My Blog

Tag: sostenibilidad

  • Habilidades Verdes: La Guía Definitiva para el Profesional del Futuro

    Habilidades Verdes: La Guía Definitiva para Liderar el Futuro Sostenible

    La crisis climática ya no es un debate futuro; es una realidad que está transformando nuestra economía a una velocidad sin precedentes. En medio de esta transición global, ha surgido una nueva y poderosa demanda en el mercado laboral: las habilidades verdes.

    Lejos de ser una moda pasajera, estas competencias se han convertido en el catalizador fundamental para construir un futuro sostenible y resiliente. Para los profesionales, emprendedores y líderes —los verdaderos agentes de cambio—, dominar estas habilidades ya no es una opción, sino el mecanismo más potente para convertir la conciencia en acción.

    Si quieres saber qué son exactamente, por qué las empresas las buscan desesperadamente y cómo puedes desarrollarlas para potenciar tu carrera, sigue leyendo. Esta es tu guía definitiva.

    ¿Qué Son Exactamente las Habilidades Verdes?

    Las habilidades verdes, o green skills, son el conjunto de conocimientos, capacidades, valores y actitudes que necesitas para vivir y trabajar en una sociedad sostenible. Su objetivo va más allá de simplemente “no contaminar”; buscan activamente promover la biodiversidad, mejorar la eficiencia de los recursos y ayudarnos a adaptarnos al cambio climático.

    Piensa en ellas como el “software humano” que hace funcionar el nuevo sistema operativo global:

    • La Economía Verde: Es el sistema que busca bajas emisiones de carbono, usa los recursos eficientemente y es socialmente inclusivo.
    • Los Empleos Verdes: Son los trabajos decentes que contribuyen a preservar o restaurar el medio ambiente dentro de esa economía.
    • Las Habilidades Verdes: Son las competencias que permiten que todo lo anterior funcione de manera coherente y eficaz.

    El Catálogo de Habilidades Verdes que Necesitas Dominar

    Las green skills no son un concepto abstracto. Se dividen en tres categorías claras y complementarias que todo agente de cambio debe conocer.

    1. Habilidades Técnicas (El “Saber Hacer”)

    Son los conocimientos prácticos y específicos para implementar soluciones sostenibles. Son concretas, medibles y muy demandadas. Algunos ejemplos clave son:

    • Eficiencia Energética y Energías Renovables: Conocimientos en auditorías energéticas, instalación de paneles solares o diseño de edificios de bajo consumo.
    • Gestión de Residuos y Economía Circular: Competencias en análisis del ciclo de vida de productos, ecodiseño y desarrollo de modelos de negocio circulares (reparación, reutilización).
    • Construcción Sostenible: Habilidades en el uso de materiales ecológicos y certificación de edificios como LEED.
    • Cumplimiento Normativo Ambiental: Expertise en la legislación vigente y en nuevas directivas sobre sostenibilidad.

    2. Habilidades Transversales (El “Saber Ser”)

    Si las habilidades técnicas son el motor, las transversales son el sistema de navegación. Son competencias generales que te permiten gestionar la complejidad humana de la transición.

    • Pensamiento Sistémico: La capacidad de entender cómo los sistemas sociales, económicos y ecológicos están interconectados para diseñar soluciones holísticas.
    • Comunicación y Empatía: La habilidad de comunicar la urgencia y las oportunidades de la sostenibilidad de manera clara y persuasiva a distintas audiencias.
    • Resolución de Problemas Complejos: Abordar desafíos que no tienen una única solución correcta, integrando datos cuantitativos con consideraciones éticas.
    • Inteligencia Emocional y Resiliencia: Gestionar la frustración y mantener el impulso frente a la magnitud de los desafíos socioambientales.

    3. Habilidades Estratégicas (El “Saber Dirigir”)

    Estas competencias cierran la brecha entre la visión y la ejecución. Permiten integrar la sostenibilidad en el núcleo de la estrategia de cualquier proyecto u organización.

    • Gestión de Proyectos Sostenibles: Planificar y ejecutar proyectos que integren metas ambientales y sociales (el “triple impacto”).
    • Finanzas Sostenibles y Análisis ESG: Comprender y aplicar los criterios Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ESG) para evaluar inversiones y atraer capital de impacto.
    • Innovación Sostenible: Desarrollar nuevos productos, servicios y modelos de negocio que resuelvan problemas socioambientales de forma rentable.
    • Marketing y Comunicación Estratégica: Construir narrativas auténticas sobre sostenibilidad, evitando el greenwashing.

    ¿Por qué hay una fiebre por el talento verde en el mercado?

    La respuesta es simple: oferta y demanda. Hoy existe una brecha masiva entre la cantidad de profesionales con habilidades verdes y la demanda del mercado, y esta brecha es tu mayor oportunidad estratégica.

    • La demanda se dispara: Entre 2022 y 2023, las ofertas de empleo que requerían habilidades verdes aumentaron un 22%, mientras que el número de trabajadores con estas habilidades solo creció un 12%.
    • Ventaja competitiva clara: Según datos de LinkedIn, los profesionales con al menos una habilidad verde en su perfil tienen una tasa de contratación un 54% mayor que el promedio.
    • Una oportunidad regional masiva: Un informe del BID y la OIT proyecta que la transición verde podría crear 15 millones de nuevos empleos netos en América Latina y el Caribe para 2030.

    Sectores en Plena Ebullición

    La demanda no es uniforme. Estos son los sectores que están liderando la contratación de talento verde:

    • Energías Renovables
    • Construcción Sostenible
    • Economía Circular y Gestión de Residuos
    • Agricultura y Silvicultura Sostenible
    • Transporte y Movilidad Eléctrica
    • Finanzas y Consultoría ESG

    Cómo Convertirte en un Agente de Cambio: Tu Hoja de Ruta Práctica

    Adquirir estas habilidades es un proceso continuo. Afortunadamente, nunca ha habido tantos recursos disponibles.

    1. Fórmate y Certifícate

    La oferta de cursos y certificaciones está creciendo rápidamente. Aquí tienes algunas de las mejores opciones:

    2. “Enverdece” tu Rol Actual

    No necesitas cambiar de trabajo para ser un agente de cambio. Aplica una “lente de sostenibilidad” a tus tareas diarias:

    • Propón iniciativas: Sugiere una auditoría energética en tu oficina o implementa un programa de reciclaje más robusto.
    • Influye en la cadena de valor: Si trabajas en compras, busca y propone proveedores con certificaciones ambientales y sociales.
    • Integra la sostenibilidad en tus decisiones: Al evaluar un nuevo proyecto, incluye un análisis de su impacto ambiental y social junto con el financiero.
    Conclusión: Tu Futuro es Verde

    Las habilidades verdes han dejado de ser un nicho para convertirse en el nuevo lenguaje de la economía global. Son la competencia fundamental para cualquier profesional que aspire a ser relevante y próspero en las próximas décadas.

    Para ti, como agente de cambio, representan el arsenal estratégico para diseñar, liderar y ejecutar la transición hacia un futuro justo y sostenible. Porque no se trata solo de mejorar tu currículum, sino de equiparte para resolver los desafíos más importantes de nuestro tiempo.

    En la Universidad del Medio Ambiente, contamos con la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, en donde podrás conocer y desarrollar estrategías para generar negocios, estrategías que tengan una visión y propósitos regenerativos, contempla la perspectiva sistémica entre actores, objetivos y alcances.

    Si quieres conocer más acerca del plan de la UMA, el plan de estudios y la comunidad educativa, haz clic en la imagen.

    FIRMA:

    Escrito por Gonzalo Sierra Basurto (Alumno de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales), generación 2024.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

    REFERENCIAS:
  • Proyecto “Mangle Escondido”

    Proyecto “Mangle Escondido”

    Reseña del proyecto de titulación de María José Marquez Zaldivar. Generación 2023. Maestría en Proyectos Socioambientales de la Universidad del Medio Ambiente.

    Contexto y problema socioambiental

    El proyecto se desarrolla en Playa Escondida, ubicada al norte de Playa Brasil y Playa Azul, en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. A pesar del auge turístico en la región, su crecimiento demográfico e inmobiliario ha sido más moderado, lo que ha permitido la conservación de su diversidad ecosistémica. Sin embargo, enfrenta retos que representan oportunidades para el desarrollo sostenible y la implementación de soluciones innovadoras.

    La comunidad vive una serie de problemas que están profundamente conectados entre sí y que afectan tanto al medio ambiente como a la vida cotidiana de las personas.  La falta de ingresos estables ha obligado a muchas familias a buscar alternativas para subsistir, a veces recurriendo a prácticas que dañan el entorno. Un ejemplo claro es la escasez de materiales para construir, que ha llevado a que se tale mangle o la venta de carbón, con consecuencias graves para los ecosistemas locales.

    Por otro lado, la reforma a la Ley Agraria cambió por completo la forma en que se organizaba la propiedad ejidal, lo que debilitó los lazos entre vecinos y abrió la puerta a procesos de privatización de la tierra. Las formas tradicionales de cultivo —como el ajonjolí, el sorgo, el maíz y la sandía— siguen presentes, pero ahora conviven con una caída en la pesca. Esto se debe, en parte, al aumento de las temperaturas, la contaminación del agua por fosas sépticas y la sobreexplotación del mangle.

     El problema del agua se ha vuelto  crucial La dificultad para acceder a agua potable, la baja en los mantos acuíferos y la contaminación de ríos y lagunas  demuestran la urgencia de abordar este problema.. A todo esto se suman otros  desafíos sociales: empleos mal pagados, migración constante y carencia de servicios básicos. Todo este panorama ha ido desgastando la relación de la comunidad con su entorno.

    Frente a este escenario, es clave pensar en soluciones integrales que ayuden a recuperar el vínculo con la tierra y apuesten por formas de vida más sostenibles.

    Propósito de cambio 

    El propósito del cambio se basa en la estrategia de desarrollo de un programa integral orientado al fomento de la cultura de cuidado e identidad, así como en la construcción desde la esencia y el enfoque del turismo regenerativo. Esta estrategia busca promover el desarrollo de actividades y servicios turísticos sostenibles en Playa Escondida, con el objetivo de contribuir a la regeneración de recursos naturales, la reducción de la contaminación y el cuidado del hábitat. Como resultado, se pretende mejorar los servicios ecosistémicos, beneficiando tanto a la pesca como a la vida cotidiana y a las actividades recreativas en la región.

    Teoría de cambio

    Figura 1: Teoría de cambio cíclica. Fuente: Elaboración propia (2024).

    El mapa conceptual de esta problemática se centra en la degradación de los recursos naturales, el aumento de la contaminación y el deterioro del hábitat en Playa Escondida y Guelaguechi, enmarcándola dentro de un contexto más amplio. Esta degradación conlleva el desgaste de los servicios ecosistémicos esenciales para actividades económicas y recreativas, lo cual, a su vez, afecta la calidad de vida, la salud y el desarrollo económico de los habitantes, quienes se ven forzados a buscar nuevos medios de sustento.

    La falta de ingresos estables a corto plazo ha llevado a la comunidad a vender los terrenos frente a la playa, lo que ha disminuido su conexión con este ecosistema vital. Este proceso de alienación contribuye a la falta de una cultura de cuidado y al debilitamiento de la identidad local, lo que facilita la proliferación de actividades y proyectos turísticos no sostenibles. Estas actividades, como la contaminación de los recursos acuáticos y la playa, crean un ciclo perjudicial que agrava aún más los problemas ambientales y sociales.

    La hipótesis es que este ciclo puede transformarse mediante la implementación de un programa de fomento al cuidado y la identidad local, el cual permitiría que la comunidad se reapropie de sus recursos naturales y de su territorio frente a la posibilidad de nuevos desarrollos. 

    La adquisición de herramientas técnicas relacionadas con la construcción y la preservación desde una perspectiva auténtica ayudará a evitar desarrollos insostenibles, promoviendo el valor de los recursos naturales que posibilitan la generación de ingresos estables a través de iniciativas como el turismo regenerativo. De esta manera, se regeneran los mismos recursos que hacen único al lugar y permiten a la comunidad disfrutar de una buena calidad de vida.

    Este enfoque es respaldado por el Plan de Desarrollo Municipal Trienio 2024-2026 de Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca, que reconoce la importancia de la sostenibilidad y la preservación de los recursos locales.

    Para promover el turismo regenerativo y otros proyectos que fomenten la armonía económica y social, es necesario proteger la base de estos modelos: la naturaleza. Si los recursos naturales prosperan, los ingresos de la comunidad también lo harán, asegurando la sostenibilidad a largo plazo. Conectar con nuestras raíces, finalmente, significa conectar con nosotros mismos y con nuestro entorno, lo que implica cuidar y proteger lo que nos rodea. Por ello, es crucial que la comunidad se apropie de sus recursos naturales, ya que nadie mejor que ellos los conoce y estará dispuesto a cuidarlos y preservarlos. 

    Productos y avances

    Las estrategias seleccionadas surgieron a partir de los conversatorios con el ejido, la encuesta realizada y el análisis de los recursos disponibles en la zona. También se consideraron los intereses de la comunidad, identificados por la recurrencia de estos temas durante las reuniones y actividades. Como resultado, se definieron tres estrategias clave para el proyecto integral: el Programa de Fomento al Cuidado e Identidad (FCI), el Diseño de una Experiencia de Turismo Regenerativo (DTR) y el Programa de Construcción desde la Esencia (PCE), el cual se está considerando implementar a largo plazo y se desarrolla a fondo en el trabajo de mi compañera de arquitectura Paola Williams.

    Figura 2: Representación gráfica e integral de las estrategias que abarca el proyecto. Fuente: Elaboración propia (2025).

    Como primera fase para el FCI, se organizaron tardes de cine, se planificó la proyección de un episodio por semana. Durante la primera sesión, se aclaró el propósito de esta actividad: ofrecer una nueva perspectiva sobre su espacio y cotidianidad, para luego llevar a cabo un mapeo de sus lugares y actividades favoritas en Guelaguechi. Aunque se planificó un episodio por semana la comunidad decidió ver toda la serie en una tarde.  

    Al concluir la primera mitad de la serie, se habilitó un espacio para el diálogo en el que los participantes pudieron compartir sus impresiones sobre la serie, filmada en Playa Escondida. Durante esta instancia, se utilizaron las preguntas y experiencias previamente planteadas en el mapeo de entusiasmo como guía para estructurar la reflexión colectiva.

    Antes de comenzar el mapeo, los niños dibujaron sus cuerpos y les pusieron nombres inspirados en la serie proyectada. Estas actividades permitieron que se conectaran más profundamente con los contenidos y se expresaran de manera creativa. En cuanto al mapeo, se obtuvieron respuestas muy valiosas por parte de los niños, quienes expresaron diversos sueños y aspiraciones. Algunos mencionaron el deseo de ser “marina para proteger a la comunidad y a los niños” o “maestra”, mientras que otros mencionaron profesiones como azafata, futbolista o doctora. Además, se destacó el sueño de contar con una cancha para jugar, un circo en el pueblo, partidos de voleibol y clases de arte.

    Asimismo, los niños manifestaron su interés por diversas actividades relacionadas con la naturaleza y la comunidad, como ir a la playa en repetidas ocasiones, levantar basura, barrer para jugar, jugar canicas, pesca, regar las plantas, plantar árboles, ayudar en las tareas del hogar y con los abuelos, así como limpiar la playa, recoger latas y limpiar las calles. También expresaron el deseo de ir a la playa para remover el chapopote del mar y cuidar la biodiversidad.

    Cabe destacar que todos los niños votaron por aprender zapoteco, lo que refleja su interés en preservar y fortalecer su lengua materna.

    En relación con las encuestas distribuidas entre adultos y jóvenes durante esa misma tarde, el 100% expresó su interés por el turismo sustentable, mientras que el 96.7% manifestó interés en temas ambientales. En cuanto a los resultados del mapeo, la actividad más votada fue el turismo sustentable, con 11 votos, seguida por el arte, con 10 votos, y la gastronomía y la agricultura, con 9 votos cada una.

    El Programa de Fomento al Cuidado e Identidad, se planea realizar cada 3 meses con actividades complementarias al Diseño de una Experiencia de Turismo Regenerativo. Este programa alimenta ambas estrategias y nutre a las siguientes experiencias. 

    Figura 3: Mapeo de fuentes de entusiasmo con las infancias de Guelaguechi. Fuente: Elaboración propia (2025).

    Etapas siguientes

    Se está trabajando para formar el comité de turismo en Guelaguechi, la comunidad más cercana a Playa Escondida. Posteriormente, se planea realizar la capacitación del comité con un especialista en turismo regenerativo. Asimismo la siguiente fase del FCI, es una actividad con los niños de Guelaguichi, en donde la experiencia consiste en jugar juegos de mesa para generar inspiración en la creación de juegos mesa con temática del lugar, la cultura zapoteca y Guelaguechi.

     

    Las opiniones expresadas en este artículo son de  exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del  Medio Ambiente.

  • Colombia y la Opinión Consultiva OC-32/25: un llamado a defender la vida frente a la crisis climática

    La defensa del clima y del territorio se ha convertido en uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo. Lo que antes parecía un problema lejano, casi abstracto, hoy se siente en los ríos que se desbordan, en los campos que se secan y en la vida de quienes habitan el país. Esta crisis no conoce fronteras, ni respeta sistemas jurídicos; atraviesa vidas enteras.

    En distintos rincones del mundo, personas y comunidades han llevado la lucha climática hasta las más altas instancias judiciales, obteniendo fallos históricos. Pero también existen resistencias territoriales que no cuentan con acompañamiento legal, pero luchan con la misma fuerza y dignidad. En medio de ambos caminos, emerge la Opinión Consultiva OC-32/25 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, un instrumento que no solo orienta a los Estados en su deber de proteger la vida y el ambiente, sino que puede convertirse en una herramienta viva para la acción comunitaria, con o sin tribunales de por medio.

    Foto tomada de: Global Voice
    Foto tomada de: Global Voice

    El 29 de mayo de 2025, la Corte Interamericana hizo historia con esta Opinión Consultiva, solicitada por Colombia y Chile. No es un documento frío ni un mero trámite internacional: es un grito jurídico y ético que afirma, con claridad, que la crisis climática es también una crisis de derechos humanos, y que la inacción frente a ella es una forma de violarlos.

    Colombia no fue espectadora. Junto a Chile, pidió a la Corte que respondiera: ¿qué deben hacer los Estados para proteger a sus pueblos y territorios de esta amenaza que avanza? La respuesta llegó contundente: actuar con urgencia, con justicia y con responsabilidad compartida.

    Mandatos concretos para proteger la vida y la tierra

    Foto tomada del artículo: AntiCOP 2024: Un llamado global desde Oaxaca para la defensa de la tierra, el agua y la justicia climática
    Foto tomada del artículo: AntiCOP 2024: Un llamado global desde Oaxaca para la defensa de la tierra, el agua y la justicia climática

    La Opinión Consultiva no se queda en conceptos generales; establece pasos claros: reducir emisiones de gases de efecto invernadero, proteger la naturaleza como sujeto de derechos, garantizar agua, alimentos, salud y vivienda, escuchar y proteger a las comunidades, y salvaguardar a quienes defienden la tierra y el agua.

    En la realidad colombiana, estos mandatos son palpables:

    • Las familias de La Mojana, que ven año tras año cómo las inundaciones arrasan sus cultivos y hogares.
    • Las comunidades wayuu, que caminan kilómetros bajo el sol para conseguir agua en medio de la sequía y la desnutrición infantil.
    • Los campesinos del Cauca y Nariño, afectados por un clima impredecible que destruye cosechas enteras.
    • Los pueblos indígenas amazónicos, que resisten la deforestación mientras sienten el calor crecer y la selva arder.
    • Las y los defensores ambientales, en Cali, el Caquetá, Chocó y Magdalena Medio, amenazados por alzar la voz contra proyectos que ponen en riesgo la vida.

    La Corte ordena lo que Colombia necesita:

    • Respetar y garantizar derechos humanos frente a los impactos climáticos.
    • Prevenir daños irreversibles, actuando con la mejor ciencia disponible y con diligencia reforzada.
    • Asegurar participación real de las comunidades en decisiones sobre el clima, no como oyentes, sino como protagonistas.
    • Proteger de manera diferenciada a niñas, niños, pueblos indígenas, afrodescendientes, campesinos, mujeres y personas vulnerables.
    • Cooperar internacionalmente, no solo con palabras, sino con financiamiento, tecnología y apoyo para adaptación.

    En la práctica, esto significa que el derecho al agua del pueblo wayuu no puede depender de medidas incumplidas; que la Amazonía no puede arder mientras se discuten presupuestos; que el derecho a la alimentación debe garantizar políticas que apoyen a agricultores a adaptarse; y que ningún líder ambiental debería temer por su vida al defender su territorio.

    La OC-32/25 es, entonces, mucho más que una interpretación legal: es una herramienta de esperanza y exigencia, un respaldo para fortalecer leyes y planes climáticos, exigir responsabilidades internacionales, dar voz y poder a las comunidades, y proteger a quienes protegen la tierra.

    Tres historias judiciales que inspiran

    Foto tomada de: EFEverde
    Foto tomada de: EFEverde

    A nivel global, la lucha climática ha tomado la vía judicial con resultados emblemáticos:

    1. Urgenda Foundation vs. Países Bajos
      La Corte Suprema neerlandesa ordenó al Estado reducir al menos un 25% sus emisiones de gases efecto invernadero para 2020, marcando un precedente mundial: los tribunales pueden exigir metas climáticas vinculantes basadas en derechos humanos.
    2. Los jóvenes portugueses ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos
      Seis jóvenes demandaron a 33 Estados europeos por inacción climática. Aunque la demanda fue declarada inadmisible por no agotar recursos internos, envió un mensaje claro: las nuevas generaciones no aceptan heredar un planeta herido sin luchar por él.
    3. La queja de Greta Thunberg y otros 15 niños ante la ONU
      En 2019, niños de 12 países denunciaron a Argentina, Brasil, Francia, Alemania y Turquía por inacción climática. Aunque la queja fue declarada inadmisible por cuestiones procesales, colocó a la infancia en el centro de la narrativa climática, reafirmando su derecho a un futuro vivible.

    Estos casos muestran que la justicia climática es posible, que los derechos humanos son el eje de la lucha ambiental, y que los tratados internacionales son puentes entre la justicia local y global.

    Justicia ambiental más allá de los tribunales

    Foto tomada de: Portal ambiental
    Foto tomada de: Portal ambiental

    Pero la historia no termina en los tribunales. Existen luchas silenciosas, donde las comunidades defienden su territorio sin abogados ni visibilidad mediática: mujeres que custodian ríos, pescadores que protegen manglares, comunidades indígenas frente a retroexcavadoras.

    Aquí, la OC-32/25 se convierte en brújula: un marco jurídico y ético que legitima la resistencia, fortalece la voz comunitaria y recuerda al Estado que proteger la vida y el ambiente es una obligación ineludible.

    Defender el territorio, con o sin abogados, es un acto de amor radical por la vida. La Opinión Consultiva OC-32/25 puede orientar ese amor hacia exigencias concretas, articulación de luchas y construcción de un futuro donde justicia y naturaleza sean un solo camino.

     

    Escrito por Lina Marcela Enriquez Barbosa, estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad de 4o semestre. 

     

    Referencias bibliográficas

    Corte Interamericana de Derechos Humanos. (2025). Opinión Consultiva OC-32/25. Emergencia climática y derechos humanos. San José, Costa Rica. https://www.corteidh.or.cr/docs/opiniones/seriea_32_esp.pdf 

    Centro de Estudios Constitucionales de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. (2023, 17 de enero). El cambio climático ante la Corte Suprema de los Países Bajos: El caso Urgenda Foundation v. State of the Netherlands. SCJN. https://www.sitios.scjn.gob.mx/cec/blog-cec/el-cambio-climatico-ante-la-corte-suprema-de-los-paises-bajos-el-caso-urgenda-foundation-v

    Tribunal Europeo de Derechos Humanos. (2020). Carvalho y otros c. Portugal y otros. Expediente núm. 39371/20. 

    Comité de los Derechos del Niño. (2021). Sacchi et al. v. Argentina, Brazil, France, Germany, and Turkey. Comunicación núm. 104/2019. 

     

    Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente

  • La urgente necesidad de redefinir la “sustentabilidad”

    El Reporte ‘Panorama de Recursos Globales, 2024’, del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente de la ONU (UNEP), comienza asegurando de manera alarmante que estamos transitando una triple crisis planetaria que incluye tres fenómenos interrelacionados: cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación (UNEP, 2024 pg. 4).

    Tomado de la página web de la UNEP
    Tomado de la página web de la UNEP

    A lo largo del documento vemos una y otra vez que a pesar de utilizar términos como ‘pensamiento sistémico’, ‘enfoque interseccional’ y ‘acción participativa’, los esfuerzos globales en cuanto a desarrollo sustentable, en línea con la tradición histórica desde el informe Brundtland de 1987 hasta los ODSs de la ONU del 2015, siguen promoviendo una visión fragmentada, insuficiente y superficial de la sustentabilidad.

    El primer aprendizaje clave que se incluye en el reporte es que ‘el incremento de recursos naturales es el principal motor de la crisis planetaria’ (UNEP, 2024, pg. XIV). Esta manera tan reduccionista de entender la crisis civilizatoria invisibiliza los modelos mentales capitalistas y patriarcales que rigen nuestro quehacer como sociedad y la voracidad de nuestro sistema económico como causas estructurales de la crisis.

    Al ver la crisis planetaria desde la perspectiva sistémica se vuelve evidente que los problemas sociales, económicos, políticos y ambientales que enfrentamos están íntimamente ligados y tienen su origen en lo que Corsino Vela llama una ‘implosión’ asociada a la lucha terminal del capitalismo por sostenerse a través de la aniquilación de la biosfera y las relaciones sociales.

    ‘La naturaleza suicida, entrópica, del modelo de reproducción social capitalista va mucho más allá de la mera hipótesis teórica, se trata de una realidad fáctica cuya verificación práctica ha alcanzado cuotas de nocividad irreversibles en la vida cotidiana que ponen en cuestión la supervivencia del planeta y de la especie humana’. (Vela, 2022, pg. 40)

    Esta implosión es evidente en todas las áreas: la pérdida irreparable de diversidad biocultural, el impetuoso avance del cambio climático, la discriminación y la violencia que se ejerce sobre poblaciones racializadas, mujeres y grupos indígenas, y el avance de las guerras imperialistas de las naciones poderosas, por mencionar algunos de los síntomas de la crisis del capital.

    Las soluciones ‘sustentables’ propuestas por estos modelos de desarrollo anclados a los principios deterministas, mecanísticos y utilitarios heredados de la modernidad Europea de Newton, Descartes y Bacon, son también insuficientes y superficiales.

    En el reporte al que me refiero previamente, el aprendizaje clave número 6 dice: ‘Comparado con tendencias históricas, es posible reducir el uso de recursos y al mismo tiempo disfrutar de crecimiento económico, reducción de la desigualdad, aumento en el bienestar y una reducción dramática de los impactos ambientales’. Se habla aún de buscar un modelo que permita el crecimiento económico minimizando el daño ambiental, ignorando el hecho de que el crecimiento económico sostenido visto desde la lógica del capital en cuanto a sobreproducción y consumo globalizados, no es compatible con un planeta cuyos recursos son finitos y que depende de la diversidad biocultural para operar a su máximo potencial.

    A este concepto de sostenibilidad le falta sobre todo valentía. La valentía necesaria para nombrar las cosas como son, para apuntar hacia las potencias globales responsables de la crisis, del bagaje histórico colonial de despojo, patriarcado, racismo y destrucción que nos han traído hasta aquí, pero sobre todo para proponer soluciones radicales que incluyan un re-imaginar revolucionario de la realidad como la conocemos.

    Tomado de la página web de Tecam group
    Tomado de la página web de Tecam group

    La noción actual de sustentabilidad sufre de lo que Corsino Vela advierte sobre las alternativas históricas al capital que él considera han estado ‘inscritas en el universo de la ideología dominante, y ancladas en una mentalidad marcada por el fetichismo del valor…expresiones de la dominación formal del capital sobre la actividad humana [que]…expresaban el rechazo ideológico del capital, su negación verbal, formal, pero no su superación/supresión real’. (Vela, 2022).

    El concepto de desarrollo sustentable que promueven hoy los organismos internacionales es por lo tanto no solo insuficiente sino contraproducente para la lucha por la vida ya que promueve una especie de ‘greenwashing’ que solo contribuye a distraer de los esfuerzos reales en esta materia.

    La sostenibilidad debe proponer la construcción de sociedades basadas en lo que Giraldo llama ‘Afectividad ambiental’ a través del amor, el cuidado, la empatía y el respeto por la vida como ejes en cuanto a ética y debe trascender las propuestas planteadas para incluir no solo el trabajo en cuanto a lo que existe (operación eficiente de recursos y resiliencia frente a los cambios inesperados) sino al potencial no realizado de nuestros sistemas sociales y naturales a través de la mejora y regeneración como propone el desarrollo regenerativo según Hagaard.

    Ya desde 1995, Regenesis definía el desarrollo regenerativo como una propuesta para desarrollar la capacidad de los sistemas vivos tanto sociales como naturales para expresar la totalidad de su potencial en cuanto a diversidad, complejidad y creatividad (Regenesis, 2016, pg. XXVII).

    Esta co-evolución se acerca mucho más a poner el énfasis de la transformación en los modelos mentales culturales y psicológicos que están detrás de nuestra noción de progreso y desarrollo, y no en las soluciones tecno-científicas que esperamos nos salven de esta catástrofe.

     

    Escrito por Lilian Galante, estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad de 4o semestre. 

     

    Bibliografía 

    UN Environment Programme, International Resource Pannel. (2024). Bend the trend. Pathways to a livable planet as resource use spikes. Global resources outlook 2024. Recuperado de: https://www.unep.org/es/resources/Global-Resource-Outlook-2024 

    Vela, C. (2022). La sociedad implosiva. Traficantes de sueños.

    Regenesis, P. M. B. (2016). Regenerative Development and Design. A Framework for Evolving Sustainability. John Wiley & Sons.

    Tecam Group. (10 de abril de 2024). Desempeño Ambiental e Informes de Sostenibilidad: El papel de la transparencia y la comunicación en la mejora de la imagen corporativa y compromiso ambiental. Recuperado de https://tecamgroup.com/es/desempeno-ambiental-e-informes-de-sostenibilidad/

     

    Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente

  • Educación Transformadora

    Educación Transformadora

    Estudié la carrera de Biología por mi amor y respeto a la Madre Tierra, más el camino me llevó hacia la educación. Aquí descubrí el profundo impacto que ésta puede tener al sembrar pequeñas semillas en mis alumnos. Al día de hoy, he descubierto que muchas de esas semillas han germinado y movilizado su sensibilidad hacia el cuidado y la comprensión del entorno natural.

    Foto de Ana Hdz.
    Foto de Ana Hdz.

    En la guía “Educación que transforma”, Irene Milleiro menciona que la educación tiene el poder de cambiar profundamente a las personas y a las comunidades, ayudándoles a imaginar y construir un mundo mejor. Esta idea resuena profundamente conmigo, porque he sido testigo de cómo, a través de procesos educativos significativos, los individuos comienzan a mirar el mundo con otros ojos, a cuestionarse y a actuar de forma distinta.

    Foto de Ana Hdz.
    Foto de Ana Hdz.

    Para enfrentar los problemas actuales, necesitamos habilidades como la empatía, el trabajo en equipo y la capacidad de transformar la realidad. La Educación Transformadora, como señalan Menéndez Sadornil y colaboradores (2024), no solo transmite conocimientos, sino que impulsa a las personas a actuar para mejorar la sociedad. Esta educación ayuda a entender cómo se conectan las distintas crisis que vivimos y muestra que es posible cambiarlas. El objetivo es que cada persona desarrolle habilidades para crear un futuro más justo y sostenible.

    Foto de Ana Hdz.
    Foto de Ana Hdz.

    Estoy convencida de que todos podemos y tenemos el poder de cambiar el mundo, y que la educación, cuando es verdaderamente transformadora, nos brinda las herramientas para usar ese poder de forma positiva. Por eso, sigo apostando por ella, desde donde estoy y con lo que soy, con la esperanza de seguir sembrando semillas que algún día florezcan en acciones conscientes y comprometidas.

    Ahora bien, en la educación es de suma importancia vivir la experiencia de lo que se está aprendiendo, para que sea realmente transformadora. Larrosa (2006) nos invita a repensar la experiencia como «eso que me pasa», un acontecimiento que irrumpe desde el exterior y deja una huella subjetiva en quien lo vive. La experiencia no es solo un hecho, sino un proceso que nos afecta, nos cambia y nos lleva a otro lugar.

    Foto de Ana Hdz.
    Foto de Ana Hdz.

    Puedo llevar esta perspectiva hacia la educación ambiental. Cuando la naturaleza se presenta como un “otro” que nos afecta, no solo aprendemos sobre el medio ambiente, sino que nos involucramos emocional y éticamente con su cuidado. Con esto en mente, al generar proyectos educativos busco este tipo de encuentros transformadores, donde la idea es que no solo se adquieran conocimientos, sino que  se viva la experiencia que nos movilice a todos hacia la acción ambiental.

    Foto de Ana Hdz.
    Foto de Ana Hdz.

    Y con ello, la educación para la sostenibilidad se convierte en una práctica ética, ya que implica reconocer la alteridad de la naturaleza y asumir la responsabilidad de su cuidado. Es un proceso de formación que va más allá del conocimiento cognitivo, involucrando la sensibilidad, la reflexión y la acción transformadora. Por lo que, continuando con el pensamiento de Larrosa,  la educación no se trata de solo transmitir información, sino una invitación a vivir experiencias que nos toquen, nos cambien y nos comprometan con el mundo que habitamos.

     

    Escrito por Ana Raquel Hernández, estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad, generación 2025

     

    Referencias:

    Menéndez Sadornil, S., & Rico Trigo, A. (2024). Una educación que transforma: experiencias de educación transformadora para un mundo de agentes de cambio. Fundación Ashoka- Emprendedores Sociales. 

    Larrosa, J. (2006). Sobre la experiencia I. Revista Educación y Pedagogía, 18.

     

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Proyecto Socioambiental: Florecimiento de culturas de cuidado comunitarias, una respuesta de resiliencia ante la crisis civilizatoria.

    Proyecto Socioambiental: Florecimiento de culturas de cuidado comunitarias, una respuesta de resiliencia ante la crisis civilizatoria.

    El proyecto de titulación de la Maestría en Proyectos Socioambientales de la Universidad del Medio Ambiente de la estudiante de la Generación 2023 Mitzi Elizabeth González Medrano.

    A través de su experiencia, Mitzi nos invita a reflexionar con una pregunta: ¿Qué condiciones deben nutrirse para permitir un proceso de autogestión vecinal en los aprendizajes, proyectos y encuentros, de manera que inspire un compromiso por cuidar la comunidad social y natural?

    Durante su formación en la maestría, Mitzi se enamoró de las materias de Innovación Educativa, donde encontró espacios seguros para cuestionar, dialogar y construir en conjunto con sus compañeras estrategias y procesos que promuevan el cuidado individual, la libertad y la construcción de espacios, ideas y narrativas que fomentan la sostenibilidad y la ternura. A medida que profundizaba en su entusiasmo tanto personal como profesional, Mitzi descubrió e identificó el potencial de las comunidades de práctica que la llenaban de energía y esperanza.

    Como parte del Colectivo Floretika, un grupo conformado por amigos y amigas apasionados por la filosofía, los huertos urbanos, la educación y la creación de alternativas más sostenibles para vivir, decidió convocar un espacio común con tres grupos de vecinas en Monterrey, Nuevo León, quiénes estaban interesadas en aprender sobre huertos urbanos, compostaje y otras prácticas sostenibles. Consciente de las oportunidades de sinergia y del potencial de ambas comunidades, Mitzi codiseñó e implementó el proyecto titulado “Florecimiento de culturas de cuidado comunitarias: una respuesta de resiliencia ante la crisis civilizatoria” en su colonia en Monterrey. El proyecto está basado en la metodología de Proyectos de la UMA y en la metodología de codiseño curricular invertido del CESDER, por lo que las estrategias están orientadas a sesiones de encuentro que fomenten el aprendizaje y el diseño de propuestas que “agrieten” el sistema actual y permitan que nuevas relaciones florezcan.

    Imagen por Mitzi González, 2024

    El propósito del proyecto es establecer espacios comunitarios facilitados en el que las vecinas de Lomas del Paseo, Mirador Residencial y Colinas del Valle puedan acompañarse en procesos autogestivos de aprendizaje. Se busca que esos procesos de aprendizaje permitan a las participantes compartir saberes y desarrollar indagaciones y  vocación colectivas por el cuidado de la comunidad y el territorio que cohabitan. El fin último es contribuir a fortalecer el tejido social comunitario e impulsar la regeneración de su entorno natural con enfoque al suelo y agua.

    El problema socioambiental identificado es la disminución del valor de la cultura de cuidado hacia la vida: la comunidad, el agua y el suelo. Esto contribuye al deterioro del entorno natural-urbano: erosión de suelos, sobreexplotación de mantos acuíferos, así como la pérdida de identidad y confianza dentro de la comunidad.

    Imagen por Mitzi González, 2024

    A través del proyecto, el Colectivo Floretika, que es el equipo núcleo de codiseño,  busca aumentar el valor de la cultura de cuidados, promoviendo la regeneración del entorno natural-urbano y el fortalecimiento del sentido de comunidad. Para lograrlo, se identificaron tres intervenciones estratégicas, de las cuales solo la de comunidad de práctica fue implementada. A continuación una breve descripción de esta intervención: 

    Comunidad de práctica de cuidado socioambiental: Esta comunidad promueve el fortalecimiento de los proyectos comunitarios de cuidado socioambiental y la mejora de las relaciones dentro de las comunidades, fomentando la empatía y el trabajo colectivo. Esto se puede observar en la teoría de cambio desarrollada donde se identifican principalmente tres ciclos: agencia de cambio, relación con la comunidad y la relación con la naturaleza, como se puede observar en el siguiente grafico. 

    Imagen por Mitzi González, 2024

    Los objetivos de esta comunidad de práctica son los siguientes:

    1. Brindar un espacio de acompañamiento para que las comunidades revaloricen y fortalezcan su agencia de cambio, tanto individual como colectiva, para cuidar los lugares que habitan.
    2. Visibilizar la importancia de lo colectivo y ofrecer herramientas para la autogestión comunitaria.
    3. Fortalecer la afectividad ambiental a través de prácticas de cuidado socioambiental y reflexión profunda.
    Imagen por Mitzi González, 2024

    Los resultados alcanzados hasta la fecha, especialmente con el grupo Vecinas Unidas Ecológicas, incluyen:

    • Creación y cuidado de un huerto urbano en la casa de una vecina.
    • Visita a otro huerto urbano en una zona diferente de la ciudad.
    • Sesiones prácticas sobre el cuidado de los suelos, germinación, compostaje, siembra, trasplante y riego.
    • Actividades de diálogo y reflexión sobre la relación naturaleza-comunidad, el significado del huerto y mensajes inspiradores para el grupo de vecinas.
    Imagen por Mitzi González, 2024

    Este proceso ha permitido a Mitzi aprender valiosas lecciones sobre el poder de los encuentros como espacio para transformar lo colectivo, la fortaleza de los grupos de mujeres y la conexión entre lo social y lo ambiental. Como estudiante de maestría, Mitzi también ha descubierto su vocación como facilitadora y acompañante de procesos comunitarios, destacando el valor de la experimentación y los ciclos en los proyectos.

    Imagen por Mitzi González, 2024

    Mitzi es alumna de la Maestría en Proyectos Socioambientales de la generación 2023 y actualmente se encuentra en proceso de titulación de un proyecto que refleja una combinación de pasiones, entusiasmo, experimentación, cuidado y colectividad.

    Escrito por: Mary Jose Torre Ramírez, alumna de la Maestría en Proyectos Socioambientales de la UMA. Generación 2023.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Los costos de la apatía, la negación o la procrastinación 

                                                                                             

    (El País, 2025)1 
    (El País, 2025)1

    En las organizaciones, como en otras instituciones, estamos inundados de narrativas dominantes que predominan en las historias y en las personas, las cuales aún sin darnos cuenta sostenemos en el tiempo con nuestras prácticas e inacción cotidiana, condenados a replicarlas cuando dejamos de cuestionar a qué propósito(s) sirven, para movernos de lugar y atrevernos a re-escribir nuevas historias cargadas de pertinencia, relevancia y de sentido de urgencia, cuando de derechos y medio ambiente  se trata, por servir a un propósito y bien común impostergable. 

    La pregunta de reflexión que hoy nos convoca es: 

    ¿Cuál está siendo el costo de la apatía, de la negación o la procrastinación, para la humanidad y la naturaleza en su conjunto, por NO considerar el impacto ambiental como prioridad en las agendas de las organizaciones de las que somos parte? 

    Si bien toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar conforme al artículo 4º de la Constitución, está lejos de ser suficiente. Los hechos nos revelan que México aún ocupa el 9º lugar a nivel mundial y el 2º en América Latina en emisiones de Gases Efecto Invernadero (GEI). (EDGAR, 2024)2 

    México reconoció que está emitiendo alrededor de 758 millones de toneladas de CO₂ al año, lo que representa 1.5% del total mundial. (Semarnat, 2025) 

    Entre las principales causantes están: 

    • Transporte (25% del total de emisiones),  
    • Consumo de energía (19%),  
    • Agricultura y ganadería (18%).   

    Sin embargo, para resolver esta policrisis ambiental necesitamos ColaborAcción, sacudirnos tanto la apatía, como la creencia de que alguien más lo resolverá por nosotros, y sumarnos proactivamente a la mitigación, conservación y regeneración de los ecosistemas desde cualquier rol, ya sea como emprendedores, empresarios, intraemprendedores, consumidores y ciudadanos activos, críticos y responsables. 

    Es urgente subir a la mesa de los tomadores de decisiones la corresponsabilidad por el medio ambiente como agentes de cambio, no solo por alinearnos al Objetivo 13 de Acción por el Clima de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, sino porque nos conviene y nos compete a tod@s.  

    Es urgente frenar la deforestación que según la Global Forest Watch avanza en México a pasos agigantados siendo que de 2001 a 2024 se ha perdido 886 miles de hectáreas, lo que equivale al 17% de las zonas arboladas.  

      (Global Forest Watch, 2025)3 
    (Global Forest Watch, 2025)3

                                                                                                               

    Por contribuir a regular la calidad del agua y ser una barrera de protección natural contra la erosión de las costas, tormentas y huracanes, los manglares tienen una gran importancia en prevención de diversos desastres y emergencias climáticas. Por lo que es necesario proteger y regenerar los manglares, México recién se propuso la meta del 50% como parte de la Estrategia Nacional de Cambio Climático, ENCC. 

    Así también, es urgente frenar las prácticas extractivas del agua como se muestra en el diagrama, así como las fuentes contaminantes del agua para proteger y regenerar los mantos acuíferos y ojos de agua que garanticen el acceso al agua potable de la población. 

     

    (INEGI, 2025)4 
    (INEGI, 2025)4

                                                                                                                   

    Y muy importante también es sumarnos a la red de protección de los defensores del medio ambiente en Territorio, ya que “México es uno de los tres países más peligrosos del mundo para defender el medio ambiente. De acuerdo con el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), en 2022 asesinaron a 24 personas a causa de su labor de defensa del ambiente, la tierra y el territorio. (Windland Network, 2025)5 

    Ten presente nuestro rol clave como consumidores que a través de nuestras decisiones de consumo influimos proactivamente en la oferta de productos y servicios de los mercados. Si bien hoy más consumidores (77%) que prefieren comprar a empresas con Responsabilidad Social Corporativa (RSC), seguimos siendo grandes consumiendo productos de las empresas más contaminantes en México. 

    Cada vez son más las Empresas Mexicanas por la Agenda 2030 en la década de acción 6. Sin embargo, no sólo es importante sumarse a la visión compartida, sino acompañar sus metas por indicadores de resultados y de impacto. 

    Si tú eres de las personas que sienten que las organizaciones aún no estamos haciendo lo suficiente, únete como intraemprendedor y sé parte del cambio que quieres ver en el mundo. 

    No esperes a que la Estrategia Nacional de Cambio Climático (ENCC)7 haga sola la tarea, porque es un asunto que nos compete a todos los sectores, público, privado y social, así como a personas, familias, emprendedores y empresarios 

    Como diría Mario Benedetti… 

    “No te salves 

    No te quedes inmóvil al borde del camino
    No congeles el júbilo, no quieras con desgana
    No te salves ahora ni nunca, no te salves
    No te llenes de calma…” 

    (Benedetti, M. 1974) 

     

     

    Verónica Porte Petit Anduaga estudiante de la Maestría de Innovación Educativa para la Sostenibilidad 2025-2026.

     

    “Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente”. 

     

    Referencias: 

    1. El País, (2025) Las inundaciones en el Valle de México, en imágenes. El País: https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/2AAOERUYNVGYVPRXJIQQJNTSCA.jpg?auth=9d601dc0d55e5aba827b04e671a22e264b37cf1b80c688d7d0c516f7ffd7753d&width=1960  
    2. Lara, M. (2024). ¿Qué lugar ocupa México en las Emisiones de Gases Efecto Invernadero?. BBVA: 2024-03-11-Comparativo-de-emisiones-Mexico-y-el-mundo-1.pdf 
    3. Global Forest Watch. (2025). Mexico Deforestation Rates & Statistics. www.globalforestwatch.org https://www.globalforestwatch.org/dashboards/country/MEX/?location=WyJjb3VudHJ5IiwiTUVYIl0%3D&mainMap=eyJzaG93QW5hbHlzaXMiOnRydWV9&map=eyJjZW50ZXIiOnsibGF0IjoyMy45NDYxMzc2NTcxMzkwMTIsImxuZyI6LTEwMi41Mzg2MTM3OTQ1MTE5N30sInpvb20iOjMuNzM1MzkxMDU1MTI0NDg5OCwiY2FuQm91bmQiOmZhbHNlLCJkYXRhc2V0cyI6W3siZGF0YXNldCI6InBvbGl0aWNhbC1ib3VuZGFyaWVzIiwibGF5ZXJzIjpbImRpc3B1dGVkLXBvbGl0aWNhbC1ib3VuZGFyaWVzIiwicG9saXRpY2FsLWJvdW5kYXJpZXMiXSwib3BhY2l0eSI6MSwidmlzaWJpbGl0eSI6dHJ1ZX0seyJkYXRhc2V0IjoidHJlZS1jb3Zlci1nYWluLTV5IiwibGF5ZXJzIjpbInRyZWUtY292ZXItZ2Fpbi01eSJdLCJvcGFjaXR5IjoxLCJ2aXNpYmlsaXR5Ijp0cnVlLCJ0aW1lbGluZVBhcmFtcyI6eyJzdGFydERhdGUiOiIyMDIwLTAxLTAxIiwiZW5kRGF0ZSI6IjIwMjAtMTItMzEiLCJ0cmltRW5kRGF0ZSI6IjIwMjAtMTItMzEifX0seyJkYXRhc2V0IjoidHJlZS1jb3Zlci1sb3NzIiwibGF5ZXJzIjpbInRyZWUtY292ZXItbG9zcyJdLCJvcGFjaXR5IjoxLCJ2aXNpYmlsaXR5Ijp0cnVlfSx7ImRhdGFzZXQiOiJ0cmVlLWNvdmVyIiwibGF5ZXJzIjpbInRyZWUtY292ZXItMjAxMCJdLCJvcGFjaXR5IjoxLCJ2aXNpYmlsaXR5Ijp0cnVlfV19&mapPrompts=eyJvcGVuIjp0cnVlLCJzdGVwc0tleSI6InN1YnNjcmliZVRvQXJlYSJ9&menu=eyJkYXRhc2V0Q2F0ZWdvcnkiOiJmb3Jlc3RDaGFuZ2UiLCJtZW51U2VjdGlvbiI6ImRhdGFzZXRzIn0%3D 
    4. INEGI. (2025). Estadísticas a propósito del Día Mundial del Agua. INEGI: EAP_DMunAgua.pdf 
    5. Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA). (mayo de 2023). Resumen ejecutivo abril 2023 [Archivo PDF]. Recuperado de https://www.cemda.org.mx/wp-content/uploads/2023/05/cmd_abr23-resumen-ejecutivo.pdf 
    6. Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo. (2016, 16 de marzo). El sector privado en la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible [PDF]. AMEXCID. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/654378/ODS_reporte_Sector_Privado_MX_final-comprimido.pdf
    7. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). (2025, 26 de mayo). Estrategia Nacional de Cambio Climático (ENCC) 2025 [Archivo PDF]. Recuperado de https://dsiappsdev.semarnat.gob.mx/datos/portal/publicaciones/2025/ENCC_2025_SEMARNAT.pdf 

     

     

  • Ciudad esponja, paisajes resilientes

    Ciudad esponja, paisajes resilientes

    Ciudad esponja es una propuesta urgente y regenerativa frente a la crisis hídrica actual. Nos invita a reconciliarnos con el agua a través de soluciones basadas en la naturaleza, integrando el paisaje en el corazón de la planificación urbana. Este modelo promueve ciudades resilientes que captan, infiltran, almacenan y reutilizan el agua, restaurando así el ciclo hidrológico que muchas urbes han perdido. Más que una técnica, es una nueva relación con el territorio: una invitación a rediseñar nuestros asentamientos desde la sensibilidad ecológica y la memoria del agua.

    Agua: memoria planetaria y desafío urbano

    El planeta Tierra podría llamarse, como propone Jeremy Rifkin, el “planeta Agua”. Esta idea no es solo simbólica: más del 70% de su superficie está cubierta por agua, y toda forma de vida depende de ella para existir. A lo largo de la historia, el agua ha moldeado territorios, alimentado civilizaciones y definido la relación entre los seres humanos y su entorno. Su presencia no solo es vital, también ha sido culturalmente significativa, reverenciada en muchas cosmovisiones como un ser con espíritu (Rifkin, 2002).

    Sin embargo, en la era industrial, muchas ciudades rompieron ese lazo. Ríos fueron canalizados, humedales rellenos, cuencas pavimentadas. Esto no solo borró el paisaje hídrico original, sino también la memoria colectiva del agua como elemento vital.Un caso emblemático es el de la Ciudad de México, cuya transformación de un sistema lacustre a una metrópoli desecada ha generado profundos desequilibrios sociales, ecológicos e infraestructurales. La desecación del Lago de Texcoco, el entubamiento de ríos y el crecimiento urbano desordenado han hecho de esta ciudad un territorio hídrico profundamente vulnerable .Las consecuencias son evidentes: en muchas urbes, la escasez y el exceso de agua conviven de forma contradictoria, generando vulnerabilidad climática y social. (Castañón, Rojas & Hernández, 2022, p. 11)
    La paradoja del agua en CDMX. Fuente: De Urbanisten 2016


    Ciudad esponja: una solución basada en la naturaleza

    La ciudad esponja responde a la crisis hídrica con una visión que recupera los procesos naturales: en lugar de rechazar el agua, la integra, permitiendo su absorción, infiltración, purificación y reutilización (Yu, 2016).

    Para lograrlo, combina vegetación, suelos permeables, cuerpos de agua abiertos y sistemas urbanos diseñados para trabajar con el ciclo del agua. Este enfoque, conocido como solución basada en la naturaleza (SBN), se aleja de la infraestructura gris tradicional y apuesta por sistemas vivos y resilientes (ONU Medio Ambiente, 2020).

     

    Visión Ciudad Esponja. Fuente: De Urbanisten
    Turenscape: pioneros del enfoque territorial y regenerativo

    El estudio chino Turenscape, fundado por Kongjian Yu, es uno de los referentes mundiales del enfoque ciudad esponja. Su metodología se basa en leer primero el territorio desde tres escalas: macro (cuenca), meso (tejido urbano) y micro (espacio público). Esto permite diseñar intervenciones coherentes con el sistema natural (Turenscape, 2020).

    Un ejemplo emblemático es el parque Qunli Stormwater Wetland en Harbin, China. Allí, una antigua zona inundable fue transformada en un espacio público resiliente capaz de retener agua de lluvia, regenerar biodiversidad y ofrecer valor social y ecológico. La intervención no solo protege contra inundaciones, sino que ha devuelto identidad al territorio y bienestar a sus habitantes (Yu, 2016).

     

    Harbin Qunli Stormwater Park. Fuente: Turenscape

     

    Beneficios de una ciudad esponja

    Más allá de la gestión hídrica, una ciudad esponja trae múltiples beneficios: mejora la calidad del aire, regula el microclima, aumenta la biodiversidad urbana y ofrece espacios de encuentro y bienestar.

    Desde el punto de vista social, genera seguridad hídrica, equidad en el acceso al espacio público y promueve la justicia ambiental. Y desde lo económico, reduce costos en infraestructura tradicional, alivia el sistema de drenaje y mitiga daños por eventos extremos (WWF, 2021).

    Un llamado a imaginar futuros porosos

    En un mundo marcado por el cambio climático, el rediseño de nuestras ciudades no puede posponerse. El modelo de ciudad esponja nos muestra que es posible convivir con el agua, no desde el control, sino desde la adaptación.

    Reimaginar las ciudades como esponjas es, en el fondo, una forma de recuperar nuestra relación con el paisaje, con la memoria del lugar y con nosotros mismos. Es también una invitación a crear futuros habitables, resilientes y profundamente humanos.

    REFERENCIAS:

    ONU Medio Ambiente. (2020). *Soluciones basadas en la naturaleza para la gestión del agua*. Recuperado de https://www.unep.org/es
    Rifkin, J. (2002). *El siglo de la biotecnología*. Ediciones Paidós.
    Turenscape. (2020). *Sponge City Concept*. Recuperado de https://www.turenscape.com
    WWF. (2021). *Ciudades naturales: soluciones basadas en la naturaleza para un futuro urbano resiliente*. WWF Reporte Global.
    Yu, K. (2016). *The Art of Survival: Recovering Landscape Architecture*. China Architecture & Building Press.

    Escrito por Maxime Scagnetti  (estudiante de la Maestría en Arquitectura, Diseño y Construcción Sustentable, generación 2025

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Camino de la memoria del taller de prácticas educativas y creación de situaciones de aprendizaje

    Camino de la memoria del taller de prácticas educativas y creación de situaciones de aprendizaje

     En nuestro tercer semestre de la maestría de Innovación Educativa para la Sostenibilidad, nos encontramos con el taller de prácticas educativas y creación de situaciones de aprendizaje y nos encontramos continuamente con el Artilugio.

    Llegamos a este taller sin una definición clara, pero queriendo una definición clara, nos preguntamos ¿Qué es el artilugio? y tuvimos que liberarnos de la opresión de definir todo con rigidez, y querer saberlo palabra por palabra, se nos invitó a vivirlo y a descubrirlo por nosotres mismes.

    Y así fue como entregamos nuestros cuerpos, abrimos el corazón e intencionamos juntes cada sesión. Este fue un espacio pedagógico, de colores, de bordado, de mandalas y de creatividad, donde nos sentimos segures, un espacio de cuidado y de ternura que nos permitió explorar y empezar

    Foto: Lilian Galante
    Foto: Lilian Galante

    ¿Pero de dónde partimos? Primero lo primero y partimos de observar una realidad, nuestra realidad, un contexto, una experiencia situada, de conocer eso que me y nos pasa y conocimos la rueda de la realidad, donde pudimos visualizar eso que nos acontece en lo cotidiano, que nos acontece más allá y que nos atraviesa a través de los sistemas en los que vivimos.

    Y así, juntes, empezamos a construir ideas, el artilugio como respuesta creativa a esas situaciones que nos pasan, siempre en novedad, que rompa con la regularidad de lo cotidiano, no solo en hacer, sino hacerse en sujeto/sujeta, y que siempre va en contra del olvido del otre.

    En nuestra búsqueda de respuestas, exploramos, bailamos, actuamos, tejimos redes, hicimos podcast, teatro guiñol, lloramos, reímos, nos abrazamos y todo bajo una comunidad de aprendizaje viva, una comunidad de cuidado que siempre estuvo al pendiente de la otredad, poniendo siempre el corazón al centro.

     

    Foto: Lilian Galante
    Foto: Lilian Galante

    Sé nos invitó a soñar, a crear nuestro propio sueño guajiro, a volar alto, a ver más allá, a decolonizar la imaginación para poder crear nuestros propios sueños, porque es de ahí donde se mantiene la esperanza, dónde surgen nuevos mundos posibles.

    Descubrimos que para que el artilugio suceda, tiene que existir una provocación ¿Qué queremos que suceda? haciendo que el acto pedagógico sea político y lo político sea pedagógico, Nos llenamos de preguntas ¿Para qué agrietamos? ¿Qué queremos romper? las preguntas seguían y seguían, y nosotres lo seguíamos intentando.

    Artilugiamos con la mirada despierta y con el corazón atento, en los proyectos socioambientales trabajamos en colectivo porque nada se construye solo si se piensa desde lo individual. aprendimos a enojarnos, luego abrazarnos y a soñar juntes con digna rabia.

    Aprendimos a hacer, aprendimos a ser, aprendimos a convivir para transformar, transformar lo que hacemos, transformar lo que somos, transformar como nos relacionamos y transformar el mundo que habitamos.

    Foto: Lilian Galante
    Foto: Lilian Galante

    Llegamos al final pero ¿Qué sigue? ¿Cómo nos sostenemos? ¿Cómo mantenemos está comunidad? Nos tomamos un espacio para respirar y ofrecer algo nuestro a la mesa del don, ¿Qué aportó yo a la comunidad? y ¿Qué dejó en herencia para los que vienen detrás? y juntes construímos un nuevo significado de lo que es artilugiar.

     

    Escrito por Karla Andrea Figueroa Esquivel, estudiante de la maestría Innovación Educativa para la Sostenibilidad”

    “Las opiniones expresadas en este artículo son de  exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del  Medio Ambiente”.

  • Pensamiento visual, una alternativa de aprendizaje

    Pensamiento visual, una alternativa de aprendizaje

    Una reflexión sobre neurodiversidad en mi paso por la Universidad del Medio Ambiente, UMA

    A lo largo de mi proceso de aprendizaje en la UMA, he atravesado por  un profundo reconocimiento de identidad, además me ha hecho entender las diversas formas sobre cómo percibo, proceso y estructuro la información. Un descubrimiento clave estas últimas semanas, después de dos intensos semestres asistiendo a los talleres presenciales,  ha sido  darme cuenta de que pienso y aprendo en imágenes, lo que ha implicado un cambio radical en la forma en que entiendo el mundo, un quiebre con las ideas y métodos previos. Esto me lleva a adoptar una nueva perspectiva  reconfortante ante los desafíos y adaptaciones en un mundo diseñado principalmente para el procesamiento verbal y auditivo.

    Principio del Pensamiento Visual:

    El pensamiento visual es un rasgo que se observa en muchas personas neurodivergentes, por lo que no es exclusivo del autismo. Se trata de procesar la información principalmente a través de imágenes mentales en lugar de palabras o conceptos abstractos. Temple Grandin (1995), una de las voces más reconocidas en autismo, ha reflexionado extensamente sobre esto en su libro Thinking in Pictures. Grandin describe cómo su mente funciona como un catálogo de imágenes detalladas que le permite visualizar soluciones a problemas de manera única.

    Diferenciadores neurodiversos: 

    • Procesamiento visual en lugar de verbal

    Muchas personas neurodivergentes piensan en imágenes antes que en palabras. Cuando escuchan una palabra o idea, evocan una serie de imágenes mentales relacionadas en lugar de conceptualizar con lenguaje interno.  Ejemplo: Si se dice “gato”, una persona neurotípica puede pensar en el concepto abstracto de la palabra gato, mientras que alguien con pensamiento en imágenes podría visualizar un gato específico que ha visto antes, con detalles como su color, textura y comportamiento.

    • Memoria visual (fotográfica) detallada

    La memoria de las personas con pensamiento en imágenes suele ser más vívida y detallada. Pueden recordar lugares, rostros o patrones con una precisión impresionante.  Esto puede facilitar habilidades en áreas como diseño, ingeniería, mecánica, arte o cualquier campo donde la visualización sea clave.

    • Dificultades con conceptos abstractos

    Mientras que algunas personas autistas sobresalen en pensamiento visual, pueden tener dificultades con ideas abstractas o lenguaje figurado. Ejemplo: Frases como “se me fue el avión” pueden interpretarse literalmente, ya que no generan una imagen clara en la mente.

    • Solución de problemas no lineal

    En lugar de seguir una línea de pensamiento secuencial o lógica tradicional, las personas con pensamiento en imágenes pueden “ver” múltiples soluciones a la vez. Pueden construir modelos mentales de problemas y soluciones sin necesidad de escribirlas o describirlas verbalmente.

    Un ejemplo práctico alineado a mi experiencia en la Maestría de Proyectos Socioambientales:

    Ahora que me enfrento al reto de diseñar un espacio comunitario sostenible, mi proceso de pensamiento sigue un camino distinto al de quienes estructuran sus ideas a través de palabras y conceptos abstractos. En lugar de eso, mi mente opera como un lienzo donde las imágenes y esquemas tridimensionales toman forma de inmediato. Antes de poder escribir una sola palabra, mi mente ya había construido una representación visual del espacio, imaginando la disposición de jardines, áreas de descanso y puntos clave para la interacción social. No solo veo los elementos por separado, sino que percibo cómo se podrían interconectar en un sistema dinámico y armónico.

    Este enfoque visual, en la mayoría de las ocasiones, no sólo me permite la comunicación de la idea de otra manera, sino que me permite detectar mejoras, prever problemas de distribución y encontrar soluciones de manera más intuitiva. Al plasmar el diseño en imágenes, puedo comparar patrones con experiencias previas y realizar ajustes de forma casi instantánea. Es un proceso similar que puedo asociar a mi forma de aprender a tocar un instrumento de percusión: al observar videos de ejecución, mi cerebro capta los patrones de movimiento y ritmo de manera más efectiva que si simplemente leyera una partitura técnica. Así como el aprendizaje musical se interioriza mediante la observación y la repetición visual de secuencias, el diseño de un espacio se me facilita cuando lo construyo desde la imaginación gráfica y la experimentación mental.

    Redescubriendo mi Forma de Aprender a Través de la Música

    Mi experiencia personal se enriqueció cuando, en la UMA, en el eje de Agencia de cambio, dentro del laboratorio de desarrollo autodirigido de habilidades, me embarqué en el aprendizaje del steel drum, un instrumento armónico musical de percusión. El aprendizaje clave que observé de mi manera de aprender  fue el asimilar que los patrones melódicos me resultaban más sencillos al ver videos de personas tocando el instrumento, en lugar de seguir instrucciones verbales o partituras. Este descubrimiento a su vez, evocó recuerdos de mi infancia, cuando aprendí a tocar el tambor de la banda de guerra sin instrucción formal y sin pertenecer a la banda de guerra, simplemente observando los ensayos de la banda y replicando los movimientos durante mis tiempos libres en la escuela.

    Este descubrimiento me llevó a una profunda reflexión: ¿cuántos de nosotros habremos tenido que abandonar nuestra forma natural de aprender y comprender el mundo, esa que empleamos en la infancia? Sospecho que la mayoría. Alison Gopnik, en su obra “El Bebé Filosófico” (2009), aborda precisamente esta capacidad innata de los niños. Gopnik sostiene que “los niños son pensadores visuales naturales. Construyen imágenes mentales que les permiten dar sentido al mundo y resolver problemas intuitivamente”.

    Esta afirmación de Gopnik resonó en mí con fuerza. Me llevó a considerar que, a medida que crecemos, quizás perdamos o suprimimos esta habilidad fundamental. La educación tradicional, con su énfasis en el pensamiento lineal y lógico, podría estar contribuyendo a esta pérdida. Al alejarnos del pensamiento visual, ¿acaso estaremos renunciando a una herramienta poderosa para la creatividad y la resolución de problemas?.

    El Reto de Traducir Información en Imágenes

    Aunque el pensamiento visual ofrece ciertas ventajas, también presenta desafíos en entornos donde predomina el aprendizaje verbal y escrito. Escuchar largas explicaciones o leer textos extensos sin apoyos gráficos demanda un esfuerzo adicional para transformar esa información en imágenes mentales. Por ello, he estado en la búsqueda de adoptar estrategias más visuales como la creación de esquemas, mapas conceptuales, el uso de diagramas y la búsqueda de videos explicativos para hacer la información más accesible a mi forma de procesarla.

    Perspectiva de los Tipos de Inteligencias y el Pensamiento Visual

    La teoría de las inteligencias múltiples, propuesta por Howard Gardner (1994), revolucionó nuestra comprensión de las capacidades humanas al desafiar la concepción tradicional de la inteligencia como una habilidad única y generalizada. Según Gardner, no existe una sola manera de ser “inteligente”. En cambio, cada individuo puede desarrollar múltiples tipos de inteligencia, como la lingüística, lógico-matemática, musical, intrapersonal, interpersonal, naturalista, y kinestésico-espacial, entre otras.

    El pensamiento visual  no solo se refiere a la capacidad de ver imágenes en la mente, sino a la habilidad de organizar, transformar y comprender la información a través de imágenes. Esta forma de cognición permite a quienes piensan visualmente no solo recordar detalles con gran precisión, sino también resolver problemas de manera creativa y conectar ideas que a menudo permanecen dispersas en formatos verbales o abstractos.

    Avanzando hacia enfoques más inclusivos

    Dentro del contexto académico, agradezco a la UMA el interés de adaptar los entornos de aprendizaje para que se reconozca y fomente una diversidad de estilos cognitivos. A medida que la educación avanza hacia enfoques más inclusivos, resulta fundamental que más educadores consideren las distintas formas de aprender y comprendan que, al igual que las inteligencias múltiples, no todos los estudiantes procesamos la información de la misma manera. Mientras que algunos pueden destacar en el análisis lógico de problemas complejos, otros podemos comprender los mismos conceptos de manera más efectiva cuando se nos presentan a través de representaciones visuales o actividades kinestésicas. En este sentido, las estrategias pedagógicas deben ser tan diversas como los tipos de inteligencia para que cada estudiante pueda aprender de manera eficaz y alineada con sus fortalezas cognitivas.

    Este enfoque inclusivo no solo podría mejorar la experiencia de aprendizaje, sino que también nos prepararía para un mundo que valora las habilidades multifacéticas. La combinación de pensamiento visual y la integración de las inteligencias múltiples pueden ser particularmente poderosas en disciplinas como la sostenibilidad, en la que se requiere creatividad, resolución de problemas complejos y una comprensión holística de los sistemas.

    Ilustraciones del libro: The girl who thought in pictures. Escrito por Julia Finley. Posted by Raising My Little Superheroes

    Reconociendo la Diversidad: Una Analogía entre Personas y Ecosistemas

    La sostenibilidad no solo se aplica a la preservación de los recursos naturales, sino también a la creación de ambientes donde las distintas formas de vida, tanto humana como no humana, puedan coexistir de manera armónica. En el eje académico de sostenibilidad de la UMA, uno de los pilares más importantes que he reconocido es el de la diversidad en los ecosistemas. Aprendemos que la diversidad biológica no es solo un aspecto deseable, sino esencial para la salud y la resiliencia de los ecosistemas. Cada especie cumple una función vital dentro de su entorno y es la interacción entre estas especies la que genera un equilibrio que permite la supervivencia y adaptación frente a desafíos.

    Este principio, que observamos en la naturaleza, también tiene un paralelo en nuestras comunidades y entornos de aprendizaje. Al igual que un ecosistema saludable depende de la diversidad de especies para prosperar, nuestras sociedades y comunidades de aprendizaje pueden florecer aún más cuando reconocemos y valoramos las diferencias individuales. En el contexto educativo, la diversidad cognitiva—es decir, las diferentes formas de pensar, procesar información y abordar problemas—puede ser una riqueza invaluable. Cada mente única aporta una perspectiva diferente que, al ser compartida y combinada con las perspectivas de otros, enriquece el entendimiento colectivo.

    En este sentido, el reconocimiento de la diversidad cognitiva debe ir más allá de un enfoque superficial o inclusivo; debe convertirse en un principio fundamental dentro de nuestras metodologías educativas y de colaboración. Al integrar estas diferencias, no solo enriquecemos nuestro conocimiento, sino que también construimos entornos más inclusivos, resilientes e innovadores.

    Conclusión

    Este viaje de autoconocimiento ha sido crucial no solo en mi formación académica dentro de la UMA, sino también en mi desarrollo personal. Redescubrir mi forma de aprender y comprender el mundo me ha permitido enfrentar de manera más efectiva los desafíos académicos y profesionales, optimizando mi energía y adaptando los métodos de aprendizaje a mi estilo cognitivo. Este proceso no ha sido solo un descubrimiento intelectual, sino también un camino hacia el entendimiento de mi neurodiversidad, lo que me ha permitido acceder a nuevas formas de aprender y conectar.

    Al compartir esta experiencia, invito a todos a reflexionar sobre su propia forma de procesar la información. Así como en los ecosistemas la diversidad biológica es clave para la estabilidad, la resiliencia y el progreso, en los entornos afectivos, educativos y profesionales, tener presente la diversidad cognitiva es esencial para fomentar la innovación y el crecimiento mutuo. Al reconocer nuestras diferencias cognitivas y valorar la forma única en que cada uno de nosotros contribuye al aprendizaje y al desarrollo social, podemos construir entornos más inclusivos, equitativos y enriquecedores, donde todos tengamos la oportunidad de crecer y aportar.

    Este enfoque no solo se limita al ámbito académico; se extiende a la vida familiar, profesional y comunitaria. La integración de diversas perspectivas y habilidades enriquece todos los aspectos de nuestra interacción con el mundo y es, en última instancia, lo que nos permitirá avanzar hacia un futuro más sostenible, justo y colaborativo.

    Referencias:
    • Alison Gopnik (2009). The Philosophical Baby: What Children’s Minds Tell Us About Truth, Love, and the Meaning of Life 
    • Howard Gardner (1994). Estructuras de la Mente. La Teoría de Las Inteligencias Múltiples (2a ed. en español). FCE México.
    • Temple Grandin (1995). Thinking in Pictures https://www.grandin.com/spanish/autismo.pensamiento.visual.html

     

    Por Hector David Arreola Rangel. Generación 2024. Maestría en Proyectos Socioambientales.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.