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Category: Universidad del Medio Ambiente

  • Hacia el rumbo bioclimático: El habitar en su dimensión espacial

    Hacia el rumbo bioclimático: El habitar en su dimensión espacial

    El concepto de habitar ha sido estudiado en diversas disciplinas, no sólo en la arquitectura y por ello puede abordarse desde distintas dimensiones: la espacial, la sensorial, la emocional, la social, la cultural, la espiritual, la ambiental.

    Solís, M. (2015)

    Para este primer artículo, me interesa iniciar con su dimensión más básica, la espacial, con la finalidad de reflexionar acerca de la trascendencia que puede tener el diseño bioclimático teniendo como base la propia existencia humana.

    Estas reflexiones surgen al concluir el primer trimestre de la Especialidad en Arquitectura Bioclimática de la UMA, en donde nos enfocamos en conocer los factores que intervienen en el confort del ser humano, la importancia del entendimiento del entorno natural, de sus variables climatológicas y de las condicionantes propias del individuo que influyen en él.

    Entendiendo el habitar

    De ser posible, procura despejar tu mente, busca un sitio agradable preferentemente con vista al exterior, levanta tu cabeza, mira hacia el cielo por un par de segundos y plantéate la siguiente pregunta: ¿Qué es el habitar?

    Seguramente en la respuesta se esbozan conceptos como vivir, residir, asentarse, o quizás algunos relacionados a la propiedad y a la colectividad. Con el objetivo de plantear una definición propia del concepto de habitar, más que una revisión etimológica, me parece interesante realizar el ejercicio que solemos hacer cuando desconocemos el significado de una palabra.

    En la edición 23ª del Diccionario de la lengua española (2014), habitar es un verbo transitivo que proviene del latín habitāre que significa “Vivir, morar”; morar a su vez se define como “Habitar o residir habitualmente en un lugar”, con esta última podríamos identificar tres palabras clave: existir – tiempo – espacio.

    El significado de vivir, se entiende como “acomodarse a las circunstancias y aprovecharlas para lograr sus propias conveniencias” (Real Academia Española, 2014, definición 8). La definición de existir, es “tener vida, estar…” (definición 2 y 3). Podemos decir entonces que existimos cuando estamos vivos y, vivimos cuando estamos presentes. Uno de los sinónimos de existir, es subsistir, que bajo este mismo esquema, significa “Mantener con vida, seguir viviendo” (definición 2).

    En mi hipótesis inicial, con este enfoque espacial, habitar es una acción, una necesidad que consiste en ocupar con nuestro cuerpo un espacio específico que brinde las condiciones para mantenernos con vida. Desde este enfoque, resulta interesante pensar cómo sería existir sin habitar.

    El habitar en su dimensión espacial – Elaboración propia
    Habitar para sobrevivir

    Haciendo un breve traslado a la época prehispánica, al ser nómada, el ser humano aprendió a sobrevivir en refugios naturales de manera temporal. Por ejemplo, las cavernas brindaron protección del clima y de otros animales, resguardo y almacén de utensilios, herramientas y alimento, un sitio en donde descansar.

    Desplazados por las condiciones climáticas, la escasez de alimento y el crecimiento de los grupos, la necesidad de permanecer en un sitio por más tiempo, nos llevó a establecernos en un entorno que ofreciera las mejores condiciones, convirtiéndonos en sedentarios.

    Nuestra conciencia e instinto de supervivencia, nos llevaron a observar, aprender y crear con nuestras propias manos lo necesario para sobrevivir… a construir, a cultivar. Todo a partir de nuestro entorno y proveniente de él, de la naturaleza de la Tierra. Además, aprendimos que los recursos son finitos, que el coexistir con otros y con el entorno es lo que nos permitiría seguir con vida.

    Habitar a escala

    Ahora, me gustaría auxiliarme del cortometraje Powers of Ten de Charles y Ray Eames de 1977 para ilustrar la siguiente reflexión:

    https://www.youtube.com/watch?v=0fKBhvDjuy0

    https://www.youtube.com/watch?v=0fKBhvDjuy0 “Powers of Ten (1977). A film dealing with the relative size of things in the universe and the effect of adding another zero.” Made by the office of Charles and Ray Eames for IBM.

    Partiendo de la escena de un picnic en un parque de Chicago, se muestra cómo al aumentar la distancia de la cámara en potencias de 10 cada 10 segundos, el cuadro se va ampliando hasta llegar a la imagen del universo observable en donde sólo hay polvo y vacío. Después, nos llevan de regreso al picnic y a partir del encuadre de la mano del hombre acostado en el parque, se va reduciendo la distancia bajo la misma métrica, hasta llevarnos a la estructura del átomo.

    Los Eames nos muestran la dimensión de nuestro existir en el universo en cuanto a superficie, pero al trasladarse en altura, nos llevan a repensar la significancia del lugar que ocupamos en él. Como humanos, nuestro cuerpo es diminuto, y a su vez, nuestro cuerpo es también un universo.

    ¿Qué pasaría si desde el primer encuadre intentamos identificar las cosas que lo componen? ¿Y si analizamos sus particularidades y la relación de unas cosas con otras? ¿Cómo te imaginas que se relacionan en el siguiente encuadre aumentado o reducido?

    Rumbo a la arquitectura bioclimática

    Nuestra profesión como arquitectos nos lleva a trabajar a distintas escalas, tanto en el análisis, en la planeación y hasta en la representación. Lo edificado como producto de nuestra labor, existirá en la escala 1 a 1, pisos, muros y techos afectados por las condiciones de su entorno y afectando a ese mismo entorno desde su concepción hasta su fin de vida útil.

    Debemos repensar cómo a través del diseño, lo construido funciona hacia el interior para quienes lo habitan en las condiciones específicas del sitio. Hay que ampliar y reducir la escala del emplazamiento entendiendo cómo cada decisión de diseño en espacio y tiempo aporta para mantener la vida.

    Aunque actualmente contamos con herramientas tecnológicas que nos permiten visualizar posibles escenarios y analizar su comportamiento, el conocimiento ancestral con un entendimiento profundo puede trascender como la base del entendimiento de nuestro entorno, como bien se menciona en el artículo de “Diseño bioclimático: transitar del sentido común a la ciencia” en https://uno.umamexico.com.mx/wp69/diseno-bioclimatico-mas-alla-de-la-arquitectura-del-sentido-comun/.

    Aunque seguramente encontraremos otras formas de habitar, tenemos que cohabitar en la Tierra y a pesar de las variables que puedan intervenir en cada proyecto, ¿la base no debería de ser la relación de nuestra propia existencia con el entorno que habitamos? ¿no es la relación con nuestro planeta? ¿no sería entonces la arquitectura bioclimática la base del diseño para el habitar? 

     

    Bibliografía:

    Real Academia Española. (2014). Habitar. En Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.8 en línea]. Recuperado en 14 de julio de 2025, de https://dle.rae.es/habitar?m=form

    Real Academia Española. (2014). Morar. En Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.8 en línea]. Recuperado en 14 de julio de 2025, de https://dle.rae.es/morar?m=form

    Real Academia Española. (2014). Vivir. En Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.8 en línea]. Recuperado en 14 de julio de 2025, de https://dle.rae.es/vivir?m=form

    Real Academia Española. (2014). Existir. En Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.8 en línea]. Recuperado en 14 de julio de 2025, de https://dle.rae.es/existir?m=form

    Real Academia Española. (2014). Subsistir. En Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.8 en línea]. Recuperado en 14 de julio de 2025, de https://dle.rae.es/subsistir

    Eames Office. (26 de agosto de 2010). Powers of Ten™(1977) [Archivo de video]. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=0fKBhvDjuy0

    Escrito por Sofía Caballero (estudiante de la Especialidad en Arquitectura Bioclimática)

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • ¿Poner la basura… en su lugar?

    ¿Poner la basura… en su lugar?

    Al final de un proyecto exitoso, los jefes agradecieron el esfuerzo del equipo y la líder del proyecto repartió pastel para todos. El pastel fue “patrocinado” por los jefes. Todo eran risas, hasta que noté algo: al terminar su pastel, uno de los jefes dejó su plato desechable sobre la mesa. Le dijo a su asistente “ahí te lo dejo” y regresó a su oficina. Ni siquiera incluyó un “por favor” en la frase. Simplemente dejó el plato desechable ahí, poniendo en claro que ahora era el problema de su asistente.

    Ramírez, N. (2025, 9 mayo). Pastel en la oficina.

    Como si la obligación de una asistente ejecutiva fuera encargarse de la basura que genera su jefe. Tal vez se sintió con ese derecho por ser jefe, por ser hombre, porque tenía mucha prisa o simplemente… porque al ser un jefe “tan importante”, no puede dedicar su valioso tiempo a buscar un bote de basura y prefiere que lo haga “alguien más”.

    No pude ocultar mi inconformidad y mi mirada se cruzó con su asistente. Ambas, indignadas y molestas, entendimos perfectamente el sentimiento de la otra, pero no reclamamos nada. Hay personas que no escuchan y, como dicen, hay madera que no agarra el barniz¿Alguna vez te has comportado como ese jefe? ¿A quién le dejas el trabajo de limpiar lo que tú ensucias? ¿A quién le das tu basura (física y emocional) para que “se encarguen de ella”? ¿A dónde va a parar esa basura y de quién es responsabilidad ahora?

    Escrito por Belén Ramírez, estudiante de la Maestría en  Proyectos Socioambientales de 2° semestre. 

    Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente

  • Certificaciones para la edificación sostenible: ¿Cómo iniciaron y para qué aplicarlas?

    Certificaciones para la edificación sostenible: ¿Cómo iniciaron y para qué aplicarlas?

    La conversación sobre sostenibilidad en el sector de la construcción no es nueva, pero se ha intensificado en las últimas décadas ante la crisis climática global. Cada vez más se escucha hablar de las certificaciones sustentables o, específicamente, de las certificaciones de edificación sostenible. Sin embargo, sigue la duda de:

     ¿Qué son las certificaciones de edificación sostenible? 

    Son herramientas de evaluación que permiten medir y verificar el desempeño ambiental de un edificio en distintas etapas de su ciclo de vida: desde el diseño y la construcción, hasta su operación y mantenimiento.

    Cada certificación establece sus criterios, tanto técnicos como metodológicos, para evaluar el desempeño y el impacto ambiental de cada edificio. Esto busca promover prácticas constructivas más responsables con el medio ambiente, más saludables para los ocupantes y más eficientes en el uso de recursos naturales y económicos.

    Buscando en la Historia, ¿cómo iniciaron las certificaciones de edificación sostenible?

    Surgieron como una respuesta a la preocupación sobre el impacto ambiental que aumentó a raíz de eventos catastróficos a nivel mundial.

     

    Linea de tiempo – Elaboración propia

    En los 60´s surgieron las primeras preocupaciones ambientales con la publicación de Primavera Silenciosa, de Rachel Carson. Esta publicación alertaba sobre el impacto de los pesticidas en el medio ambiente.

    En 1986 ocurrió el desastre de Chernóbil en Ucrania, un accidente nuclear que liberó radiación masiva.  Esto mostró los riesgos de la energía mal gestionada y aumentó la presión para establecer regulaciones ambientales y promover el uso de energías más seguras. Como resultado, en 1987 surgió el Informe Brundtland, también conocido como Nuestro futuro común. Fue elaborado por una comisión de las Naciones Unidad y presentado por la entonces primera minitra de Noruega, Gro Harlem Brundtland.

    Estos antecedentes sentaron las bases para que, en 1990, surgiera el primer sistema de evaluación ambiental para edificios: BREEAM (Building Research Establishment Environmental Assessment Method) desarrollado por la organización BRE Global de Reino Unido.

     En 1998, el U.S. Green Building Council lanzó el sistema LEED (Leadership in Energy and Environmental Design). Este sistema se convirtió en un referente mundial en certificaciones de edificación sustentable. 

    Para la década de los 2000´s se dio un impulso global a las regulaciones de impacto ambiental. En 2005 entro en vigor el Protocolo de Kioto, el primer acuerdo internacional que estableció metas obligatorias de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para países desarrollados. Diez  años después, en el 2015, se firmó el Acuerdo de París,  en el que mas de 190 países se comprometieron formalmente a limitar el calentamiento global. Para lograrlo, debían implementar planes concretos de reducción de emisiones, con el objetivo de no superar los 1.5 °C.

    Con el tiempo surgieron certificaciones como EDGE (Excellence in Design for Greater Efficiencies) o WELL, cuyo enfoque va más allá del ahorro de energía. Estas se centran también el el bienestar general de los ocupantes.

    ¿Para qué aplicar una certificación?
    Aspectos que intervienen en una edificación sustentable – Fuente: Arqdaily

    Más allá del reconocimiento que ofrecen, las certificaciones funcionan como una guía estructurada para tomar decisiones sustentables en cada etapa del ciclo de vida del edificio. Desde la elección del sitio y los materiales, hasta el diseño de los sistemas de agua y energía, una certificación permite evaluar de manera integral el impacto de nuestras decisiones como arquitectos, desarrolladores o administradores de inmuebles.

    En mi experiencia como consultora, uno de los principales beneficios de aplicar una certificación es que obliga a los equipos a tener conversaciones que muchas veces no se tendrían de otra manera. Por ejemplo:

    • ¿Realmente necesitamos tanto estacionamiento?

    • ¿Cómo optimizamos el diseño para aprovechar la luz natural?

    • ¿Estamos considerando el costo de operación a largo plazo y no solo el costo inicial?

    Además, en un contexto donde las regulaciones ambientales se están endureciendo y los inversionistas valoran cada vez más los activos sostenibles, las certificaciones se han convertido también en una herramienta estratégica de mercado.

     

    Bibliografía

    Carson, R. (1962). Silent spring. Houghton Mifflin.

    Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. (s.f.). El Protocolo de Kioto. https://unfccc.int/es/kyoto_protocol.

    Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. (2015). Acuerdo de París. https://unfccc.int/sites/default/files/spanish_paris_agreement.pdf.

    EDGE Buildings. (s.f.). Certification. https://edgebuildings.com/certify/certification/

    U.S. Green Building Council. (s.f.). LEED rating system. https://www.usgbc.org/leed

    BRE Group. (s.f.). BREEAM: Sustainable Building Certification. https://breeam.com/

    Escrito por Ana Giselle Parada Rabell (estudiante de la Maestría en Arquitectura, Diseño y Construcción Sostenible, generación 2025)Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • 33 millones sin derechos laborales en México: ¿Puede el desarrollo regenerativo y los negocios socioambientales cambiar el rumbo?

    33 millones sin derechos laborales en México: una crisis que exige regeneración social y económica

    La cifra es alarmante: 33 millones de personas en México trabajan sin acceso a derechos laborales básicos. Esta realidad no solo representa una emergencia social, sino también una oportunidad para replantear el modelo económico que perpetúa la informalidad y la desigualdad. En este contexto, los negocios socioambientales y el desarrollo regenerativo pueden y deben asumir un papel protagónico para revertir esta tendencia.

    El trabajo informal en México - Movimiento Antorchista Nacional

    ¿Por qué 33 millones de personas están fuera del sistema laboral formal?

    De acuerdo con el análisis publicado en Expok News, esta crisis estructural se debe a una combinación de factores:

    • Falta de oportunidades laborales formales, especialmente en zonas rurales y marginadas.

    • Exceso de burocracia y poca flexibilidad legal que desincentiva la formalización, especialmente para microempresarios.

    • Educación insuficiente y desconectada del mercado, lo cual limita el acceso a empleos con seguridad social.

    • Economías de subsistencia, donde emprender o emplearse en la informalidad es la única vía posible.

    Pero reducir esta crisis a un problema administrativo o económico es insuficiente. Se trata de una crisis del tejido social que exige una transformación más profunda.

    La informalidad laboral es también un reflejo de un sistema agotado

    El trabajo informal no solo excluye a millones de personas de prestaciones sociales, jubilación o seguridad médica. También reproduce una visión extractiva de la economía: una que ve al ser humano como recurso y no como sujeto con dignidad, creatividad y derechos.

    Frente a esto, urge adoptar una visión regenerativa del desarrollo. No basta con “no hacer daño”; es tiempo de reconstruir lo que ha sido roto: comunidades, economías locales, vínculos sociales y ecosistemas.

    Capital crimes of capitalism | Crescent International | Monthly News  Magazine from ICIT

    ¿Qué es el desarrollo regenerativo?

    Según el marco de Regenerat.es, el desarrollo regenerativo implica crear sistemas económicos y sociales que no solo sean sostenibles, sino que nutran la vida en todas sus formas:

    • Revitalizan comunidades en lugar de explotarlas.

    • Fortalecen la resiliencia local en vez de depender de estructuras centralizadas.

    • Promueven una economía del cuidado y la cooperación, no solo del capital.

    Esto es especialmente relevante en el contexto mexicano, donde las comunidades son ricas en saberes, cultura, biodiversidad y tejido comunitario, pero históricamente desatendidas por las políticas laborales formales.

    Negocios socioambientales: aliados clave en la regeneración del empleo

    En este panorama, los negocios con propósito socioambiental tienen un rol crucial. No solo generan empleo, sino que lo hacen desde otra lógica: priorizando el bienestar común, la equidad y la conexión con el territorio.

    ¿Cómo pueden ayudar concretamente?

    1. Creando empleos dignos en zonas rurales con procesos de producción locales y justos.

    2. Ofreciendo esquemas de participación comunitaria que revalorizan el trabajo como parte de la vida colectiva.

    3. Formalizando desde lo pequeño, con esquemas flexibles pero regulados, compatibles con la economía local.

    4. Invirtiendo en formación y educación regenerativa, que empodera y no solo capacita.

    Los negocios regenerativos no deben ser la excepción sino el modelo a seguir.

    (Regenesis Institue, 2025)

    Una visión regenerativa de los derechos laborales

    La regeneración no se limita al medio ambiente. También implica restaurar los derechos, la dignidad y el sentido del trabajo en nuestras comunidades. Si aspiramos a un país más justo, debemos dejar atrás el modelo que tolera la precarización como “inevitable”.

    Es tiempo de pensar en un nuevo contrato social, donde los derechos laborales no sean privilegios, sino manifestaciones del valor que cada persona aporta al tejido de la vida.

    Conclusión: regenerar el empleo, regenerar el país

    Los datos son claros y dolorosos. Pero también son un llamado a actuar. La solución no llegará solo desde las instituciones gubernamentales. La empresa con propósito, el liderazgo comunitario y la innovación regenerativa deben articularse para devolver al trabajo su poder transformador.

    Regenerar el empleo es regenerar a México.

    En la Universidad del Medio Ambiente, contamos con la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, en donde podrás conocer y desarrollar estrategías para generar negocios, estrategías que tengan una visión y propósitos regenerativos, contemplae la perspectiva sistémica entre actores, objetivos y alcances.

    Si quieres conocer mas acerca del plan de la UMA, el plan de estudios y la comunidad Educativa, da clic en la imagen.

    FIRMA:

    Escrito por Gonzalo Sierra Basurto, (Alumno de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales), generación 2024.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

    REFERENCIAS:

    ExpokNews. (2025, julio 28). 33 millones sin derechos laborales. ExpokNews. https://www.expoknews.com/33-millones-sin-derechos-laborales/

    Regenerat.es. (2025, julio 31). ¿Qué es el desarrollo regenerativo? Regenerat. https://www.regenerat.es/regenerative-development/

  • PROYECTO SOCIOAMBIENTAL CREATIVIDAD Y VIDA

    PROYECTO SOCIOAMBIENTAL CREATIVIDAD Y VIDA

    Reseña del proyecto de titulación de Perla Castañón Flores de la generación 2023. Maestría en Proyectos Socioambientales de la Universidad del Medio Ambiente.

    Contexto y problema socioambiental

    La crisis ecológica actual, resultado de formas de vida insostenibles y de un modelo económico extractivista, colonial, capitalista y patriarcal, ha generado una profunda degradación ambiental y social, afectando de manera desproporcionada a comunidades vulnerables y a los ecosistemas que sostienen la vida. Esta crisis tiene raíces ontológicas, vinculadas a una visión jerárquica del ser humano sobre la naturaleza y otros seres, y plantea la necesidad urgente de imaginar nuevos modos de habitar el mundo desde una transformación cultural profunda.

    En este contexto, las prácticas creativas emergen como herramientas potentes para la reflexión, la reconstrucción de vínculos y la transición hacia futuros más justos y sostenibles. Retomando esta mirada, el proyecto se sitúa en una realidad específica —principalmente en la Ciudad de México, Valle de Bravo y zonas cercanas—, con una primera fase desarrollada en Inhala, un espacio en el bosque de Villa Victoria, Estado de México, que ofrece condiciones ideales para la conexión con la naturaleza, la introspección y la creación colectiva. Este lugar, gestionado desde valores comunitarios como la generosidad, el respeto y el placer de convivir, fue sede del prototipo y la experiencia piloto del proceso, que servirán de base para su adaptación futura en otros contextos y con distintos públicos. 

    Problema socioambinetal 

    Imagen por Perla Castañón Flores

    El proyecto parte del reconocimiento de una desconexión profunda entre los seres humanos, la naturaleza y sus propios cuerpos, percibida como una de las principales barreras para establecer vínculos más armónicos con el entorno. Esta ruptura responde a un paradigma de separación que nos ha hecho concebirnos como entidades aisladas, legitimando relaciones de dominación, explotación y desequilibrio con otros seres y sistemas de vida. Desde la perspectiva de la Afectividad Ambiental, esta ilusión de separación revela una alteración en nuestras relaciones, no solo con la naturaleza, sino también con lo sagrado, lo colectivo y lo vital. Comprender que somos parte de una red compleja de interdependencias —en la que nuestra existencia está entrelazada con múltiples cuerpos, humanos y no humanos— implica asumir una responsabilidad activa en la calidad de nuestras relaciones. Así, el daño al entorno es también un daño a nuestra integridad física, emocional y espiritual. Esta visión sustenta la necesidad de proyectos que busquen restablecer el equilibrio natural desde una ética del cuidado, la reciprocidad y el respeto por los sistemas que sostienen la vida.

    Propósito de cambio 

    1. Estado actual: Representa la percepción colectiva actual del sistema en el que nos encontramos inmersos los profesionales creativos en México, específicamente en la Ciudad de México.
    2.  Potencial futuro: Identifica el potencial (aquello que puede llegar a ser) basado en la detección de posibilidades que emergen del sistema. Promueve movimientos y transformaciones viables según la disposición del sistema. 
    3. Estado futuro deseado como sueño en común: Visualización colectiva a futuro acorde a las posibilidades del sistema y en concordancia con el sueño en común entre codiseñadores.

    El propósito de cambio es el diseño de una experiencia transformadora que posibilite un cambio de percepción en la comunidad profesional creativa mediante la exploración de los vínculos entre la creatividad y el cuidado de la vida para promover la creación de obra con narrativas que pongan al centro el cuidado de la vida y con ello contribuir en la promoción de relaciones recíprocas con la vida y los sistemas de soporte vida, con el fin de contribuir a la preservación de la vida y los sistemas que la soportan y con ello, al bienestar personal y colectivo.

    El proyecto propone analizar y mapear el sistema en el que se desenvuelven los profesionales creativos en la Ciudad de México, a partir de una lectura colectiva que considera tres momentos clave: el estado actual, un futuro potencial y un estado deseado construido colaborativamente. El propósito general es identificar las dinámicas, tensiones y posibilidades de transformación dentro del ecosistema creativo contemporáneo, con énfasis en los factores sociales, económicos y culturales que influyen en las prácticas de creación.

    Imagen por Perla Castañón Flores

    Se reconoce que el contexto actual está profundamente atravesado por la lógica del capital, lo cual condiciona tanto la producción como la circulación del arte, limitando las posibilidades de subsistencia para quienes no se alinean con las demandas del mercado. Este panorama evidencia desigualdades estructurales en el acceso a la profesionalización, a los espacios de exhibición y al consumo cultural, lo que perpetúa la exclusión de voces no hegemónicas y restringe el rol del acto creativo como fuerza transformadora en la sociedad.

    El proyecto también indaga en las motivaciones profundas de la creación, contrastando la búsqueda de validación externa con la expresión auténtica, así como en el tipo de participación que se genera entre creador, obra y audiencia. Asimismo, se exploran las tensiones entre discursos dominantes y propuestas disidentes, el papel de los espacios autogestionados y la relación entre creación y naturaleza, visibilizando una desconexión común frente a los conceptos de ecología, cuidado y vida.

    Esta investigación busca contribuir a la construcción de una visión compartida sobre un futuro posible para el ecosistema creativo, más justo, inclusivo y sostenible, a partir del reconocimiento de su complejidad, de la diversidad de sus actores y de la potencia transformadora que emerge desde lo colectivo.

    Objetivos del proceso de transformación

    • Generar conciencia en la comunidad creativa de la urgencia de contribuir como gremio en contra de la crisis civilizatoria.
    • Visibilizar el don de la creación y su impacto en la sociedad como un poder y una responsabilidad para accionar en beneficio del mantenimiento de la vida.
    • Resignificar el papel de los creativos en la sociedad y su importancia en las estrategias para lograr un futuro sustentable y armónico con toda forma de vida.
    • Generar vínculos y redes colaborativas en la comunidad creativa para impulsar proyectos y narrativas desde la cooperación, la conciencia y el cuidado, así como imaginar en conjunto nuevas posibilidades de interacción y economías para la industria creativa.
    • Evaluar la calidad de nuestras relaciones y orientarlas hacia la reciprocidad a partir del entendimiento de la interdependencia radical.
    • Generación de una comunidad de aprendizaje y de vida en torno a las prácticas creativas y su impacto de transformación
    Imagen por Perla Castañón Flores

    Estrategia y teoría de cambio

    La teoría de cambio parte del principio que restablecer relaciones recíprocas con la vida y los sistemas que la sostienen no solo favorece su preservación, sino que también mejora el bienestar personal y colectivo. Esta restauración vincular permite una reconexión con el cuerpo y las emociones, fortaleciendo la empatía y el reconocimiento de otros seres como parte de una misma red interdependiente. Al integrar una perspectiva de ecodependencia, se debilita la noción individualista de autonomía que sostiene al capitalismo y al patriarcado, abriendo paso a prácticas de cuidado, colectividad y cooperación. La sensibilización corporal y emocional también permite afinar dimensiones no racionales —como la intuición o la vivencia espiritual— que favorecen una comprensión más amplia del sentido de la existencia y refuerzan una ética de la reciprocidad.

    Imagen por Perla Castañón Flores

    Esta transformación interior, a su vez, impulsa una práctica creativa comprometida con el cuidado de la vida, capaz de generar narrativas que inspiran, cuestionan estructuras dominantes, fortalecen comunidades y promueven nuevas posibilidades de ser y estar en el mundo. Así, la creación se convierte en un proceso profundamente valioso tanto para quien lo produce como para quienes lo reciben, alimentando un ciclo virtuoso de reconexión y transformación colectiva.

    Siguientes pasos y continuidad del proceso de transformación

    El plan diseñado para implementar las estrategias propone crear una metodología para el diseño de la Inmersión Creatividad y Vida mediante la implementación del Laboratorio de Creatividad y Vida, en un proceso iterativo, adaptativo e incremental.

    De este modo, cada fase genera un producto y un aprendizaje que enriquecen la planificación de la siguiente, validando y fortaleciendo el contenido de la Inmersión, al tiempo que se ejercitan las habilidades de facilitación y se adquieren nuevos saberes.

    Imagen por Perla Castañón Flores

    El ciclo de vida completo se proyecta a 34 meses, al final del cual se tendrá como producto: 

    1. Diseño y prototipo de Laboratorio de Creatividad y vida – Dimensión cuerpos.
    2. Sistematización del prototipo de Laboratorio de Creatividad y vida – Dimensión cuerpos.
    3. Diseño y prototipo de Laboratorio de Creatividad y vida – Dimensión espíritu.
    4. Sistematización del prototipo de Laboratorio de Creatividad y vida – Dimensión espíritu.
    5. Diseño y prototipo de Laboratorio de Creatividad y vida – Dimensión cuidados.
    6. Sistematización del prototipo de Laboratorio de Creatividad y vida – Dimensión cuidados.
    7. Diseño y prototipo de la Inmersión de Creatividad y vida
    8. Sistematización del prototipo de la Inmersión de Creatividad y vida.
    9. Informe de resultados, evaluación y reflexión de los tres laboratorios implementados y una inmersión de transformación.
    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.
  • Innovación en financiamiento sostenible para empresas rurales

    Innovación en financiamiento sostenible para pequeñas empresas socioambientales

    En un mundo donde los retos económicos y ambientales se entrelazan, los emprendimientos productivos socioambientales juegan un papel clave en el desarrollo rural y la conservación de la naturaleza. Sin embargo, muchas empresas rurales sostenibles enfrentan barreras importantes para acceder a financiamiento sostenible.

    Acceso limitado al crédito en zonas rurales

    Los modelos tradicionales de crédito no están diseñados para responder a las necesidades de las empresas socioambientales en territorios clave para la conservación. En México, sólo el 6.1% de las unidades de producción agropecuaria accedieron a crédito en 2022 (INEGI). Esto limita su capacidad para crecer, adoptar prácticas sostenibles y consolidarse.

    Apoyar estas iniciativas no solo estimula la economía local, sino que también refuerza la seguridad alimentaria, la conservación de la biodiversidad y la inclusión de comunidades marginadas.

    Nuevos modelos de financiamiento para el desarrollo rural.

    Es urgente innovar en financiamiento para emprendimientos rurales que promueven el bienestar social y la protección ambiental. Para lograrlo, se necesitan productos y servicios financieros adaptados a contextos locales, con mecanismos flexibles de garantía, incentivos e inclusión financiera.

    Coa: una estrategia de vínculo financiero para la sostenibilidad

    Coa es una plataforma innovadora que facilita el acceso al financiamiento sostenible para pequeñas empresas socioambientales. No otorga créditos directamente, sino que vincula a emprendedores rurales con instituciones financieras comprometidas con el desarrollo rural sostenible.

    El modelo de Coa moviliza capital privado y filantrópico, propone instrumentos para mitigar riesgos e incentiva la colocación de crédito en proyectos productivos sostenibles y viables.

    Instrumentos clave de Coa:

    • Incentivos de originación: reducen costos operativos para que las instituciones financieras amplíen su cobertura.
    • Garantías líquidas: respaldan créditos a proyectos que carecen de garantías tradicionales.
    • Asistencia técnica: fortalece capacidades empresariales y financieras en las comunidades.
    • Desarrollo de capacidades: apoya a instituciones financieras en el diseño de productos para emprendimientos sostenibles.

    Impacto y respaldo de Coa

    Hasta hoy, Coa ha acreditado a más de 14 instituciones financieras como FINDECA, El Buen Socio, Fondo Mas y UCEPCO, todas con compromiso firme con el financiamiento sostenible en México.

    Esta estrategia cuenta con el respaldo de la Fundación Kelloggs y el Proyecto Comunidades Prósperas y Sostenibles, financiado por USAID México y liderado por The Nature Conservancy.

    Conclusión

    El modelo de Coa representa una solución viable para superar las barreras que enfrentan los emprendimientos productivos rurales sostenibles. Innovar en mecanismos de financiamiento es clave para impulsar el crecimiento económico, la justicia social y la sostenibilidad ambiental en los territorios más vulnerables.

    En la Universidad del Medio Ambiente (UMA) promovemos estas soluciones a través de programas como la Maestría en Administración de Negocios Socioambientales, el Diplomado en Finanzas Sostenibles y el Diplomado Líderes que Trascienden.

    Si quieres conocer mas acerca del plan de la UMA, el plan de estudios y la comunidad Educativa, da clic en la imagen.

    FIRMA:

    Escrito por Gabriel Chávez Cruz, (Egresado de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales), generación 2023.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Proyecto Socioambiental: Florecimiento de culturas de cuidado comunitarias, una respuesta de resiliencia ante la crisis civilizatoria.

    Proyecto Socioambiental: Florecimiento de culturas de cuidado comunitarias, una respuesta de resiliencia ante la crisis civilizatoria.

    El proyecto de titulación de la Maestría en Proyectos Socioambientales de la Universidad del Medio Ambiente de la estudiante de la Generación 2023 Mitzi Elizabeth González Medrano.

    A través de su experiencia, Mitzi nos invita a reflexionar con una pregunta: ¿Qué condiciones deben nutrirse para permitir un proceso de autogestión vecinal en los aprendizajes, proyectos y encuentros, de manera que inspire un compromiso por cuidar la comunidad social y natural?

    Durante su formación en la maestría, Mitzi se enamoró de las materias de Innovación Educativa, donde encontró espacios seguros para cuestionar, dialogar y construir en conjunto con sus compañeras estrategias y procesos que promuevan el cuidado individual, la libertad y la construcción de espacios, ideas y narrativas que fomentan la sostenibilidad y la ternura. A medida que profundizaba en su entusiasmo tanto personal como profesional, Mitzi descubrió e identificó el potencial de las comunidades de práctica que la llenaban de energía y esperanza.

    Como parte del Colectivo Floretika, un grupo conformado por amigos y amigas apasionados por la filosofía, los huertos urbanos, la educación y la creación de alternativas más sostenibles para vivir, decidió convocar un espacio común con tres grupos de vecinas en Monterrey, Nuevo León, quiénes estaban interesadas en aprender sobre huertos urbanos, compostaje y otras prácticas sostenibles. Consciente de las oportunidades de sinergia y del potencial de ambas comunidades, Mitzi codiseñó e implementó el proyecto titulado “Florecimiento de culturas de cuidado comunitarias: una respuesta de resiliencia ante la crisis civilizatoria” en su colonia en Monterrey. El proyecto está basado en la metodología de Proyectos de la UMA y en la metodología de codiseño curricular invertido del CESDER, por lo que las estrategias están orientadas a sesiones de encuentro que fomenten el aprendizaje y el diseño de propuestas que “agrieten” el sistema actual y permitan que nuevas relaciones florezcan.

    Imagen por Mitzi González, 2024

    El propósito del proyecto es establecer espacios comunitarios facilitados en el que las vecinas de Lomas del Paseo, Mirador Residencial y Colinas del Valle puedan acompañarse en procesos autogestivos de aprendizaje. Se busca que esos procesos de aprendizaje permitan a las participantes compartir saberes y desarrollar indagaciones y  vocación colectivas por el cuidado de la comunidad y el territorio que cohabitan. El fin último es contribuir a fortalecer el tejido social comunitario e impulsar la regeneración de su entorno natural con enfoque al suelo y agua.

    El problema socioambiental identificado es la disminución del valor de la cultura de cuidado hacia la vida: la comunidad, el agua y el suelo. Esto contribuye al deterioro del entorno natural-urbano: erosión de suelos, sobreexplotación de mantos acuíferos, así como la pérdida de identidad y confianza dentro de la comunidad.

    Imagen por Mitzi González, 2024

    A través del proyecto, el Colectivo Floretika, que es el equipo núcleo de codiseño,  busca aumentar el valor de la cultura de cuidados, promoviendo la regeneración del entorno natural-urbano y el fortalecimiento del sentido de comunidad. Para lograrlo, se identificaron tres intervenciones estratégicas, de las cuales solo la de comunidad de práctica fue implementada. A continuación una breve descripción de esta intervención: 

    Comunidad de práctica de cuidado socioambiental: Esta comunidad promueve el fortalecimiento de los proyectos comunitarios de cuidado socioambiental y la mejora de las relaciones dentro de las comunidades, fomentando la empatía y el trabajo colectivo. Esto se puede observar en la teoría de cambio desarrollada donde se identifican principalmente tres ciclos: agencia de cambio, relación con la comunidad y la relación con la naturaleza, como se puede observar en el siguiente grafico. 

    Imagen por Mitzi González, 2024

    Los objetivos de esta comunidad de práctica son los siguientes:

    1. Brindar un espacio de acompañamiento para que las comunidades revaloricen y fortalezcan su agencia de cambio, tanto individual como colectiva, para cuidar los lugares que habitan.
    2. Visibilizar la importancia de lo colectivo y ofrecer herramientas para la autogestión comunitaria.
    3. Fortalecer la afectividad ambiental a través de prácticas de cuidado socioambiental y reflexión profunda.
    Imagen por Mitzi González, 2024

    Los resultados alcanzados hasta la fecha, especialmente con el grupo Vecinas Unidas Ecológicas, incluyen:

    • Creación y cuidado de un huerto urbano en la casa de una vecina.
    • Visita a otro huerto urbano en una zona diferente de la ciudad.
    • Sesiones prácticas sobre el cuidado de los suelos, germinación, compostaje, siembra, trasplante y riego.
    • Actividades de diálogo y reflexión sobre la relación naturaleza-comunidad, el significado del huerto y mensajes inspiradores para el grupo de vecinas.
    Imagen por Mitzi González, 2024

    Este proceso ha permitido a Mitzi aprender valiosas lecciones sobre el poder de los encuentros como espacio para transformar lo colectivo, la fortaleza de los grupos de mujeres y la conexión entre lo social y lo ambiental. Como estudiante de maestría, Mitzi también ha descubierto su vocación como facilitadora y acompañante de procesos comunitarios, destacando el valor de la experimentación y los ciclos en los proyectos.

    Imagen por Mitzi González, 2024

    Mitzi es alumna de la Maestría en Proyectos Socioambientales de la generación 2023 y actualmente se encuentra en proceso de titulación de un proyecto que refleja una combinación de pasiones, entusiasmo, experimentación, cuidado y colectividad.

    Escrito por: Mary Jose Torre Ramírez, alumna de la Maestría en Proyectos Socioambientales de la UMA. Generación 2023.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • ¿Está México invirtiendo lo suficiente contra el cambio climático?

    México necesita invertir 1.7 billones de pesos al año para mitigar el cambio climático, según la Secretaría de Hacienda. Descubre por qué esta cifra importa y qué riesgos enfrentamos si no se actúa ahora.

    El cambio climático ya no es una amenaza futura: está afectando la economía, la salud y la infraestructura de México. Según un reciente informe de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el país necesita invertir 1.7 billones de pesos anualmente —el 6.7% del PIB— para enfrentar esta crisis global. Pero, ¿realmente estamos poniendo el dinero donde se necesita?

    ¿Por qué 1.7 billones de pesos?

    Esta cifra no es un capricho: representa lo necesario para cumplir con los compromisos del Acuerdo de París y asegurar que México pueda mitigar los efectos del calentamiento global, como olas de calor, sequías, huracanes y pérdida de biodiversidad. Se requiere una transformación profunda en sectores como energía, transporte, agricultura, agua y urbanismo.

    El alto costo de no actuar ante el cambio climático

    Especialistas de la UNAM estiman que, si no se actúa ahora, los costos acumulados del cambio climático podrían alcanzar hasta 15 veces el PIB mexicano en 2100 (Toribio L, 2025). Las consecuencias ya se sienten: sequías que amenazan cultivos, olas de calor históricas y daños por tormentas más frecuentes y severas.

    Falta de ejecución: presupuesto subutilizado

    Paradójicamente, mientras se estima esa inversión multimillonaria, el gobierno federal dejó de ejercer 16.3 mil millones de pesos asignados a programas climáticos durante el primer trimestre de 2024 (UNAM Global TV. 2025, 14 mayo). Esta falta de ejecución afecta 63 programas destinados a la prevención de incendios, manejo de agua, y energía sustentable.

    Avances financieros: ¿suficientes?

    Sí se han dado pasos importantes. Hacienda ha movilizado más de 722 mil millones de pesos mediante bonos sostenibles, incluyendo bonos verdes y sociales (UNAM Global TV. 2025, 14 mayo). Además, la creación de una taxonomía sostenible busca dirigir recursos a actividades verdaderamente alineadas con objetivos climáticos.

    Aun así, estas acciones representan menos de la mitad de lo requerido cada año. El desafío no es solo económico, sino político e institucional.

    Obstáculos estructurales al financiamiento climático

    Entre los principales cuellos de botella destacan:

    • Burocracia que retrasa la liberación de fondos

    • Falta de capacitación técnica en gobiernos locales

    • Incoherencia entre dependencias federales

    • Escasa presión social para priorizar la acción climática

    Estos factores impiden que las buenas intenciones se conviertan en acciones concretas y medibles.

    Recomendaciones: ¿qué puede hacerse ya?
    1. Asignar presupuesto multianual para proyectos climáticos.

    2. Capacitar a estados y municipios en gestión ambiental y financiera.

    3. Asegurar transparencia en la ejecución del gasto.

    4. Fomentar la inversión privada mediante incentivos fiscales y mecanismos de riesgo compartido.

    5. Monitorear impactos y resultados con métricas claras.

    Conclusión

    El cambio climático no espera. Cada año que México posterga una inversión climática seria, se multiplican los riesgos económicos, sociales y ambientales. Si bien se ha avanzado en instrumentos financieros, el país aún está lejos de cerrar la brecha de inversión climática.

    Invertir 1.7 billones de pesos anuales no es un lujo: es una necesidad urgente. Si México quiere un futuro resiliente y sostenible, debe actuar ahora. No hay margen para la inacción.

    En la Universidad del Medio Ambiente contamos con distintos programas para ser parte de la solución ante esta situación. Como la MAestría en Administración de NEgocios Sociambientales, el Diplomado de Finanzas Sostenibles o el Diplomado de Economía Circular.

    Si quieres conocer mas acerca del plan de la UMA, el plan de estudios y la comunidad Educativa, da clic en la imagen.

    FIRMA:

    Escrito por Gonzalo Sierra Basurto, (Alumno de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales), generación 2024.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

    REFERENCIAS:

    UNAM Global TV. (2025, 14 mayo). Cátedra SCHP 2025 «Panorama Económico de México, Crecimiento y retos estructurales» [Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=UlS8At0-W4Q

    Toribio, L. (2025, 16 mayo). Se requieren 1.7 bdp contra calentamiento; Hacienda reconce impacto. Excélsior. https://www.excelsior.com.mx/nacional/se-requieren-17-bdp-contra-calentamiento-hacienda-reconce-impacto/1716275 

  • Pensamiento visual, una alternativa de aprendizaje

    Pensamiento visual, una alternativa de aprendizaje

    Una reflexión sobre neurodiversidad en mi paso por la Universidad del Medio Ambiente, UMA

    A lo largo de mi proceso de aprendizaje en la UMA, he atravesado por  un profundo reconocimiento de identidad, además me ha hecho entender las diversas formas sobre cómo percibo, proceso y estructuro la información. Un descubrimiento clave estas últimas semanas, después de dos intensos semestres asistiendo a los talleres presenciales,  ha sido  darme cuenta de que pienso y aprendo en imágenes, lo que ha implicado un cambio radical en la forma en que entiendo el mundo, un quiebre con las ideas y métodos previos. Esto me lleva a adoptar una nueva perspectiva  reconfortante ante los desafíos y adaptaciones en un mundo diseñado principalmente para el procesamiento verbal y auditivo.

    Principio del Pensamiento Visual:

    El pensamiento visual es un rasgo que se observa en muchas personas neurodivergentes, por lo que no es exclusivo del autismo. Se trata de procesar la información principalmente a través de imágenes mentales en lugar de palabras o conceptos abstractos. Temple Grandin (1995), una de las voces más reconocidas en autismo, ha reflexionado extensamente sobre esto en su libro Thinking in Pictures. Grandin describe cómo su mente funciona como un catálogo de imágenes detalladas que le permite visualizar soluciones a problemas de manera única.

    Diferenciadores neurodiversos: 

    • Procesamiento visual en lugar de verbal

    Muchas personas neurodivergentes piensan en imágenes antes que en palabras. Cuando escuchan una palabra o idea, evocan una serie de imágenes mentales relacionadas en lugar de conceptualizar con lenguaje interno.  Ejemplo: Si se dice “gato”, una persona neurotípica puede pensar en el concepto abstracto de la palabra gato, mientras que alguien con pensamiento en imágenes podría visualizar un gato específico que ha visto antes, con detalles como su color, textura y comportamiento.

    • Memoria visual (fotográfica) detallada

    La memoria de las personas con pensamiento en imágenes suele ser más vívida y detallada. Pueden recordar lugares, rostros o patrones con una precisión impresionante.  Esto puede facilitar habilidades en áreas como diseño, ingeniería, mecánica, arte o cualquier campo donde la visualización sea clave.

    • Dificultades con conceptos abstractos

    Mientras que algunas personas autistas sobresalen en pensamiento visual, pueden tener dificultades con ideas abstractas o lenguaje figurado. Ejemplo: Frases como “se me fue el avión” pueden interpretarse literalmente, ya que no generan una imagen clara en la mente.

    • Solución de problemas no lineal

    En lugar de seguir una línea de pensamiento secuencial o lógica tradicional, las personas con pensamiento en imágenes pueden “ver” múltiples soluciones a la vez. Pueden construir modelos mentales de problemas y soluciones sin necesidad de escribirlas o describirlas verbalmente.

    Un ejemplo práctico alineado a mi experiencia en la Maestría de Proyectos Socioambientales:

    Ahora que me enfrento al reto de diseñar un espacio comunitario sostenible, mi proceso de pensamiento sigue un camino distinto al de quienes estructuran sus ideas a través de palabras y conceptos abstractos. En lugar de eso, mi mente opera como un lienzo donde las imágenes y esquemas tridimensionales toman forma de inmediato. Antes de poder escribir una sola palabra, mi mente ya había construido una representación visual del espacio, imaginando la disposición de jardines, áreas de descanso y puntos clave para la interacción social. No solo veo los elementos por separado, sino que percibo cómo se podrían interconectar en un sistema dinámico y armónico.

    Este enfoque visual, en la mayoría de las ocasiones, no sólo me permite la comunicación de la idea de otra manera, sino que me permite detectar mejoras, prever problemas de distribución y encontrar soluciones de manera más intuitiva. Al plasmar el diseño en imágenes, puedo comparar patrones con experiencias previas y realizar ajustes de forma casi instantánea. Es un proceso similar que puedo asociar a mi forma de aprender a tocar un instrumento de percusión: al observar videos de ejecución, mi cerebro capta los patrones de movimiento y ritmo de manera más efectiva que si simplemente leyera una partitura técnica. Así como el aprendizaje musical se interioriza mediante la observación y la repetición visual de secuencias, el diseño de un espacio se me facilita cuando lo construyo desde la imaginación gráfica y la experimentación mental.

    Redescubriendo mi Forma de Aprender a Través de la Música

    Mi experiencia personal se enriqueció cuando, en la UMA, en el eje de Agencia de cambio, dentro del laboratorio de desarrollo autodirigido de habilidades, me embarqué en el aprendizaje del steel drum, un instrumento armónico musical de percusión. El aprendizaje clave que observé de mi manera de aprender  fue el asimilar que los patrones melódicos me resultaban más sencillos al ver videos de personas tocando el instrumento, en lugar de seguir instrucciones verbales o partituras. Este descubrimiento a su vez, evocó recuerdos de mi infancia, cuando aprendí a tocar el tambor de la banda de guerra sin instrucción formal y sin pertenecer a la banda de guerra, simplemente observando los ensayos de la banda y replicando los movimientos durante mis tiempos libres en la escuela.

    Este descubrimiento me llevó a una profunda reflexión: ¿cuántos de nosotros habremos tenido que abandonar nuestra forma natural de aprender y comprender el mundo, esa que empleamos en la infancia? Sospecho que la mayoría. Alison Gopnik, en su obra “El Bebé Filosófico” (2009), aborda precisamente esta capacidad innata de los niños. Gopnik sostiene que “los niños son pensadores visuales naturales. Construyen imágenes mentales que les permiten dar sentido al mundo y resolver problemas intuitivamente”.

    Esta afirmación de Gopnik resonó en mí con fuerza. Me llevó a considerar que, a medida que crecemos, quizás perdamos o suprimimos esta habilidad fundamental. La educación tradicional, con su énfasis en el pensamiento lineal y lógico, podría estar contribuyendo a esta pérdida. Al alejarnos del pensamiento visual, ¿acaso estaremos renunciando a una herramienta poderosa para la creatividad y la resolución de problemas?.

    El Reto de Traducir Información en Imágenes

    Aunque el pensamiento visual ofrece ciertas ventajas, también presenta desafíos en entornos donde predomina el aprendizaje verbal y escrito. Escuchar largas explicaciones o leer textos extensos sin apoyos gráficos demanda un esfuerzo adicional para transformar esa información en imágenes mentales. Por ello, he estado en la búsqueda de adoptar estrategias más visuales como la creación de esquemas, mapas conceptuales, el uso de diagramas y la búsqueda de videos explicativos para hacer la información más accesible a mi forma de procesarla.

    Perspectiva de los Tipos de Inteligencias y el Pensamiento Visual

    La teoría de las inteligencias múltiples, propuesta por Howard Gardner (1994), revolucionó nuestra comprensión de las capacidades humanas al desafiar la concepción tradicional de la inteligencia como una habilidad única y generalizada. Según Gardner, no existe una sola manera de ser “inteligente”. En cambio, cada individuo puede desarrollar múltiples tipos de inteligencia, como la lingüística, lógico-matemática, musical, intrapersonal, interpersonal, naturalista, y kinestésico-espacial, entre otras.

    El pensamiento visual  no solo se refiere a la capacidad de ver imágenes en la mente, sino a la habilidad de organizar, transformar y comprender la información a través de imágenes. Esta forma de cognición permite a quienes piensan visualmente no solo recordar detalles con gran precisión, sino también resolver problemas de manera creativa y conectar ideas que a menudo permanecen dispersas en formatos verbales o abstractos.

    Avanzando hacia enfoques más inclusivos

    Dentro del contexto académico, agradezco a la UMA el interés de adaptar los entornos de aprendizaje para que se reconozca y fomente una diversidad de estilos cognitivos. A medida que la educación avanza hacia enfoques más inclusivos, resulta fundamental que más educadores consideren las distintas formas de aprender y comprendan que, al igual que las inteligencias múltiples, no todos los estudiantes procesamos la información de la misma manera. Mientras que algunos pueden destacar en el análisis lógico de problemas complejos, otros podemos comprender los mismos conceptos de manera más efectiva cuando se nos presentan a través de representaciones visuales o actividades kinestésicas. En este sentido, las estrategias pedagógicas deben ser tan diversas como los tipos de inteligencia para que cada estudiante pueda aprender de manera eficaz y alineada con sus fortalezas cognitivas.

    Este enfoque inclusivo no solo podría mejorar la experiencia de aprendizaje, sino que también nos prepararía para un mundo que valora las habilidades multifacéticas. La combinación de pensamiento visual y la integración de las inteligencias múltiples pueden ser particularmente poderosas en disciplinas como la sostenibilidad, en la que se requiere creatividad, resolución de problemas complejos y una comprensión holística de los sistemas.

    Ilustraciones del libro: The girl who thought in pictures. Escrito por Julia Finley. Posted by Raising My Little Superheroes

    Reconociendo la Diversidad: Una Analogía entre Personas y Ecosistemas

    La sostenibilidad no solo se aplica a la preservación de los recursos naturales, sino también a la creación de ambientes donde las distintas formas de vida, tanto humana como no humana, puedan coexistir de manera armónica. En el eje académico de sostenibilidad de la UMA, uno de los pilares más importantes que he reconocido es el de la diversidad en los ecosistemas. Aprendemos que la diversidad biológica no es solo un aspecto deseable, sino esencial para la salud y la resiliencia de los ecosistemas. Cada especie cumple una función vital dentro de su entorno y es la interacción entre estas especies la que genera un equilibrio que permite la supervivencia y adaptación frente a desafíos.

    Este principio, que observamos en la naturaleza, también tiene un paralelo en nuestras comunidades y entornos de aprendizaje. Al igual que un ecosistema saludable depende de la diversidad de especies para prosperar, nuestras sociedades y comunidades de aprendizaje pueden florecer aún más cuando reconocemos y valoramos las diferencias individuales. En el contexto educativo, la diversidad cognitiva—es decir, las diferentes formas de pensar, procesar información y abordar problemas—puede ser una riqueza invaluable. Cada mente única aporta una perspectiva diferente que, al ser compartida y combinada con las perspectivas de otros, enriquece el entendimiento colectivo.

    En este sentido, el reconocimiento de la diversidad cognitiva debe ir más allá de un enfoque superficial o inclusivo; debe convertirse en un principio fundamental dentro de nuestras metodologías educativas y de colaboración. Al integrar estas diferencias, no solo enriquecemos nuestro conocimiento, sino que también construimos entornos más inclusivos, resilientes e innovadores.

    Conclusión

    Este viaje de autoconocimiento ha sido crucial no solo en mi formación académica dentro de la UMA, sino también en mi desarrollo personal. Redescubrir mi forma de aprender y comprender el mundo me ha permitido enfrentar de manera más efectiva los desafíos académicos y profesionales, optimizando mi energía y adaptando los métodos de aprendizaje a mi estilo cognitivo. Este proceso no ha sido solo un descubrimiento intelectual, sino también un camino hacia el entendimiento de mi neurodiversidad, lo que me ha permitido acceder a nuevas formas de aprender y conectar.

    Al compartir esta experiencia, invito a todos a reflexionar sobre su propia forma de procesar la información. Así como en los ecosistemas la diversidad biológica es clave para la estabilidad, la resiliencia y el progreso, en los entornos afectivos, educativos y profesionales, tener presente la diversidad cognitiva es esencial para fomentar la innovación y el crecimiento mutuo. Al reconocer nuestras diferencias cognitivas y valorar la forma única en que cada uno de nosotros contribuye al aprendizaje y al desarrollo social, podemos construir entornos más inclusivos, equitativos y enriquecedores, donde todos tengamos la oportunidad de crecer y aportar.

    Este enfoque no solo se limita al ámbito académico; se extiende a la vida familiar, profesional y comunitaria. La integración de diversas perspectivas y habilidades enriquece todos los aspectos de nuestra interacción con el mundo y es, en última instancia, lo que nos permitirá avanzar hacia un futuro más sostenible, justo y colaborativo.

    Referencias:
    • Alison Gopnik (2009). The Philosophical Baby: What Children’s Minds Tell Us About Truth, Love, and the Meaning of Life 
    • Howard Gardner (1994). Estructuras de la Mente. La Teoría de Las Inteligencias Múltiples (2a ed. en español). FCE México.
    • Temple Grandin (1995). Thinking in Pictures https://www.grandin.com/spanish/autismo.pensamiento.visual.html

     

    Por Hector David Arreola Rangel. Generación 2024. Maestría en Proyectos Socioambientales.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Incumplimiento de los ODS: una alerta para el mundo de los negocios.

    El incumplimiento de los ODS es más que una señal de alerta para los gobiernos: es una advertencia directa al sector empresarial. Un estudio reciente demuestra que ningún país está en camino de cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030, y que el avance en algunos objetivos está ocurriendo a costa del retroceso en otros.

    Incumplimiento de los ODS: un riesgo global para los negocios

    El incumplimiento de los ODS no es un “fun fact” para decir en la conversación de la mañana, sino una tendencia alarmante. Según el análisis realizado por García-Rodríguez et al. (2025) a través de PLOS ONE, el desarrollo sostenible se encuentra estancado o incluso en retroceso en varias regiones del mundo. Esto no solo representa una crisis social y ambiental, sino también una amenaza directa a la estabilidad económica y a los modelos de negocio actuales.

    Por lo tanto, si tu empresa o proyecto depende de recursos naturales, estabilidad política o acceso a mercados justos, el incumplimiento de los ODS podría comprometer seriamente su viabilidad.

    Además, el informe destaca que los avances en objetivos como crecimiento económico o infraestructura muchas veces coinciden con retrocesos en igualdad de género, acción climática o conservación ambiental. Entonces, parecería que nos encontramos en una paradoja demasiado compleja.

    ¿Por qué debería importarle a los negocios?

    El mundo corporativo, especialmente el que promueve una visión socioambiental, no puede operar como si este diagnóstico no lo interpelara. Aunado a esto, el incumplimiento de los ODS representa una desconexión entre lo que las empresas prometen en sus informes de sostenibilidad y lo que realmente ocurre a escala global.

    Sin embargo, también representa una oportunidad. Las empresas que reconozcan esta realidad pueden posicionarse como líderes en soluciones transformadoras. Invertir en regeneración ambiental, educación, salud o inclusión puede ser no solo una responsabilidad, sino una ventaja competitiva en los próximos años.

    Cada  ODS debe ser analizado de acuerdo al contexto del país, García-Rodríguez et al. (2025).

    ¿Y qué hay de América Latina?

    América Latina aparece en una posición ambigua. Por un lado, presenta algunos avances en reducción de pobreza y acceso a servicios básicos. Pero por otro, enfrenta retrocesos en educación, salud y justicia ambiental. Esto pone en evidencia que las políticas públicas y los modelos económicos actuales no están funcionando de forma integral.

    Además, los datos muestran que incluso países con buenas intenciones políticas no logran progresar si no hay coherencia entre sus políticas económicas, sociales y ambientales. El sector privado tiene aquí una tarea pendiente: dejar de ver los ODS como una lista de chequeo para relaciones públicas, informes o estrategías de mercadotecnía;  y comenzar a integrarlos como ejes centrales de operación y estrategia.

    ¿Qué deberían hacer los negocios socioambientales?

    Primero, reconocer el problema. Luego, preguntarse: ¿mi proyecto está ayudando a resolver estos retos o está contribuyendo a perpetuarlos?

    Segundo, conectar con actores locales e internacionales que están promoviendo transformaciones reales. Y tercero, reconfigurar sus indicadores de éxito: no basta con crecer, hay que contribuir a restaurar, incluir y regenerar.

    Un negocio que no entienda el colapso sistémico detrás del incumplimiento de los ODS está destinado a operar en un mundo más inestable, más desigual y más conflictivo.

    Elaboración propia

    • Descripción: Gráfico que muestra la interdependencia entre los ODS: cómo el progreso en unos puede ir en contra de otros.
    Conclusión: no hay sostenibilidad sin acción coherente

    Por cierto, el artículo de García-Rodríguez et al. deja claro que los discursos no bastan. La sostenibilidad exige datos, voluntad y acción real.

    Y para los negocios, esto implica ir más allá del “greenwashing” y comprometerse con un cambio estructural que no deje atrás a nadie.

    Además, si la comunidad empresarial no actúa, terminará pagando el costo de un desarrollo fallido en forma de crisis económicas, desplazamientos, conflictos y pérdida de confianza.

    En la Universidad del Medio Ambiente, contamos con la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, en donde podrás conocer y desarrollar estrategías para llevar mas allá la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), contemplando esta perspectiva sistémica entre actores, objetivos y alcances.

    Si quieres conocer mas acerca del plan de la UMA, el plan de estudios y la comunidad Educativa, da clic en la imagen.

    FIRMA:

    Escrito por Gonzalo Sierra Basurto, (Alumno de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales), generación 2024.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

    REFERENCIAS:

    García-Rodríguez, A., Núñez, M., Robles Pérez, M., Govezensky, T., Barrio, R. A., Gershenson, C., Kaski, K. K., & Tagüeña, J. (2025). Sustainable visions: unsupervised machine learning insights on global development goals. PLOS ONE, 20(3), e0317412. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0317412