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  • La Influencia del Género del CEO en la Responsabilidad Social Corporativa

    La Influencia del Género del CEO en la Responsabilidad Social Corporativa

    La Influencia del Género del CEO en la Responsabilidad Social Corporativa

    La responsabilidad social corporativa (RSC) se ha convertido en un componente esencial para las empresas que buscan no solo generar beneficios, sino también contribuir positivamente a la sociedad. Esto es importante porque la tendencia entre los tomadores de decisiones de las empresas, clientes e inversionistas son empresas que cada vez le den mas peso a este aspecto corporativo.

    ¿CEO hombre o mujere?

    Un estudio reciente de la Universidad de Mississippi revela que el género del CEO puede influir significativamente en las áreas de enfoque de la RSC.​

    Dirigido por el profesor asociado de marketing Saim Kashmiri, el estudio analizó más de 19,000 informes anuales de 2,739 grandes empresas estadounidenses. Los investigadores categorizaron las iniciativas de RSC en dos grupos:​ (Ole Miss,2024)

    • RSC Relacional: Iniciativas que involucran directamente a las personas, como aquellas centradas en la comunidad, diversidad, empleados y derechos humanos.​ (Ole Miss,2024)

    • RSC Racional: Iniciativas que involucran indirectamente a las personas, como las enfocadas en la sostenibilidad ambiental y la gobernanza corporativa.​

    Empoderamiento Femenino en la RSC.

    Los hallazgos indican que las empresas lideradas por mujeres CEO superan significativamente a las dirigidas por hombres en el ámbito de la RSC relacional. Esto se alinea con estudios psicológicos previos que sugieren que las mujeres tienden a ser más empáticas y enfocadas en construir relaciones interpersonales. Sin embargo, no se encontraron diferencias significativas entre géneros en la RSC racional.​(Ole Miss,2024)

    Estos resultados subrayan la importancia de considerar la diversidad de género en los puestos de liderazgo, especialmente cuando se busca fortalecer las iniciativas de RSC que requieren una conexión más directa con las partes interesadas.

    Subete a la Ola.

    En la Universidad del Medio Ambiente, contamos con la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, en donde podrás conocer y desarrollar estrategías para llevar mas allá la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), más allá del género del CEO si estás en una empresa o de tu propio emprendimiento. 

     

    Si quieres conocer mas acerca del plan de la UMA, el plan de estudios y la comunidad Educativa, da clic en la imagen.

    Escrito por Gonzalo Sierra Basurto. (Alumno de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales).

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

    Fuentes:

    CEO Gender Influences Corporate Social Responsibility Priorities | Ole Miss. (2024). Olemiss.edu. https://olemiss.edu/news/2024/12/ceo-gender-and-corporate-responsibility/index.html 

    ExpokNews. (2025, March 26). ¿Las prioridades de RSE varían según el género del CEO? ExpokNews. https://www.expoknews.com/las-prioridades-de-rse-varian-segun-el-genero-del-ceo/

  • Conociendo a los Umanos: Andreea Dani

    Conociendo a los Umanos surge con el objetivo de acercarnos un poco más a la vida de los docentes y directivos de la UMA. Es interesante aprender sobre los caminos que han recorrido: ¿Cuál fue esa senda que atravesaron para estar hoy en día aquí? ¿Cómo ha sido esa búsqueda del propósito? ¿Qué viene en adelante para cada una/uno y para la UMA?

     

    El recorrido de Andreea Dani en la Arquitectura Sostenible

    La arquitectura sostenible es un tema crucial en la actualidad, y en la UMA se aborda desde diferentes enfoquesEn esta primera charla, tuve la oportunidad de entrevistar a Andreea Dani, directora del área de Arquitectura Sostenible en la Universidad del Medio Ambiente (UMA). Andreea es arquitecta de la Universidad de Cluj-Napoca, Rumania, y ha dedicado gran parte de su vida laboral a la academia y a la construcción con tierra. Ha trabajado en Francia y México, y reside en México desde hace 17 años.

    Nos encontramos en la terraza Sauco. Cuando llegué, ella ya estaba sentada, como siempre, sonriente. Previamente, habíamos revisado algunos temas que queríamos abordar, así que sabíamos más o menos de qué trataría la charla. Lo que no previmos fue que no tendríamos tiempo para abarcar todos los temas planificados. Sin embargo, aprovechamos el momento y logramos hablar especialmente del camino que la llevó a ser hoy en día la directora de la maestría en la UMA.

    El descubrimiento de la construcción con tierra

    Andreea nació en Rumania y estudió arquitectura allí, pero no fue en la universidad donde se conectó con la tierra, ya que en la Facultad de Arquitectura de Cluj-Napoca se hablaba poco de ella. Su primer contacto fue en el museo etnográfico de la ciudad, donde tuvo una visión clásica y hermosa de la arquitectura tradicional. Fue gracias a su llegada a Grenoble, en Francia, donde realizó un año de intercambio a través del programa Erasmus, que tuvo la oportunidad de adentrarse en los talleres de experimentación de CRAterre y vivir de cerca el mundo de la construcción con tierra. Estos talleres los realizó de manera extracurricular. Allí descubrió un lado estético y valioso de la arquitectura de tierra y de la sostenibilidad que no había vislumbrado en Rumania. Se involucró como voluntaria en diversos procesos y así aprendió sobre materiales naturales y saludables.

    Este acercamiento a CRAterre le abrió la oportunidad de una beca para realizar una práctica profesional en el extranjero. Ese momento fue crucial: Andreea decidió viajar a México para hacer su práctica y, 17 años después, reside en Valle de Bravo, México. Trabajó junto a Elena Ochoa en el CIPTEV, donde ayudaba a organizar el Diplomado de construcción con tierra y materiales naturales, en el cual, durante varios, fines de semana, los estudiantes aprendían distintas técnicas.  Asimismo apoyaba a recibir visitas de grupos de estudiantes del Tecnológico de El Grullo al centro. Así surgió la invitación a dar una conferencia sobre manejo de residuos de la construcción en el Tecnológico y, posteriormente, a impartir clases.

    Botmobil_IleD’Yeu, Francia 2006. Fuente: Andreea Dani

     

    Ecolocalli y la enseñanza de la arquitectura sostenible

    En 2009, Andreea se encontraba viajando entre Guadalajara y El Grullo, un trayecto de aproximadamente cuatro horas y media en ese entonces. Como una joven entusiasta, no solo combinaba su tiempo entre ambos lugares, sino que también fundó Ecolocalli, una asociación civil inspirada en el Ciptev, que promovía la construcción con tierra y la recuperación de saberes locales en la comunidad de Ayotitlán, perteneciente al municipio de Cuautitlán de García de Barragán. En febrero de 2012 le ofrecieron coordinar la carrera de Arquitectura en El Grullo, donde logró la acreditación del programa por la Acreditadora Nacional de Programas de Arquitectura, y Disciplinas del Espacio Habitable A.C. (ANPADEH) y propuso la inclusión de técnicas tradicionales en el plan de estudios.

    Taller Festival de la Tierra en Guadalajara 2009. Fuente: Andreea Dani
    La llegada a la UMA y el futuro de la arquitectura sostenible

    En mayo de 2015 Andreea conoció a Dora María Ruiz (Doris, como la conocemos en la UMA) y a Oscar Hagerman en un evento de la Asociación de Instituciones de la Enseñanza de la Arquitectura de la República Mexicana A.C. (ASINEA). Oscar le insistió en que debía conocer la UMA. Andreea ya estaba siguiendo las noticias de la UMA desde la apertura de la primera generación de la Maestría en Arquitectura, Diseño y Construcción Sostenible y quedó encantada con la historia del diseño del campus por parte de Oscar, el uso de materiales como la tierra y la madera, la escala y la inclusión de la comunidad. Poco después de este encuentro, en enero de 2016, comenzó a trabajar en la UMA como directora del área de Arquitectura Sostenible.

    Desde entonces, Andreea ha guiado el codiseño de los programas de estudio de arquitectura, ha liderado la maestría en Arquitectura, Diseño y Construcción Sostenible y ha estado involucrada en proyectos de consultoría o relacionados con el campus. Tanto Andreea como la UMA han hecho grandes esfuerzos por contar con un excelente cuerpo docente, aportando diferentes conocimientos, puntos de vista, técnicas, materiales y estrategias para enriquecer el programa y ofrecer una formación novedosa.

    Diplomado de construcción con tierra cruda en la UMA. Fuente : Andreea Dani
    Reflexión sobre la arquitectura y su impacto

    Al cerrar nuestra charla, hablamos un poco sobre cómo se imagina el futuro de la UMA. Su sueño es que la UMA contribuya a que no se pierdan los saberes tradicionales, se siga valorando la arquitectura que responde a las condiciones geográficas y se discutan los modos de habitar actuales. Esta reflexión busca entender cuál es la arquitectura adecuada y el papel de los materiales locales. Andreea se hace esta pregunta poderosa con la intención de dialogar con la comunidad, con la UMA como parte de este proceso, y mantener vivo el espíritu de la arquitectura local.

    La última pregunta que le hice fue: ¿Qué le dirías a alguien que está pensando estudiar arquitectura en este momento? Su respuesta: “Cada persona tiene un llamado y ciertos talentos que podemos poner al servicio de ese llamado para hacer una contribución valiosa al mundo. Si alguien es consciente de esto, ha reflexionado sobre cuál es su llamado y realmente siente que es la arquitectura, le diría ‘bienvenida o bienvenido’. Pero considero importante que se haga esta reflexión primero. Si la idea del servicio no está presente, invitaría a reconsiderarlo, ya que los arquitectos y arquitectas debemos estar al servicio de quienes habitan los espacios y del mundo vivo que nos rodea, pues nuestra profesión tiene la capacidad de impactar de manera significativa los ecosistemas y las formas de habitar. Este ejercicio debe realizarse desde una postura ética y de servicio”.

    Después de esta enriquecedora charla, quedan ganas de seguir explorando temas como la construcción en tierra en el contexto local mexicano y global, los retos y las oportunidades que enfrenta la construcción con materiales nobles, y las perspectivas para un futuro más sostenible.

    Muchas gracias a Andreea por su tiempo y esperamos continuar conociendo a más Umanos.

    Escrito por Adriana Córdoba Jurado (estudiante de la Maestría en Arquitectura, Diseño y Construcción Sostenible, generación 2025)

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Guía de Marketing Socioambiental para Emprendedores

    ¿Buscas una manera de conectar con tu audiencia en un nivel más profundo y generar un impacto positivo en el mundo?

    Soy María Fernanda Ramirez Coutiño, mejor conocida como PILU, emprendedora, mentora y docente apasionada por el marketing y el branding con propósito. Llevo más de 12 años en el mundo del emprendimiento socioambiental con mi propia empresa PILU, dando mentoría a más de 500 emprendedores en temas de marketing con propósito, comunicación de impacto y estructura en sus procesos de negocio.

    He visto de primera mano el poder del marketing y el branding para impulsar empresas con impacto transformador y llevar las acciones de cambio al siguiente nivel. Por eso, hoy te traigo esta guía, en donde compartiré contigo las herramientas clave que necesitas para impulsar tu emprendimiento socioambiental y conectar con tu audiencia en un nivel más profundo. 

    Prepárate para inspirar e impulsar el impacto de tu emprendimiento.

    Empecemos definiendo: ¿Qué es el Marketing Socioambiental?

    El marketing socioambiental es una forma de conectar con las personas a un nivel más profundo. Utilizar herramientas del “marketing tradicional” para comunicar el poder de proyectos con impacto transformador, mientras cambias paradigmas e inspiras a las personas que un cambio si es posible. 

    Ahora, te comparto algunas herramientas Clave para impulsar tu marketing socioambiental:

    1. Conoce a tu Tribu:

    Imagina que tu público es una tribu con valores e intereses afines. Hoy ya no se trata de tener clientes se trata de generar una comunidad, una tribu. Conóceles, habla su idioma y crea una conexión genuina. Investiga sus datos demográficos, sus pasiones y sus preocupaciones.

    1. ¿Hacia Dónde Vamos?:

    Define tus objetivos con claridad. ¿Sueñas con que tu marca sea reconocida en todo el mundo? ¿Quieres un aumento en tus ventas? ¿Mejor de seguidores? ¿Tu meta principal es construir una comunidad leal y comprometida? Yo se que tal vez lo quieres todo. Pero un paso a la vez, es importante que definas tus objetivos a corto, mediano y largo plazo. Establece con claridad cuál es tu prioridad y enfócate en eso. Poco a poco tu marca irá creciendo e irás logrando otros objetivos.

     

    1. La Personalidad de tu Marca:

    Dale vida a tu marca con una voz auténtica y cercana. Comparte tus valores, tu historia y tu compromiso con la sustenibilidad. Define qué es importante para tu marca, cómo habla, qué estilo tiene y todas las características humanas que puedas relacionar con tu marca para crear una marca que conecte. 

    1. El Arte de Contar Historias:

    Comparte tu viaje, tus desafíos y tus triunfos. Conecta con tu audiencia a través de narrativas que inspiren y emocionen. Sé transparente y construye confianza. No se trata de tu producto o servicio, se trata de ti, de tu comunidad, de tu proceso, de la historia detrás. Sé que las ventas son importantes, pero es más importante conectar para generar una relación más profunda y auténtica. 

    ¿A quién prefieres comprarle a un extraño o a un gran amigo? 

    1. Un Camino con Dirección:

    Diseña un embudo de conversión que guíe a tu audiencia hacia la acción que deseas. Puede ser una compra, una donación o simplemente unirse a tu comunidad. Pero nunca olvides agregar un llamado a la acción.

    1. Impacto Real y Transparente:

    Mide el impacto positivo que generas y compártelo con el mundo. Usa y comunica tus indicadores y resultados. Respalda tus afirmaciones con datos concretos y verificables. No generes compromisos solo por comunicarlos, demuestra que te comprometes con lo que dices y que lo aplicas de manera transversal en tu negocio.

    1. Simple y Directo:

    Comunica tu mensaje de forma clara, concisa y fácil de entender. Evita tecnicismos o jergas que puedan confundir a tu audiencia. Desmenuza toda la información. Ten presente que tu audiencia no necesariamente es experta en tu tema o comprende la importancia de lo que compartes. Y sobre todo NO SUPONGAS!  

     

    Recuerda:
    • Tu propósito socioambiental es tu brújula.
    • La transparencia y la autenticidad son tus mejores aliados.
    • Conecta con tu audiencia desde el corazón.
    • Utiliza las herramientas digitales para amplificar tu mensaje.

    Espero que esta guía te inspire y te brinde herramientas prácticas para impulsar tu emprendimiento socioambiental al siguiente nivel. 

    Esta guía es una herramienta esencial para los estudiantes de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales (Green MBA) de la Universidad del Medio Ambiente (UMA) al proporcionar estrategias prácticas y sencillas para sus proyectos. 

    Pero si aún no eres estudiante del MBA, te cuento que esto es tan solo una embarrada del increíble seminario de Marketing para el cambio de paradigmas, en donde podrás crear y/o fortalecer tu proyecto con impacto socio ambiental de manera estructurada y exitosa. 

    Tengo que confesar, que me encanta ser docente de esta universidad; ya que, me permite conectar con maravillosas personas y sus proyectos cada semestre. 

    Te invito a que conozcas más del marketing socioambiental y del programa del MBA en mis siguientes artículos, a través de mis redes sociales @fer.pilu  y las redes sociales de la UMA @uma.mexico

    Green MBA

    Escrito por María Fernanda Ramirez Coutiño. (Docente de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales).

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

    @fer.pilu 

    fer@pilu.mx

    https://www.linkedin.com/in/mar%C3%ADa-fernanda-ram%C3%ADrez-couti%C3%B1o-38444ba0/

  • Narrativa del lugar. San Mateo Acatitlán.

    Narrativa del lugar. San Mateo Acatitlán.

    En el Eje Neovolcánico Transversal, donde se cruzan las placas tectónicas de Cocos y Norteamérica, dentro del Estado de México y el municipio de Valle de Bravo, se encuentra la comunidad de San Mateo Acatitlán, un pueblo cuya historia se ancla tanto en la roca como en el tiempo. En las partes altas de las montañas, estos suelos, compuestos principalmente por rocas ígneas del periodo cuaternario (UNAM, 2018) son impermeables y altamente susceptibles a la erosión. A medida que se desciende hacia las zonas bajas o valles, esta erosión genera suelos pluvisoles, altamente fértiles y fundamentales para la agricultura (UNAM, 2018). Los habitantes de Acatitlán identifican este tipo de suelo como “polvillo”, por su textura limosa, resultado de la descomposición de las rocas y su transporte hacia las áreas más bajas. Esta base geológica define la escala natural en la que Acatitlán se inscribe, siendo la tierra recurso, estructura y oportunidad.

    Tejido vital

    Acatitlán pertenece a la Cuenca Valle de Bravo- Amanalco (SICAGUA, 2024). Los manantiales Crustel y Ojo de Agua brotan desde lo profundo, alimentando a los ríos Chiquito y La Sangría. Todos ellos tributan agua al lago de Valle de Bravo, cuya función ha sido alimentar al sistema Cutzamala llevando agua a la CDMX. A nivel local, estos recursos hídricos son esenciales para el riego, el consumo humano y la vida silvestre.  El agua es abundante: Acatitlán significa “lugar de carrizos”, planta que prevalece en los suelos húmedos. (INAH, 2024)

    El Crustel. Foto: Archivo personal.
    Naturaleza y movimiento

    El agua también nutre a los ecosistemas que rodean al pueblo. La vegetación cambia gradualmente según la altitud, la cantidad de agua y el tipo de suelo. En las zonas más altas, los bosques de pino y encino se ven acompañados por una diversidad de bromelias, orquídeas, helechos, musgos, hongos y líquenes, que tapizan el paisaje con una riqueza biológica que refleja las condiciones húmedas y frescas. (Watanabe, 2018). A medida que se desciende a altitudes medias, surge la selva baja caducifolia, caracterizada por árboles medianos como el madroño, zapote, arrayán, capulín y sauce, que conforman un mosaico verde durante la temporada de lluvias para después transformarse en una alfombra de hojas secas.

    En las planicies, la intervención humana es más evidente. Los pastizales inducidos y las tierras agrícolas dominan el paisaje. También hay presencia de ailes.

    La fauna silvestre en San Mateo Acatitlán es igualmente diversa. Entre los mamíferos se encuentran el coyote, conejo, tlacuache, ardilla, mapache, tejón, cacomixtle, liebre y hurón. Las aves son huilota, codorniz, gorrión, calandria y pájaro azul, (CONAMP, 2021).

    Un asentamiento entre tradición y modernidad

    Atraídas por la riqueza biológica y la abundancia de recursos hídricos, se asentaron aquí en el siglo XI las principales poblaciones precolombinas: matlatzincas y mazahuas. Acatitlán es además una comunidad anidada en el contexto histórico y geográfico de Mesoamérica, con toda la riqueza que ello implica. Por ello el pueblo refleja siglos de esa evolución cultural, social y económica, de la que además se tienen vestigios físicos. Desde estos primeros asentamientos se evolucionó hasta el arraigo de una sólida comunidad.

    Sin embargo, esta dinámica comunitaria ha cambiado drásticamente en los últimos años. Hoy, la población es una mezcla de familias oriundas y de nuevos habitantes, generalmente adinerados. Estos últimos, llamados por el encanto del entorno y la cercanía con la Ciudad de México, gracias a la ampliación de la autopista Toluca-Zitácuaro, han generado un proceso de urbanización acelerada.

    Este fenómeno ha transformado no solo la composición social de la comunidad, sino también su paisaje. Las tradicionales casas de adobe, con techumbres de madera y cubiertas de teja, están siendo reemplazadas por construcciones modernas de inspiración urbana. Este cambio está siendo reforzado por la idea prevaleciente de progreso que precisa el uso de materiales industrializados. Aunado a esto, la volumetría de muchas viviendas nuevas hace eco a estéticas ajenas, traídas de los lugares a los que migran los jóvenes oriundos de Acatitlán.

    Una economía en transformación

    La economía de San Mateo Acatitlán también refleja esta transformación. Aunque la agricultura sigue siendo una actividad clave, con cultivos como maíz, avena y trigo, el turismo y el sector inmobiliario han tomado fuerza. Algunos agricultores y ejidatarios han vendido sus tierras, persuadidos por las promesas del mercado inmobiliario o presionados por grupos externos. Las labores domésticas, el mantenimiento de propiedades y el cuidado de jardines son algunas de las actividades que muchos realizan para satisfacer las demandas de los foráneos y para asegurar ingresos económicos para sus propias familias.

    Este cambio ha profundizado una marcada brecha económica entre los habitantes originarios y los recién llegados.

    La cultura de la comunidad

    A pesar de los desafíos, la cultura de Acatitlán sigue viva, muchas veces existiendo como forma de resistencia comunitaria ante los efectos homogeneizadores de la economía a mayor escala, pero siempre en relación simbiótica con los recursos naturales y económicos del pueblo.

    Uno de los elementos más distintivos de esa cultura es el sincretismo religioso, resultado de la conquista española. Las ideologías indígenas se fusionaron con el catolicismo, creando tradiciones únicas que aún persisten. Esta fusión se manifiesta claramente en la celebración más importante del año: el 21 de septiembre, día de San Mateo, santo patrón del pueblo. La festividad representa no solo un acto religioso, sino también un símbolo de cohesión social. En esta fecha, la comunidad se une para bendecir animales, quemar un castillo de fuegos artificiales y disfrutar de un baile nocturno al ritmo de una banda local. La calle se llena de puestos que ofrecen comida típica mexicana.

    También existe un desfase evidente entre el nivel educativo de los habitantes originarios y el de los nuevos avecindados. Mientras que los primeros aún enfrentan retos significativos en las zonas rurales, los recién llegados suelen tener niveles educativos más altos y eligen modelos pedagógicos alternativos para sus hijos. En contraste, escuelas públicas tradicionales admiten a niños de la población local.

    Psicología colectiva

    La educación no solo moldea el conocimiento, sino también la identidad y las dinámicas sociales de una comunidad. Esta transformación educativa influye directamente en la psicología colectiva del pueblo. Con esto surge la pregunta, ¿cuál es esa psicología colectiva?, ¿qué es aquello que defienden y aman?

    Al conocer a su gente, se puede escuchar la música de un baile entre el pasado y el presente, entre lo propio y lo ajeno, pero que mantiene siempre su esencia a través de una fuerte organización comunitaria. Orgullosos de su identidad, los habitantes originarios se apoyan frente a las adversidades, especialmente en la lucha por el agua y la defensa de sus territorios, como El Crustel. Sin embargo, también se tiene la idea compartida de que estos valores están perdiéndose en las nuevas generaciones.

    No obstante, existe un aprecio generalizado por el entorno natural: los amaneceres, el paisaje lleno de árboles y la tranquilidad del pueblo son aspectos valorados tanto por los oriundos, como por los neoacatitlenses.

    Las disputas más significativas entre ambos grupos giran en torno al agua, al respeto por las veredas tradicionales y la velocidad del tránsito vehicular (Dani, 2023).

    En lo cotidiano, las mujeres y niños se organizan para recoger basura, mientras los hombres realizan faenas para mantener en buen estado los canales de riego. Además, existen diversos comités que abordan temas como el agua, la infraestructura y la seguridad, demostrando la capacidad de la comunidad para autogestionarse.

    Habitantes de Acatitlán defendiendo el agua. Fuente: TresPM.mx
    El espíritu de San Mateo Acatitlán

    La psicología colectiva de San Mateo Acatitlán está profundamente entrelazada con sus creencias y prácticas religiosas, donde la cooperación y el sentido de pertenencia se fortalecen a través de rituales comunitarios que tejen su mente y corazón.

    La religión católica es predominante, con el 90% de los habitantes practicándola, lo que influye profundamente en las doctrinas locales. Sin embargo, bajo esta aparente uniformidad religiosa subyace nuevamente un rico sincretismo que mezcla creencias indígenas y europeas, dando forma a una cosmovisión única. (Monsiváis, 1995)

    En todo México, esta fusión es evidente en figuras como la Virgen de Guadalupe, cuya veneración integra elementos del culto prehispánico a Tonantzin, la diosa madre. En Acatitlán se manifiesta en prácticas comunitarias que combinan simbolismos católicos con antiguos rituales ligados a los ciclos agrícolas.

    Acatitlán a través de mis ojos. Elaboración propia.
    Conclusiones

    En esta comunidad la geografía, historia y transformación social se entrelazan para hacer una comunidad totalmente única. Su paisaje, modelado por la tierra, el agua y la gente, refleja un profundo vínculo con la naturaleza y el arraigo a su identidad. Aún cuando los desafíos contemporáneos han alterado su estructura, la esencia de San Mateo Acatitlán siempre persiste.

    Referencias

    • Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. (2021). Áreas Naturales Protegidas. Recuperado http://sig.conanp.gob.mx/website/pagsig/info_shape.htm.

    • Dani, A. (7 de noviembre de 2023). Nuestra casa: Un campus sostenible. Recuperado de https://uno.umamexico.com.mx/wp69/nuestra-casa-un-campus-sostenible/

    • Instituto Nacional de Antropología e Historia. (n.d.). El nombre de Acatitlán. Recuperado de https://mediateca.inah.gob.mx.

    • Martínez , T. (9 de mayo de 2023). Acatitlán, ¿un pueblo sostenible?. Recuperado de https://uno.umamexico.com.mx/wp69/acatitlan-un-pueblo sostenible/#:~:text=Acatitl%C3%A1n%20cuenta%20con%20una%20gran,agua%20conocido%20como%20R%C3%ADo%20Chiquito.

    • Monsiváis, C. (1995). Los rituales del caos.

    • Universidad Nacional Autónoma de México. (2010). Capítulo II: Caracterización regional de la cuenca de Valle de Bravo. Sistema de Información Geográfica de Acuíferos y Cuencas (SIGACUA). Consultado el 30 de noviembre de 2024.

    • Watanabe Rojas, C. K. (2018). Vereda Río Chiquito: El agua del manantial, el ecosistema y la cohesión social para el Valle de Acatitlán [Tesis de maestría, Universidad del Medio Ambiente].

    Escrito por Daniela Meléndez García (estudiante de la Maestría en Arquitectura, Diseño y Construcción Sostenible, generación 2024)

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

     

  • Mi paso por la UMA; Cosecha de saberes.

    ‘El tiempo es vida, y la vida reside en el corazón’ 

                                                                                                   Michael Ende, Momo

     

    A lo largo de mi paso por la UMA, he cosechado una serie de saberes, herramientas, sensibilidades y errores excelentes que han transformado enormemente los lentes con los que miro afuera y adentro. En mi cosecha, he notado un concepto en particular que sin mucho afán de protagonismo y como que no queriendo la cosa, ha atravesado como un hilo invisible todos los aprendizajes obtenidos en el camino: El tiempo.

     

    ¡Qué raro fenómeno, el tiempo!

     

    Existe, pero no lo vemos ni lo podemos tocar y dicen los científicos que es relativo. Hay quienes dicen también que nuestro cerebro no lo puede percibir como realmente es sino que hemos tenido que inventar una serie de ficciones para nombrarlo y medirlo, y así controlar el quehacer de aquellos que menos tiempo tienen para satisfacer los insaciables deseos de aquellos a quienes les sobra.

     

    Foto tomada por Lilian Galante

     

    El concepto del tiempo, en el trabajo de un agente de cambio socioambiental es fundamental como eje transversal, no por la prisa que tenemos para ver un cambio (que sin duda la tenemos), sino porque está presente de manera silenciosa detrás de todos los modelos mentales que son la causa principal de los problemas que enfrentamos como sociedad.  El tiempo es una metáfora de esas que se han instalado fijamente en el imaginario colectivo, como la ciencia y la democracia occidentales. Metáfora que condiciona cada paso que damos y nos tiene a los 8 mil millones de almas que habitamos este planeta en una rueda de la que nos tenemos que bajar si es que hemos de generar un cambio verdadero. 

     

    La obsesión del ser humano con adorar a Kronos, dios del tiempo linear y medible en el imaginario de la antigua Grecia, tiene su origen en los sistemas productivos que requieren una regulación cada vez más eficiente de nuestras vidas para sostenerse. Para producir y consumir cada vez más, es necesario que los trenes lleguen a tiempo, los trabajadores pongan alarmas despertadoras y los productos que compramos tengan una vida útil cada vez más corta. Este modelo de vida nos ha traído una serie de problemas complejos que amenazan la vida en el planeta y las relaciones sociales de las que dependemos los seres humanos. El calentamiento global, las guerras imperialistas, la pérdida de biodiversidad y la violencia de género entre muchas otras desgracias humanas tienen sus orígenes en la desigualdad y destrucción que exige el sistema socioeconómico actual en beneficio de unos cuantos. 

    Foto tomada por Karla Figueroa

     

    Para transformar la realidad y construir una sociedad más equitativa y sustentable es imperativo que cuestionemos la manera en la que el concepto del tiempo condiciona nuestro transitar por este planeta.

     

    En la UMA entendí que para lograrlo tenemos que empezar en el ámbito personal. ¿De qué manera dicta nuestra experiencia de vida el concepto del tiempo? ¿tenemos tiempo para dejarnos atravesar por las experiencias que nos ofrece el simple hecho de existir? ¿para reír con las personas que amamos? ¿para autoobservarnos y conocernos? Esta transformación individual es crucial para poder salir a cuestionar el uso del concepto del tiempo en los sistemas económicos, políticos y sociales que queremos intervenir. ¿Necesitamos realmente producir más y más rápido? ¿Por qué vale más el tiempo de un empresario que el de un agricultor? ¿Por qué nuestra supervivencia depende de una jornada laboral de 40 horas a la semana si bien nos va? Estas preguntas podrían parecer sencillas o incluso ingenuas, pero son cruciales para desmantelar el sistema ideológico que mantiene intactos a los sistemas de opresión y depredación que han generado la crisis socioambiental en la que nos encontramos. 

     

    Campus UMA. Reflejo y neblina

    Para recuperar nuestra humanidad en tiempos tan oscuros como estos vamos a tener que sacrificar muchas de las metáforas que nos piensan como diría Lizcano. Entre ellas el poderoso yugo del tiempo del reloj que se ha apoderado de nuestras vidas como los hombres grises de momo, robándose nuestro tiempo de vida y haciéndonos partícipes de nuestra propia destrucción.

    Para ello Kairós, siempre opacado por Kronos por su naturaleza sensible y paciente, nos invita a pensar el tiempo a través del surgimiento de significado, de la experiencia, del respeto a los procesos internos del ser humano y los procesos cíclicos de la naturaleza.

    Escrito por Lilian Galante, estudiante de la Maestría de Innovación Educativa para la Sustentabilidad.

    “Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente”

  • Resiliencia Climática: Estrategias de Diseño Pasivo para Ciudades del Futuro

    Resiliencia Climática: Estrategias de Diseño Pasivo para Ciudades del Futuro

    Entendiendo la resiliencia climática como la capacidad de nuestras ciudades para adaptarse y mitigar los efectos del cambio climático, es fundamental abordar este desafío a través del análisis del entorno natural en donde se proyecta el objeto a construir. Mediante el uso de estrategias de diseño pasivo y enfoques tradicionales del entendimiento del entorno, podemos contribuir de forma eficiente al impacto ambiental construyendo a su vez espacios urbanos innovadores y más sostenibles.

    Estrategias de Resiliencia Climática en la Arquitectura

    La resiliencia climática se ha convertido en un tema clave en la planificación urbana y el diseño arquitectónico. A medida que las ciudades crecen y los efectos del cambio climático se intensifican, es vital desarrollar enfoques que recuerden y promuevan la adaptación climática y la mitigación de sus impactos. Una de las soluciones más efectivas en este sentido son las estrategias de diseño pasivo, las cuales buscan maximizar el confort térmico y la eficiencia energética de los edificios sin depender de sistemas mecánicos.

    OpenAI. (2024). Imagen generada de una terminal con techos verdes y formas curvas [imagen generada por inteligencia artificial]. DALL·E.
    Diseño Pasivo: Una Solución Sostenible

    El diseño pasivo se basa en aprovechar las condiciones naturales del entorno, como la orientación solar, la ventilación cruzada y el aislamiento térmico, para reducir la demanda energética de las edificaciones. Estas estrategias no solo contribuyen a la resiliencia climática, sino que también hacen que los edificios sean más eficientes y sostenibles.

    Arquitectura en Transición: Estrategias para la Resiliencia Climática

    Entre las estrategias puntuales más utilizadas en edificios se encuentran:

    • Aprovechamiento solar pasivo: Utilizar la orientación y geometría del edificio para maximizar la captación de luz natural y calor solar, lo que reduce la dependencia de sistemas de calefacción artificial.
    • Ventilación natural: Integrar el diseño de aberturas estratégicas y conductos de aire que favorezcan la circulación de viento, permitiendo la refrigeración pasiva sin necesidad de aire acondicionado.
    • Uso de materiales sostenibles: Emplear materiales de bajo impacto ambiental, como la madera certificada, el bambú, o el concreto reciclado, que no solo reducen la huella de carbono del proyecto, sino que también mejoran el aislamiento térmico y acústico.
    • Mejora de la envolvente del edificio: Refuerzo de las fachadas y techos con aislantes térmicos para minimizar las pérdidas de calor en invierno y mantener la frescura en verano, lo cual mejora el confort térmico interior y disminuye la necesidad de calefacción y refrigeración mecánica.
    El rol del diseño pasivo en la adaptación urbana.

    Hablando de arquitectura bioclimática en una escala mayor, las estrategias bioclimáticas que pueden hacer entornos urbanos más sostenibles y resilientes son:

    • Ciudades compactas:
      • Densidad media o media-alta, equilibrando espacios construidos y libres.
      • Concentración de población para reducir el consumo de suelo.
      • Proximidad a equipamientos y servicios para todos los ciudadanos.
      • Promoción de la movilidad sostenible (a pie o en transporte público).
      • Reducción del impacto ambiental de infraestructuras urbanas (carreteras, alcantarillado, red eléctrica).
    • Diseño urbano considerando la orientación solar:
      • Relación adecuada entre la altura de los edificios y su separación.
      • Favorecer fachadas orientadas al sur o sureste, minimizando las orientadas al oeste.
      • Promoción de la ventilación cruzada mediante fachadas con huecos en orientaciones opuestas.
    • Suelos y vialidades sostenibles:
      • Uso de suelos filtrantes para favorecer la absorción de agua.
      • Reducción de vías, priorizando conceptos como supermanzanas.
    • Vegetación y clima urbano:
      • Abundante vegetación para mitigar el efecto “isla de calor” y purificar el aire.
      • Uso de especies de hoja caduca para proporcionar sombra en verano y permitir radiación solar en invierno.
    • Adaptación al terreno:
      • Evitar construcciones en terrenos con pendientes pronunciadas que requieran grandes movimientos de tierra o muros de contención.
    • Energías renovables:
      • Integración de energías renovables en el espacio construido, evitando nuevas afectaciones al suelo.
    2OpenAI. (2024). Imagen generada de una terminal de autobuses con techos verdes en medio de una ciudad mexicana. [imagen generada por inteligencia artificial]. DALL·E.
    Estructuras Orgánicas en el Diseño.

    La humanidad siempre ha sido impulsada por su capacidad creadora, reflejando en sus obras una conexión con las formas de la naturaleza. Por lo tanto, las estructuras y organizaciones que diseñamos pueden considerarse una extensión de los principios orgánicos que gobiernan la vida misma. Estas creaciones artificiales, aunque construidas por el ser humano, están profundamente inspiradas por los patrones y la eficiencia climática de los sistemas vivos.

    De manera similar a los cuerpos orgánicos, los espacios arquitectónicos deben funcionar como sistemas interconectados, con cada parte contribuyendo al todo. Entonces, los edificios que siguen esta lógica operan de manera más orgánica, práctica y eficiente, como si fueran organismos en interacción constante con su entorno. Además, en el pasado, algunas máquinas dependían de la acción del ser humano, con un manejo íntimamente ligado a los movimientos y decisiones de las personas.

    El concepto de lo “orgánico” en el diseño climático también implica una sensibilidad hacia la forma y función. Aunado a esto, la naturaleza nos enseña que la armonía entre las partes es esencial para la supervivencia. De este modo, aplicar principios orgánicos en el diseño arquitectónico no solo busca una estética fluida y natural, sino también la eficiencia y resiliencia del entorno construido.

    Diseño Orgánico, Entendimiento Bioclimático y Resiliente

    La fusión entre lo artificial y lo orgánico en el diseño arquitectónico crea espacios que no solo responden a las necesidades humanas, sino que también respetan los principios de la naturaleza. Entonces, al incorporar estrategias pasivas y estructuras orgánicas en el diseño urbano, surge como estrategia para desarrollar ciudades que conviven con su entorno. Estas ciudades combinan lo mejor de las creaciones humanas con la sabiduría de los sistemas vivos.

    Por lo tanto, en esta visión de la arquitectura, los edificios funcionan como extensiones del cuerpo humano y del entorno, adaptándose a las necesidades energéticas y climáticas. Aunado a esto, los parques y áreas verdes dentro de las ciudades mexicanas actúan como pulmones orgánicos, conectando lo artificial y lo natural para generar un espacio más resiliente. 

    Además, al integrar la bioclimática con un diseño inspirado en la naturaleza, los espacios urbanos pueden enfrentar los desafíos climáticos del futuro. Este enfoque no solo promueve la eficiencia, sino que también fomenta una mayor conexión entre el ser humano y su entorno construido. 

    REFERENCIAS:

    Merchant, C. (2023). Utopías orgánicas. En La muerte de la naturaleza. (31,125). Siglo veintiuno editores. 

    Olgay, V. (2006). Arquitectura y Clima. Gustavo Gili.

    Velázquez Flores, G. (2024). Reconversión sustentable de edificios. Universidad Iberoamericana A.C.

    Small Kelly, (2020) Acciones Medioambientales en Crear con Conciencia. Gustavo Gili.

     

     

     

     

     

     

     

    Escrito por Oly Vanelly Guevara Andrade (estudiante de la Especialidad en Arquitectura Bioclimática, generación 2024)

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

     

  • Empleos Verdes: Un Camino hacia la Sostenibilidad y el Trabajo Decente 🌎

    ¿Qué son los empleos verdes?

    Los empleos verdes son una de las temáticas centrales de la COP16, pero ¿sabemos realmente qué los define? Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), estos empleos son aquellos que se generan en sectores y actividades económicas que reducen su impacto ambiental y promueven la sostenibilidad. Para entender mejor, desglosémoslo en dos conceptos clave:

    1. Verdes: Actividades económicas sostenibles 🌳

    Los empleos verdes se caracterizan por fomentar actividades que priorizan el cuidado del medio ambiente. Algunas de las áreas clave incluyen:

    • Bajas emisiones de carbono: Mitigan sus efectos sobre el efecto invernadero.
    • Resiliencia climática: Promueven la adaptación a los impactos climáticos.
    • Protección del medio ambiente: Ejemplos como el tratamiento de residuos y la conservación de la biodiversidad.

    2. Trabajo decente: Igualdad y dignidad 👷‍♂️

    Los empleos verdes no solo se enfocan en la sostenibilidad ambiental, sino también en la justicia social. Se aseguran de:

    •Proporcionar igualdad de oportunidades para hombres y mujeres.

    •Desarrollarse en condiciones seguras y justas, respetando la dignidad humana.

    ¿Por qué son importantes los empleos verdes?

    Estos empleos ofrecen una doble contribución: ayudan a combatir la crisis ambiental y a su vez promueven el trabajo decente. Algunas de sus ventajas incluyen:

    • Impulso a sectores sostenibles: Energías renovables, ecoturismo y gestión de residuos.
    • Mejora en sectores tradicionales: Como la construcción y la manufactura, optimizando sus procesos hacia la sostenibilidad.
    • Adaptación climática: Desarrollan infraestructura resiliente a los cambios ambientales.
    El caso de Colombia en la COP16 🌿

    En Colombia, país anfitrión de la COP16 y poseedor del 10% de las especies conocidas en el mundo, la OIT estima la creación de 5,3 millones de empleos verdes. Estos estarían enfocados en la gestión sostenible de la biodiversidad, especialmente en el sector agrícola.

    Un aspecto crucial es la integración de los conocimientos ancestrales de los pueblos indígenas y comunidades locales. Su cosmovisión y experiencia juegan un papel vital en la conservación y manejo sostenible de la biodiversidad, reconociéndolos como protagonistas de su propio desarrollo.

    Un futuro sostenible para Latinoamérica 🌎

    A nivel regional, se proyecta que en América Latina podrían generarse 14 millones de nuevos empleos verdes. Estos trabajos contribuirán a la preservación del medio ambiente y ofrecerán condiciones laborales justas y seguras.

    Reflexión final

    ¿Trabajas en algún sector relacionado con los empleos verdes? ¿Qué futuro visualizas si fomentamos más empleos dignos y sostenibles? La participación plena, digna e informada de todas las comunidades es clave para avanzar hacia un mundo más sostenible.

    Para conocer más, revisa el informe de la OIT: “La creación de empleos verdes para los jóvenes indígenas en Colombia”.

    Para saber más sobre la maestría visita la pagina oficial de la Green MBA 

    Green MBA

    FIRMA:

    Escrito por Raúl Montiel Calderón, Coordinador de la Licenciatura en Emprendimiento y Proyectos Socioambientales.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • La experiencia de encontrar la educación como respuesta a mis inquietudes.

     

    La educación de preguntas es la única educación creativa y apta para estimular la capacidad humana de asombrarse, de responder al asombro y resolver los verdaderos problemas esenciales, existenciales, y el propio conocimiento

    (Freire y Faundez, 2013)

     

    Todos los que estamos en la UMA buscamos encontrar nuevas formas de contribuir a los problemas socioambientales que nos rodean. Algunos buscan estas soluciones por medio de la arquitectura, algunos por medio de los negocios, otros por medio de la agroecología y algunos otros por medio de las políticas públicas o la educación. En mi caso, lo exploré todo. Por medio de la Maestría en Proyectos Socioambientales que ofrece la UMA, ya que uno puede armar su tira curricular tomando materias de las demás maestrías que le sirvan para su proyecto, o en mi caso, para explorar ámbitos de la sostenibilidad en busca de la respuesta a una gran pregunta personal: 

     

    ¿Cuál es (para mí) la mejor manera de abordar la crisis socioambiental que sufrimos? 

     

    En busca de esta respuesta pasé un año completo de la maestría explorando distintas disciplinas de la sostenibilidad, como modelos arquitectónicos sostenibles, principios de agroecología, negocios sostenibles, permacultura, entre muchos otros. Y no me malentiendan, todas estas disciplinas me parecen hermosas y sumamente importantes, sin embargo, siempre había algo que a mí me faltaba. “¿Cuál es la verdadera raíz del problema?” Esa era la pregunta que me atravesaba cada vez que me preguntaba si esa nueva disciplina respondía a la primera pregunta. Esta pregunta no solo me atravesaba si no que me perseguía. No lograba sentir que verdaderamente estuviera atacando, por medio de esta o aquella disciplina, la raíz de la crisis en la que nos encontramos. 

     

    Sin embargo, todo cambió cuando, gracias a una bella recomendación, decidí inscribirme en una materia de nombre raro que es parte de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad: Aprendizaje y Ruptura Epistemológica. Si les soy sincera, ni siquiera estaba segura de qué trataba esta materia, pero algo me dijo que tenía que cursarla. Y fue así como descubrí, de manera inesperada, que la educación era la respuesta que mi corazón buscaba. La primera clase sentí todo el entusiasmo y la conexión que después de una Ingeniería en Desarrollo Sustentable y casi un año de Maestría en Proyectos Socioambientales no había logrado sentir: se me llenó el cuerpo de esperanza, de nuevas ideas, de unas ganas infinitas de hacer cambios, pero también, me llené de rabia e indignación al darme cuenta del sistema educativo actual y las consecuencias que tiene en la vida de las personas y el entorno que nos rodea. 

     

    No fue solo el contenido de la clase lo que resonó profundamente conmigo, sino también las personas que en ella participaban.

     

    Jamás había sentido en una clase (y tal vez en cualquier contexto) tanto apoyo, tanta sensibilidad, tantas ganas de hacer cambios desde las reflexiones más profundas y tanta empatía y amor por cuidar la vida. Sinceramente, no puedo transmitirles todo lo que resonó en mí esa primera clase y las que le siguieron. 

     

    Y fue así como decidí cambiarme de maestría y darle un giro radical a mi práctica profesional. Y sí, lo hice llena de miedo de subirme a un nuevo barco del que conocía poco y convertirlo en un nuevo proyecto de vida. Pero no lo pude evitar, todo dentro de mí me decía que eso era lo que había estado buscando y que no lo dejara ir, y no lo hice.  

     

    Estudiantes de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad 2024

    Hoy, siendo parte de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad, estoy encontrando todos los días nuevos caminos, nuevas inquietudes, nuevas respuestas, pero sobre todo, nuevas preguntas. ¿Cómo cambiamos la forma de relacionarnos con nuestro entorno? ¿Cómo enseñamos sin replicar modelos adoctrinantes? ¿Cómo creamos (juntos) nuevas maneras de percibir el mundo? ¿Cómo resignificamos lo que es o no es importante más allá del capital? ¿Cómo le damos el poder a las personas para crear su propio camino más allá del establecido por el sistema? ¿Cómo estimulamos el pensamiento crítico y libre en las personas? ¿Cómo podemos impulsar el aprendizaje de las personas al mismo tiempo que las cuidamos? ¿Cómo superamos las injusticias que surgen a diario en el ámbito del aprendizaje? Estas son solo algunas de las muchas preguntas que llegan a mí cada vez que tocamos distintos temas en materia de educación y vida cotidiana, porque el aprendizaje no se da únicamente en el aula. 

     

     La Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad me ha abierto más preguntas que respuestas, pero cómo dice Paulo Freire:

    “Todo conocimiento comienza por la pregunta” (Freire y Faundez, 2013).

     

    Hoy, me encuentro en el camino de seguir buscando preguntas y respuestas que abran más preguntas, con el fin de llevar a la práctica una educación que abra paso a la libertad de pensamiento y que sobre todo, ponga al centro lo que verdaderamente importa: la vida. 

     

    Bibliografía: Freire, P. y Faundez, A. (2013). Por una pedagogía de la pregunta. Crítica a una educación basada en respuestas a preguntas inexistentes. Argentina: Siglo XXI.

     

    Escrito por Mariana Monterde, estudiante de la Maestría de Innovación Educativa para la Sustentabilidad.

    “Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente”

  • De Greenwashing a Greenbranding

    DE GREENWASHING A GREENBRANDING

    “No puedes detener el río, pero puedes aprender a nadar en él.”

    -Proverbio chino

    En el marco de la crisis climática y social en que vivimos, es cada vez más común ver ejemplos de empresas comunicando diversas acciones con un real o aparente impacto ambiental. El problema de esto es que, deliberada o accidentalmente, pueden estar incurriendo en prácticas de “Greenwashing”.

    A pesar de ello, detrás de estas prácticas se asoma una intención creciente de las organizaciones por proyectarse ante el mundo como entidades social y ambientalmente positivas o hasta “regenerativas”. A continuación, una propuesta para canalizar esa tendencia hacia una dirección más positiva: La del posicionamiento verde de marca o “Greenbranding”.

    Antes que nada ¿Qué es el Greenwashing?

    El Greenwashing es un concepto cuya definición no es unívoca. Sin embargo, todas ellas coinciden en categorizar bajo este concepto a aquellas prácticas que:

    1) Se relacionan con el medio ambiente;

    2) Son realizadas por una compañía;

    3) Se encaminan a promocionar un producto o servicio hacia clientes;

    4) Carecen de un fundamento sustancial;

    5) Son engañosas;

    y 6) Persiguen una ventaja competitiva dentro de un mercado. (Spaniol, 2024)

    Podemos definir al Greenwashing como “un conjunto de prácticas engañosas realizadas por empresas que, al promocionar productos o servicios relacionados con el medio ambiente, buscan obtener una ventaja competitiva en el mercado haciéndose valer de una idea de sostenibilidad e impacto social y ambiental, sin contar con un fundamento sólido para ello”.

    ¿Cómo canalizar esta tendencia hacia un fin positivo?

    Si bien las prácticas que pueden ser categorizadas como Greenwashing se alejan por mucho de las acciones que idealmente deberían de estar realizando las organizaciones para conseguir un impacto positivo en el medio ambiente (y consecuentemente un incremento reputacional por ello); lo cierto es que revelan la creciente tendencia de las empresas a buscar el mejoramiento de su imagen y posicionamiento en el mercado por medio de prácticas con un impacto social y ambiental positivos.

    Ahora bien, tomando en cuenta el poder que las empresas pueden tener a nivel mundial, pudiendo muchas de ellas superar la economía e influencia que incluso países enteros (Babic, 2018), además de que su velocidad de acción puede ser considerablemente mayor al de otras organizaciones (escapando, por ejemplo, a los candados y compromisos que tienen las organizaciones o gubernamentales, o las complejidades burocráticas de la administración pública), ¿No será que este tipo de prácticas puedan ser los primeros atisbos de una tendencia con potencial de generar un impacto positivo a gran escala?

    La fuerza de la inercia

    En lugar de actuar como policías de las acciones sociales y ambientales de las empresas, podríamos aprender de algunas artes marciales como el aikido, jiu jitsu y judo, redirigiendo la energía en lugar de oponernos directamente. Deberíamos centrarnos en crear proyectos y propuestas que ayuden a las empresas a generar impactos reales y rastreables.

    La sostenibilidad empresarial es un camino continuo, ajustándose a ritmos naturales y buscando armonía entre humanos y naturaleza.

    No podemos esperar cambios inmediatos y sin errores; el proceso requiere tiempo y calibración. Al convertirnos en guías en lugar de jueces, podríamos encontrar la fuerza necesaria para fomentar la adaptación climática y social frente a los desafíos actuales.

    Greenbranding: Una energía bien canalizada

    En algunos artículos y foros ya empieza a germinar una nueva visión en la que el foco de las prácticas corporativas con impacto socioambiental no se pone en las deficiencias de su ejecución, sino en las virtudes y beneficios de su adopción.

    Un ejemplo de esto es el artículo “Green Marketing: A case study of the outdoor apparel brand Patagonia”, en el que los autores utilizan un caso de estudio real para evidenciar como la adopción y correcta comunicación de una filosofía y prácticas de sostenibilidad de una empresa, funcionan a la vez para alcanzar un posicionamiento en el mercado. (Guerreiro, 2023)

    En ese mismo contexto, empieza a surgir el concepto de “Greenbranding” (cuya traducción al español podría ser “marca verde” o “posicionamiento verde”) para referirse a la adopción de valores y prácticas sostenibles en cada aspecto de la identidad y las operaciones de una marca (Insch, 2011). Esta concepción va más allá del mero simbolismo o del Greenwashing y requiere un compromiso genuino con la responsabilidad ambiental y social.

    ¿Cómo se ve un autentico Greenbranding?

    Las marcas verdes deberán de priorizan la sostenibilidad en su cadena de suministro, procesos de producción, empaques y esfuerzos de marketing, con el objetivo de minimizar su huella ecológica e inspirar un cambio positivo. Pero más allá de eso, una auténtica marca verde deberá de actuar en todo momento y en todos sus niveles de integración de una forma más armónica y respetuosa con el medio ambiente, sintonizándose con la frecuencia de la naturaleza: con sus ciclos, sus tiempos, su danza, su sabiduría.

    Deberán ser dirigidas por líderes que hayan interiorizado en su vida una nueva forma de entender el “desarrollo”, aprendiendo de la naturaleza sus formas de aprovechar los recursos en ciclos cerrados, sin desperdicios; que hayan aprendido de los contrastes, de los muertes y renacimientos, de los valles y crestas; que se sientan igual de cómodos tanto en la actividad como en el reposo y la contemplación; que entiendan que la tierra y sus recursos no nos pertenecen, sino que nosotros le pertenecemos a ella.

    Galeano Presente

    Aunque quizá sea muy ambicioso pedir esto último, es importante señalar el norte para saber en qué dirección caminar. Como diría Eduardo Galeano: “La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”.

    Y entonces así, habiendo caminado de forma auténtica hacia una nueva forma de desarrollo empresarial, los esfuerzos de marketing y comunicación verdes de una empresa no se antojarán aislados o tendenciosos, sino que serán simple consecuencia de una congruencia interna de la marca, en la que ésta brille por la intensidad de su luz interna y por la belleza de su armonía en todos sus niveles.

    Un posicionamiento verde de marca natural, orgánico, suave…

    Algunas directrices para lograr un cambio de dirección

    Ahora bien ¿Qué hacer para no cometer los mismos errores? Aquí algunas prácticas que pueden redirigir la energía del Greenwashing hacia un Greenbranding auténtico:

    1. Capacitación y adopción auténtica de los valores de sostenibilidad por parte de quienes integran una empresa (esto incluye vivir en un balance diario, interiorizar los ciclos de la naturaleza en la vida personal y en la empresa, abandonar la idea de un crecimiento sostenido, entre muchos otros);
    2. Adopción de prácticas de sostenibilidad, reducción de residuos, comercio justo, reducción de la huella de carbono, entre otros, dentro de la cadena de suministro de la empresa;
    3. Exigir la adopción de prácticas de sostenibilidad a sus socios, aliados y proveedores;
    4. Elaboración de reportes de sostenibilidad de la empresa;
    5. Elaboración y constante revisión de indicadores de sostenibilidad (por lo menos sociales, ambientales y de gobernanza) de la empresa;
    6. Una comunicación de las acciones ambientales o sociales de la empresa que sea proporcional al impacto positivo que está logrando y cuidando mantener una correspondencia clara en relación con el impacto negativo que sus acciones ocasionan bajo una perspectiva global.
    7. Educar al consumidor sobre los estándares socioambientales mínimos que deberían de cumplir las empresas de su sector, así como para modular sus hábitos de consumo;
    8. Involucramiento de forma integral en los procesos sociales y ambientales dentro de su margen de acción, entendiendo que acciones aisladas (como reforestaciones, donaciones o día únicos de acción social) difícilmente van a alcanzar un impacto positivo real ni duradero; y
    9. Exigiendo reportes de seguimiento del impacto que sus acciones están logrando.

    Este listado no es definitivo en ningún sentido. El Greenbrading deberá ir desarrollándose y sentando sus propias prácticas conforme vaya evolucionando. Además, como todo lo que existe, estará sujeto a ajustes y cambios atendiendo a las necesidades de la naturaleza y de la humanidad.

    Cambio de paradigma

    El camino hacia la sostenibilidad empresarial es desafiante, pero ofrece una oportunidad transformadora para las empresas y la sociedad. Redirigir el Greenwashing hacia un Greenbranding auténtico permite a las empresas ser actores clave en la lucha contra los desafíos climáticos y sociales. Este cambio requiere una mentalidad profunda en las organizaciones, alineando su identidad y valores con acciones tangibles.

    El Greenbranding no debe ser solo autopromoción, sino un reflejo de coherencia interna y auténtico compromiso. Cada pequeño paso hacia la sostenibilidad es una valiosa contribución hacia un futuro equilibrado y respetuoso con el entorno. En lugar de condenar los intentos fallidos de impacto positivo, debemos guiar a las empresas para canalizar su energía hacia cambios significativos y sostenibles.

    La bóveda de la abundancia

    Entendido el balance y la generosidad de nuestra Tierra que nos comparte a manos llenas de sus recursos, su vida y sus frutos, encontraremos la llave de la bóveda de la abundancia. En ella, cuanto mejor cuidamos nuestro entorno, mayor es lo que recibimos en un ciclo virtuoso y regenerativo que beneficia a todos los seres y que, además, es aplicable ―por no decir indispensable― en una lógica económica empresarial.

    De esa forma, llegará un día en que la discusión no sea sobre qué empresa hace las cosas peor, sino sobre cuál de ellas está creando el mayor impacto social y ambiental positivo. Un día en que nos preguntemos, simplemente, cuál de ellas es la más verde.

    Citas y referencias:

    • Conceptualization and anatomy of green destination brands (Insch A.), (2011). International Journal of Culture, Tourism and Hospitality.
    • Defining Greenwashing: A Concept Analysis (Spaniol M.) (2024). Multidisciplinary Digital Publishing Institute.
    • Green Marketing: A case study of the outdoor apparel brand Patagonia (Guerreiro M.) (2023). Responsibility and Sustainability.
    • Who is More Powerful – States or Corporations? (Babic M.) (2018). Global Policy https://www.globalpolicyjournal.com/blog/13/07/2018/who-more-powerful-states-or-corporations

     

    Escrito por Santiago Gatica Fernández (estudiante de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, generación 2024).

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • El papel del facilitador en la educación.

     

    Foto tomada por Lilian Galante

    “Todos somos gente normal, pero todos pueden a su modo, encender una pequeña luz en la oscuridad.”

    (Bender, 2007)

    Los facilitadores tienen una gran responsabilidad en los procesos educativos, ya que acompañan, generan espacios seguros donde se propicia la curiosidad y el auto conocimiento.

    En el texto de Joan-Carles Mélich (2010), “La pedagogía del Testimonio”, destaca las diferencias  entre el profesor y el maestro. Aborda el concepto del silencio donde resalta que mientras el profesor ofrece un discurso informativo, el maestro no habla; su lenguaje es simbólico. A diferencia del mutismo, el silencio representa una forma intensa de comunicación. En la escuela tradicional los docentes, están acostumbrados a hablar mucho y a escuchar poco, creyendo que solo así se puede transmitir el aprendizaje. Esto lleva al siguiente punto que propone la lectura: la relación entre maestro y discípulo. Según el autor, esta debe ser una transmisión testimonial, es decir, que no se base en explicaciones ni demostraciones. Lo que se transmite no puede ser explicado; el maestro enseña lo que no se puede enseñar (Mélich, 2010).

     

    “Cada persona es dueña de su propio proceso de aprendizaje”

     

    En esta transmisión testimonial entre maestro y discípulo, según el autor,  no puede saber cuánto tiempo se necesita para aprender, ya que cada persona es dueña de su propio proceso de aprendizaje. Al leer esta idea, me imaginé una comunidad sentada en círculo alrededor de una fogata. Así es como concibo la transmisión testimonial: desde nuestros antepasados en comunidades o pueblos indígenas. En mi representación, todos están al mismo nivel, y no se distingue quién es el maestro. Sin embargo, en este proceso de enseñanza se encuentra el poder del silencio y la comunicación en comunidad

     

    Diseño de Karla Figueroa. Representación de la transmisión testimonial del maestro.

     

    En el segundo texto analizado de Rancière (2007), “El maestro ignorante”, destaco la idea que maneja de sobre la explicación innecesaria. El explicador necesita de un ser incapaz para demostrarle que no puede comprender por sí mismo. Partiendo de la noción de que se puede enseñar lo que se ignora, considero de suma importancia emancipar a los alumnos para que utilicen su propia inteligencia, y así otorgarles el potencial y la credibilidad necesarios para aprender. Esto significa, brindarles la oportunidad de generar su propio aprendizaje, enfocados en sus propias necesidades y tiempos.

     

    “Contextualizar el aprendizaje y generar un genuino interés en los estudiantes, que encienda la chispa de la curiosidad y conecte con sus propias vidas.”

     

    El concepto de enseñanza universal me lleva a reflexionar sobre la importancia de contextualizar el aprendizaje y de generar un genuino interés en los estudiantes, que encienda la chispa de la curiosidad y conecte con sus propias vidas. Solo así se logrará un verdadero aprendizaje. En esta segunda reflexión, me visualizo creando espacios de ruptura epistemológica desde dentro del aula, rompiendo con las verticalidades que colocan al alumno en una posición vulnerable. Creo que el círculo, como el de la fogata, puede fomentar una mayor atención, diálogo y escucha entre todos.

    Diseño de Karla Figueroa. Representación de la modificación de los espacios en el aula.

     

    En mis conclusiones, siento una gran responsabilidad al acompañar los procesos de aprendizaje de los estudiantes, ya que desde el inicio se establecen vínculos, que deseo, sean de respeto, cercanía y comprensión, para entender la situación por la que están pasando y así realizar adecuaciones para cada estilo de aprendizaje.

     

    Considero que es de suma importancia tener en cuenta el contexto en el que se encuentran los estudiantes para poder acompañar sus procesos de aprendizaje desde una perspectiva de mayor empatía y respeto por los tiempos de cada persona.

     

    La facilitación del aprendizaje debe ser acompañada desde una perspectiva más amorosa y compasiva, donde se generen espacios seguros y de confianza, libres de violencia, y donde los vínculos pedagógicos sean relevantes para facilitar el aprendizaje.

     

    Referencias

    Bender, R. (2007). Escritores de la libertad [Película]. Paramount Pictures.

    Mélich, J.-C. (2010). El profesor y el maestro en “La pedagogía del Testimonio”. En Ética de la compasión (pp. 276–282). Herder Editorial.

    Rancière, J. (2007). El maestro ignorante (pp. 15–69). Libros El Zorzal.

     

    Escrito por: Karla Figueroa Esquivel estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad

    “Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente”