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Category: Innovación Educativa

  • Ideas para construir un saber ambiental

    Por Patricia Cuevas, estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad.

    La sostenibilidad como concepto tiene muchas definiciones. Una que me ha hecho más sentido últimamente, gracias a mis seminarios en la Maestría de Innovación Educativa para la Sostenibilidad es la que comparte Leonardo Boff, ecologista brasileño, que dice: “Hacer sostenible también la comunidad de vida: no existe el medio ambiente, como algo secundario y periférico. Nosotros no existimos: coexistimos y somos todos interdependientes.

     

    Así mismo la sostenibilidad es una serie de acciones, que se viven en el día a día.  Esta práctica se puede aprender de otros y a la vez empieza por une misme.

     

    La UMA pone al centro de su modelo educativo la sostenibilidad y regeneración para llevar a la práctica cotidiana acciones que suceden en los diferentes contextos y realidades de las y los estudiantes y/o profesores que conforman una gran comunidad de aprendizaje. Y como comunidad de aprendizaje sabemos que no hay una sola “receta” de sostenibilidad, más bien ser sostenible tiene que ver con cómo la practicamos y qué aprendemos de ese proceso.

    ¿Por qué hacer sostenibilidad en la educación? 

     

    Si partimos de que el proceso de ser sostenible es un aprendizaje para toda la vida, al estar en la comunidad de aprendizaje, que bien puede ser: el aula, la escuela, un seminario, un congreso, un diplomado o cualquier variante del encuentro; podemos decir que hay una oportunidad para construir esa práctica propia y/o colectiva de sostenibilidad

     

    ¿De qué se compone esa práctica? 

     

    Considerando que hay una enorme diversidad de contextos y cosmovisiones, la práctica de sostenibilidad no es una sola y más bien se puede apreciar como si fuera un caleidoscopio de diferentes versiones o maneras de ser sostenible.

    Sin embargo, hay un componente básico que se va construyendo a lo largo de la vida, y ese es el saber ambiental.


    El saber ambiental, es un término acuñado por Enrique Leff, ambientalista mexicano, que nos habla de un conjunto de conocimientos, saberes científicos y no científicos, valores, saberes tradicionales, conocimientos prácticos que sumados, son el soporte para transformar las relaciones sociedad-naturaleza. 

     

    Es decir que,  hacerse de un saber ambiental es construir la capacidad de tener una visión crítica y sistémica para replantear cómo vivimos en relación con el ambiente.

     

    Para un educador, docente, o agente educativo, es esencial tener presente que el saber ambiental se construye en comunidad y que podemos generar esos saberes juntas y juntos en el espacio de aprendizaje. Acercar a las comunidades de aprendizaje formas de conectar intelectualmente, emocionalmente, espiritualmente, filosóficamente sus propias vidas al ambiente fomenta una práctica que construye un estilo de vida ecológico, consciente, empático y amoroso que cuida la vida humana y de todas las especies de la Tierra.

     

     

    Aquí para poner una imagen más clara a cómo pueden verse algunas formas para conectar el saber ambiental comparto cuatro  grandes ejemplos:

    1. Ejercicios de ecología profunda mediante el cuidado de la Tierra como lo hace Por la Montaña
    2. Prácticas y hábitos del día a día, para disminuir nuestra huella ecológica como lo hace Charlotte de No Seas Waste
    3. Contenido audiovisual documental como lo hace la Corriente del Golfo
    4. Dinámicas de Aprendizaje Experiencial como las que suceden dentro de Huerto Roma Verde

     

    Como educadora para la sostenibilidad, tener ejemplos y buenas prácticas como estas en mi caja de herramientas, me hace más capaz de aportar al saber ambiental de mi comunidad y al mío. De mantenerme inspirada a co-construir los saberes de colegas, estudiantes y aliados para  reforzar nuestros caminos de sostenibilidades. Recordando que, entre más fortalezco mi saber ambiental más puedo poner en práctica la sostenibilidad en mi día a día conmigo y con los otros.

     

    Referencias:

  • La Ruptura Epistemológica durante el desarrollo de mi labor como educadora ambiental

    Por Mariana Lazcano Ferrat, estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad.

     

    ¿Cómo nos acercamos a la Ruptura Epistemológica desde la Innovación Educativa?

    Con la ruptura epistemológica construimos el conocimiento a partir de acontecimientos, dones, provisión (planeación), creamos momentos en tiempo/contenido no lineal para generar compromiso de acercamiento, hacer cosas juntos y compartir la experiencia con el descubrimiento (dando-se y recibiendo-se) ya que se basa en una relación de trato entre sujetos que respetan su subjetividad y sus inteligencias iguales.

     

    Desde la Práctica

    Su práctica es gozo. Es atenta al entorno y simultáneamente al interior de nosotros y las relaciones que construimos, es diferenciada, responsable, ética, en comunidad, pone al centro el expertise de nuestra vida, prevalece la escucha activa y la confianza de hablar de nosotros mismos, con hospitalidad de pensamiento (disposición, apertura) y actitud de cuidado.

     

    Desde los Artilugios Pedagógicos

    Los artilugios se diseñan para modificarse en el momento de ser implementados porque se enriquecen al momento de desplegarse, son creativos, de lenguaje transformable, planeados y flexibles, construyen la cooperación persona –naturaleza – persona (la naturaleza como otroriedad que se expresa, se siente y re-siente), responden al tiempo de lo que es posible, son ágiles y lentos, con orden desordenado.

    En este intento de otra cosa, el artilugio estimula la mirada apreciativa hacia la naturaleza, el alrededor, lo cómodo e incómodo del sol, del agua, del aire, del suelo, de la flora y de la fauna.

    Es una invitación a sentir a la naturaleza desde adentro, de hacer conexión, de aprender de nosotros y de ella en simultáneo. Asomarnos al interior de nosotros para explorar lo que nos hace sentir, comprometernos y tomar acción a partir de ahí.

    El artilugio se construye con la oportunidad que nos da el ave que pasa, la marea que sube, el insecto que zumba, la sombra que enfría, el viento que circula, la emoción que se apodera, la curiosidad que emerge y la reflexión que se desborda. Y así con todo, el artilugio se puede desechar y suplir por la simple activación sensorial en silencio y en paz.

     

     

    La Ruptura Epistemológica implica una Apuesta Política

    El intento de otra cosa tiene una política de igualdad, de crear en conjunto y de aprender de los errores propios y comunes. Propone sacar a los niños y jóvenes de las aulas de concreto para que vivan el aprendizaje en libertad, con la piel en contacto con la naturaleza.

    Se reconoce a la naturaleza como génesis, indispensable invitando a observar nuestro comportamiento. También se promueve el actuar en cohesión, en escuchar, en reglamentar en conjunto para el bien y seguridad colectivo. Resulta indispensable el cuidado del otro, el cuidado de la naturaleza, la conexión entre acto- pensamiento-sentimiento-emoción. Nos movemos hacia reconocer la importancia de la vida y su fragilidad planetaria.

    Buscamos la confianza para compartir-nos en pensamiento y acción, para crecer juntos y apoderarnos de nuestras propuestas de acción para transformar el mundo. Un hilo conductor de la apuesta política es transitar por la zona del desarrollo próximo de la mano de unos y otros.

     

    ¿Dónde queda el rol de la facilitadora de aprendizajes en todo esto?

    Las habilidades que debe tener un facilitador que promueve el andamiaje en aula natural debe ser capaz de elaborar las estrategias básicas:

    Reconocer y valorar el conocimiento y cultura del otro: escucha activa y mediación, pedagogía de la ternura.

    Diseñar la conversación libre y estructurada: paciencia para facilitar la verbalización, evita el control intelectual e incorpora la palabra del otro en la propuesta de aprendizaje

    Contextualizar ágilmente lo visual, auditivo y verbal: reconocer la otroriedad abiótica y biótica del contexto y de las personas, presentar los conceptos, ideas y vocablos utilizando los elementos y sus relaciones. Agilidad mental para no cosificar el miedo, la renuencia y emociones que se interpongan en el deseo de curiosear desde los artilugios.

    Modelar y narrar: es maestro porque ejemplifica el cuidado, la ternura, la paciencia, el respeto, así como los actos que llevan al aprendizaje.

    Le da su lugar a la naturaleza: permite que el andamio natural sea el que guíe la práctica educativa en conjunto con la comunidad. Respeta los ritmos naturales del sol, la luna, el viento y es sensible al cansancio, la sed y el hambre del participante.

    Curiosear, callar y preguntar: elabora preguntas, estimula el intercambio de opiniones respetuosas, modela la escucha activa y la doble escucha, respeta el tiempo de dar. Pregunta sabiendo que quizás no hay respuesta y está dispuesto a ser habitado por la palabra de los demás.

     

    La Ruptura Epistemológica en el Colectivo

    Su carácter colectivo permite propuestas ricas en ideas, fértiles en predicciones y alternativas de salidas abiertas a la propuesta de aprendizaje basada en proyectos.

    Ser un ente colectivo en el trabajo en Aula Natural es un reto para medir y auto regular el impacto en los sitios que nos reciben. Somos consientes de uno y de todos, planeamos para uno y el todo, considerando la otroriedad natural.

    Sin embargo, al exponernos a los elementos como individuos permite el aprendizaje situado y es flexible para la integración de población neurodivergente, justamente porque estamos todos al cuidado de todos. Juntos transitamos hacia la zona de desarrollo próximo.

     

    Los valores dentro de este proceso innovador en la Educación Ambiental

    Los valores que caracterizan a El intento de otra cosa es el respeto, la solidaridad, la apertura ,el gozo, la tolerancia, la inclusión, el amor, el cuidado, la responsabilidad, la reconciliación y la coherencia. No es intención de trabajarlos bajo una definición única de valores, más bien es el reconocimiento de los propios valores para compartirlos y vivirlos.

    Se puede enfocar en trabajar algunos en específico para cada sesión de Aula Natural basados en la Taxonomía de Bloom, en sus dominios: afectivo, cognitivo, psicomotor y de conocimiento. En particular es interesante poder trabajar en significar los valores personales, nuestra postura, nuestra congruencia para poder regenerarnos y desarrollar habilidades de alto orden, habilidades blandas y autodeterminación.

     

    Bibliografía

    1.Acosta-Gonzaga, E.; Ramirez-Arellano, A. Scaffolding Matters? Investigating Its Role in Motivation, Engagement and Learning Achievements in Higher Education. Sustainability 2022, 14, 13419. https://doi.org/10.3390/ su142013419

    2. Smartpimaryed. (2015).THEORY: DAP Developmentally Appropriate Practice (Part 3): The Affective Domain. https://smartprimaryed.com/2015/11/15/theory-dap-developmentally-appropriate-practice-part-3-the-affective-domain/

    3. Sijen (2012) Sharing learningand teaching practices and insights. Is Higher Education lacking its affective dimension?. Taxonomy Circles – Visualisations of Educational Domains https://sijen.com/tag/affective-domain/

    4. Gotzone Barandika1 , Javier I. Beitia2 , María-Luz Fidalgo2 , Idoia Ruiz-deLarramendi (2015) A PROCEDURE TO ADAPT SOME COGNITIVE TOOLS TO THE SELF-LEARNING

    OF CHEMISTRY Departamento de Química Inorgánica, Facultad de Ciencia y Tecnología, University of the Basque Country (SPAIN) https://www.researchgate.net/publication/280305360

    5. Joan Carles Mèlich. (1996). “El texto como otro”. Ars Brevis, 2, pp. 269- 278.

    6. Benjamín Berlanga Gallardo. (2015). “Romper, romper, romper: subvertir el orden de lo educativo. La experiencia de los posgrados de la Universidad Campesina Indígena en Red

    (México)”. La Piragua, 41, pp. 84-92

    7. Benjamín Berlanga Gallardo. (2020). Cinco ideas sobre la profundización del apagón pedagógico en tiempos de pandemias y los retos de la pedagogía del sujeto. Documento preparado para el curso de verano de la maestría en Pedagogía del Sujeto y Práctica Educativa, julio 2020.

    8. UCIRED. “Acerca de la hospitalidad del pensamiento: de la cordialidad en el trato con el otro”. Documento sin editar.

  • Reflexiones del Territorio: La importancia de contextualizar los proyectos socioambientales con los lugares que habitan.

    Escrito por Edgar Alan Flores Paredes, Daniela Inzunza Choza y Mariana Obando Arroyo; estudiantes de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad, Maestría en Agroecología y Sistemas Alimentarios Regenerativos y la Maestría en Proyectos Socioambientales respectivamente.

     

    ¿Por qué es importante tener conciencia del proceso histórico socio-ambiental que ha sucedido en el lugar?

     

    Tener conciencia del proceso histórico socio-ambiental del lugar, es un aspecto fundamental. En primera instancia, porque nos permite conocer la esencia del lugar, siendo el primer paso para evitar imponer nuestros deseos y perspectiva de mundo; para tejer desde la esencia y evitar caer en reescribir una historia que invisibiliza y amputa su propio origen.

    Conocer el proceso histórico, también nos da luz para identificar el potencial del sistema, para entender lo que el sistema está queriendo expresar y ser. La historia explica el origen de los sueños posibles en el territorio, los sentires y pensares de las personas que habitan el espacio, y amplía las posibilidades de la integración con el mundo vivo.

     

     

    En segundo término, es a partir de la comprensión del proceso histórico que se crea la narrativa del lugar; misma que se preserva a través de las personas cronistas, que a su vez se nutren del conocimiento adquirido de la interiorización de los saberes del territorio. Asimismo, la narrativa debe involucrar una diversidad representativa de los puntos de vista de la población, y los integrantes del sistema vivo de la región.

    En tercera instancia, ver un lugar como un proceso histórico integral permite rescatar que toda historia importa, abrir nuestra percepción a una escala de tiempo-espacio amplia, e identificar los momentos donde ocurrieron cambios y las causas de los mismos. Nos libera del cortoplacismo y el peligro de no entender las escalas del tiempo que ocupamos.

     

     

    Los riesgos que implica descontextualizar algún proyecto de su posición histórica, repercuten en la trascendencia de las intervenciones e interacciones que surjan de estas iniciativas, si no son adecuadas y no integran nociones básicas del entendimiento del lugar, es usual que conlleven al daño, al conflicto y a la resistencia que involucra cambiar un sistema que no se conoce; por lo tanto, la calidad relacional entre los participantes/protagonistas con el entorno, además del nivel de integración de las consideraciones del territorio, dentro de las propuestas para transformar los lugares, son determinantes para crear interacciones amables y sanas que consideran y ocupan el potencial del cambio en el sistema.

     

    ¿Qué implicaciones hay en que un proceso/proyecto sea consciente del lugar en el que se encuentra?

     

    Los procesos/proyectos que son conscientes del lugar donde se encuentran, se gestan desde una perspectiva distinta, que toma en cuenta las aspiraciones, necesidades, sueños y por lo tanto, el potencial del lugar.

    También implica la experiencia de integración con el entorno: habitar y convivir el espacio, y desarrollar un sentido de conexión y pertenencia con el lugar, al punto de que el proyecto se vuelve un “traductor” y canalizador de expresiones del territorio. El lugar habla a través de los proyectos/procesos, cuando éstos son gestados desde la misma conciencia y esencia del espacio que los alberga.

     

     

    Las implicaciones esenciales también abarcan la capacidad de tejer saberes y miradas de las personas locales, que son las únicas expertas en sus vidas y en su territorio; y para ello, indispensablemente debe existir un proceso de apertura, de escucha genuina, de recabación y análisis de la información, así como de devolución de la lectura del lugar realizada hacia las personas involucradas en el proyecto/proceso.

    Que un proceso sea consciente del lugar, implica que éste se auto-observe, es decir, tener una mirada apreciativa para redireccionar y reajustar, respondiendo a las dinámicas sistémicas que están siendo actualmente en el espacio. En procesos conscientes de narrativa del lugar, brotan las prioridades del lugar y no las del observador.

     

     

    También implica transformación de paradigmas dominantes, por lo tanto, del lenguaje; para cuestionar si estamos entendiendo el lugar como un espacio que nos pertenece -como si se tratase de algo adquirible- o como el territorio que continuamente está siendo en nosotros, al cual pertenecemos. Desde ese cambio de paradigma se gesta la apropiación hacia el lugar.

    Cuando somos conscientes del lugar, nos responsabilizamos como parte de él, reconocemos que también somos el lugar y por ello, sentimos responsabilidad sobre las condiciones en las que se encuentra el territorio. Abandonar el lugar implica abandonarse a uno mismo. Se requiere transitar de posturas entre ser integrable a un lugar idealizado, a ser integrador de un lugar ideal.

     

     

    Ser conscientes del lugar donde nos encontramos implica vivir en contrato eco-social, actuando desde la cultura del cuidado y del servicio, lo cual nos acerca al buen vivir.

    Un proceso consciente de la integración del lugar permite que se transfiera, hacia los habitantes, la cultura del cuidado sobre el territorio, y logra que las personas quieran defender lo que la naturaleza les está dando. Cuando se interioriza esta resistencia hacia lo que atenta contra la vida del lugar, es cuando cambia la narrativa; y ahora la historia que los habitantes se cuentan a sí mismos es que “la naturaleza los llamó a hacerlo.”

     

     

    Genuinamente, reconocer y abrazar el lugar donde nos encontramos incentiva el arraigo, prioriza la defensa del territorio y el fomento a las expresiones bioculturales. Implica dedicar la vida al proceso y apropiar íntimamente el lugar a la vida personal, lo cual facilita la integración hacia una historia/narrativa de mayor complejidad, si se interioriza el proceso histórico propio. Así es como se gestan los cronistas socioambientales, a partir de la asimilación de la historia única personal con el proceso histórico del territorio; si bien es una virtud deseada en los protagonistas de los procesos de transformación del lugar, es una capacidad que bien se puede aprender, pues la historia habla a través de las cronistas mediante procesos y transformaciones bioculturales.

     

     

    Contar historias es una habilidad/cualidad, y nuestra capacidad de aprender a partir de otros cronistas socioambientales nos brinda el potencial de saber narrar historias de lugares a partir de las vivencias y aprendizajes que surjan dentro del territorio.

    El lenguaje del lugar, es la biocultura.

     

  • La innovación educativa es una conversación.

    La innovación educativa es una conversación.

    Por Patricia Cuevas, estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad.

    Como nueva integrante de la comunidad de aprendizaje UMA, en la maestría de Innovación Educativa para la Sostenibilidad, estoy feliz y sorprendida por la potencia y energía que se genera cuando nos encontramos en el Campus de la UMA en Acatitlán.

    Cada cinco semanas, decenas de personas apasionadas por construir nuevas realidades y formas de vivir nos reunimos para comenzar nuevos períodos y vernos de manera presencial para aprender juntos.

    Cada vez que esto sucede, me queda una sensación de conexión conmigo misma y con los otros muy profunda. Creo que se debe a algo que menciona nuestro profesor Benjamín Berlanga del seminario de Innovación Educativa, en su reflexión sobre el encuentro presencial en la educación: Lo más importante es el vínculo pedagógico.

     

     

    Un vínculo pedagógico puede suceder no sólo entre un profesor y un estudiante. Sucede entre cualquier persona que quiere aprender algo y otra que ofrece algo.

    Esto es muy importante pues, las dinámicas tradicionales del salón de clases tienen roles muy definidos de quien enseña y quien aprende.

     

    Estas dinámicas provocan que se atribuya el conocimiento a unos cuantos y descarta la posibilidad de que todas y todos tenemos saberes previos que son de gran valía.

     

    Por esto, innovar en la educación puede comenzar con cuestionar estos roles dentro del vínculo pedagógico y repensarlos. Si re imaginamos la educación como un encuentro y un vínculo pedagógico, más que como un programa, una materia o una sesión, entonces podemos generar espacios de aprendizaje comenzando con una conversación entre dos o más personas que están dispuestas a ello.

     

    ¿Cómo es posible tener este tipo de conversaciones que crean vínculos y donde el aprendizaje es posible?

    Hoy puedo tener una primera respuesta, con tres aprendizajes clave que me ha dejado mi primer semestre en la UMA.

    Hablar desde la experiencia en primera persona de lo que te pasa en la vida. Esto es diferente a hablar desde lo que sabes o de lo que otros han teorizado. Lo valioso de hablar de la experiencia propia, es que nos permite conectar directamente con nuestras vidas y que el aprendizaje ya tenga donde aplicarse.

    Nos permite valorar lo que nos sucede y dar lugar a las experiencias cotidianas como una posible lección a aprender.

     

    Escuchar al otro activamente. Esto significa escuchar más allá de lo que yo busco confirmar del otro. Es escuchar más allá de los datos, hechos o ideas concretas que el otro comparte.

    Es escuchar además de con los oídos, con el cuerpo y con el corazón. El Presencing Institute propone estos cuatro niveles de escucha profunda que puedes explorar aquí.

    De lo que se trata es de escuchar con atención, intención y posibilidad. En la escucha realmente profunda podemos encontrar cosas en común y además podemos generar algo juntos.

    Conversar asumiendo que cada persona es experta en su propia vida. Con esta disposición a conversar dejamos de lado los consejos, opiniones e incluso juicios hacia el otro o hacia lo desconocido.

    Conversar así es aprender que las experiencias de cada persona, además de valiosas, convierten a la persona en experta de sí misma.

    Así, podemos partir de un lugar común donde se da el aprendizaje genuino desde la confianza y la apertura a la experiencia del otro. Apreciando saberes, historias y particularidades de cada quien.

     

     

    Así de simple o de complejo es el pensar la innovación en la educación. Una conversación desde la experiencia propia, con escucha activa y asumiendo que todas las experiencias son válidas.

     

    La educación sucede en más lugares de los que pensamos. Para un educador comprender esto es fundamental para diseñar y crear ambientes de aprendizaje ricos en conversación y que pongan al centro el vínculo entre quienes se encuentran allí.

     

    Ahora como estudiante de maestría, esta idea del vínculo y la conversación cobra un sentido nuevo, pues me reta a ser una aprendiz tanto de mis increíbles profesores como de todas las valiosas personas con las que comparto mi tiempo dentro y fuera de las sesiones.

     

    Y esto, en la UMA sucede de manera orgánica, pues quienes nos encontramos estudiando cualquier de sus maestrías, tenemos mucho que contar, pero también mucho que aprender.

     

    Las y los estudiantes de la UMA provienen de lugares tan diversos y con experiencias tan ricas de cómo es posible lograr la regeneración de nuestro planeta, que en cada conversación es posible llevarse algo de inspiración.

     

    Como nueva integrante de la comunidad de aprendizaje UMA, sé que los vínculos son lo que harán que el aprendizaje suceda, se procese y deje huella.

    Así que hoy, la mayor innovación que practico en la educación está en mis conversaciones y lo que dejo y me llevo de ellas.

     

  • ¿Para qué aprender prácticas narrativas?

    ¿Para qué aprender prácticas narrativas?

    Las Prácticas Narrativas son una contribución de Michael White y David Epston. En el curso de las consultas terapéuticas, Michael regularmente solicitaba retroalimentación de las personas sobre qué vías de conversación les funcionaban y cuáles no y, al final, iniciaba una revisión de lo que fue útil y lo que no fue útil en su esfuerzo para hacer frente a las preocupaciones de sus vidas. Esto fue fundamental para dar forma a su práctica y desarrollar lo que conocemos como Prácticas Narrativas. En este artículo queremos compartirte para qué aprender prácticas narrativas.

    En la educación tradicional nos enseñaron respuestas a preguntas que jamás se hicieron. El problema con el discurso dominante no es el discurso, es que es dominante. Por eso,  la escucha tiene que ver con un posicionamiento político frente al otro. Si nos colocamos desde el posicionamiento de que “yo soy el experto” nutrimos el discurso de que los otro “no son expertos en sus vidas”. Por eso, aprender prácticas narrativas y aplicarlas en la educación son útiles para:

    1. Separar al problema de la persona. Un persona no es adicta o ansiosa, está atravesando una adicción o una ansiedad.
    2. Dar espacio a las personas para imaginar otras posibilidades que las Prácticas Narrativas llaman “historias preferidas”.
    3. Trabajar con mapas, que son territorios de exploración donde cada uno tiene preguntas precisas que permiten que tanto la persona como el practicante narrativo vayan explorando ciertas problemáticas o historias preferidas. Responden a los sueños, inquietudes, esperanzas, valores de las personas involucradas en ese proceso educativo.
    4. Pensar tu práctica como docente y reflexionar sobre el posicionamiento político con el que te diriges a tu estudiantes. Esto significa la forma de mirar al mundo que asumes antes de iniciar una clase.
    5. Aplicar las prácticas narrativas para una mediación entre estudiantes y padres de familia.
    6. Inspirar tu práctica docente de otros recursos, y al practicar, traer lo que descubres al salón.
    7. Reconocer la autoexigencia, las situaciones desde el poder que atraviesan los espacios donde estás laborando.
    8. Recibir posibilidades de indagación y curiosidad

    ¡Las prácticas narrativas están al servicio de la curiosidad!

     

    La experiencia de estudiar la Especialidad en Prácticas Narrativas

    Conoce la experiencia de Brianda Ramírez quien egresó de la Especialidad en Prácticas Narrativas para la Educación.

    Las cuatro habilidades para aplicar las prácticas narrativas

    Los proyectos de trabajo con personas implican seguimiento y cuidado. En la Especialidad aprenderás cuatro prácticas:

    1. Escuchar y mirar
    2. Preguntar
    3. Documentar
    4. Vincular

    Conoce más de las Prácticas Narrativas en esta entrevista con Itziar Urquiola quien es docente en esta Especialidad.

     

    Escrito por Johana Trujillo, egresada de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad, Generación 2017.

    «Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente»

  • Investigación y Encuentro con Actos Educativos Ambientales

    Investigación y Encuentro con Actos Educativos Ambientales

    Por Edgar Alan Flores Paredes, estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad y asistente del área de Innovación Educativa.

     

    Desde hace ya unos pocos años tuve la enorme oportunidad y privilegio de poder conocer la escuelita de Tosepan en la Sierra Norte Poblana, desde un contexto totalmente diferente tuve este encuentro que sin duda sería el primer pilar para mi decisión de estudiar Educación. La filosofía de la Fundación Tosepan en crear pequeñas atmósferas donde al educando se le permita desarrollarse diferente -no mejor ni peor al sistema educativo actual, simplemente diferente- pues se tiene la fiel creencia que para poder aportar soluciones socio-ecológicas congruentes, la semilla de la empatía ambiental tendría que crecer a profundidad sobre las personas con la capacidad y responsabilidad acerca de decidir sobre los otres, nuevamente, defendiendo la idea de que la educación es la primer acción hacia un futuro más congruente con sus actos hacia eco-sistema.

     

    Fue aquí donde mi participación recobró importancia -para mi- ya que yo no me consideraba siquiera una persona capacitada para enseñar pues consideraba que no cumplía con las cualidades básicas de ser un maestro ni menos de poder enseñar bio- construcción a personitas de entre 4 años a 8 años, pues, consideraba que no entenderían nada de lo que diría, fue allí cuando platiqué con Leonardo Durán (Director de la Tosepan Titataniske) y remarco que lo importante de mi enseñanza fue justamente esa, que mi diferencia sobre la pedagogía común haría tener resultados diferentes, que reflexionara sobre aquello que me hubiera gustado aprender a esa edad y que elimine cualquier prejuicio de yo sentirme superior a mis educandos, mas bien a sentirme aprendiz de ellos; honestamente en ese momento no entendí ni una sola palabra pero fue en la práctica cuando pude apreciar el valor de educar diferente en una atmósfera rodeada de naturaleza, pues, la ternura se permite florecer y el simple acto de mirar mariposas, ver como crece el bambú o aprender a identificar aves era el comienzo para una experiencia profunda de aprendizaje.

     

    Admiro a todes les profesores que han colaborado allí pues justamente creo que la diversidad es clave para una educación fértil hacia las ideas diferentes, admiré que una danzante aérea fuera maestra de elaboración de textiles y de inteligencia corpórea ya que transmitía su pasión a través de sus actos amorosos hacia sus estudiantes, fue allí cuando comprendí mi papel en ese lugar: un arquitecto y fotógrafo enseñando a entender las bondades materiales del entorno y la capacidad de desarrollar las inteligencias intra e interpersonales a través del diálogo con los entes naturales al pedir permiso de interactuar con el bambú o con la tierra, la ternura me invadió el cuerpo y pude sentir una esperanza profunda hacia un futuro que probablemente jamás vea pero que, sin duda, me permitiría volver a hacer.

     

    Los actos de la Tosepan son movimientos políticos contundentes pues educan a las comunidades nahuas como desean ser educadas, rechazando (parcialmente) las estrategias homogéneas en el sistema educativo mexicano, pues fomentan la lucha por los derechos a las bondades naturales e incorporar herramientas políticas a sus estudiantes para poder exigir el respeto adecuado hacia sus extensiones personales del medio ambiente, apoyan los movimientos ecologistas y las posturas anti-capitalistas, sin embargo, manejan con excelente precisión su organización como un modelo de economías solidarias como respuestas locales y auto-gestivas; sin duda, son congruentes con lo que predican y creo fielmente que de eso se trata la Educación Ambiental.

     

    ¿Quieres saber más sobre los encuentros educativos en la naturaleza? Inscríbete a la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad.

     

  • Las Prácticas Narrativas como herramienta para integrar la Identidad Colectiva

     

    Introducción por Edgar Alan Flores Paredes, estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad y asistente del área de Innovación Educativa.

    Mi experiencia con las Prácticas Narrativas

    Recuerdo algunas de las primeras interacciones virtuales que tuvimos con mi grupo de Maestría. Si bien aún no nos conocíamos en ese entonces sí sabíamos que pasaríamos juntos dos años completos conviviendo y, por lo tanto, se comprendía que nos necesitábamos si lo que queríamos lograr era una común unidad. Es por esto que Karina (directora de la Maestría) realizó con nosotres una práctica narrativa para comenzar a tejernos como comunidad.

    Esta consistió en definir una breve narrativa que explicase ¿quiénes somos? ¿quién soy?, para después, de la mano de un mediador -en este caso Karina- cosechar una narrativa colectiva observada a través del estado actual de los miembros de la comunidad pero asimilando el esfuerzo individual como colectivo, por lo que, los roles que cada uno desempeña en su vida se verán aquí nombrados como si todos lo personificamos.

    Gracias a una historia tejida podemos acceder a la remembranza de este colectivo mediante un primer intento de germinar el sentido de pertenencia entre un grupo con un propósito en común que por ahora es sumergirse a la perspectiva de la educación en la sostenibilidad.

    Un año después -ahora con la siguiente generación 2023- sucedió la misma práctica narrativa con la nueva generación y se cosechó este valioso texto que representa un primer esfuerzo para tejerse a través de la narración de las historias de vida como una colectividad.

    Si miramos las Prácticas Narrativas a través del potencial para establecer diálogos que propician interacciones amables que permiten el bienestar colectivo, considero importante asimilar las distintas etapas de nuestra vida mediante historias que no son independientes de otras, al contrario, nos entrelazamos con nuestros compañeros y esas interacciones siempre tienen potencial de comenzar a ser intentos para fortalecer la comunidad.

    Identidad de la Generación 2023 de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad.

     

    Por Karina Gutiérrez Arellano, directora de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad.

    Somos actrices que queremos bajar del escenario. Somos viajeras expedicionarias que queremos trazar rutas desde pedagogías itinerantes.Somos arquitectas y maestras en educación, somos mujeres mayas indígenas, luchadoras y soñadoras. Somos seres humanas apasionadas por la exploración para transformar y cuestionar qué hacemos aquí.

    También somos colombianas, psicólogas y marketeras, somos personas en deconstrucción que atendemos el llamado de hacer las cosas distintas. Somos mujeres inteligentes, graciosas, creativas y neuro divergentes, que hacemos las cosas con las manos. Somos apasionadas por los ideales, somos divertidas y nos gusta jugar para aprender, para ver las cosas de manera diferente.

    Actuamos, nos plantamos en el escenario desde la pedagogía. Impulsamos huertos urbanos con chicos de prepa, ayudamos y acompañamos a niños de tres años y a jóvenes de educación superior.

    También, a personas desde el aprendizaje y la innovación social y desde la agencia de cambio; desde el Tec de Monterrey hasta acá, con personas como nosotras que también quieren hacer algo positivo. Entendemos que como personas que aprendemos utilizamos conocimientos para la acción social.

    Hacemos muchas cosas y ahora estamos en Valle de Bravo haciendo activismo por la infancia, entendiendo desde la crianza cómo aprenden las niñas y los niños y cuáles son sus derechos. Trabajamos en nuestras áreas de oportunidad.

    Nos trajo aquí el arte en cualquiera de sus formas, para pasar de lo contemplativo al impacto perdurable desde la pedagogía y actuando en pro de la comunidad. Nos trajo aquí lo educativo y el azar del destino, y aunque no lo creíamos ha sido mágico. La educación nos fascina.

    Nos trajo aquí la experiencia de vida, nuestros siete hermanos, nuestra vida difícil que nos llevó a trabajar con jóvenes para inspirarlos y para que luchen por sus sueños, para que sigan estudiando y también para ayudar a niñas y niños indígenas con otras capacidades. Nos trajo aquí los negocios pero también la educación.

    Cambiamos el camino y tomamos desde la esperanza uno para hacer algo por el país. Buscamos nuevas maneras de aprender. Nos trajo aquí la educación, la esperanza y los sueños para hacer algo positivo en el mundo, ser quienes somos y hacer educación para transformar el mundo.

    Nuestro momento actual es ser bordados hechos a mano, para construir mundos posibles y ser conscientes de la naturaleza que nos rodea. Nuestro momento actual es este mismo, la UMA; pero también una familia en Acatitlán que nos hace sentir a gusto. Vemos la naturaleza y a la UMA maravillosa.Nuestro momento actual es un reloj que nos dice que el momento es ahora, lo decidimos nosotras, es el hoy.

    Nuestro momento es la UMA para fortalecer nuestras ideas y echarlas a andar en la práctica. Nuestro momento es seguir poniendo de nuestra parte para aprender y para hacer las cosas diferente. Nuestro momento es ser lápices imperfectos pero con la punta bien afilada para hacer aprender y transformar la realidad que tenemos.

    Nuestro momento es saber que nos gusta la interacción social, entender las narrativas para dar el salto hacia el mundo; más ético, más colaborativo y menos individualista. Nuestro momento es justo haber llegado a este momento, como un romero que crece y quiere llegar a ser una mejor versión de nosotras, para una mejor educación.

     

    Bienvenida Generación de Innovación Educativa para la Sostenibilidad 2023

    ¿Quieres saber más sobre el potencial de las Prácticas Narrativas en contextos educativos? Inscríbete a la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad y conoce nuestra Especialidad en Prácticas Narrativas para la Educación. 

  • Día Mundial de la Educación Ambiental

     

    Por Edgar Alan Flores Paredes, estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad y asistente del área de Innovación Educativa.

     

    El día 26 de Enero es ahora mundialmente conocido como un día de introspección respecto a la sensibilización social del vínculo íntimo entre el desarrollo humano y la conservación del planeta, esto se debe a que hace ya 47 años en la capital de Serbia se realizo el Seminario Internacional de Educación Ambiental de Belgrado y producto de esto surgió la Carta de Belgrado, un documento que abarcaba 6 puntos fundamentales para comprender la situación actual del medio ambiente y las capacidades humanas para influir positivamente en el mundo, el apartado 3 es aquel que refiere a la Educación Ambiental y aquellos proyectos que podrían llevarse a cabo para sensibilizar, permitir que la sociedad se involucre y así indagar juntos en soluciones ambientales.

    A continuación se mencionan 5 proyectos que han logrado innovar en el campo de la educación ambiental en México y que han contribuido a aquellas causas que el Seminario de Belgrado buscaba impulsar.

     

    Escuela de Abejas Nativas (INANA A.C.)

    La asociación INANA ha logrado crear un espacio de enseñanza para compartir la lucha por el territorio a través de la Agroecología gracias a sus talleres que comprenden a las abejas nativas y su importancia en la restauración del hábitat, esto abarca la enseñanza de creación de meliponarios y viveros de restauración así como la arquitectura orgánica que se sitúa en Veracruz.

     

    Escuelas Tosepan

    En Cuetzalan del Progreso en Puebla, existe un modelo de enseñanza que involucra el entorno natural como parte del proceso de aprendizaje así como la lengua Náhuatl que es el medio por el cual los educandos recuperan y fortalecen las raíces del idioma local. Las escuelas de Tosepan se conforman por guardería, primaria, secundaria y preparatoria, las cuales todas cumplen con su programa de educación en Náhuatl y talleres de reconocimiento y revalorización del territorio.

     

    Universidad del Mar

    En Estacahuite, Oaxaca existe un centro universitario perteneciente a la UMAR que es responsable de la concientización del cuidado del bioma marino así como sus arrecifes de coral y el respeto a la vegetación local, han promovido talleres en la localidad para integrar a los pobladores con el adecuado uso de las playas que presenten arrecifes cercanos y las precauciones de navegar en aguas poco profundas con gran cantidad de biodiversidad marina, de igual manera incentivan cursos de reconocimiento de especies para ayudar a determinar que elementos del mar no es recomendable intentar pescar y así salvaguardar tanto la seguridad de la comunidad como la del paisaje marino.

    Moxviquil

    Es una comunidad de aprendizaje en San Cristobal de las Casas, Chiapas que fomenta la enseñanza de la conservación, en especial de los bosques de niebla y encino, esto a través de la formación de agentes clave que practican la sensibilización de la población mediante los espacios verdes recuperados como un método de involucrar a la comunidad a prepararse para el respeto a los espacios naturales. Moxviquil también cuenta con espacios recuperados como incentivo socio-ambiental y así exponer la biodiversidad de flora en su centro comunitario.

    Germinalia A.C.

    Esta asociación pretende combatir la dificultad de acceso a la educación en las zonas más afligidas por la carencia en los Altos de Chiapas mediante un modelo educativo que integra niños, jóvenes y adultos a desarrollar y complementar sus habilidades de aprendizaje, esto gracias a que componen seis factores que involucran en el proceso de aprendizaje como son: desarrollo social, innovación como eje, sostenibilidad ambiental, integridad circular, profesionalismo y creación de mercados y oportunidades de desarrollo.

    Fotografías: Autoría propia.

    Excepción: INANA, Universidad del Mar y Moxviquil. Medios extraídos de sus sitios oficiales.

     

    ¿Quieres saber más sobre las Iniciativas que construye Educación Ambiental?  Inscríbete a la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad.

  • Una ruptura con la educación actual

    Una ruptura con la educación actual

    La educación está en crisis. No sólo el sistema educativo sino la relación pedagógica.

    “El entre, el encuentro, la acogida, la hospitalidad, la amorosidad, la caricia está siendo sustituida por una relación instrumental” nos dice Benjamín Berlanga en esta clase magistral. Es una oportunidad para criticar ciertas ideas sobre la educación y la innovación para tomar la decisión de hacer otra cosa y tomar otro camino.

    Desde hace más de 30 años, Benjamín Berlanga se ha vinculado cotidianamente a la vida de campesinos e indígenas en proyectos de trabajo que plantean la reivindicación de los modos de vida locales como modos de vida buena y que deben ser alimentados y apoyados por la sociedad en su conjunto. Es fundador y actual Director de la Universidad Campesina Indígena en Red, una organización civil mexicana que impulsa procesos de gestión de conocimiento desde la potencia de pensamiento acumulado en la sociedad civil para la formación especializada a nivel de posgrado. Él imparte los seminarios de Innovación Educativa y Co-diseño Curricular en la Universidad del Medio Ambiente.

    “Hay que mejorar los sistemas educativos, las escuelas, las universidades, pero es poco porque cambiar eso sólo nos va a permitir mejorar sin cambiar de esencia las cosas.“

    En esta clase magistral, Benjamín te hablará en torno a la educación, la innovación y la relación de estas dos con la sostenibilidad. Aprenderás:
    1. Por qué la educación está en crisis
    2. El garlito en torno a la innovación
    3. Lo que nos aleja de ver a la naturaleza como un otro

    Da click en la clase magistral para cambiar tu forma de mirar la educación.

    ¿Qué hay de ti? ¿Cuáles son las ideas con las que necesitas romper?

    Si quieres tener acceso a las grabaciones de contenidos como este, suscríbete a nuestro boletín. Es gratis. También recibirás información de próximos cursos y clases magistrales sobre temas de educación ambiental, proyectos socioambientales, derecho ambiental, negocios sostenibles, agroecología y arquitectura sostenible.

    Escrito por Johana Trujillo, egresada de la Maestría en Innovación Educativa, generación 2017.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la UMA.

  • Desafíos en el diseño de Proyectos Educativos Alternativos | Mi experiencia en diferentes roles dentro de la educación ambiental

     

    Por Mariana Lazcano Ferrat, estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad.

    Antes de comenzar deseo compartir la perspectiva de este escrito: lo que para mi significa revisar mi historia como educadora y estudiante, ahora lo intento canalizar a través de experiencias personales, sucesos difíciles familiares con mis hijos y sus escuelas, así como propuestas de innovación y transformación pedagógica que deseo plantear con mi propia maestría.

     

    Educación y Pasión

    Para comenzar este análisis pretendo compartir que en la preparatoria tuve una magnífica maestra de arte. Nos enseñó a descubrirnos a nosotros mismos a través de pinturas impresionistas, arquitectura clásica y literatura.

    Lo interesante de sus clases no era lo que sucedía durante los minutos que duraba, la magia sucedía después, cuando vi las maravillas del mundo, entonces  tuve la oportunidad de sentir y comprender  todo lo aprendido. Las emociones de admiración de las pinceladas de los impresionistas y su revelación a las políticas de arte que los ataban, entender la dificultad de las capillas delineadas con ojivas y poder imaginarme la vida de los artesanos como lo ilustra el libro de Catedral del Mar.

    “Esa es la finalidad de la empresa educativa: que aquel que llega al mundo sea acompañado al mundo y entre en conocimiento del mundo, que sea introducido en ese conocimiento del mundo, que sea introducido en ese conocimiento por quienes le han precedido…que sea introducido y no moldeado, ayudado y no fabricado.”

    Que, por último, según la hermosa fórmula que propuso Pestalozzi en 1797 (una fórmula opuesta al proyecto de Frankeinstein), pueda “ser obra de sí mismo” Pestalozzi , 1994 citado por  Philippe Meirieu en Frankenstein Educador, página 2.

    ¿Qué condiciones ayudaron a que yo hiciera mío el conocimiento?
    ¿Cómo me apoderé de tanta teoría y la transformé en sensibilidad?

    Me parece que las condiciones estaban en la facultad de la maestra en respetar nuestros sentimientos, emociones, interpretaciones y acompañarnos pacientemente en el camino a encontrarlas. Ella sabía que estaba sembrando una semilla y no tenía prisa por cosechar.

    Al hacer esto no tenía intención de construir un objeto lleno de conocimientos técnicos acerca del arte; sabía que la formación en el arte va cambiando y tomando forma con los años.  Ella se dedicó entonces a presentarnos una forma de ver el mundo y vernos a nosotros mismos.

    Las condiciones educativas que no permiten formar y ser obra de nosotros mismos es básicamente la prisa administrativa y el encierro permanente en un salón de clases, el mundo -como el arte-  hay que verlo para entenderlo.

     

    Interactuar con el Mundo

    Yo propongo que viajar o exponernos  a ver el mundo de nuestro alrededor pudiera ser una asignatura. No tienen que ser viajes largos ni caros, pero es presentarse ante la expectativa de salir a descubrir, de aprovechar el día que te regala estar parado en otro sitio, pensar como te sientes y sentir tus pensamientos.

    Ver lo otro y desear modificar lo tuyo así como comprender la otroriedad y apreciar lo propio.  Estoy convencida de que los viajes ayudan a construir una didáctica que dan a los alumnos y profesores la responsabilidad de sus propias acciones, autonomía, y permiten establecer límites en la convivencia social dentro de un espacio seguro.  (Pansza, Perez J., & Moran O., 1996)

    Escuelas Tradicionales

    En un segundo punto de análisis, me gustaría comentar acerca de las formas de acompañamiento educativo en los sistemas convencionales. El acompañamiento de las instituciones a los alumnos, en mi experiencia,  son estas oficinas conformadas por servicios de psico-pedagogos y de asesores de calidad de vida.

    Bienestar y Educación

    Me llama la atención que el bienestar del estudiante se volvió un accesorio, siendo que es la médula del aprendizaje. El estar bien con uno mismo, auto-observarse, desarrollar  la personalidad, nuestra liberación, el autogobierno y formación personal es la pieza angular de nuevos modelos de escuela. Sin embargo, cuando pasamos por momentos de dificultad personal, pocas veces las escuelas se adaptan a la circunstancia de las personas. Las estructuras tradicionales priorizan la transmisión de conocimiento y como accesorio el bienestar del alumno.

    “… lo normal en la educación, es que la cosa *no funcione*: que el otro se resista, se esconda o se rebele. Lo normal es que la persona que se construye frente a nosotros o se deje llevar, o incluso se nos oponga, a veces, simplemente, para recordarnos que no es un objeto en construcción sino un sujeto que se construye”. (Meirieu, 2003, pág. 4).

    Mi mejor ejemplo es el mecanismo de rebeldía, angustia y de supervivencia de mi hijo cuando desafortunadamente enfermé. Él asistía a una escuela de origen tecnocrático, por supuesto que la prioridad era el cientifismo, la eficiencia y neutralidad. Lo normal en nuestra situación de angustia e incertidumbre era que el muchacho no funcionara, el se estaba de-construyendo en la situación de sufrimiento y la institución educativa insistió que era un objeto en construcción técnica y como describe Margarita Pansza,  afectividad en estos modelos queda ausente de la problemática del docente.

    Nosotros nos cansamos de pedir ayuda para mi hijo y comprobamos como la práctica educativa tecnicista no acompañó a mi hijo en su re- construcción como sujeto joven descubriéndose en el mundo de la incertidumbre de tener una mamá enferma. Al pasar el tiempo, el aprendizaje de mi hijo lo ha fortalecido como ninguna asignatura técnica lo pudo haber hecho, salió de la escuela para construirse con la familia, la escuela fue incapaz de modificar su estructura para incorporar a mi hijo, acompañarlo en grupo y aprender todos juntos de situaciones como estas a las que estamos todos expuestos.

    ¿Qué pasaría si nuestras circunstancias de vida se incorporaran a nuestro diario aprendizaje?
    ¿Cómo podemos pensar en ayudar a una persona a construirse cuando no dejamos que su situación de vida sea el punto de partida para ver desde dónde comenzar, con que fortalezas y con qué carácter?
    ¿Acabaría esto con la violencia infantil intrafamiliar?

    Mi propuesta sería que tuviéramos a lo largo de toda nuestra vida escolar una “materia angular” en donde se pudiera tratar con nuestras situaciones de vida –como prácticas narrativas- , nuestro manejo de la realidad y de nosotros mismos en ella.

     

    Educación Liberadora

    Mi tercer y último punto de análisis es la conquista paulatina de la autonomía en la formación y en la toma de decisiones de los educandos.  Para esto hago referencia a la siguiente cita:

    “La autonomía se adquiere en el curso de toda la educación, cada vez que una persona se apropia de un saber, lo hace suyo, lo reutiliza por su cuenta y lo reinvierte en otra parte.” (Meirieu, 2003, pág. 12)

    Durante muchos años  he llevado a kayakear a muchachos en los esteros para ver aves y admirar/aprender del sistema de manglares. A partir de observarlos decidí ampliar el programa a 3 salidas consecutivas, la primera salida tiene por objetivo únicamente que cada uno de los muchachos y muchachas cumplan simples retos de movilización de kayaks dobles con la marea a favor.

    En la segunda salida ellos se responsabilizan de armar los kayaks, organizarse y llegar a un punto establecido para hacer muestreos. La tercera y última salida ellos organizan toda la salida de campo considerando vientos, mareas, arman los kayaks y eligen a sus pares para remar.

    Los resultados siempre son muy variados, muchas veces las tomas de muestras y mediciones de productividad son realmente poco confiables, algunos no llegan a cumplir los retos  que se establecen, pero nada de esto importa, esto es el andamiaje para que justamente vayan siendo autónomos y tengan experiencias únicas relevantes a ellos mismos.  Se ha construido un ambiente seguro con situaciones-problema y una pedagogía diferenciada.

    Además de la evidente diversión al aire libre hay incontables aprendizajes que la experiencia les deja, tan únicas como sus personalidades. Al final del día nos sentamos en círculo en la sombra y platicamos las anécdotas que tuvimos. Ellos quienes se llevan un reconocimiento de admiración de todos.

    Como ejemplo, recuerdo un par de jovencitas que desde que se hicieron al agua no podían remar, el guía de seguridad se quedó junto a ellas y la marea las tomaba por sorpresa en cada movimiento que trataban descoordinadamente de ejecutar. Apenas lograron llegar a la primera boya, no pudieron avanzar por más que intentaban, estuvieron remando una media hora sin moverse de lugar hasta que por fin lograron coordinarse y comunicarse. A su lado siempre estuvo el guía en silencio. Las chicas no pudieron hacer ningún otro reto.

    Cuando terminamos la sesión, en el círculo de conclusión les dieron a ellas el premio a la admiración  porque mostraron carácter, perseverancia y lograron sobreponerse a sus problemas de comunicación. Estos aprendizajes para los chicos son los que se llevan entrañablemente clavados en el corazón. El contexto es el manglar. Lo aprenden a querer porque fue testigo de su revelación personal.

    Para mí eso es aprendizaje significativo y construcción de  su autonomía. Siempre culmino evocando los sentimientos de logro que cada quien tuvo y pidiendo que los guarden en su memoria emocional para cuando estén en una situación de la vida que los ponga a prueba regresen en su mente a este manglar, en este momento y recuerden que lograron superarse a ellos mismos.

     

    Conclusión

    Para concluir quiero compartir que las transformaciones pedagógicas que creo que son necesarias por parte del docente están basadas en la confianza en los niños y jóvenes y en la paciencia.

    Los docentes podemos generar estructuras planeadas y andamiajes con un  sin fin de posibilidades o caminos hacia diferentes objetivos. Necesitamos soltar la administración escolar de los conocimientos.

    A mi gusto esto limita y  frena la creatividad en la didáctica. Sería interesante poner las circunstancias que vivimos como punto de partida, invitar a  que puedan hablar de ellas en comunidad de aprendizaje para manejarlas. Sin duda fomentaría los aprendizajes en viajes para  observarse, planearse, gobernarse y desear modificarse a sí mismos mientras admiran el exterior de su contexto de vida me parece un regalo que a todos nos viene bien.

    Este ensayo resulta para mí una recapitulación de momentos claves en mi vida que me provocan mejorarme, traje al papel muchos sentimientos y emociones que me entusiasman a seguir mi trabajo de maestría diseñando con más calma experiencias en aula natural.

    *Editado por Edgar Alan Flores Paredes, estudiante y asistente de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad.

     

    Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente