nuestra propia destrucción.

    Para ello Kairós, siempre opacado por Kronos por su naturaleza sensible y paciente, nos invita a pensar el tiempo a través del surgimiento de significado, de la experiencia, del respeto a los procesos internos del ser humano y los procesos cíclicos de la naturaleza.

    Escrito por Lilian Galante, estudiante de la Maestría de Innovación Educativa para la Sustentabilidad.

    “Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente”

  • Una mirada Regenerativa desde la perspectiva Autista

    Una mirada Regenerativa desde la perspectiva Autista

     

     

    Reflexiones sobre la neurodiversidad y mi paso por la Universidad del Medio Ambiente 

    Por Héctor David Arreola Rangel. Generación 2024. Maestría en Proyectos Socioambientales.

    Un diagnóstico tardío:

    Cada vez que me presento ante un grupo de personas es un diálogo repetitivo más o menos así: “…mi nombre es Héctor Arreola, mejor conocido como Tacho,  Soy Diseñador Industrial de profesión y Educador Ambiental por convicción” una de tantas rutinas y expresiones que me he dado cuenta  reflejan una pequeña parte de mi identidad dentro del espectro autista

    El 11 de septiembre de 2023, día en que cumplí 43 años  de edad, recibí mi primer diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista (TEA) grado de autismo funcional y tipo 1 alto funcionamiento…

    “¡No pareces autista, y ahora, de repente, eres autista! No lo entiendo”.

    Desgraciadamente, he escuchado este y otros pensamientos similares sobre diagnósticos tardíos de autismo, TDAH, o diferencias de aprendizaje como la dislexia por parte de muchas personas. “¿Cómo puede ser? ¿Cómo has llegado hasta aquí sin ser diagnosticado?”.

    Para muchas personas diagnosticadas tardíamente, el diagnóstico puede provocar una serie de emociones, desde alivio hasta arrepentimiento o culpabilidad. Puede suscitar fuertes emociones de pena o tristeza y la sensación de que algunas de las dificultades de la vida podrían haberse evitado. En mi caso fué un momento de mayor autoconciencia y autoaceptación pues ya tenía la inquietud desde hace varios años. Pude comprender que algunas experiencias no se debieron únicamente a “defectos personales”, sino que tienen su origen en un cerebro neurodivergente que es diferente, no deficiente. El diagnóstico, en definitiva, abrió las puertas a recibir apoyos y recursos especializados, como el uso de la teoría de las cucharas, una herramienta poderosa que nos ayuda a comprender y comunicar estas realidades.

    La teoría de las cucharas:

    La teoría de las cucharas es una analogía que explica cómo las personas neurodivergentes gestionan su energía en el día a día de forma diferente a las personas neurotípicas. Se basa en la idea de que todas las personas tienen un número limitado de “cucharas” de energía que pueden “gastar” en cada actividad; sin embargo, actividades que para la mayoría pueden requerir una pequeña inversión de energía, para las personas con autismo pueden requerir una inversión de energía mucho mayor. Desde entonces, y antes de iniciar la maestría, empecé a estar atento de qué cosas hacen que se “descargue mi pila” o “se acaben mis cucharas del día”. Esto  como parte de mi proceso de redescubrimiento, aceptación y autoconocimiento de mi condición, por adaptarme y esforzarme para lidiar con estas dificultades. 

    La teoría de las cucharas no solo me ha ayudado a comprender la administración de la energía diaria, sino que también resalta la importancia de priorizar actividades y desarrollar estrategias para conservar o recargar las “cucharas”. En el caso de las personas neurodivergentes, esto puede implicar establecer límites claros, incorporar pausas intencionales durante el día o recurrir a prácticas que promuevan el bienestar, como la meditación, el ejercicio suave o actividades que generen entusiasmo y confort. Reconocer estos patrones no solo ha facilitado la adaptación a los desafíos cotidianos, sino que también fomenta un mayor grado de empatía y comprensión hacia uno mismo y hacia los demás.

    Y ahora, gracias a mi paso por la UMA encontré esta conexión sumamente importante como agencia personal para no solamente estar atento a lo que me agota,” sino para encontrar lo que permite recargarla. Como alumno de la Maestría en Proyectos Socioambiantales he encontrado fuentes de entusiasmo que me permiten ver los retos diarios como oportunidades, en vez de enfocarme únicamente en las debilidades o amenazas.

    Un poco de contexto: 

    El autismo de grado uno, anteriormente conocido como síndrome de Asperger, es una categoría dentro del Trastorno del Espectro Autista (TEA) caracterizada por la presencia de dificultades en la interacción social, comportamientos e intereses restringidos o repetitivos, y un desarrollo cognitivo y lingüístico generalmente dentro del rango típico. Este nivel de apoyo se clasifica como “grado uno” en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, quinta edición (DSM-5), indicando que las personas necesitan un nivel leve de apoyo en las áreas mencionadas (American Psychiatric Association [APA], 2013).

    El cambio de terminología ocurrió con la publicación del DSM-5 en  el 2013, que unificó diagnósticos previamente separados, como el síndrome de Asperger, bajo el término TEA. Esto se hizo para reflejar una comprensión más inclusiva y dimensional del espectro autista. Según el DSM-5, el autismo de grado uno implica dificultades notables en la reciprocidad social y la comunicación, aunque las personas suelen desarrollar estrategias compensatorias y tienen mayor independencia en comparación con otros niveles del espectro (APA, 2013).

    En este tipo de autismo, los intereses intensos y específicos, junto con patrones rígidos de pensamiento o comportamiento, son rasgos comunes. Sin embargo, las personas a menudo tienen fortalezas únicas, como habilidades excepcionales en áreas específicas, atención al detalle y memoria para ciertos tipos de información (Attwood, 2007).

    Enmascarar el autismo y descubrir fuentes de entusiasmo:

    El funcionamiento intelectual de muchas personas que llegamos a la adultez sin un diagnóstico hace que nuestra condición pase desapercibida. A menudo somos identificados dentro de lo que antes se denominaba síndrome de Asperger, ahora integrado en el grado 1 del Trastorno del Espectro Autista (TEA).

    En este contexto, desarrollamos habilidades como el camuflaje social, aprendiendo, a veces de forma consciente y otras de manera instintiva, a “enmascarar” nuestras características propias. Lo hacemos para participar, evitar sentirnos diferentes o buscar ser incluidos en un entorno que nos impone expectativas específicas sobre cómo debemos ser.

    Sin embargo, este esfuerzo constante puede llevarnos al agotamiento emocional y dificultar la conexión con nuestra auténtica identidad. Muchas veces, comenzamos a identificar y comprender lo que realmente ocurre mediante procesos profundos de autoconocimiento (terapia), que se convierten en una puerta para reconciliarnos con nuestra naturaleza y descubrir fuentes de entusiasmo genuinas.

    “La mejor manera para conocer un sistema es intentar cambiarlo”:

    Desde que leí esta frase en el laboratorio de Agencia personal de la UMA, todo empezó a generar mucho ruido en mi percepción y la dificultad para poder descubrir mis fuentes de entusiasmo con la intención de generar cambios regenerativos. Durante todo este proceso de reconocerme, deconstruirme y empezar toda esta nueva experiencia de cambio, surgió otro aprendizaje clave al analizar una diapositiva que decía lo siguiente:

    “dado mi modelo de mi sistema personal de entusiasmo…”

    “si lo intervengo con la acción A…”

    “…voy a regenerar el entusiasmo en mi vida”

    Saber y darme cuenta que he estado viviendo durante muchos años bajo un modelo que me fue impuesto o que yo mismo disfrace o “enmascaré” para cubrir las necesidades de los demás,   dejando en el olvido o encerrado mi verdadero modelo o esencia como persona.

    De aquí el que mis esfuerzos por intervenir este modelo impuesto no reflejaran realmente el resultado que esperaba, por el hecho de estar dando resultados en un modelo del que ya no me siento identificado, y estar adaptando mi realidad al verdadero modelo y esencia que me hace sentir mejor. Por eso, ahora he dedicado tiempo para intervenir mi verdadero modelo que a su vez me genera muchas dudas y miedos los cuales serán redescubiertos en esta nueva etapa de mi vida.

    Empecé a sentir que todo encajaba. Ya no era diferente por ser serio, retraído, callado, aburrido o pesado. Esa ya no es mi etiqueta, mi etiqueta es autismo.

    Tras entender  la realidad del diagnóstico, he tenido que deconstruirme  para construirme. Ahora, no creo necesario inventar excusas cuando no quiero hacer planes porque necesito quedarme en casa. Yo sé que para el resto puede resultar difícil de entender cuando me dicen “¿En serio prefieres quedarte solo a que hagamos algo tranquilamente?” No es que lo prefiera, es que lo necesito.

    La autenticidad: significado y desafíos

    Según Larissa Guerrero (2024), “la autenticidad es la capacidad de vivir de acuerdo con nuestros valores y creencias más profundas”. Para las personas autistas, ser auténticas requiere un acto de valentía, ya que enfrentan un mundo que frecuentemente no las comprende. A pesar de los retos, abrazar la autenticidad permite sentirse más cómodas consigo mismas, construir relaciones más significativas y experimentar un mayor bienestar emocional.

    En este contexto, la autenticidad se convierte en un camino hacia la autoaceptación, un elemento fundamental para el bienestar emocional de las personas autistas. Además, desafiar los estereotipos mediante la expresión auténtica contribuye a abrir espacios de mayor aceptación y comprensión de la neurodiversidad en la sociedad.

    Sin embargo, este proceso no está exento de dificultades. La autenticidad puede generar temor, especialmente al rechazo o la discriminación, realidades persistentes debido a la marginalización, el capacitismo y los prejuicios sociales. Este miedo coloca a las personas autistas en una paradoja: aunque la autenticidad es clave para su bienestar emocional y autoaceptación, el temor al rechazo puede llevarlas a recurrir nuevamente a mecanismos de defensa, como el enmascaramiento y la evitación.

    La autenticidad, por otro lado, brinda una serie de beneficios significativos. Las personas que viven de manera auténtica suelen tener relaciones más genuinas y satisfactorias, ya que se relacionan desde la sinceridad y la transparencia. Además, ser auténtico ayuda a disminuir el estrés generado por el enmascaramiento y la evasión, favoreciendo así una mejor salud mental. La autenticidad facilita que las personas nos conectemos de manera más profunda y significativa, fortaleciendo los vínculos tanto personales como comunitarios.

    Rasgo característico de mi autenticidad en momentos de mucha alegría o felicidad. (expresión facial)

    Nuevos comienzos regenerativos:

    Afortunadamente, he encontrado en la UMA un espacio donde puedo empezar a descubrir y vivir mi verdadera identidad. Contar con una comunidad de aprendizaje que escucha y abraza la diversidad, el poder adentrarnos en la naturaleza para espejear nuestra realidad en la inmensidad de vida y diversidad que encontramos en el bosque. Sentirme comprendido y valorado ha contribuido significativamente a mi sentido de pertenencia y bienestar emocional.  Fomentar relaciones basadas en la comprensión y el respeto mutuo ha sido esencial para mejorar mi calidad de vida.

    Para mi bienestar, ha sido necesario también adaptarme a  entornos de seguridad sensorial. Contar con un espacio como la UMA donde puedo controlar estos estímulos ha facilitado mi tranquilidad y funcionamiento durante los intensos días de trabajo presencial. Espacios de trabajo hechos con materiales naturales, acogedores, con un número reducido de personas, amplias áreas verdes, entre otras cosas favorables. Son congruentes y llenas de autenticidad lo que ha hecho que reduzcan los niveles de ansiedad y dificultades de concentración.

    Uno de los aspectos más importantes para la calidad de vida de las personas autistas es el derecho a ser uno mismo y a vivir de acuerdo a nuestras necesidades y forma de entender el mundo.

    Agradezco a la comunidad UMA,  a los magníficos docentes con los que he aprendido y los grandes momentos que han marcado profundamente estando convencido que vivir este proceso ha sido de las mejores decisiones de mi vida.

    Foto:  cortesía de Ismael Jimenez

    Bibliografía: