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Tag: sostenibilidad

  • Construcción con tierra en la ciudad: una experiencia viva desde Guadalajara

    Construcción con tierra en la ciudad: una experiencia viva desde Guadalajara

    ¿Puede la construcción con tierra habitar la ciudad?

    Frente al concreto y el acero, la tierra aparece como una alternativa cálida, regenerativa y humana. Sin embargo, integrarla en entornos urbanos implica superar retos técnicos, normativos y culturales que pocas veces se abordan de forma integral.

    Este artículo documenta una experiencia poco común: un conjunto habitacional construido en Guadalajara que, sin proponérselo como manifiesto, abre caminos para pensar la tierra como material, sistema y posibilidad dentro del paisaje urbano.

    Brasilia Sustentable – Eliseo Van Aartsen Palomera

    Arquitectura que escucha al lugar

    El proyecto es obra del arquitecto Eliseo Van Aartsen Palomera y Ricardo Castillo Lozano. Su proceso de diseño fue concebido como trabajo final de licenciatura, bajo la tutoría de la maestra Elena Ochoa, y posteriormente construido en 2015.

    Brasilia Sustentable parte de una premisa clara: habitar de forma consciente también es posible en contextos urbanos.

    En un terreno de 1,610 m² se desarrollaron 3,200 m² de construcción distribuidos en tres niveles, incluyendo terraza y techo verde en un cuarto nivel. Cada unidad habitacional tiene 72 m² de desplante y aproximadamente 245 m² de construcción total.

    Sin embargo, más allá de sus dimensiones o programa, el proyecto destaca por haberse desarrollado como un ejercicio de aprendizaje colectivo, ensayo técnico y exploración crítica sobre el habitar contemporáneo. No es un modelo a replicar, sino una referencia viva que muestra que es posible construir distinto dentro de la ciudad.

    Programa arquitectónico y estrategias pasivas

    El conjunto integra ocho unidades habitacionales organizadas a partir de un pasillo peatonal que separa la circulación vehicular y genera un microclima mediante vegetación.

    Las viviendas se escalonan siguiendo el declive natural del terreno, lo que permite captar y conducir el agua pluvial por gravedad, evitando bombeos y reduciendo el consumo energético.

    Aunque no todas las decisiones responden estrictamente a una lógica bioclimática, muchas sí lo hacen:

    • Ventilación cruzada mediante vanos y celosías
    • Orientación solar que define usos de terrazas y tendederos
    • Techos inclinados a 25° para captación de agua y colocación de paneles solares

    Más que un sistema cerrado, el proyecto propone una serie de ensayos que abren preguntas sobre cómo habitar mejor.

    Arquitectura que escucha al lugar – Eliseo Van Aartsen Palomera

    Construcción con tierra: técnica, entorno y oficio

    El núcleo del proyecto es la tierra como material constructivo. Se fabricaron en sitio 160,000 bloques de tierra comprimida (BTC), utilizando una mezcla de arcilla, arena del sitio, arena de río y entre 6% y 8% de cemento como estabilizante.

    Las pruebas de resistencia a la compresión arrojaron valores de entre 50 y 95 kg/cm², superando los mínimos establecidos por la norma mexicana NMX-C-441-ONNCCE-2013 para uso estructural. Esto permitió validar técnicamente el uso del BTC en el proyecto.

    La producción de los bloques, realizada con prensa manual, tomó entre uno y un año y medio, enfrentando retos importantes en la aceptación del material por parte de la mano de obra local.

    El sistema constructivo se complementa con:

    • Cimentación de piedra brasa local
    • Losa de concreto con aislante para proteger el BTC de la humedad
    • Muros modulares sin refuerzo vertical, estabilizados mediante contrafuertes

    Además de su función estructural, los muros de tierra aportan propiedades higrotérmicas, regulando temperatura y humedad interior sin necesidad de climatización artificial.

    Aquí, la tierra no es un gesto estético ni nostálgico: es una decisión técnica, ambiental y política.

    Agua: infraestructura viva

    Uno de los aportes más relevantes del proyecto es su sistema integral de manejo del agua, concebido desde el inicio como una infraestructura descentralizada y autónoma.

    El sistema incluye:

    • Captación pluvial desde azoteas y terrazas hacia cisternas con capacidad total de 160,000 litros
    • Filtración primaria mediante cajas de piedra y arena
    • Tratamiento de aguas grises en cada vivienda con sistemas de filtrado por capas
    • Fosas anaerobias para aguas negras
    • Reúso del agua tratada para riego y usos no potables

    Este sistema permite reducir la dependencia de infraestructura centralizada y fomentar una relación directa entre habitante y recurso.

    Compostaje, residuos y vegetación productiva

    El proyecto integra prácticas cotidianas que permiten cerrar ciclos materiales:

    • Separación de residuos reciclables y peligrosos
    • Compostaje comunitario mediante lombricomposta
    • Producción de alimentos en azoteas y jardineras

    La vegetación no cumple un rol decorativo, sino productivo: se cultivan plantas aromáticas, maíz, tubérculos y otras especies que fomentan el intercambio entre viviendas.

    Cada elemento del proyecto busca activar relaciones más conscientes entre consumo, residuos y territorio.

    Interiorismo y soluciones pasivas

    Los espacios interiores se organizan como lofts abiertos, con soluciones que favorecen la ventilación natural y la eficiencia térmica.

    Destaca el uso de un sótano climático que mantiene temperaturas constantes entre 16 y 18 °C, utilizado como despensa sin necesidad de refrigeración.

    El uso de madera reciclada, celosías y sistemas de apertura variable en ventanas permite adaptar el espacio a distintas condiciones ambientales.

    Interiorismo – Eliseo Van Aartsen Palomera

    Retos y aprendizajes

    Como toda experiencia viva, el proyecto enfrentó desafíos importantes:

    Desafíos

    • Resistencia cultural a adoptar sistemas sustentables
    • Fallas técnicas en jardineras
    • Curva de aprendizaje en la construcción con BTC

    Aciertos

    • Integración entre diseño, técnica y vida cotidiana
    • Uso contemporáneo de la tierra como material estructural
    • Diseño modular con fuerte sentido del lugar

    Construir con tierra en la ciudad sí es posible

    Este proyecto no resuelve todos los problemas ni pretende ser una solución definitiva. Sin embargo, deja algo claro: la construcción con tierra en la ciudad no solo es posible, sino necesaria.

    Implica cuestionar lo establecido, aceptar la experimentación y reconocer los límites de cada decisión. También requiere sensibilidad para escuchar el lugar y disposición para aprender desde la práctica.

    Más que un modelo, Brasilia Sustentable es una referencia viva. Una que nos invita a imaginar una arquitectura que escuche más, imponga menos y vuelva a poner los pies —y las manos— en la tierra.

    Referencias

    Dani, A., Hernández, A., & Vallejo, A. (Entrevistadoras). (2023, 7 de noviembre). Entrevista a Eliseo Van Aartsen sobre el proyecto “Brasilia Sustentable” [Entrevista]. Archivo personal.

    COTAPAREDES Arquitectos. (2022, 29 de diciembre). SORPRENDENTE Complejo DE CASAS SUSTENTABLES en Guadalajara, Obras Ajenas | Eliseo Van Aartsen — parte 1 [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=70Fo7RYLT8o&list=PLXqJaJyXUA9qKIhOI1vSMrgxrTvwb2aST&index=3

    COTAPAREDES Arquitectos. (2022, 30 de diciembre). ESTA CASA es un “LOFT” Sustentable con SISTEMAS INTELIGENTES ECOLÓGICOS | Eliseo Van Aartsen — parte 2 [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=M7ULLSWinYQ&list=PLXqJaJyXUA9qKIhOI1vSMrgxrTvwb2aST&index=2

    COTAPAREDES Arquitectos. (2022, 29 de diciembre). ÁREA SOCIAL Sustentable CON AZOTEAS VERDES | Obras Ajenas | Eliseo Van Aartsen — parte 3 [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=Wyf73jHIdKg&list=PLXqJaJyXUA9qKIhOI1vSMrgxrTvwb2aST&index=11


    Escrito por Andrea Hernández Sánchez, egresada Maestría en Arquitectura, Diseño y Construcción Sostenible, generación 2021)

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Wiki Katat: Inclusión digital indígena

    Wiki Katat: Inclusión digital indígena

    Wiki Katat, es un proyecto de inclusión indígena digital que proporciona servicios de telefonía e internet en áreas rurales de la sierra norte de Puebla y sur de Veracruz que han sido ignoradas, es impulsado por la radio Tosepan Limakxtum y la Unión de Cooperativas Tosepan, es el primer operador móvil virtual (OMV) social y comunitario de México.

    Logotipo de Wiki Katat, tomado de wikikatat.mx

    Antecedentes, autonomía y crecimiento

    En 1977, nació la cooperativa Tosepan Titataniske (Unidos Venceremos, en náhuatl) para solucionar problemas de acceso a productos básicos, eliminar intermediarios y defender los derechos de los agricultores. Se volvieron cooperativa y al crecer, la organización se fue transformando en una unión que hoy alberga a ocho grandes cooperativas, 495 cooperativas locales y cuenta con más de 45 mil personas socias en 37 municipios. Además, realizan un trabajo especial para incorporar a las mujeres en todos los proyectos, que suman ya el 64 por ciento en la organización.

    La radio Tosepan Limakxtum se origina en 2012 como proyecto de la Unión de Cooperativas Tosepan Titataniske y en 2018 obtiene una concesión indígena de transmisiones, la radio busca preservar la cultura, lengua e identidad de las comunidades indígenas, impulsamos los valores comunitarios creando contenidos propios escuchando a las comunidades fortaleciendo los valores y la vida buena (Yeknemilis).

    Imagen de ilustrativa, tomada de wikikatat.mx

    Inclusión digital indígena.

    La inclusión digital indígena en México parte de proporcionar, a toda la población, servicios accesibles de conexión telefónica y de internet, sin embargo, las comunidades indígenas más apartadas no representan un atractivo económico para las grandes empresas por ello Wiki Katat, se erige como una oportunidad para lograr la inclusión digital con enfoque social, comunitario, cooperativo y de resistencia indígena.

    Wiki Katat (ven, ven, en náhuatl) es un nuevo modelo de telecomunicación desarrollado en la región indígena de la región de la Sierra Nororiental de Puebla, cuyo objetivo es ofrecer servicios de telefonía e internet a precios justos, así fomentar su autonomía al impulsar la economía y tecnología en la región al mismo tiempo que fomentan la inclusión digital indígena en México.

    Tienen una visión de servicio y de fortalecimiento de la autonomía indígena, Wiki Katat entiende la importancia de la inclusión digital indígena en México por lo cual ofrece una “tarifa social” -precios que comienzan en 50 pesos y duración de un mes del paquete-, cobertura en zonas que no eran atractivas como mercado para las empresas dominantes, atención en las lenguas de la región y un retorno de 15% de los ingresos para apoyar la sustentabilidad de la propia Radio Tosepan Limaxtun.

    Aldegundo González Álvarez, usuario de Wiki Katat y orgulloso masewal de Reyeshogpan comenta que “No se busca lucrar con esta actividad. Lo que se promueve es un proceso de organización comunitaria, procesos autogestivos y que reivindican lo que somos”, comentario que permite conocer la visión comunitaria que promueve Wiki Katat.

    Actualmente la inclusión digital indígena que promueve Wiki Katat, tiene cobertura nacional en México porque opera a través de la Red Compartida de Altán, la cual proporciona la misma calidad y cobertura que los operadores mayoristas tradicionales en todo el país, incluyendo Estados Unidos y Canadá.

    Conclusiones

    Los usuarios y proveedores de Wiki Katat además de beneficiarse con alternativas más accesibles, están ayudando a promover una inclusión digital indígena, mayor autonomía en el acceso a las telecomunicaciones, así como una comunicación más libre, cuyos beneficios se distribuyen entre la comunidad y no queda concentrado en manos de unos pocos.

    Si quieres conocer más acerca del plan de la UMA, el plan de estudios y la comunidad educativa, da clic en la imagen.

    REFERENCIAS

    Chávez Pérez, A. (15 de octubre de 2023). Wiki Katat: el sueño de telecomunicaciones comunitarias que germina en la sierra Nororiental de Puebla. Desinformémonos. https://desinformemonos.org/wiki-katat-el-sueno-de-telecomunicaciones-comunitarias-que-germina-en-la-sierra-nororiental-de-puebla/

    De la Torre Díaz, A. P. (2025, 1 de septiembre). Tosepan Limakxtum: La comunidad indígena que quiere dar servicio de telefonía móvil e internet a todo México. EL PAÍS. https://elpais.com/mexico/2025-09-01/la-comunidad-indigena-que-quiere-dar-servicio-de-telefonia-movil-e-internet-a-todo-mexico.html

    Radio Tosepan Limakxtum. (s.f.) Radio Tosepan. https://radio.tosepan.coop/

    SinEmbargo MX. (2022, 29 de octubre). Telmex y Movistar los rechazan, ellos crean Wiki Katat: Red y teléfono desde 50 pesos. https://www.sinembargo.mx/4273014/telmex-y-movistar-los-rechazan-ellos-crean-wiki-katat-red-y-telefono-desde-50-pesos/

    Tosepan. (s.f.). Nuestra Historia. https://tosepan.coop/historia/

    Wiki Katat. (s.f.). Operador móvil virtual social y comunitario. https://wikikatat.com/

    FIRMA

    Escrito por Iván de Jesús Mendoza (egresado de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, generación 2023), Campesino y Presea del Estado de México al Mérito Agrícola 2023.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe y no reflejan la postura de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Herramientas para la autonomía: talleres de carpintería para mujeres en la UMA

    Reapropiar el hacer como acto de cuidado

    En un contexto donde los oficios, las herramientas y los saberes técnicos han sido históricamente asociados a lo masculino, abrir espacios para que las mujeres se apropien del hacer manual se vuelve un acto profundamente político.
    Los talleres de herramientas de carpintería dirigidos a mujeres en la Universidad del Medio Ambiente (UMA) surgen desde esa convicción: la de generar espacios seguros donde aprender a usar herramientas no sea solo una capacitación técnica, sino una experiencia de transformación personal y colectiva.

    A través del uso de herramientas manuales y eléctricas, estos talleres buscan cuestionar los roles de género que han limitado la participación de las mujeres en actividades de construcción, reparación y autogestión, y abrir la posibilidad de nuevas narrativas sobre nuestras capacidades, nuestros cuerpos y nuestra relación con el territorio.

    Flyer Taller – Elaborado por Maxime Scagnetti

    Del miedo a la autonomía: diseñar espacios seguros para aprender

    Los talleres no parten de la idea de “enseñar a usar herramientas” de manera neutral. Su diseño responde a barreras reales identificadas por mujeres de la comunidad UMA y de Valle de Bravo: el miedo, la sensación de no ser capaces, la falta de conocimiento técnico y la creencia de no tener la fuerza suficiente.

    A partir de encuestas previas y procesos de escucha activa, el equipo facilitador diseñó experiencias pedagógicas con enfoque de género, donde la reflexión colectiva sobre estereotipos y narrativas limitantes es tan importante como la práctica misma. Antes de encender una máquina o tomar un taladro, se abre un espacio para nombrar aquello que nos dijeron —explícita o implícitamente— sobre lo que “no era para nosotras”.

    Así, el taller comienza mucho antes del primer corte: empieza en el cuerpo, en la palabra compartida y en el reconocimiento de que aprender implica también desaprender.

    Aprender haciendo, acompañadas

    A lo largo de distintas ediciones realizadas en el Campus UMA y en otros espacios de la región, mujeres de entre 16 y 54 años se han reunido para experimentar con herramientas como taladros, atornilladores, serruchos, lijadoras y sierras de inglete. En algunos talleres, la construcción colectiva de un objeto funciona como pretexto; en otros, el énfasis está en conocer y manipular las herramientas sin la presión de “producir”.

    Dinámicas como El bazar de herramientas permiten vincular lo técnico con lo biográfico: cada herramienta evoca recuerdos, historias familiares o experiencias pasadas marcadas por la exclusión o la dependencia. Al poner estas historias en común, el grupo resignifica el vínculo con los objetos y con el aprendizaje.

    El acompañamiento cercano de facilitadoras mujeres —carpinteras, talleristas, docentes y vecinas de la comunidad— resulta clave para generar confianza. No se trata de demostrar destreza, sino de habilitar la experimentación, el error y el aprendizaje colectivo. Poco a poco, el miedo se transforma en curiosidad; la duda, en seguridad; y las herramientas dejan de sentirse ajenas para convertirse en aliadas.

    Taller de uso de herramientas en Odisea – Foto: Lavinia Negrete

    Comunidad, redes y saberes compartidos

    Más allá de las habilidades técnicas adquiridas, uno de los principales resultados de los talleres es la creación de redes de apoyo y comunidad. El trabajo en parejas, la observación mutua y el acompañamiento constante fortalecen la confianza individual y colectiva.

    Durante los talleres emergen micromachismos interiorizados —frases como “nunca pensé que pudiera hacer esto” o “creí que no tenía la fuerza”— que son abordados y resignificados de manera colectiva. Nombrarlos permite desactivarlos y reconocer que esas creencias no son individuales, sino construidas socialmente.

    La participación de mujeres de distintas trayectorias, así como la incorporación de actoras locales con experiencia en oficios, fortalece el arraigo territorial del proceso y abre posibilidades para seguir explorando oficios tradicionalmente masculinizados desde una mirada crítica, comunitaria y situada.

    Herramientas para la vida cotidiana

    Las impresiones de las participantes reflejan el impacto profundo de estos espacios. Más allá de aprender a usar un taladro o una sierra, las mujeres expresan una sensación de empoderamiento y entusiasmo por seguir utilizando las herramientas en su vida cotidiana.

    “Usar el taladro sin miedo, máquinas cortadoras… soy capaz de trabajar con madera.”
    “Poner las manos a experimentar en un espacio con otras mujeres rompe con creencias limitantes.”

    Los talleres confirman que la autonomía no se construye solo desde el discurso, sino desde la práctica acompañada, el cuidado mutuo y la confianza en nuestras propias capacidades.

    Taller de uso de herramientas en UMA – Foto: Adriana Cordoba

    Tejer autonomía desde el hacer

    Los talleres de herramientas para mujeres en la UMA son una apuesta por una educación situada, con enfoque de género y profundamente humana. Son espacios donde el aprendizaje técnico se entrelaza con la reflexión crítica, donde el cuerpo aprende tanto como la mente, y donde el hacer se convierte en una forma de cuidado y de resistencia.

    En un mundo que fragmenta y excluye, reapropiarnos de las herramientas es también una manera de tejer autonomía, comunidad y futuros más justos.

    Continuar aprendiendo juntas

    Como parte de este proceso que sigue creciendo, y en coherencia con la apuesta por la autonomía, el aprendizaje colectivo y el arraigo territorial, en febrero y marzo de 2026 se realizará un taller de carpintería básica, en colaboración con Fondo Alternativa A.C., en La Escuelita de Los Álamos.

    El taller se desarrollará en cuatro sesiones de dos horas, y propone un espacio de aprendizaje práctico y acompañado para profundizar en el uso de herramientas manuales y eléctricas. Más que un curso técnico, será una invitación a seguir cuestionando los estereotipos de género ligados al hacer, fortalecer redes entre mujeres y continuar tejiendo autonomía desde lo cotidiano.

    Próximamente se compartirá la información para la convocatoria e inscripciones.

    Escrito por Maxime Scagnetti (estudiante de la Maestría en Proyectos Socioambientales, generación 2025) Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Cambio Climático: De una Idea Abstracta a nuestra Realidad Cotidiana

    A menudo percibimos el cambio climático como un concepto lejano, una gráfica en un libro de texto o un debate técnico en conferencias internacionales. Sin embargo, esa desconexión se rompe bruscamente cuando experimentamos la falta de agua, inundaciones extremas o incendios forestales. Lo cierto es que no estamos ante un ciclo natural más de la Tierra; estamos viviendo un capítulo histórico escrito por la actividad humana desde hace más de un siglo.

    Un fenómeno acelerado por nuestra forma de vida

    Desde el siglo XIX, nuestra dependencia de combustibles fósiles como el carbón y el petróleo ha liberado gases que actúan como una “manta” sobre el planeta, atrapando el calor (United Nations, s.f.). Hoy, los niveles de dióxido de carbono son los más altos en los últimos 650,000 años, impulsados principalmente por la quema de combustibles y la producción de cemento (IPCC, 2007).

    A diferencia de las glaciaciones del pasado, que tardaron milenios en desarrollarse, el calentamiento actual ocurre en décadas. Esta velocidad sin precedentes ha elevado la temperatura de la superficie casi un grado, acercándonos a un punto de no retorno (NASA Ciencia, s.f.).

    Evidencias que no podemos ignorar

    El impacto es visible y devastador:

    • Océanos en crisis: Absorben el calor extra, volviéndose más ácidos y destruyendo ecosistemas como el Gran Arrecife de Coral, que ha perdido la mitad de su vitalidad (NASA Ciencia, s.f.; Sostenibilidad.com, s.f.).
    • Deshielo y nivel del mar: Las capas de hielo en la Antártida y Groenlandia pierden miles de millones de toneladas de masa, elevando el nivel del mar a un ritmo de 3.7 mm por año (NASA Ciencia, s.f.; Sostenibilidad.com, s.f.).
    • Refugiados climáticos: Lugares como Venecia, Miami e islas del Pacífico enfrentan la amenaza de quedar bajo el agua, forzando a miles de personas a abandonar sus hogares (Sostenibilidad.com, s.f.).

    El caso de México y la desigualdad social

    México es particularmente vulnerable debido a su geografía. En los últimos 50 años, su temperatura promedio subió 0.85°C, y se estima que el rendimiento de cultivos vitales como el maíz podría caer un 40% para finales de siglo (SEMARNAT, 2021).

    Esta crisis no afecta a todos por igual. El cambio climático profundiza la desigualdad, golpeando con más fuerza a las poblaciones pobres que carecen de recursos para adaptarse. Esto genera un aumento en enfermedades, desnutrición y problemas de salud mental derivados de la migración forzada (Pardo Buendía, 2007).

    La lucha contra la desinformación y el miedo

    A pesar de la abrumadora evidencia, durante décadas se han sembrado dudas mediante mitos y noticias falsas (BBC Mundo, 2019). Incluso el miedo ha sido utilizado como herramienta de control social o político, amplificando el pánico para justificar políticas restrictivas en lugar de abordar cambios estructurales (Prensa Freelance, 2024).

    Es vital diferenciar el miedo objetivo, que nos alerta del peligro, del miedo manipulado que nos inmoviliza. La verdadera fortaleza reside en el pensamiento crítico y en buscar información genuina ante la propaganda.

    Hacia un nuevo paradigma

    Estamos en lo que Jan Rotmans llama un “cambio de era”. Actualmente enfrentamos una triple división: social (polarización), ecológica (desconexión de la naturaleza) y personal (deterioro de la salud mental) (Meléndez et al., 2024). La OMS predice que para 2030 los problemas de salud mental serán la principal causa de discapacidad, un reflejo directo de nuestro estilo de vida consumista y aislado.

    La solución requiere un nuevo modelo de pensamiento basado en la colaboración y el liderazgo compartido. No se trata solo de mitigar emisiones, sino de sanar nuestra relación con el entorno.

    El poder de la acción individual

    El consumismo es responsable del 60% de las emisiones globales (United Nations, s.f.). Caemos en ciclos de compra innecesaria de tecnología y moda que facturan un costo altísimo al planeta. Sin embargo, el dilema entre “economía o planeta” es falso.

    Como consumidores, tenemos el poder de decisión:

    1. Consumir menos y mejor: Apoyar lo local y responsable.
    2. Reparar y renovar: Dar una segunda oportunidad a lo que ya tenemos.
    3. Inspirar: Nuestras pequeñas acciones diarias pueden transformarse en una fuerza colectiva poderosa (Greenpeace, s.f.).

    El cambio más profundo comienza con nosotros. No somos solo espectadores de la crisis; somos los agentes de cambio capaces de construir un mundo más justo y verde.

    Tomado de la página: México ante el cambio climático
    Tomado de la página: México ante el cambio climático

    Escrito por Ana Hernández, estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad.

    Referencias:

    ●  BBC Mundo. (2019, 23 de septiembre). 5 mitos sobre el calentamiento global. BBC News Mundo. Recuperado de https://www.bbc.com/mundo/noticias-49796247

    ●  Greenpeace México. (s. f.). Cómo afecta el consumismo al medio ambiente. Recuperado de https://www.greenpeace.org/mexico/blog/8704/como-afecta-el-consumismo-al-medio-ambiente/

    ●  IPCC. (2007). Cambio climático 2007: Base de ciencia física. Contribución del Grupo de Trabajo I al Cuarto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. Preguntas Frecuentes. Recuperado de https://archive.ipcc.ch/publications_and_data/ar4/wg1/es/faq-7-1.html

    ●  Lindsay, R., & Dahlman, L. (2024, 15 de enero). Climate Change: Global Temperature. Climate.gov. Recuperado de https://www.climate.gov/news-features/understanding-climate/climate-change-global-temperature

    ●  Meléndez, Simón, Rico, Alberto. (2024). Una educación que transforma. Experiencias de Educación Transformadora para un mundo de agentes de cambio. Fundación Ashoka. Editorial Cuatro Hojas.

    ●  NASA Ciencia. (s. f.). La evidencia del cambio climático. NASA. Recuperado de https://ciencia.nasa.gov/cambio-climatico/evidencia/

    ●  Pardo Buendía, M. (2007). El impacto social del cambio climático. Panorama Social, (5), 22-35. Recuperado de https://www.funcas.es/wp-content/uploads/Migracion/Articulos/FUNCAS_PS/005art03.pdf

    ●  Prensa Freelance. (2024, 20 de mayo). La manipulación de las masas y el miedo como arma de dominación y sujeción social. Prensa Freelance. Recuperado de https://prensafreelance.ar/la-manipulacion-de-las-masas-y-el-miedo-como-arma-de-dominacion-y-sujecion-social/

    ●  Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. (2021). Impactos del cambio climático en México. Gobierno de México. Recuperado de https://cambioclimatico.gob.mx/impactos-del-cambio-climatico-en-mexico/

    ●  Sostenibilidad.com. (s.f.). Lugares en el punto de mira climático: los ecosistemas y ciudades más vulnerables. Recuperado de https://www.sostenibilidad.com/cambio-climatico/lugares-afectados-cambio-climatico/

    ●  U.S. Environmental Protection Agency. (s.f.). Sources of Greenhouse Gas Emissions. EPA. Recuperado de https://www.epa.gov/ghgemissions/sources-greenhouse-gas-emissions

    ●  United Nations. (2023, 27 de octubre). Desinformación climática: la verdad en un mar de mentiras. Noticias ONU. Recuperado de https://news.un.org/es/story/2023/10/1525292

    ●  United Nations. (s. f.). ¿Qué es el cambio climático? Naciones Unidas. Recuperado de https://www.un.org/es/climatechange/what-is-climate-change

    ●  We Are Water Foundation. (s.f.). Desde cuándo lo sabemos: las alertas sobre el cambio climático comenzaron hace 50 años. Recuperado de https://www.wearewater.org/es/insights/desde-cuando-lo-sabemos-las-alertas-sobre-el-cambio-climatico-comenzaron-hace-50-anos/

     “Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente” 

  • COP 30 en Belém: ¿El punto de no retorno? Análisis estratégico y matriz FODA

    COP 30 en Belém: ¿El punto de no retorno? Análisis estratégico y matriz FODA

    La COP 30, celebrada en el corazón de la Amazonía brasileña (Belém do Pará), prometía ser la “COP de la implementación”. Con el presidente Lula da Silva como anfitrión, el mundo dirigió su mirada no a los rascacielos de Dubái o a las salas de conferencias europeas, sino al bioma más crítico del planeta.

    Pero ¿logró realmente marcar la diferencia o fue otro ejercicio de diplomacia incremental? En este artículo, desglosamos los resultados clave y presentamos un análisis FODA (Fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) exclusivo para entender el verdadero impacto de este evento histórico.

    El Contexto: ¿Qué estaba en juego?

    La COP 30 tenía una misión crítica: la revisión de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC). Se esperaba que los países presentaran planes mucho más ambiciosos para mantener vivo el objetivo de 1,5 °C.

    El escenario no podía ser más simbólico. Belém sirvió como recordatorio visual de lo que está en riesgo. La narrativa principal giró en torno a la financiación climática para el Sur Global y la protección de los bosques tropicales como activos económicos, no solo ecológicos.

    Análisis FODA de la COP 30

    Para entender la complejidad de esta cumbre, hemos elaborado una matriz estratégica que evalúa los factores internos y externos del evento.

    Fortalezas:

    • Simbolismo Geográfico: Realizar el evento en la Amazonía obligó a los delegados a confrontar la realidad del ecosistema que intentan salvar, elevando la urgencia moral.
    • Liderazgo del Sur Global: Brasil logró unificar (aunque con dificultades) la voz de los países con bosques tropicales, exigiendo pagos por servicios ecosistémicos reales.
    • El Fondo “Bosques Tropicales para Siempre”: La creación y capitalización inicial de este mecanismo financiero es, quizás, el legado tangible más fuerte de la cumbre.

    Oportunidades (Lo que podemos aprovechar)

    • Bioeconomía en Auge: La cumbre abrió puertas masivas para inversiones en biotecnología y farmacéutica sostenible basada en la biodiversidad amazónica.
    • Mercados de Carbono 2.0: Se establecieron reglas más claras para evitar el greenwashing, lo que podría restaurar la confianza en los créditos de carbono de alta integridad.
    • Conexión Salud-Clima: Por primera vez, se integró seriamente la salud pública en la agenda climática, abriendo nuevas vías de financiación desde el sector sanitario.

    Debilidades (Fallos internos)

    • Logística e Infraestructura: Belém sufrió para alojar a las decenas de miles de delegados, lo que generó críticas sobre la elitización de los asistentes (quienes podían pagar precios desorbitados) y la exclusión de activistas de base.
    • Ambigüedad en Combustibles Fósiles: A pesar de la presión, el texto final volvió a utilizar un lenguaje diplomático suave respecto a la “eliminación gradual” (phase-out) del petróleo y gas, cediendo ante los grandes productores.
    • Brecha de Financiación: Aunque hubo promesas, el “Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado” (NCQG) quedó por debajo de los billones necesarios que exigían los países en desarrollo.

    Amenazas (Riesgos externos)

    • Inestabilidad Geopolítica: Las tensiones bélicas en Europa y Oriente Medio desviaron la atención y, crucialmente, los fondos que deberían haber ido a la acción climática.
    • Cambios Políticos en el G7: La incertidumbre electoral en potencias clave (como EE. UU. y miembros de la UE) hizo que muchas delegaciones negociaran con “freno de mano”, temiendo que los acuerdos fueran revocados por futuras administraciones.
    • Punto de Inflexión Amazónico: Los científicos advirtieron durante la cumbre que, independientemente de los acuerdos, el bioma está peligrosamente cerca de la “sabanización”.

    Conclusión: Un legado mixto

    La COP 30 será recordada como la cumbre que puso a la naturaleza en el centro de la ecuación financiera, pero que tropezó nuevamente con la energía.

    La infraestructura diplomática funciona, pero a una velocidad que no alcanza a la de la crisis climática. Para las empresas y ONG, el mensaje es claro: la regulación sobre cadenas de suministro libres de deforestación se endurecerá y la bioeconomía no es una moda; es el nuevo estándar de inversión en la región.

    En la Universidad del Medio Ambiente, contamos con la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, en donde podrás conocer y desarrollar estrategias para generar negocios, estrategias que tengan una visión y propósitos regenerativos, que contemplen la perspectiva sistémica entre actores, objetivos y alcances.

    Si quieres conocer más acerca del plan de la UMA, el plan de estudios y la comunidad educativa, haz clic en la imagen.

    FIRMA:

    Escrito por Gonzalo Sierra Basurto (Alumno de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales), generación 2024.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Cuidar el ambiente es cuidar a la gente: un viaje personal desde la neurodiversidad y los procesos regenerativos

    Cuidar el ambiente es cuidar a la gente: un viaje personal desde la neurodiversidad y los procesos regenerativos

    En mi paso por la Universidad del Medio Ambiente (UMA) he aprendido que cuidar el ambiente no es solo proteger bosques, mares o especies. También significa cuidar lo que nos hace profundamente humanos: nuestras relaciones, nuestras emociones, nuestras distintas formas de pensar y de sentir el mundo.

    Cuando recordé la frase “cuidar el ambiente es cuidar a la gente”, muy usada en una escuelita ambiental en la que tuve oportunidad de colaborar como voluntario, resonó en mí más allá de lo académico. Me hizo darme cuenta que no hay un afuera separado del adentro: el bienestar de la Tierra y el bienestar de quienes la habitamos están profundamente entrelazados.(Capra & Luisi, 2014).

    En la naturaleza, la biodiversidad es señal de salud y resiliencia; en lo humano, esa fuerza proviene de la diversidad que llevamos dentro como comunidad. Y dentro de esa riqueza, la neurodiversidad ocupa un lugar especial para mí, porque ha sido parte de mi propia historia.

    El cambio empieza dentro

    Por mucho tiempo enfoqué mi energía trabajando temas socioambientales y poniendo principal atención en todo lo que estaba fuera: restaurar un ecosistema, reducir la contaminación, impulsar cambios en comunidades. Todo eso es valioso, pero aquí, en la UMA, he aprendido que los procesos regenerativos también empiezan en mi interior.

    El enfoque regenerativo nos recuerda que no podemos crear un cambio profundo y duradero si no cultivamos, en paralelo, un trabajo interno de autoobservación, introspección y reconexión (Mang & Haggard, 2016). Esto implica reconocer nuestras sombras, patrones aprendidos, miedos y bloqueos, así como nuestras fortalezas y potenciales. A veces ese trabajo interno es incómodo, porque nos lleva a cuestionar creencias, reconocer heridas, debilidades o aceptar partes nuestras que no siempre habíamos querido mirar.

    La Agencia de Cambio: un laboratorio de ser y hacer

    Uno de los espacios más potentes que he descubierto en la UMA es la Agencia de Cambio. Ahí, a través de la investigación activa, no solo trabajo en proyectos con impacto socioambiental, sino que me adentro en un proceso vivo de transformación personal.

    En mi caso, fue ahí donde tuve momentos de reconocimiento profundo: darme cuenta de que mis maneras de procesar el mundo, de aprender y comunicarme de manera diferente tenían un nombre. Fue como descubrir una parte de mi identidad que siempre había estado ahí, pero que nunca había reconocido como neurodivergente por intentar encajar en un mundo “normal”.

    Este tipo de descubrimientos no solo me han permitido comprenderme mejor, sino también valorar y acompañar la neurodiversidad en otras personas. Porque cuando entendemos que no todos pensamos, sentimos o reaccionamos igual, es más fácil crear entornos seguros donde cada quien pueda florecer.

    Trabajar desde el ser

    En los modelos regenerativos, trabajar desde el ser significa que la fuente de nuestras acciones no está únicamente en el conocimiento técnico o la planificación estratégica, sino en la calidad interna de nuestra presencia (Wheatley, 2006).

    Un proyecto puede fracasar o carecer de impacto no por falta de recursos, sino porque quienes lo impulsan no han cultivado la escucha, la empatía o la capacidad de sostener la complejidad. Por eso, cuidar el ambiente implica también cuidar las condiciones internas de quienes cuidan: salud mental, claridad emocional, sentido de propósito y relaciones de confianza.

    Ampliar la mirada hacia la diversidad

    Así como un ecosistema sano necesita muchas especies, una comunidad sana necesita diferentes maneras de ver y habitar el mundo. Sin embargo, la sociedad suele imponer moldes sobre lo que es “normal” o “correcto”.

    Reconocer la neurodiversidad es un acto de justicia y también una oportunidad. Las personas neurodivergentes —ya sea por autismo, TDAH, dislexia u otras condiciones— aportan perspectivas únicas, a veces invisibles para la mirada común. Sin embargo, estas diferencias muchas veces pasan desapercibidas o son mal interpretadas. Reconocerlas y valorarlas exige ampliar nuestra mirada: ver más allá de los estándares homogéneos de aprendizaje, comunicación y productividad que la sociedad tiende a imponer (Armstrong, 2010; Singer, 1999).

    Por Héctor David Arreola Rangel, estudiante de la Maestría en Proyectos Socioambientales. Generación 2024.

    Las opiniones expresadas en este artículo son de  exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del  Medio Ambiente.

  • ¿Las certificaciones de edificación sustentable realmente son sustentables?

    ¿Las certificaciones de edificación sustentable realmente son sustentables?

    Las certificaciones de edificación sustentable, tales como LEED, EDGE y BOMA, se han consolidado como instrumentos ampliamente utilizados para evaluar y promover el desempeño ambiental de los edificios. Su objetivo principal es reducir el impacto ecológico de la industria de la construcción, mejorar la eficiencia energética y optimizar el uso de recursos naturales a lo largo del ciclo de vida de los inmuebles.

    No obstante, a pesar de sus beneficios ampliamente difundidos, estas certificaciones han generado un debate crítico en torno a su accesibilidad, su efectividad real y las consecuencias sociales y ambientales derivadas de su implementación.

    Este artículo propone un análisis crítico de las certificaciones de edificación sustentable, cuestionando si efectivamente mitigan más impactos de los que generan, particularmente cuando se aplican sin una adecuada consideración del contexto local.

    Certificaciones de edificación sustentable: definición y origen

    Edificaciones sustentables? – Fuente: http://cemix.com/construccion-sustentable-que-es/

    Las certificaciones de edificación sustentable son herramientas de evaluación que permiten medir y verificar el desempeño ambiental de un edificio en distintas etapas de su ciclo de vida, desde el diseño y la construcción hasta su operación y mantenimiento. Cada sistema de certificación establece criterios técnicos y metodológicos específicos con el fin de promover prácticas constructivas más responsables con el medio ambiente, más saludables para los ocupantes y más eficientes en el uso de recursos naturales y económicos.

    Estos sistemas surgen como respuesta a la creciente preocupación global por los impactos ambientales asociados al desarrollo industrial y urbano, preocupación que se intensificó tras eventos catastróficos a nivel mundial, como el desastre nuclear de Chernóbil. Dichos acontecimientos evidenciaron la necesidad de establecer mecanismos de control, evaluación y mejora continua en las prácticas constructivas.

    Entre los principales aportes de las certificaciones de edificación sustentable se encuentran la reducción de costos operativos a largo plazo, el uso más eficiente de la energía y del agua, la implementación de estrategias para el manejo responsable de residuos y la mejora de la calidad del ambiente interior. Asimismo, estos sistemas suelen incrementar la plusvalía de los edificios, al posicionarlos como inmuebles con mayores estándares de desempeño ambiental y confort.

    Desde una perspectiva técnica, las certificaciones han impulsado un cambio de paradigma en la industria de la construcción, obligando a proyectistas, desarrolladores y operadores a integrar criterios ambientales que históricamente habían sido relegados frente a consideraciones económicas o estéticas.

    Limitaciones económicas y exclusión social

    A pesar de los beneficios mencionados, uno de los principales cuestionamientos hacia las certificaciones de edificación sustentable radica en sus elevados costos iniciales. El proceso de certificación implica, además del pago de tarifas a los organismos certificadores, la contratación de consultores especializados y la inversión en tecnologías y materiales específicos para cumplir con los requisitos establecidos.

    Estos sobrecostos suelen trasladarse al usuario final, ya sea comprador o arrendatario, lo que incrementa el precio de la vivienda o de los espacios de trabajo. Como consecuencia, el acceso a edificaciones sustentables se limita a sectores con mayor poder adquisitivo, mientras que los grupos de menores ingresos permanecen excluidos de estos beneficios.

    Este fenómeno contribuye a procesos de gentrificación y profundiza la inequidad social en las ciudades, transformando la sustentabilidad en un privilegio y no en un derecho colectivo.

    Homogeneización de criterios y pérdida del contexto local

    Otro aspecto crítico de las certificaciones de edificación sustentable es la homogeneización de los estándares ambientales. Al aplicar criterios globales, en muchos casos no se consideran adecuadamente las particularidades climáticas, sociales, culturales y económicas del contexto local.

    Para cumplir con ciertos requerimientos, se privilegia el uso de materiales o tecnologías importadas en lugar de recursos locales, lo que incrementa la huella de carbono asociada al transporte y desplaza técnicas constructivas tradicionales que podrían resultar igual o más sustentables.

    Esta práctica genera una contradicción fundamental: la búsqueda de un reconocimiento ambiental puede derivar en impactos ambientales indirectos que contradicen los principios de la sustentabilidad. Además, se debilita el arraigo comunitario al desvalorizar conocimientos constructivos locales y prácticas históricamente adaptadas al entorno.

    Credibilidad y riesgo de greenwashing

    impacto de certificaciones en edificaciones – Fuente: https://www.linkedin.com/pulse/el-impacto-de-las-certificaciones-iso-en-la-sostenibilidad-3vnge?originalSubdomain=es

    La credibilidad de las certificaciones también ha sido cuestionada debido al riesgo de greenwashing. En algunos casos, los edificios obtienen una certificación al cumplir con los requisitos mínimos en la etapa de diseño o construcción, sin garantizar que el desempeño ambiental prometido se mantenga durante su operación cotidiana.

    Si bien existen certificaciones enfocadas en la fase operativa —como LEED O+M— que exigen evidencia de consumos reales durante periodos prolongados, la percepción de incongruencia persiste y afecta la confianza de los usuarios y de la sociedad en general.

    En respuesta a estas críticas, han surgido sistemas de certificación que buscan ser más accesibles y contextualizados. EDGE, impulsada por el Banco Mundial, se presenta como una alternativa orientada a países en desarrollo, simplificando procesos y reduciendo costos para facilitar el acceso a la certificación, especialmente en el sector habitacional. Por su parte, BOMA BEST se enfoca en la mejora de las prácticas operativas de los inmuebles, priorizando la gestión eficiente por encima del cumplimiento de estándares ambientales rígidos.

    Estas iniciativas representan un esfuerzo por democratizar la sustentabilidad y ampliar su alcance, aunque aún enfrentan el desafío de integrarse de manera efectiva en contextos sociales diversos.

    Reflexiones finales: ¿herramienta o contradicción?

    Las certificaciones de edificación sustentable constituyen una herramienta valiosa para orientar a la industria de la construcción hacia prácticas más responsables con el medio ambiente. Sin embargo, su implementación no está exenta de controversias.

    Cuando se prioriza la obtención de un reconocimiento internacional y el aumento de la plusvalía por encima de las realidades locales, se generan impactos ambientales y sociales que pueden contradecir los principios mismos de la sustentabilidad.

    El análisis evidencia que las certificaciones pueden mitigar ciertos impactos, pero también producir nuevos problemas cuando no consideran el contexto ambiental, económico y social de los proyectos. El reto actual consiste en replantear estos sistemas para que integren materiales locales, reconozcan saberes tradicionales, promuevan la justicia ambiental y garanticen accesibilidad social.

    Solo así será posible avanzar hacia una edificación sustentable que no solo sea eficiente, sino también incluyente, equitativa y coherente con su entorno.

    Dos realidades – Fuente: https://www.archdaily.mx/mx/962454/un-pais-dividido-segregacion-y-desigualdad-urbana-en-sudafrica

    Referencias bibliográficas

    Parada Rabell, A. G. (2025, 6 de agosto). Certificaciones para la edificación sostenible: ¿Cómo iniciaron y para qué aplicarlas? Universidad del Medio Ambiente. https://uno.umamexico.com.mx/wp69/certificaciones-para-la-edificacion-sostenible-como-iniciaron-y-para-que-aplicarlas/ Hernàndez, L. (2018, 24 de septiembre). Drawbacks for the implementation of sustainable certifications. Zero Consulting. https://blog.zeroconsulting.com/en/disadvantages-sustainability-certifications (blog.zeroconsulting.com Abraham, Y., Greenwood, L., & Schneider, J. (2022). Sustainable building without certification: An exploration of implications and trends. Journal of Sustainable Research, 4(2), e220007. https://doi.org/10.20900/jsr20220007 Autor desconocido. (2020, 4 de enero). Polémica en certificación de edificios. Expansión. https://expansion.mx/obras/pulso-de-la-construccion/polemica-en-certificacion-de-edificios (expansion.mx) Khoshbakht, M., Rasheed, E., & Baird, G. (2022). Do green buildings have superior performance over non-certified buildings? Occupants’ perceptions of strengths and weaknesses in office buildings. Buildings, 12(9), 1302. https://doi.org/10.3390/buildings12091302 Karamoozian, M., & Zhang, H. (2023). Obstacles to green building accreditation during operating phases: Identifying challenges and solutions for sustainable development. Journal of Asian Architecture and Building Engineering. https://doi.org/10.1080/13467581.2023.2280697 Hemmati, M., & Abdoli, N. (2024). Assessing the influence of green building certification programs on energy efficiency and sustainable development in the Middle East. International Journal of Engineering and Applied Sciences, 12(3). Recuperado de https://www.isi.ac/article/assessing-the-influence-of-green-building-certification-programs-on-energy-efficiency-and-sustainable-development-in-the-middle-east

    Escrito por Ana Giselle Parada Rabell (estudiante de la Maestría en Arquitectura, Diseño y Construcción Sostenible, generación 2025)Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • PROYECTO SOCIOAMBIENTAL COMUNIDAD OMETOCHTLI

    PROYECTO SOCIOAMBIENTAL COMUNIDAD OMETOCHTLI

    Reseña del proyecto de titulación de Ana Paulina Roldán Máynez estudiante de la generación 2023 de la Maestría en Proyectos Socioambientales y Beatriz Álamo Rojas estudiante de la generación 2023 de la Maestría en Agroecología y Sistemas Alimentarios Regenerativos

    Tejiendo comunidad en torno al Parque Dos Conejos en la CDMX

    Contexto y problema socioambiental

    El Parque Dos Conejos, ubicado en la colonia Romero de Terreros al sur de la Ciudad de México, se encuentra dentro del histórico Pedregal de San Ángel, una zona formada por el derrame de lava del volcán Xitle. Este territorio guarda una profunda riqueza natural y arqueológica, pues en él se han hallado vestigios de uno de los asentamientos humanos más antiguos del país.

    A pesar de esta relevancia, hoy el parque se encuentra relegado a un uso recreativo básico, con un acceso restringido y escasa planeación comunitaria. En los últimos años, el parque ha sido víctima del abandono derivado de la desarticulación social entre los vecinos, quienes, fragmentados en grupos polarizados y sin estrategias claras, han perdido la capacidad de organización colectiva.

    Este deterioro del tejido social ha provocado que el parque se deteriore aceleradamente: la erosión del suelo avanza, la vegetación muestra signos evidentes de estrés, hay árboles muertos y disminución de la biodiversidad. La falta de infiltración de agua pluvial ha generado además inundaciones en las zonas bajas, mostrando el impacto negativo tanto ambiental como urbano de este descuido.

    A esta degradación ecológica se suma una crisis emocional y comunitaria: el parque, al perder su función como refugio verde, deja de ser un espacio de encuentro, salud y recreación. Esto contribuye al desarraigo y al estrés de lxs colonxs, que tienden a responsabilizar a terceros y autoridades sin generar soluciones colectivas.

    Se rompe así un ciclo vital donde la calidad ambiental sostiene también la salud mental, la identidad y la cohesión social. Esta desconexión con el territorio perpetúa un círculo vicioso de apatía, pérdida de pertenencia y deterioro ambiental que urge revertir.

    Estado actual:

    El parque público se encuentra en abandono debido a la desarticulación social en la colonia Romero de Terreros. Existen tensiones y polarización entre grupos vecinales que disputan el control de recursos asignados a la COPACO, lo que ha derivado en amenazas personales, corrupción y una creciente degradación del entorno y de la comunidad.

    El parque muestra signos visibles de deterioro: erosión del suelo, falta de riego, vegetación enferma y árboles muertos. La pendiente del terreno facilita el arrastre del suelo hacia el drenaje durante lluvias, agravando el problema.

    Potencial futuro:

    Imaginamos al Parque Dos Conejos como un laboratorio de investigación activa donde se aplican y perfeccionan prácticas agroecológicas que pueden replicarse en otros espacios urbanos. Su deterioro actual no limita su potencial; al contrario, lo posiciona como un caso ejemplar de transformación comunitaria y restauración ecosistémica.

    Gracias a su biodiversidad latente, su topografía variada y ubicación estratégica, el parque podría integrarse como nodo clave dentro de una futura red de corredores biológicos en la Ciudad de México. Este escenario no solo contribuiría a la conservación de la flora y fauna urbana, sino también al fortalecimiento de comunidades organizadas y resilientes, capaces de gestionar de forma autónoma y solidaria el bienestar ambiental y social de sus barrios.

    Estado futuro deseado como sueño en común:

    Este proyecto nace del sueño compartido de vivir en una ciudad que valore y conserve los ecosistemas de sus parques urbanos públicos. Vemos estos espacios no solo como áreas verdes, sino como núcleos fundamentales para el bienestar social, la conexión con la naturaleza y la construcción de comunidades solidarias y autogestivas.

    Vemos a la Comunidad Ometochtli encabeza los trabajos colaborativos para la conservación del parque Dos Conejo en la colonia Romero de Terreros de la CDMX, colocándolo como referente de rescate ecosistémico en parque público, habiendo rehabilitado la infiltración de agua pluvial, los servicios ecosistémicos hacia la fauna local y por ser considerado como refugio para la salud emocional, mental y social de sus usuarios y visitantes humanos.

    Por lo que se convierte en un referente urbano para restauración de otros parques. Además de ser una muestra del ecosistema de Matorral Xerófilo de Palo Loco típico del área del Pedregal de San Ángel.

    Propósito de cambio

    Contribuir a la regeneración socioambiental urbana promoviendo, en los usuarios del parque Dos Conejo, Ometochtli, de la colonia Romero de Terreros de la CDMX, la apropiación sana de su espacio público. Esto se busca a través del fomento de la cohesión social y del aprendizaje para trabajar en colectivo, en favor de sanar la tierra de nuestro parque u oasis público. Las acciones se enfocan en obras de restauración ecosistémica orientadas a un manejo óptimo del agua de lluvia, al cuidado de la vegetación actual y endémica, a la recuperación del tejido social y a propiciar la reconexión con la naturaleza y con nuestro entorno.

    De este modo, se busca volver a ser capaces de identificar y valorar las potencialidades locales de nuestra comunidad. Asimismo, se propone que la facilitación de actividades didácticas de agroforestería sintrópica, permacultura y agroecología se comparta con otras comunidades.

    Esto permitirá crear lazos de alianza que nos tejan con una red más amplia de regeneración urbana y nos conecten con otros barrios. A través de esta propuesta, se generarán conocimientos valiosos a nivel personal y colectivo, promoviendo la convivencia entre colonos, fortaleciendo la autogestión social y enriqueciendo la red.

    Objetivos del proceso de transformación

    • Involucramiento de vecinos en actividades comunitarias de restauración ecosistémica
    • Aumento de diversidad en vegetación endémica
    • Goce del espacio y apropiación del espacio público

    Pertinencia y conceptualización de las estrategias implementadas

    Los principios de la agroecología son altamente pertinentes para un proyecto de restauración ecosistémica en un parque urbano, ya que ofrecen enfoques sostenibles e integradores que, además, fomentan la participación comunitaria. Por ejemplo, la agroecología promueve la diversidad, tanto en el ecosistema como en los saberes locales a tomar en cuenta, permitiendo que se incluyan plantas nativas y adaptadas mientras que a la par se incorpora el conocimiento de la comunidad al trabajo colectivo.

    También promueve la gestión eficiente de recursos, como el compostaje comunitario, que cierra ciclos de nutrientes y mejora la calidad del suelo. Además, fomenta la co-creación de conocimiento, combinando ciencia y saberes tradicionales mediante talleres y actividades participativas que fortalecen el vínculo de la comunidad con el parque. La agroecología también resalta la importancia de la resiliencia y las sinergias en los ecosistemas, diseñando espacios funcionales donde la flora, fauna y las prácticas humanas interactúan armónicamente, aumentando su capacidad de adaptación.

    Por último, su enfoque inclusivo y orientado a la justicia social asegura que todos los actores se beneficien del proceso, promoviendo una toma de decisiones equitativa y el sentido de pertenencia. Implementar estos principios puede transformar nuestro proyecto en un modelo de restauración urbana participativa que no solo recupere el ecosistema del parque, sino que también fomente la cohesión social y las prácticas sostenibles a largo plazo no solo en este parque, sino en otros barrios de la CDMX.

    Estrategia y teoría de cambio

    La iniciativa busca crear una comunidad autogestiva vecinal de cuidadores mediante la organización de talleres para la conservación de áreas verdes urbanas con prácticas agroecológicas y el manejo sostenible del parque a través de faenas de mantenimiento a las obras de restauración ya hechas. A través de estas actividades, se pretende capacitar a los vecinos en técnicas como la creación de jardines de lluvia “islas de abundancia”, conocimiento sobre flora nativa y la resignificación de los residuos a través de la composta, fomentando además faenas comunitarias donde puedan colaborar activamente en la implementación de estas estrategias.

    Estas acciones no solo contribuirán a regenerar el ecosistema del parque, mejorando la calidad del suelo, la biodiversidad y el manejo del agua, sino que también fortalecerán el tejido social de la comunidad. Se espera que los vecinos reconozcan sus capacidades colectivas para transformar su entorno, fomentando la colaboración y el sentido de pertenencia.

    A mediano plazo, se busca consolidar un grupo autogestivo que asuma la planificación, ejecución y mantenimiento de estas iniciativas, generando un modelo replicable de manejo sostenible de áreas verdes urbanas. A largo plazo, el impacto deseado es la transformación del parque en un espacio resiliente y biodiverso, mientras se impulsa una cultura comunitaria de conservación ambiental y se mejora la calidad de vida de los habitantes.

    Siguientes pasos y continuidad del proyecto

    1.- Consolidación de una comunidad de práctica:

    • Reunión inicial con voluntarios y vecinos del parque
    • Identificación de líderes comunitarios
    • Talleres de trabajo con la comunidad

    2.- Faenas Agroecológicas y mejoras del suelo

    • Implementación de prácticas agroecológicas, nidos de biodiversidad y faenas completadas

    3.- Talleres de composta y resignificación de residuos:

    • Taller teórico práctico sobre compostaje

    4.- Talleres de conservación y flores nativas para polinizadores

    Las opiniones expresadas en este artículo son de  exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del  Medio Ambiente.

  • Proyecto socioambiental planea tu plato y cuida al planeta

    Proyecto socioambiental planea tu plato y cuida al planeta

    Reseña del proyecto de titulación de Charlotte Brum Bezié. Generación 2023. Maestría en Proyectos Socioambientales de la Universidad del Medio Ambiente.

    Contexto y problema socioambiental

    En un mundo donde 800 millones de personas padecen hambre y 2 mil millones sufren desnutrición (FAO, 2022), la pérdida y el desperdicio de alimentos aparece como una contradicción alarmante, ya que se estima que más del 30% de los alimentos producidos en México se pierden o se desechan en las distintas etapas de la cadena alimentaria (FAO, 2019). Esta situación no sólo pone de manifiesto la crisis y que existe un panorama de ineficiencia sistémica sino también de profundas desigualdades sociales, económicas y ambientales.

    El desperdicio ocurre desde la producción rural y agrícola hasta el consumo en el hogar, y tiene múltiples causas: pérdidas debidas al clima, fallas en la infraestructura, exigencias estéticas excesivas o malas prácticas de consumo como las compras por impulso o el almacenamiento deficiente de los alimentos. En una vertiente social, se agrava la crisis ecológica y si el desperdicio alimentario fuera un país sería el tercer mayor emisor de gases de efecto invernadero (GEI), solo detrás de Estados Unidos y China (FAO, 2007).

    Lai, O. (2021, 22 de noviembre). Food waste stages [Traducción propia]. Earth.org.

    *Captura de pantalla del canal de difusión bye bye food waste de @noseaswaste

    Champions 12.3. (2014). Las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la pérdida y el desperdicio de alimentos se acercan a los niveles del transporte por carretera [Infografía, traducción propia]. Instituto de Recursos Mundiales y PNUMA.

    La propuesta del proyecto

    “Planifica tu plato y cuida al planeta” es una propuesta educativa de carácter digital. El propósito es cambiar la relación cotidiana con la alimentación de una forma práctica, fácil y sostenible, que está destinada a la comunidad de “ecoamixes” que forma parte de la cuenta @noseaswaste de Instagram y que pretende fomentar la creación de contextos que ayuden a combatir el desperdicio alimentario desde los hogares.

    Por medio de contenidos compartidos en las distintas redes sociales y desde el canal de difusión de estas prácticas, bye bye food waste, se proponen acciones concretas como planificar la compra semanal, optimizar el uso de los ingredientes, conservar adecuadamente los alimentos o incluir el compostaje en la rutina doméstica. Estos contenidos —reels, publicaciones, stories o materiales cocreados con personas expertas— están enfocados en acompañar y motivar el cambio desde lo cotidiano.

    Más que información, propone generar experiencias de aprendizaje que defienden la cocina como un lugar donde cuidar, transformar y desplegar la creatividad. Desde una perspectiva sistémica, colaborativa y comprometida, propone una cultura alimentaria vinculada con el respeto por los ingredientes, la alimentación y el planeta a través del conocimiento formando en comunidad.

    Imagen. Collage del sueño en común. Fuente: Elaboración propia (2024)

    Objetivos específicos

    • Potenciar la elaboración consciente de las compras y de los alimentos,  mediante el diseño de menús semanales, la elección de los ingredientes de temporada y la elaboración de las listas de compra. Esto pretende prevenir las compras impulsivas y los excesos de cantidad.
    • Impulsar las habilidades prácticas para la correcta y adecuada elaboración y almacenamientos de los alimentos. Esto puede mejorar la conservación,  desinfección y compostaje, para evitar el desperdicio de productos alimenticios y reducir la generación de residuos orgánicos.
    • Aumentar la elaboración casera de los alimentos, desde la utilización de ingredientes frescos y de temporada  así como el aprovechamiento de  los restos. Así se evitaría el desperdicio de ingredientes, fomentando el espacio creativo y el disfrute en la cocina.
    • Mejorar la relación de las personas con la comida, incluyendo la alimentación consciente, para enlazar el acto de comer con el autocuidado, el bienestar emocional y el cuidado de los recursos naturales.

    Teoría de cambio o propuesta sistémica

    “Planea tu plato y cuida al planeta” es una invitación a repensar la forma en que nos relacionamos con los alimentos. Más que una campaña, es un esfuerzo por cambiar hábitos desde lo cotidiano, con especial enfoque en la comunidad digital que se identifica como “ecoamixes”. La propuesta no busca soluciones rápidas, sino sembrar poco a poco una nueva forma de ver, preparar y aprovechar la comida, con el objetivo de evitar que tanta termine en la basura.

    La idea nace de experiencias que han funcionado en otros contextos y que, además, están respaldadas por estudios. Puede ser parte de algo muy simple pero poderoso: cuando la gente recibe información clara y útil —ya sea a través de redes sociales, como en Instagram, o por canales como “bye bye food waste”—, es más fácil que se anime a probar cosas nuevas, como hacer su propio compostaje, armar un pequeño huerto, organizar mejor sus comidas o aprender a conservar los alimentos de forma más eficiente.

    Lo que proponen iniciativas como @hagamos_composta o la campaña británica Love Food Hate Waste no es algo lejano ni complicado. Al contrario, muestran que pequeños cambios, hechos con intención, pueden marcar la diferencia. Y que sí, cada persona, desde su cocina, tiene el poder de generar un impacto positivo en el planeta.

    Cuando una persona empieza a tomar conciencia del impacto que tiene lo que come y lo que tira, eso se vuelve un punto de partida para cambiar costumbres. No es algo que pase de la noche a la mañana, pero sí se nota cuando ves ejemplos como @antojista o @cerosobras. Ellas enseñan, sin complicaciones, de manera sencilla y hasta creativa para sacarle provecho a los ingredientes y a lo que normalmente acabaría en la basura.

    Y así, sin darse cuenta, la gente empieza a hacer cambios en su día a día: planean mejor lo que van a comprar, eligen productos de temporada, cocinan con lo que ya tienen en casa y hasta se animan a separar sus residuos para hacer composta. Son hábitos que, con el tiempo, hacen una diferencia real.

    Gracias a eso, se desperdicia menos comida, se contaminan menos los suelos y el aire, y se cuidan recursos que ya no sobran, como el agua. Según la FAO, tirar comida representa entre el 8% y el 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, así que sí, cada acción cuenta.

    Cocina, comunidad y transformación desde lo personal

    Pero lo más valioso es que este cambio también toca lo personal. Comer con más conciencia no solo mejora nuestra salud física, también nos hace sentir más conectados con lo que comemos, con quienes cocinamos y con quienes compartimos la mesa. De acuerdo con Nelson (2017), esto va más allá del plato: mejora nuestra relación con la comida y con quienes nos rodean.

    Lo interesante es que esto no se queda en lo individual. Cuando alguien comparte lo que aprende y lo que va aplicando, empieza a formar parte de una red que inspira, que contagia. Así se construye una cultura colectiva basada en el cuidado, en ser creativas y en estar más conectadas entre nosotras.

    Detrás del proyecto hay un mapa que ayuda a entender por qué tiramos tanta comida: desde la presión por seguir dietas estrictas, hasta el ritmo acelerado con el que vivimos o el simple hecho de no tener tiempo para pensar en lo que comemos. Para darle forma a esta iniciativa, también se sumaron mujeres expertas en nutrición, cocina, psicología, composta, comunicación y educación. No están solo como consultoras: crean contenido, facilitan talleres, acompañan el proceso. Gracias a ellas, este esfuerzo no se queda estático. Se adapta, crece y sigue aprendiendo con cada paso.

    Resultados y aprendizajes adquiridos: evidencias de la transformación

    El impacto a partir de la puesta en marcha de esta comunidad de aprendizaje se evidencia en resultados concretos:

    • Un creciente interés en los temas abordados se refleja en el incremento significativo que se ha observado en la participación de la comunidad a través de comentarios, “me gusta”, mensajes directos y contenido compartido.
    • Diversas integrantes de la comunidad han comenzado a compartir sus propias recetas, consejos y reflexiones sobre alimentación consciente. De esta manera, muestran una real apropiación de los aprendizajes y una activa transformación de sus hábitos.

    Etapas siguientes

    Estén atentos mediante Instagram a los siguientes proyectos de Charlotte, donde se darán a conocer avances, contenidos educativos y modos nuevos de participar en esta comunidad que quiere cuidar el planeta, reconectar con la comida y con ellas mismas <3.

    Las opiniones expresadas en este artículo son de  exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del  Medio Ambiente.

  • Asentamientos, economía y cultura en Valle de Bravo: un territorio que evoluciona con sus habitantes

    Asentamientos, economía y cultura en Valle de Bravo: un territorio que evoluciona con sus habitantes

    La historia como reflejo de la vida del lugar

    Reflexionar sobre la historia de un lugar me hizo pensar en cómo ésta se entreteje con la vida de cada habitante, humano o no humano, que lo ha habitado. Este pensamiento nos lleva al concepto biológico de coevolución, donde los seres vivos y su entorno cambian de manera conjunta. Influyéndose mutuamente a lo largo del tiempo.

    Existe una especie llamada mantis orquídea, que con el paso del tiempo ha adaptado su forma y colores a los de la flor que imita. Aunque la mantis no influye directamente en la apariencia de la orquídea, la interacción entre ambas especies y sus polinizadores ha moldeado su comportamiento y evolución. Mostrando cómo el entorno transforma a quienes lo habitan.

    Así como la mantis orquídea se adapta a su entorno, los seres humanos también interactuamos con nuestros lugares. Es natural pensar que nuestro comportamiento está profundamente ligado al territorio. ¿Podría el conocer y comprender mejor nuestros lugares cambiar la forma en que los habitamos y nos relacionamos con ellos?

    Foto de Yunnan Coffee Travel zhang: https://www.pexels.com/es-es/foto/naturaleza-verano-jardin-hoja-28214820/

    Tres capas para leer el territorio

    En este artículo exploraremos tres nuevas capas del marco de lectura del lugar propuesto por Regenesis Group: asentamientos humanos, economía y cultura. Para comprenderlas mejor, recordemos lo abordado en el texto anterior. Narrativa del lugar (Parte 2): Geología, Hidrología y Biología de Valle de Bravo (ver artículo aquí). La invitación es abrir los ojos a las interrelaciones entre las capas naturales y humanas que conforman el territorio. Así como en las capas anteriores encontramos conexiones, estas tres dimensiones —asentamientos humanos, economía y cultura— también se entrelazan no solo entre sí, sino con los sistemas ecológicos. Bajo esta idea base, quienes somos está profundamente conectado con el lugar que habitamos.

    Asentamientos humanos: redes y raíces de Valle de Bravo

    Valle de Bravo formó parte de los territorios Matlatzincas, nombre dado por los mexicas y que en náhuatl significa “señores de la red” o “los que tejen redes”. Algunos grupos matlatzincas ocuparon zonas dentro del territorio purépecha antes de la llegada de los españoles. Por lo que fueron llamados pirindas, “los de en medio”. Actualmente, el pueblo Matlatzinca conserva su nombre y memoria (De los Pueblos Indígenas, s.f.). Ambas denominaciones reflejan la posición estratégica de Valle de Bravo como punto de conexión y tránsito, un papel que ha mantenido a lo largo de su historia.

    El libro El Valle de Bravo histórico y legendario, del Padre José Castillo y Piña, relata que la población fue fundada en 1530, bajo el árbol que hoy se conoce como “El Pino”, un ahuehuete de más de 700 años que sigue en pie. A las diez de la mañana del 15 de noviembre de ese año se realizó una misa presidida por Fray Gregorio Jiménez de la Cuenca, en la que se consagraron las tierras y aguas del valle al rey de España. Aunque no existen registros oficiales del evento, se sabe que el templo del Señor de Santa María (Cristo Negro) se construyó sobre un basamento prehispánico vinculado con “El Pino”, guardián de manantiales y productor de agua.

    Durante siglos, el pueblo de Valle de Bravo abasteció a las minas cercanas y a la ciudad de Toluca, contando con bodegas, establos y un mesón de arrieros a mitad del camino entre Tierra Caliente y Toluca. Tras la Independencia, el territorio vivió conflictos y transformaciones, como otras zonas del país. Durante la Revolución, Valle de Bravo tuvo un papel estratégico para las huestes revolucionarias. Décadas después, con la construcción de la planta eléctrica de Ixtapantongo, que formaría parte del sistema hidroeléctrico Miguel Alemán (1947), inició una etapa de modernización e infraestructura que más tarde se integraría al sistema Cutzamala.

    El Pino, Ahuehuete - Fuente: Alejandra Silva
    El Pino, Ahuehuete – Fuente: Alejandra Silva

    A raíz de la presa, el crecimiento urbano tuvo un auge en cuatro momentos clave:
    • 1968: subsede de las competencias de equitación de los Juegos Olímpicos.

    • 1971: obtiene el título de Ciudad Típica de Valle de Bravo y se celebra el famoso Festival de Rock en Avándaro.

    • 1972: sede de las competencias de vela y canotaje de los Juegos Centroamericanos.

    • 2012: designación como Pueblo Mágico.

    • La construcción del ramal carretero Toluca–Zitácuaro facilitó su conexión regional.

    Estos hitos consolidaron la identidad del valle como un territorio de encuentro entre lo natural, lo histórico y lo urbano.

    Economía: de la agricultura a la transformación turística

    Durante la época prehispánica, la economía de Valle de Bravo se basaba en la agricultura y la explotación forestal. Con la llegada de los españoles, la ganadería y la minería adquirieron gran importancia, transformando la relación de la población con la tierra.

    De acuerdo con el Censo Económico 2014, más del 53% del valor bruto municipal proviene de los servicios turísticos y la actividad inmobiliaria. La transformación socio-residencial iniciada en los años setenta, impulsada por la hidroeléctrica Miguel Alemán y el nombramiento como Pueblo Mágico en 2005, modificó profundamente las actividades económicas del municipio.

    De ser una región rural productiva —dedicada al trigo, maíz, frutales y ganadería—, Valle de Bravo se consolidó como un destino turístico y residencial. El paisaje se adaptó a nuevas prácticas: clubes náuticos, papalotes, esquí acuático, bicicletas y motos de montaña, así como clubes de golf y residencias campestres. Este desarrollo acelerado generó una concentración urbana desigual, donde el crecimiento económico no siempre se reflejó en una mejora equitativa del nivel de vida. El contraste entre turismo, comercio y vida local es hoy uno de los retos más visibles del territorio.

    Cultura: herencia viva y conexión con la naturaleza

    Dentro de Valle de Bravo se mantiene viva la herencia Matlatzinca. Los vestigios arqueológicos de La Peña, centro espiritual y geopolítico de este pueblo, recuerdan su antigua conexión con la naturaleza y el agua. Las prácticas agrícolas tradicionales, como la bendición de semillas (2 de febrero) y la petición de lluvias (15 de mayo), aún reflejan el vínculo sagrado entre las comunidades y la tierra. Estas celebraciones coinciden con el Día de la Candelaria y San Isidro Labrador, y combinan rituales agrícolas con expresiones religiosas mestizas.

    Aunque el impacto del sistema Cutzamala transformó la región, las peregrinaciones y fiestas patronales siguen siendo parte esencial de la identidad local. Los rituales de paso, las danzas y las representaciones de moros y cristianos mantienen viva la relación entre los ciclos naturales y las dinámicas sociales.

    Según el Censo de Población 2020 (INEGI), 398 personas en Valle de Bravo hablan alguna lengua indígena, siendo el mazahua la más hablada, con 317 hablantes. Esta diversidad lingüística evidencia la persistencia cultural y la riqueza humana del territorio.

    Iglesia de Santa María, Valle de Bravo – Fuente: Alejandra Silva

    Conclusiones: un sistema vivo en transformación

    Podemos observar cómo la riqueza natural de Valle de Bravo ha moldeado el comportamiento humano, la economía y la cultura. Los cambios en el paisaje han transformado el lugar, pero los vestigios de otras épocas siguen presentes en la vida cotidiana. El territorio se revela como un sistema vivo que se nutre y nutre a quienes lo habitan, recordándonos que comprender su historia es también comprendernos a nosotros mismos.

    Referencias

    Asentamientos humanos

    De los Pueblos Indígenas, I. |. I. N. (s. f.). Etnografía del pueblo matlatzinca del Estado de México. gob.mx. https://www.gob.mx/inpi/articulos/etnografia-del-pueblo-matlatzinca-del-estado-de-mexico

    Historia de Valle de Bravo. (2024, 11 julio). Programa Destinos México. https://programadestinosmexico.com/historia-de-valle-de-bravo/

    Referencias Economía

    Tapia J., (2016) Valle de Bravo: Pueblo Mágico, ciudad de contrastes. Diseño y Sociedad, Publicación No. 40 (22-37). https://disenoysociedadojs.xoc.uam.mx/index.php/disenoysociedad/issue/view/33

    Referencias Cultura

    Valle de Bravo: Economía, empleo, equidad, calidad de vida, educación, salud y seguridad pública | Data México. (s. f.). Data México. https://www.economia.gob.mx/datamexico/es/profile/geo/valle-de-bravo#population-and-housing

    Escrito por Alejanda Silva (egresada de la Maestría en Arquitectura, Diseño y Construcción Sostenible, generación 2023)Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.